Hip-hop
Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.
Aunque en 2024 lanzó Tarde o temprano, su primer disco, Macarena Campos era entonces una figura conocida en el medio y estaba lejos de ser una debutante en la música. Desde 2006 que ocupaba un lugar en la industria nacional como corista y colaboradora de artistas como Bronko Yotte, Gepe, Ceaese y Ana Tijoux, siendo una de las representantes locales del pop independiente fusionado con géneros como el R&B y el soul. Con el nombre musical de Masquemusica se instaló así en esa escena ya de manera definitiva en la década de 2020.
Hay capítulos musicales en colectivo y a solas en la trayectoria de Sebastián Silva, un chileno radicado en Estados Unidos que durante su adultez terminaría destacando sobre todo como cineasta (es el director de La nana, entre otras películas de considerable difusión). Además de formar parte del sexteto hip-hop CHC, el combo caribeño Yaia y el manual infantil de buenas costumbres Los Mono, Silva se presentó también por un tiempo breve como solista, y legó un único disco bajo el alias Iwannawin, con visos de funk, sicodelia y folk, producción de su amigo Pedropiedra, e invitados como Nea Ducci, Manuela Baldovino (Compiuters) y Vicente Sanfuentes. El lanzamiento de Iwannawin & Friends fue una cita en vivo de debut y despedida, en un excepcional concierto acústico en los estudios de radio Horizonte.
Si bien Movimiento Original ha ocupado la mayor parte del camino artístico de MC Piri, hay muchos otros episodios de su historia al margen de esa agrupación, de la que salió el 2015, tras siete años y tres discos. Piri comenzó en la música de adolescente, en el grupo Excelencia Prehispana, con quienes editó un disco (Uno a uno). El 2008 se integró a Movimiento Original, donde fue uno de los cantantes y el responsable de la incorporación a su repertorio de temas de origen folklórico. Esa vocación la volcó también en su primer disco solista, Madera, editado el año 2014. Un año después salió de su banda, e inició un camino solista, que debutó el 2016 con el disco Dejando huella, donde sigue por los mismos derroteros musicales de su ex banda.
Camileazy (Camilo Parraguez Barrios) es el 50 por ciento de la Zonora Point, pero desde el año 2012 inició una carrera solista en paralelo. Ese año presentó su primer EP, Prince of Persa, que tuvo una segunda parte el 2015, donde se acercó a otros sonidos como el reguetón y, sobre todo, el trap. El género nacido en Estados Unidos en los años '90, que mezcla música electrónica con rap, es un sello de Camileazy, que se volcó con mucha más propiedad en su disco Alone del 2016. 13 canciones, algunas tristes, y con invitados singulares; Oddó y una “sorprendente” (como se ha calificado) aparición de Gepe.
Tiro de Gracia fue el primer grupo que emigró desde la escena marginal del hip-hop chileno para transformarse en un referente masivo, capaz de llamar la atención incluso de un público habituado al pop. Éxitos suyos como "El juego verdadero", "Melaza" y "Viaje sin rumbo" le mostraron a la audiencia una adherente propuesta de rap en castellano de impecable producción; y a la industria, un nuevo segmento comercial que explotar, dando pie a la contratación a gran escala de bandas como Makiza, Rezonancia y Frecuencia Rebelde; ninguna de las cuales llegó a equiparar su fenómeno. Su álbum Ser hümano!! (1997) es una de las indiscutidas cumbres en la historia local del género, además de una publicación elocuente de las más interesantes tendencias de cambio durante los años '90 en Chile.
Cevladé es uno de los nombres más prolíficos del hip-hop. Con más de una decena de discos, algunos editados en México, Vladimir Espinoza debutó en 1999 como Conde Wla-d, seudónimo que derivó en Cevladé. Profesor de lenguaje, en su abultado repertorio hay historias de vida, personajes literarios, poemas y -en algo poco usual en el género- canciones de amor. Crítico incluso con el medio rapero (la canción "Mis principios no son show" del 2010 sacó chispas), Cevladé vuelca un importante trabajo en sus videoclips. Su música, y sobre todo sus letras , representan una de las más diversas y profundas del rap chileno.
Allel es uno de los nombres más inquietos de la escena femenina del hip-hop posterior al 2010. Es parte del colectivo Renca Mundo, colaboradora de muchos otros raperos y luce una dotada condición vocal, que la llevó incluso a concursar en el programa "The voice" el año 2016. Su trabajo en vivo (y en las calles y el Metro de Santiago) le han permitido dedicarse solo a la música y el 2017 lanzó su primer single solista: “Ritual”. Temáticas de género, sus sueños y su vida cotidiana nutren las sus letras, en una historia musical que se plasmó en su primer LP el 2021: Aiel.
Laura Ortiz surge desde comunas metropolitanas del norte, como Recoleta y Conchalí, con el nombre de guerra de Cheskv Liz (que se pronuncia Cheska Liz). Cantante, autora de letras, rapera e improvisadora, es reconocida dentro de la escena de la música urbana por su estilo rebelde y confrontacional, sus temáticas sobre vida en los márgenes, mirada feminista y relatos autobiográficos, pero sobre todo por el alcance que ha tenido como solista en el chanteo (declamación de un texto extenso en un limitado espacio de compases), que ha identificado su sello interpretativo. Su primer disco, 11:11 (2020), que lanzó a los 18 años, integra rimas, canto melódico R&B y un contundente sonido urbano de época.
A fines de los años '80, los hermanos María José y Tan Levine levantaron en María Sonora una combinación de ritmos latinos, hip-hop y secuencias electrónicas que resultó tan pionera como incomprendida. La disolución de ese dúo los alejó musical y geográficamente —él partió a Nueva York; ella se instaló en Tongoy—, pero el trabajo breve en Golosina Caníbal propuso una continuación temporal de aquel impulso previo. Como «trip-hop nativo» definieron los hermanos Levine su mezcla rítmica, plasmada en un único disco (Kru-da, 2000), parcialmente difundido en radios de la época por el cover para “De Coquimbo soy”, original de los Viking's 5. La rutina de María José en Tongoy (donde por entonces seguía estudios universitarios) y nuevos viajes de Tan al extranjero dificultaron la promoción de un disco que merecía mejor suerte, y que quedó como testimonio pionero de un sonido que vino a masificarse en el país algo así como un lustro más tarde en la llamada nueva cumbia chilena.
Stailok, Francisco Rojas, comenzó en Pudahuel Sur a hacer musica a comienzos de los 2000, y con 19 años fue uno de los fundadores de Movimiento Original. El cuarteto, y luego trío de rap, con bases de reggae, ha sido un nombre masivo más allá de los circuitos del hip-hop desde la década del 2010, y la voz de Stailok, por eso, se puede escuchar como invitado en canciones de Portavoz, Luanko, Flor de Rap, Quique Neira o la Combo Tortuga, entre muchos otros. El 2018 presentó su primera canción solista, “Justice”, y luego fue sumando singles hasta que lanzó su primer LP el 2002, Recetas. Fue titulado así —dijo en el diario La Tercera—, porque es una mezcla de “diferentes ingredientes”. Varios invitados, melodías de rap, reggae y acercamientos a otros géneros, ganaron una importante respuesta, que se materializó en un concierto solista en grande al final de ese año, en el debut del camino que ha definido en paralelo a Movimiento Original.
Multifacética figura en la música pop, Lizz es el alterego principal de la cantante, productora y DJ Elisa Espinoza, una protagonista de esa influyente escena que dominó las preferencias musicales desde fines de la década de 2010. Se le suele ubicar como parte de una primera oleada femenina de música urbana, junto con Paloma Mami, Princesa Alba y Shita. Su historia de trashumante entre el Biobío, Santiago e Inglaterra junto a un conocimiento acabado de músicas a la vanguardia desembocaron en un trabajo como experimentadora del sonido, desde el hip-hop y la electrónica. Ello dio como resultado una densa música e imaginería trap que ella definió como "latin future".
La historia de Los Mono sintetiza los sinsabores y también las insospechadas vías de éxito para la música independiente chilena. El grupo fue un proyecto de ocupación esporádica para músicos destacados en ofertas como las de CHC, Yaia, Funky-C y Original Hamster; y durante el 2007 acaparó atención masiva gracias a la difusión internacional de su ingenioso video para el tema “Promesas”.
Poeta, cantante, productora y freestyler, la calerana Ambar Luna Leiva Cárdenas es una de las figuras del hip-hop chileno en la época de la pospandemia, aunque ella se formó como niña y adolescente en batallas de rima improvisada durante la década de 2010, lo que le valió un soporte para una creación posterior. Ambar Luna no solo se activó desde el rap sino que cruzó territorios musicales, considerando elementos del pop, el R&B e incluso el flamenco, en contacto con los pulsos de la música urbana de su época, el reguetón y el trap. Sus líricas apuntan a temáticas de feminismo, contenido político y lucha y demandas sociales, cuando ella estuvo especialmente movilizada durante el estallido del 18-O.
Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.
Su voz en la canción "Mi tío Snoop", del rapero mexicano Alemán y con la participación del mismísimo Snoop Dog, definió en 2020 la presencia de la quilpueína Gabriela Meriño en la música urbana con el nombre de Bela. Auditora de hip-hop, en especial la ola del rap de la costa oeste estadounidense, instaló un relato desde el R&B, el hip-hop y el trap, que desembocó en una serie de canciones preliminares, como "Facetime", aquella que la puso en órbita. Su primer disco, un trabajo pospandémico, es 00 (2023).
El sensual sonido funk y rap de FunkReal estuvo marcado por las voces de los maestros de ceremonia Carito Plaza y Jesús-G, y por las fogosas letras del grupo, de osadas referencias sexuales. En sus dos álbumes el grupo desarrolló una poco usual combinación de ritmos negros, no sólo por su cita al funk, sino también de géneros como el G-Funk y el R&B, con generoso uso de percusiones.
Surgidos en la Ciudad Satélite de Maipú, el dúo de MCs Liricistas es uno de los nombres mayores del hip-hop de la generación post 2000, aquella que creció con las canciones de grupos como Tiro de Gracia o Makiza. Armestyle y Bejamic partieron grabando en forma artesanal en sus casas, hasta que el año 2011, apoyados por TexasEstudio, editaron 4 life, y se establecieron como uno de los grupos más importantes del género, con un trabajo permanente que en 2016 lanzó su cuarto disco, también editado por un sello español. Responsables de una revista y un programa de radio de rap, Liricistas hablan en sus letras de vida cotidiana, de sueños y temáticas sociales.
Vinculado desde muy joven a grupos como Tiro de Gracia y Tapia Rabia Jackson, y luego afirmado como músico y productor solista, Zaturno es uno de los más precoces maestros de ceremonia del hip-hop en Chile. Sus pasos musicales han tenido como objetivo, en sus palabras, «chilenizar el hip-hop», y en la cruzada ha sumado a invitados pop tan importantes como Jorge González y Gepe, y atravesado fronteras, de Chile a Suecia.
El Mercurio lo describió alguna vez como «el músico más malo de este país», pero es más acertado decir que Eduardo Lalo Meneses ha sido voz precursora y siempre atenta del hip-hop chileno. Haber fundado y liderado por más de quince años al grupo Panteras Negras le dio a este rimador nacido y críado en Renca un pase natural a la vocería del rap más bravo hecho en los márgenes de Santiago. Meneses se define como un rapero «de por vida» y anima desde el año 2003 una trayectoria solista, la cual alterna con encargos de producción.
Fue a través de De Kiruza que Pedro Foncea dio a conocer masivamente un interés por el canto anclado a la raíz afrocaribeña y la canción social, el cual lo ha distinguido como creador e intérprete. Fundó esa banda en 1987 junto al cantautor Mario Rojas, y permaneció como su vocalista y principal rostro hasta 1999. Su trabajo solista incluye temas para televisión (destaca su grabación para "Amándote", para la teleserie homónima), grabaciones propias para discos colectivos, y la colaboración como invitado a una serie de trabajos de bandas, como Tiro de Gracia y Gondwana. Además, en 1991 su dúo junto a Javiera Parra para el tema "Tira la primera piedra" se quedó con el triunfo en la competencia internacional del Festival de Viña. Su cotización es comprensible: Foncea es no sólo uno de los mejores vocalistas masculinos del último par de décadas en el país, sino también un gestor de iniciativas independientes que se ha mantenido cerca del desarrollo de exitosos proyectos funk y hip-hop.