Música infantil

Rondas, adivinanzas, parábolas, cuentos, trabalenguas y juegos, la música infantil se ha nutrido en su esencia de canciones simples, breves y de pocos acordes. Sin embargo, con el tiempo el género ha evolucionado hacia grabaciones más sofisticadas, con abundantes instrumententos y composiciones experimentales que caben por igual en ese campo de la música para niños, también llamada música para la infancia dado el peso que fue tomando en su transformación. Orientada a veces la primera infancia y en otras a prescolares o preadolescentes, en lo que usualmente se cree es una categoría reducida y acotada, caben propuestas musicales diversas que pueden sostenerse en la narrativa libre, el enfoque didáctico, la poesía y sobre todo la diversidad e inclusión social. La música infantil llegó a tomar un espacio propio en la historia y bien ganado como movimiento.

Ana María Barría

Desde inicios de la década de los 2000, Ana María Barría apareció como activa intérprete de música popular brasileña (MPB) y también como cultora de flamenco. Lideró distintos proyectos, en un abanico de múltiples variantes musicales: desde tríos eléctricos de MPB y bossa nova, hasta ensambles de cámara de música contemporánea brasileña y duetos vocales-instrumentales. Sus primeros contactos con la música chilena llegaron a su natal y lejano Puerto Aysén con el arribo tardío del Canto Nuevo y grupos de fusión como Congreso y Fulano, donde la agresiva performance de Arlette Jequier sería para ella una influencia.

Carmen Salvador

El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.

Clara Solovera

Autora de los populares versos ‘‘Ayúdeme usted, compadre / pa’ gritar un viva Chile’’, Clara Solovera es una de las principales creadoras de la música típica chilena. Suya es esta clásica ‘‘Chile lindo’’ (1948), canción que encabeza la lista de himnos costumbrista de las tonadas chilenas, además de ‘‘Mata de arrayán florido’’ (1948), ‘‘Manta de tres colores’’ (1956), ‘‘Álamo huacho’’ (1963), ‘‘Te juiste pa’ ronde’’, o ‘‘Huaso por donde me miren’’, parte del repertorio que hace de ella una de las más prolíficas fuentes para la tonada.

Mosquitas Muertas

Mosquitas Muertas viene a ser un alter ego del grupo La Mano Ajena, pero su proyecto en este caso se especializa en la música para niños. Fundada en 2010 por Rodrigo Latorre —líder de La Mano Ajena— con algunos alumnos y amigos músicos, mantiene el singular concepto de "rock infantil". Allí cruza los códigos sonoros y estéticos del rock, utilizando serruchos, disfraces, coreografías y humor. Siempre versátiles, Mosquitas Muertas han editado los discos Canciones para jardinear (2011) y el propio Mosquitas Muertas (2013), en una una línea de trabajo orientada a la música latinoamericana (que ellos denominan "repertorio Inti Illimoscas"), además de un intenso trabajo en vivo que incluye actuaciones en el festival Lollapalooza.

Don Barbarroja

Don Barbarroja es un conjunto de música infantil que basa su repertorio y puesta en escena a partir de material poético chileno para niños. Fue formado alrededor del músico y compositor Leonardo Fontencilla, quien durante toda la década de 2010 integró el grupo de fusión Bombyx Mori. Un disco suyo titulado Estrellamar (2010) se basó en el libro Poemas infantiles (1965), de Efraín Barquero, y la recepción fue tal que Fontecilla organizó una agrupación para continuar con el proyecto de poemas del Premio Nacional de Literatura de 2008. Fue el punto de partida para uno de los conjuntos de este circuito musical sugidos en la década de 2010: Paztitas, Mosquitas Muertas o Los Patapelá.

Banda Porota

Una mirada a la naturaleza y las especies de su biodiversidad nutren el contenido central en las canciones de Banda Porota, proyecto de música para la infancia surgido desde el balneario de Algarrobo, donde vivían los músicos y compositores Sergio Gómez y Simone Bezamat. Ambos fueron el núcleo inicial para una agrupación que luego incorporó diversos instrumentos, vientos, percusiones, teclados, bajos e incluso voces de niñas que se integraron al conjunto.

José Miguel Miranda

Una trayectoria con énfasis en la composición de música para cine, teatro y danza ha sido el camino profesional del pianista José Miguel Miranda. Junto a su habitual socio, José Miguel Tobar, se ha hecho cargo de muchísimas bandas sonoras de filmes y programas televisivos locales, aunque también deben destacarse trabajos suyos a solas para directores teatrales y coreógrafas. Su huella asoma en porciones del trabajo de nombres tan diversos como Electrodomésticos, Isabel Aldunate y Cometa, a los que ha apoyado como sesionista. El exitoso proyecto Tikitiklip lo vinculó por primera vez a la música infantil.

Los Patapelá

Su concierto ofrecido en Tocatas Mil, en el marco del festival Santiago a Mil de 2017, dio impulso a este proyecto de música infantil que combina canciones con el teatro. Nacidos como una extensión de la compañía Teatro Atanor, rápidamente Los Patapelá se instalaron ese año en el circuito con el disco Isabel Patapelá, un recuento del material que fue puesto en escena para esa obra de teatro para la infancia, sobre la niña Isabel, personaje sin zapatos que gusta de escuchar discos vinilos, y que conduce los conciertos del sexteto. Musicalmente Los Patapelá cultivan estilos de la vieja escuela, swing y dixieland, con instrumentación de época, clarinete, saxofón y flauta, además de acordeón, contrabajo y batería.

Valentín Trujillo

La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.

Christell

La noche en que los productores del programa de talentos de TVN “Rojo, fama contrafama” realizaron una gala con sus figuras en una abarrotada Tortuga de Talcahuano, jamás pensaron que iban a encontrar a una nueva estrella tan fortuitamente. La pequeña Christell Jazmín Rodríguez Carrillo (con apenas ¡cinco años!) no sólo se adjudicaba el triunfo en un concurso de imitación de la exitosa cantante púber María José Quintanilla, sino que después de tamaño respaldo del público iba a ingresar directamente en las listas de preferencias y fichajes de este programa juvenil.

Los Plumabits

El origen de los Plumabits es un programa de la productora Zumbástico en TVN el año 2009:  El experimento Wayápolis. El programa se trataba de un perverso (y delirante) plan de educar a los simios de una isla con un televisor que daba distintos programas. Uno de ellos era una banda de cuatro corpóreos que cantaban canciones como “Amor amoroso” o “Dinosaurio Rex”. Tras el final de programa, los videos de las canciones siguieron circulando en Internet, y el año 2011 fueron invitados a la sección infantil de Lollapalooza. Desde entonces, han regresado varias veces a ese escenario, grabaron dos discos y se presentan regularmente en vivo.

Sofía Carrasco

Activa cultora de la música latinoamericana, la música popular brasileña y la música infantil, Sofía Carrasco es una de las voces que retomaron la aproximación a las raíces continentales en una generación posterior a la que encabezan figuras como Francesca Ancarola o Elizabeth Morris. En 2010 ganó el tradicional concurso "Chile canta a Brasil", con la canción “O bêbado e a equilibrista” (de João Bosco), lo que la puso en relieve como cantante de MPB. Su primer disco, sin embargo, se circunscribe en el campo de la música infantil, con una serie de canciones educativas: Melodías contagiosas (2015), que editó en conjunto con Mauricio Peralta.

Pin Pon

Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.

Tiramizú

Siguiendo con la tradición de la música infantil más allá de las canciones instaurada por el grupo Mazapán desde comienzos de los '80, el trío vocal Tiramizú nació en 1996 como la respuesta directa a su propio público: los niños.

Gloria Benavides

La primera niña solista de la música pop chilena fue Gloria Benavides. Surgida en el marco de la Nueva Ola, junto a otras precoces figuras de la canción como Marisole y Mireya Gilbert, la cantante dejó como hit para el cancionero popular el tema "La gotita", y se fue alejando paulatinamente de la música para convertirse en comediante televisiva. Desde ese oficio ha desarrollado varios personajes, con los que ha trascendido incluso más que su carrera musical.

Marcelo

Marcelo Hernández es uno de los cantantes más emblemáticos de los años ‘70 y ‘80 en Chile. A fines de los 60 fue un mini fenómeno, al ganar un festival de Canal 13 en 1969, y ser elegido como Mejor Intérprete en el Festival de Viña del Mar. Avanzados los '70, se integró como protagonista a la escena de baladistas televisivos de esos años, donde además fue actor y comediante, pero en 1983 toda esa actividad se vio desplazada por el programa infantil Cachureos, que dirige , conduce y canta sus canciones.  Aunque hace varios años el programa está fuera de la televisión, sus presentaciones y discos siguen siendo su actividad  central . En el 2010 editó un disco de baladas, Volver a empezar, pero el episodio no pasó de ser un fugaz regreso al viejo oficio de cantante.

Zapallo

Junto al reconocido grupo Mazapán, el ensamble convocado por el flautista Rodrigo García y el violinista Gonzalo Pinedo bajo el nombre de Zapallo, es una de las columnas más firmes y estables en la música infantil. Con una historia prolífica en cuanto a composición original, recopilación de material y grabación de discos desde los inicios de la década de 1980, sus canciones dibujaron la escenografía colorida y construyeron la imaginería para sucesivas generaciones de niños.

Bárbara Usagi

Bárbara Usagi es una cantante de j-pop o j-music, estilo que dominó una parte de la escena del pop a partir de canciones cantadas en japonés; sobre todo, a través de aperturas y cierres de series anime. Su veradero nombre es Bárbara Bustamante, y adoptó su pseudónimo del japonés Usagi, uniéndose a una generación de intérpretes chilenas de pop en ese idioma, como Jessica Toledo, Viviana Shieh, Salomé Anjarí o Jennifer Boldt.

Mazapán

El lugar común de designar a Mazapán como un conjunto de música infantil no es sólo un lugar común, sino una imprecisión. Mazapán es un grupo que ha explorado la música antigua, el pop, el folclor, el rock y hasta se ha internado en el método de la composición contemporánea para armar una de las discografías más ricas de la música para las infancias. Formado entre 1979 y 1980 por siete estudiantes de diversas disciplinas musicales, el grupo también fue la cuna de la carrera como solista de Cecilia Echenique y tiene inscrito en la memoria colectiva de generaciones el recuerdo de canciones inconfundibles como "La vaquita loca" (1980) y "Una cuncuna" (1981). Junto con Zapallo y Acuarela, Mazapán forma la tríada de conjuntos pioneros en la música para niños, y en 2024 recibió el Premio a la Música Presidente de la República junto con el reconocimiento de Figura Fundamental de la Música Chilena, de la SCD.

Verónica Jara

Verónica Jara es una cultora del canto latinoamericano y la música de raíz folclórica, que ella expone a través de una propuesta de fusión. Autora, compositora, intérprete y educadora, su nombre tuvo un primer eco en la música chilena en 1998, cuando obtuvo el premio a la mejor intérprete de la competencia folclórica en el Festival de Viña del Mar. En esa oportunidad cantó la tonada punteada "Revoloteando en el alma", junto al grupo Viento. Diez años después, Verónica Jara volvería a competir en esa categoría, con su canción "Yo no tengo la culpa", pieza en 6/8 con guitarra eléctrica que titularía el disco que más representativo de su historial como cantautora: Yo no tengo la culpa (2011).
123