Rock
Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.
Guitarrista de jazz y rock, con participaciones en bandas como Los Armandos y Rey Choclo, además de colaborar con diversos nombres de las escenas del pop contemporáneo como la cantante y actriz Elvira López Alfonso, Camila Moreno, Juga di Prima, Patricio Cáceres y el grupo de poesía y rock González y Los Asistentes. Músico inquieto, también ha incursionado en los ambientes de la cueca urbana y de la bossa nova, en un dúo que mantuvo con la cantante Daniela Medel. Como músico de la escena jazzística de los años 2010 ha liderado un trío de clubes junto a Cristián Matas (contrabajo) y Carlos Nelidow (batería) y ha compartido sesiones con el tenorista Franz Mesko. En 2016 lanzó 18, disco solista de cinco canciones donde aparecieron como invitadas Natisú y el dúo Yorka.
Era el sueño adolescente de Rosemarie Vargas tener un grupo rock y llegar a un sello discográfico, y en ese impulso juvenil reside el origen de Venus, probablemente la primera banda chilena de rock conformada sólo por mujeres. Algunos sencillos radiales y varios cambios de estilo y de integrantes marcaron sus siete años de historia, que en los años 2000 tuvieron una fugaz resurrección.
Aunque con una discografía e historia valiosas por sí mismas, Fother Muckers ha terminado siendo recordada como la banda de antecedente a otro proyecto aún más exitoso, Ases Falsos. En efecto, tres integrantes de esa banda acordaron hacia 2011 cerrar su trayectoria —de cuatro álbumes y varios EP— para reiniciarla con otro nombre, manteniendo algunas pistas de sonido, disposición en vivo y trabajo independiente que enlazan ambas etapas y permiten entenderlas entre sí.
Un músico que tocaba un macizo bajo eléctrico como si tratara de rasguear una guitarra a máxima intensidad y un baterista desplegado en rápidos e intrincados ritmos de cueca a punk mientras cantaba dulces melodías: ésa era la impresión sorprendente de cualquiera que asistiera al espectáculo de ver en vivo a Taller Dejao durante sus fugaces dos años de música. Formado por Daniel Riveros (voz y batería) y Javier Cruz (bajo), el dúo apareció entre el ya extendido circuito de rock independiente activo para 2004 con un nuevo modo de tocar: rock cruzado con compases folclóricos, melodías de innatas propiedades pop y letras alusivas a la naturaleza permitían a Taller Dejao hacer una tonada o un carnaval para bailar.
Con un espíritu a lo menos punk en lo performático, Asia Menor apareció en la escena del rock chileno de la pospandemia con un álbum rompedor como Enola Gay (2023), que al año siguiente le redituó el premio Pulsar en la categoría Nuevo Artista. Fue la consolidación de un proyecto impulsado desde Temuco cinco años antes y con propósitos totalmente dispares a los de una banda de rock como tal. Cuando los músicos se reunieron, no tenían un plan de llegar a grabar un disco con sus canciones. Ni siquiera tocar en directo, aunque esa realidad fue cambiando sobre la marcha tras el período de taller en que cuajaron un rock de varios bordes: el aspecto punk, desde luego, pero también otras direcciones musicales hacia la experimentación y la matemática del ritmo. Las canciones de ese álbum debut plantearon temas sobre la vida en una desesperanza, la ansiedad, el estrés y las frustraciones de una generación frente a ese paisaje.
Canciones de vocación radiable fueron las que construyó este cuarteto nacido en Ovalle, que alcanzó a publicar dos álbumes en poco más de una década de trabajo. La banda fue parte de una escena naciente en el nuevo siglo, parte de lo que más tarde llegaría a ser conocido como «pop de guitarras». Con temas propios y covers de bandas como Canal Magdalena y Glup —nombres entonces no tan difundidos en una región donde prevalecía la música tropical— debutaron en vivo en 2001 en la Universidad de La Serena. Vinieron pronto significativos impulsos: un Fondart para grabar su primer single y video ("En soledad", 2002) y el triunfo en el concurso Bandas de Chile, que les aseguró un cupo en La Batuta y el aumento de su fama en Ovalle. Antes de tener un disco, Polter organizó en el 2003 su primer festival pop (repetido al año siguiente), el "Polterfest", con invitados como Sónica y Termita. Un nuevo triunfo en un concurso musical para bandas independientes ("¿Quieres sonar en la Rock & Pop?") los decidió a mudarse por un tiempo a Santiago. Allí la banda se concentró en la grabación de su primer disco, y Polter apareció en el 2005, lleno de letras críticas a la banalidad de la televisión y otros asuntos. El álbum Moderno (2008) sería su último registro como banda. Polter finalizó su actividad dos años más tarde, aunque con Óscar Hauyon decidido a seguir una carrera solista.
Tres ex integrantes del grupo de rock experimental Yonhosago, disuelto en 2007, integran el grupo Klaine Trío, consecuencia lógica de esos primeros propósitos, aunque en transcurso de una década sus músicos también fueron adquiriendo protagonismo en variados proyectos de música de vanguardia. El bajista Santiago Astaburuaga también tocó en MediaBanda (2000-08). Por su parte, el baterista Christian Hirth, con estudios de percusión clásica en la Unviersidad Católica, alternó entre el camerístico Grupo de Percusión UC, la misma MediaBanda (2000) y el dúo de percusión improvisada Code (2005). El guitarrista Santiago Blanco fue el único músico que alternó además una carrera de ingeniería. Klaine Trío editó en 2012 su primer disco, Istiklal, primer título del sello CHT Müsik.
Un poeta-músico o un músico-poeta es Mauricio Redolés dentro del arte contemporáneo chileno, dependiendo de a quién se le pregunte o qué formato se privilegie en el análisis. Hay libros y discos en el trayecto profesional de este hombre que ha pasado gran parte de su vida como vecino del capitalino barrio Yungay, aunque también canciones que se cruzan con poemas (y al revés) y que quizás sea mejor no clasificar del todo. El propio Redolés se ha definido, sencillamente, como «un poeta que tiene una gran admiración por el rock», y desde esa cruza ha inscrito observaciones inolvidables y agudas sobre la cultura popular chilena, de un caracter autoral distinguible y hasta ahora incisivo.
Formado por uno de los integrantes del grupo Yupisatam, Inflamable fue un grupo de vida breve, una sola publicación y una apuesta de rock experimental que consiguió atención a mediados de los 2000. Nació como un proyecto para un ramo electivo de Ingeniería, y aunque su trabajo podría haberse quedado apenas en el encargo académico, la publicación del EP Inflamable (2006) demostró mayor ambición (el grupo jamás puso a la venta el disco, sino que lo regaló en tocatas o lo dejó para descarga en internet). Años después de la separación del grupo, Carlos Vargas debutaría como solista bajo el seudónimo Corderolobo.
Todas las coristas quisieran llegar a ser solistas, pero no todas las solistas pueden lograr armonizaciones perfectas como las buenas coristas. Agudo axioma vocal que bien conoció Gloria Pérez, una de las voces que desde los '90 y junto a Gisa Vatcky mejor desarrollaron las propiedades de la cantante de apoyo en los micrófonos secundarios.
BAM: tres letras al azar, sin ningún otro significado que la correspondencia arbitraria de cada una a un integrante de este trío pop-rock formado en Santiago en 2004 y con vida breve aunque activa. Con harta presencia de guitarra eléctrica y otro poco de secuencias, su sonido recordaba al rock latino de fines de los años ochenta, como el de Soda Stereo y Upa (a quienes telonearon en la celebración de sus veinte años de trayectoria, a fines de 2005). Su primer disco, Pirómana, permaneció inédito por dos años. Tras algunas actuaciones en bares y locales capitalinos, como La Batuta y El Living, rotó en el cable el videoclip de su primer single, "No soy". Pirómana fue finalmente editado en 2007, con el agregado de dos covers que ilustraban los gustos de BAM: Los Beatles y, cómo no, Upa. Sería el primer y último álbum del conjunto.
Se iniciaron en 2007 con un nombre tan poco manuable como el de "Luis Advis, Cantata Rock Santa María de Iquique cien años después", con los músicos de Chancho en Piedra, Ismael Oddó y Caíto Venegas de Quilapayún, Camilo Salinas y Fernando Julio de Inti-Illimani Histórico". Pero luego su identidad quedó más clara: Colectivo Cantata Rock. Formado para recrear con nuevos arreglos el histórico disco Cantata Santa María de Iquique (1970), desde su estreno lo han seguido presentando ocasionalmente por más de una década, han agregado a sus presentaciones otros temas de la Nueva Canción Chilena, y han editado una canción original.
El punk, la sicodelia experimental y la música brasileña dominan el espectro de influencias de esta Puta Marlon (o también conocida como La Puta Marlon), banda que integraron Juan Absoluto Ariztía (teclados y voces), Sebastián Marlon Astorga (guitarra y voces), Nicolás Henobarbo Barbo Barbo el Rey de los Barbos (voz), Sebote el Iracundo (bajo y voces), Jorge Marlon Elwein (batería). Formada el 2005, luego de un par de presentaciones en vivo grabaron el EP Puta Marlon y la música incidental para el largometraje Quitapenas, el primero de una serie de trabajos en esta línea. Al año siguiente editaron en forma independiente su primer álbum, titulado Demonios. Hacia 2007 participaron nuevamente en proyectos cinematográficos musicalizando la película Irrespirable, de Matías Pinochet, y Bajo agua, de José María de Ferari y Juan Guillemo Monsalve. Para 2008, el conjunto editó Puta Marlon 2006-2008, disco que promocionaron con más y nuevas presentaciones en vivo. En 2009 lanzaron El infierno de San Juan.
Transversalmente a la sucesión de estilos y décadas de tránsito en la música popular chilena está un baterista como Pedro Greene. Un solista que fue desde la versión adolescente de los Blops hasta la madurez de La Marraqueta, engrosando en su bitácora una múltiple militancia en proyectos abiertos, con participación en ensambles experimentales europeos y activa presencia entre los músicos nacionales de la generación del toque de queda que subieron el volumen a la música de los '70 y '80.
Formado de las cenizas del grupo Día Catorce, el trío fue uno de los primeros grupos chilenos que tomó la influencia del movimiento de riot grrrls y decidió trabajar un punk-rock feminista, tal como en el cambio de milenio lo hicieron Lilits, Golden Baba, Vaso de Leche y otras bandas de vida más breve. A lo largo de su historia Las Jonathan mantuvieron una fuerte presencia en vivo con canciones que hablaban de verdades simples, y fueron cultoras de un sonido marcado por los cambios de ritmos y juegos de voces, fuera de todo virtuosismo.
El capitalino colegio San Ignacio fue, en 1965, cuna de Los Trapos, una de las primeras bandas en Chile en manejar códigos de rock y glam, si bien nunca logró hacer coincidir su a veces atrevido trabajo con las más conservadoras preferencias del gran público. Como a muchos otros conjuntos de esa época, los ocupó por años la interpretación de covers (con lecturas para éxitos de Led Zeppelin, Grand Funk y Jimi Hendrix), hasta que la natural inquietud creativa llevó a sus miembros componer canciones propias. Sólo cuatro discos-single quedan como grabaciones para conocer hoy su trabajo, que algunos destacan por haber lanzado a la exposición pública al cantautor pop Eduardo Valenzuela.
El curioso seudónimo escogido por el cantautor Arturo Figueroa para presentar sus canciones tiene una explicación profesional. En uno de sus primeros encargos como periodista para un gran diario, Figueroa reporteó el efecto irreparable de las termitas sobre las viviendas. Penetrar del mismo modo intrusivo los oídos de su audiencia puede resultar una buena definición para el objetivo de su música, un rock inicialmente experimental, luego más directo, y siempre rigurosamente autogestionado, trabajado tanto en solitario como en diferentes asociaciones, y que alcanzó a registrarse en cinco discos antes de su reformulación en el dúo Las Naves (junto a Roberto Rojas). El suyo fue un trabajo esencialmente solista, pero que llegó a contar con colaboraciones de músicos reconocidos, como Leo Quinteros, Felipe Cadenasso y algunos integrantes de Solar (banda que pasaría a integrar en 2018). En su trabajo académico, Figueroa mantiene líneas abiertas de investigación sobre música popular.
Por intereses y vínculos familiares no fue sorpresivo que Javiera Cereceda Parra se decidiera a una carrera profesional en la música. Partiendo por su abuela, la universal Violeta Parra, su árbol genealógico sostiene ramas artísticas destacadísimas, que incluyen a su padre, el cantautor Ángel Parra; sus tías Isabel y Colombina; sus tíos-abuelos Roberto, Eduardo y Nicanor; y su hermano Ángel. Pese a ello, la cantante ha logrado fortalecer con los años una voz propia, de asumida vocación pop gracias a su trabajo en bandas (la más importante, Javiera y Los Imposibles) y diversas colaboraciones musicales hasta hoy.
Guitarrista de rock y pop, cantante y compositora, Cler Canifrú es además una activa sesionista en la industria musical, cuya cara más visible estuvo en sus años como integrante de la agrupación de respaldo de Myriam Hernández, que es donde tuvo su primer trabajo profesional como guitarrista. Además ha cumplido ese rol en diversas grabaciones de discos de Daniel Lizana, Felo Foncea, Hidalgo y Murciélago, banda que integró a fines de los 2000. El 2014 plasmó por primera vez sus propias canciones, en el EP Posavasos, que el 2015 dio un paso más con LP con K9, del que ha lanzado varios sencillos promocionales. Desde el 2015 también es parte del trío Lilits.
El solo de guitarra eléctrica sobre “Gracias a la vida” ejecutado ante 70 mil personas en el Estadio Nacional en marzo de 1990 como saludo al regreso de la democracia, no sólo representa el último momento de Edgardo Riquelme en un escenario importante. Es también una tesis de grado para sus propios años de estudio sobre una nueva música chilena, que se remontan a 1974 en Concepción. Esa tarde Riquelme puso una rúbrica de lenguaje contemporáneo y sonido desafiante a la interpretación del himno de Violeta Parra realizado por la Orquesta Sinfónica de Chile. Edgardo Riquelme es uno de los primeros ejecutores del encuentro entre la modernidad con la raíz.