Hip-hop

Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.

Ceaese

Desde el inicio del interés masivo por el trap y sus protagonistas, Ceaese fue uno de los nombres con más atención sobre sí. La ha justificado con versos, entrevistas y publicaciones de inteligente propuesta, y su disco Utopía (2018) ha sido ineludible para comprender el fenómeno en Chile. En poco tiempo, la trayectoria del joven criado en Ñuñoa se ha caracterizado entre otras cosas por su material incesante, de una extensa discografía y permanentes colaboraciones: DrefQuila, Gianluca, Polimá Westcoast, Jonas Sanche, Young Cister, Seo2, Jonas Sanche y Bronko Yotte; además del cruce puntual con bandas de otros estilos, como Moral Distraída y Planeta No.

Latina Sativa

Rapera, poeta y educadora diferencial nacida en la localidad centrina de Graneros, Patricia Pizarro marca una posición política desde su pseudómino musical de Latina Sativa. Feminista en su discurso, es parte de una generación de mujeres que ocupó los espacios del hip-hop en la década de 2010, con nombres como Dania Neko, Flor de Rap, Catana, Rvyo o Isa Deyabú, entre algunas de sus contemporáneas más referenciales. Desde la rima como instrumento literario se ha interesado además por los sonidos del soul, el jazz y la música afrolatina y sus presentaciones incluyen un sexteto instrumental, con saxofó, piano, guitarra, bajo y batería. Su discografía autogestionada enlista títulos como Más allá de la locura (2014), Never give up (2015) y Travesía (2019).

DJ Caso

DJ Caso —el nombre musical de Sebastián Rojas— comenzó en el oficio del scratch y de las tornamesas siendo un escolar del Colegio Alemán. Desde ese lugar se acercó a los músicos de Makiza a comienzos de los años 2000 y tras el fin de ese proyecto fue parte de Némesis, el grupo que surgió con dos de sus ex integrantes. A partir de ese vínculo comenzó a colaborar en muchos proyectos lejanos al hip-hop. Fue parte de Javiera & Los Imposibles, colaborador del Ángel Parra Trío y es fundador del grupo pop  Tunacola. Su nombre ha aparecido en al menos 40 discos y banda sonoras, como músico o como productor, y en ese primer período de actividad solista publicó álbumes como Cajón de sastre (2011) y Scenes (2014). Rojas es además cofundador de la Galería Cima, espacio para las artes visuales en un edificio en plena Plaza Italia, en cuya azotea se montó una cámara que fue decisiva para la información en tiempo real de la protesta social que tuvo lugar allí tras el estallido de octubre de 2019.

De Kiruza

De Kiruza fue un grupo pionero en la introducción de ritmos negros (afrocaribeños, principalmente) en Chile, y una de las bandas más innovadoras que pasaron por la escena de música local durante los años '80. En plena dictadura desarrollaron una fusión que bebía del funk y el soul, sonidos apenas cultivados hasta entonces en Chile, y que ellos combinaron con elementos latinoamericanos y temáticas tercermundistas, creando un cóctel único en este lado del mundo, y que resultaría de gran influencia para posteriores grupos de hip-hop, funk y afines. Con períodos de interrupción en su trabajo conjunto, la banda se mantiene activa hoy, viva como referencia y también taller creativo y de eléctrica puesta en escena, con una agenda en vivo en marcha y el anuncio de nuevas grabaciones.

Los Puntúos

Los Puntúos han sido una demostración más del "folclor en movimiento", idea que defiende la dinámica transformación de la música a partir de mestizajes, usos e incorporación de lenguajes. En esta caso, de la cueca. Desde sus inicios el conjunto comenzó a explorar la cosmología chilenera frente a los insumos provistos por el hip-hop y los ritmos urbanos que tomaron los espacios en la década de 2010.

Catana

El hip-hop entendido como un género de amplios márgenes, vinculado siempre con otras sonoridades, es el territorio en el que Catana ha desplegado su trabajo desde mediados de la década de 2010. Rimas veloces y certeras conjugadas con sonidos más sensuales o experimentales se pueden encontrar en su trayectoria, nutrida por singles y colaboraciones con nombres diversos.

Lechero Mon

Lechero Mon es un rapero de lenguaje directo y un gran sentido del humor, que - como dice en “Mostros enfermos”- combina vivencias, “con un poco de vino tinto”. Las venturas y desventuras de sus veladas nocturnas, las historias románticas y su propia vida nutren sus alegres letras, cuyas bases –compuestas también por él- son siempre rítmicas y bailables. Rodrigo Ávalos se inició en el rap a fines de los años '90, pero sus canciones se han difundido sobre todo a través de Internet en la segunda década de los 2000. Temas como “Los oficios de la pobla” o “La pana del volao” son algunos de los mayores hits de este rapero, de la zona norte de Santiago, que junto al humor, también desliza severas críticas sociales.

Allel

Allel es uno de los nombres más inquietos de la escena femenina del hip-hop posterior al 2010. Es parte del colectivo Renca Mundo, colaboradora de muchos otros raperos y luce una dotada condición vocal, que la llevó incluso a concursar en el programa "The voice" el año 2016. Su trabajo en vivo (y en las calles y el Metro de Santiago) le han permitido dedicarse solo a la música y el 2017 lanzó su primer single solista: “Ritual”. Temáticas de género, sus sueños y su vida cotidiana nutren las sus letras, en una historia musical que se plasmó en su primer LP el 2021: Aiel.

Némesis

Némesis no hubiese existido si la carrera del grupo Makiza se hubiese asentado desde un primer momento. Allí trabajaron por primera vez juntos Cenzi y Seo2, destacando ambos por sus respectivos talentos en la composición, programaciones y letras. Sin embargo, la decisión de Ana Tijoux de abandonar el grupo, a fines del año 2000 (poco después de la publicación del exitoso álbum Aerolíneas Makiza), llevó al par de amigos a buscar un modo de no echar por la borda lo que habían aprendido en el cuarteto. Armaron así el proyecto Némesis, que alcanzó a publicar dos álbumes antes de su disolución. La carrera de ambos músicos ha continuado luego por muy activas sendas solistas.

Gianluca

Gianluca fue uno de los primeros nombres que dio visibilidad a la música urbana que vivió una explosión masiva en Chile a finales de la década de 2010. Su trabajo como cantante y productor, sin embargo, ha sido más personal que callejero y ha transitado de forma libre por sonidos como el hip-hop, el reguetón y el trap, y también por territorios como el pop y sus variantes más experimentales.

Calambre

Calambre es en principio un eslabón escondido en la crónica del hip-hop de los años '90 en Chile, tan importante como el de Tiro de Gracia a escala independiente. Una vez desencadenado el éxito masivo del rap chileno, en 1998 este trío marcó el primer hito de popularidad del movimiento a nivel subterráneo, se vinculó con los inicios del pionero sello dedicado al hip-hop en Chile y se ha mantenido vigente en el nuevo siglo como uno de los grupos con mayor oficio en el circuito.

Ana Tijoux

Iniciada en el hip-hop, Ana Tijoux desborda esa y otras fronteras gracias a la poderosa trayectoria como solista con que se ha transformado en la figura chilena de mayor relevancia internacional de su generación. Exitosos discos grabados desde 2007, canciones como "A veces", "1977", "La bala", "Shock", "Sacar la voz", "Mi verdad" y "Somos sur", una agenda intercontinental de giras y festivales a partir de 2009, colaboraciones con figuras globales como la mexicana Julieta Venegas y el uruguayo Jorge Drexler, y un Grammy Latino (2014) son parte de esas marcas, siempre con la óptica de una conciencia política expresada en el discurso y en la acción. Su trayectoria muestra diversidad de colaboraciones, así como el paso por grupos, de entre los cuales el más significativo fue Makiza.

Black Angels

El año 2003 Los Tetas grabaron un dúo con Germaín De la Fuente y ese encuentro fue la base del proyecto The Black Angels. El cantante Camilo Castaldi, se acercó a partir de entonces a la música de Los Ángeles Negros, redescubriendo su potencial funk, y así comenzó a fraguar, en sus palabras,  “la idea de merodear los coros de Los Ángeles Negros con mis propias historias”. Junto al guitarrista de jazz Nicolás Vera, su compañero en Criminal Jazz, y la aprobación del autor Orlando Salinas, el 2015 obtuvieron un Fondo de Cultura para hacer el disco Canción negra. Allí plasmaron diez canciones  de Los Ángeles Negros con una base instrumental dirigida por Vera, que convocó varios invitados, como Paz Court, Panty (de La Habitación del Pánico) , y músicos de Los Tetas como Rulo y Cee-Funk. El rapeo de Castaldi, con sus propias letras, dio el sello final al disco, que fue lanzado a fines de 2016.

Myzty-k

Hija de la comuna de Peñalolén, Miriam Vásquez toma el nombre musical de batalla de Myzty-k , que fonéticamente alude a una mística en tiempos complejos, una impronta propia y comunitaria. Cultora del verso hip-hop, el canto del soul y el R&B y próxima a una cultura mestiza afrolatina, Vásquez integró el elenco femenino clásico de Mamma Soul, la formación que grabó el premiado disco Fe (2001). Allí su voz era la que aportaba con el rap junto a las cantantes Moyenéi Valdés y Jeannette Pualuan. Antes de ello, incluso, había aparecido como una de las primeras raperas femeninas, en proyectos como Reacción Rebelde y Enigma Okulto. Tras su salida de Mamma Soul en 2012, reanudó su trabajo solista, que en un momento se vio interrumpido por un agresivo cáncer que más tarde superó. Sus discos son Sueños (2013) y Redención (2020).

Salvaje Decibel

Nacidos en la zona norte de Santiago, Salvaje Decibel  es parte de la primera generación del rap de los años 2000, antes de la masificación de Internet. Funky Flu, el mayor del grupo, ya estaba ganando espacios como MC cuando conoció a Portavoz, y a su amistad y su pasión por el rap se fueron sumando los otros MCs hasta que el año 2005 debutaron como Salvaje Decibel. Un rap político, con bases mayoritariamente hecha por Portavoz, han sido el sello del conjunto, que tempranamente se presentó en Venezuela y que ha editado dos discos de gran trascendencia en los circuitos del rap. Temas como "Traidores" o "La mirada del amor", y la colaboración con muchos nombres del género (como GuerrillerOkulto, Movimiento Original, Mente Sabia Cru y Subverso) levantan a la banda como un nombre principal de la escena, sumada a la trascendencia como solistas de Funky Flu, Cidtronyck y, sobre todo, Portavoz.

Cómo Asesinar a Felipes

Rap experimental o rap fusión son términos que los propios músicos de Cómo Asesinar a Felipes incorporaron a su imaginario inmediatamente después de su resonante debut discográfico a mediados de 2008. El álbum se llamó simplemente —aunque nada de simple como concepto estético— Cómo Asesinar a Felipes y ahí reunieron en una misma plataforma la rima y el desarrollo jazzístico, la tornamesa y el denominado piano trío. En 2020, el proyecto obtuvo el premio Pulsar en la categoría Música urbana por el sobresaliente álbum Naturaleza muerta (2019). Para entonces, el proyecto había experimentado una transformación sustantiva, alcanzando otros espacios musicales hacia las vanguardias contemporáneas.

DJ Spacio

Conocido como un quinto elemento del grupo Cómo Asesinar a Felipes, Carlos Meza se inició a fines de los '90 en el tornamesismo, aunque ya antes, a sus 19 años, había comenzado a aparecer en ciertos círculos musicales como DJ. Su creatividad se expandió entonces desde la artesanía de la construcción musical a una arquitectura organizada, dentro de esa misma escena del hip-hop de fin de siglo, de modo que Meza atravesaría todo ese período como DJ Spacio, un tramo de dos décadas que tuvo como desenlace su primer álbum monográfico: Cinema tornamesa (2020), un homenaje a esas prácticas musicales.

Mal de Chagas

Mal de Chagas hace una mezcla de estilos perteneciente de lleno a los años '90, en el cruce entre el rap y el metal aderezada con un toque de funk e incluso con percusión latina. La música de este grupo santiaguino se encuentra justo en la mitad entre el mundo del funk y el del rock pesado, sin sentirse del todo cómoda en ninguno. Editaron dos discos, hasta que avanzada la segunda década de los 2000 la banda cesó sus presentaciones en vivo.

Aura Bae

Fue el concierto "Mamacitas" del festival Primavera Sound de 2022, encabezado por Lizz, el momento clave en que estalló la figura de Aura Bae frente al gran público. Hasta ese momento no tenía álbumes ni mixtapes publicados pero sí un contingente de primeras canciones ("Nena", "Loba", "Fina") donde ella exhibía diversos cruces, desde el reguetón y el trap, hasta el rap, el R&B y la música flamenca, con la inspiración de la española Rosalía. Esa tarde Aura Bae (que se pronuncia bei) compartió escenario con un frente femenino de uñas largas, colorido maquillaje y extensiones de cabello con el que también iría a identificarse generacionalmente en la música urbana: Akatumamy, Akriila y Vlntna B.

Tonossepia - Sentinela del Norte

Productor, rapero y DJ, Diego Vergara forma parte de una generación de músicos conectados a internet que sólo necesitan de un computador casero para existir. Bajo el nombre de Tonossepia, desde 2000 realizó composiciones en las que mezcló jazz, soul y rap con bases electrónicas, al mismo tiempo que explota su faceta de MC. Más tarde, como Prospegto Arkano (o Arkano a secas) fue uno de los cinco maestros de ceremonia de la banda de hip-hop Colectivo Etéreo, donde despliega además sus rimas. En 2019, debutó como Sentinela del Norte con un disco de efectiva crítica social: Parte del paisaje.