Hip-hop

Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los ’80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los ’80, la nueva escuela de mediados de los ’90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.

Hermanos Brothers

Hermanos Brothers fue una suerte de plataforma móvil para que los músicos y productores Pedro Subercaseaux y Vicente Sanfuentes se sostuvieran mutuamente en medio de los múltiples encargos de trabajo que cada uno recibe en paralelo. Tras dejar registrado el disco de 2002 Hermanos Brothers, el grupo dejó de funcionar cuando las carreras solistas de sus integrantes se volvieron demasiado demandantes. Mientras Sanfuentes ha desarrollado un destacado trabajo como solista y productor, Subercaseaux afianzó carrera solista bajo el seudónimo Pedropiedra, luego de un tiempo de trabajo como parte de los grupos CHC y Yaia.  

DJ Méndez

DJ Méndez es un fenómeno musical cuya condición chilena puede ser fácilmente cuestionada, de no ser por el profundo compromiso y arraigo que su protagonista tiene con su país de origen. Nacido en un humilde barrio de Valparaíso en 1975, Leopoldo Méndez Alcayaga concibió y desarrolló su propuesta musical bastante lejos de ese suelo, en Suecia, adonde se trasladó a vivir siendo adolescente. En un contexto vinculado a la marginalidad y la delincuencia, Méndez construyó allá su fusión de dance, hip-hop y elementos latinos, ingresando con fuerza a las pistas de baile del norte de Europa, e inaugurando un fenómeno que ya completa cuatro discos, un sello discográfico y una significativa presencia en Chile.

Tea Time

Diez años de experiencia en grabaciones, giras continentales, premios y alta difusión junto a Los Tetas dejaron a Tea Time en una privilegiada posición como solista. El principal rimador y compositor de esa banda consiguió tener su disco propio en 2009, presentado entre otro montón de proyectos (incluso un libro de poesía) que refleja la diversidad de sus inquietudes. Camilo Castaldi, su nombre real, ha colaborado con incontables músicos chilenos y es parte también de las grupos como Funk Attack y Criminal Jazz.

Foex

La colaboración permanente con artistas como Ana Tijoux, Makiza, Solo Di Medina y Cómo Asesinar a Felipes, entre muchos otros, le ha dado prestigio como productor a Foex, quien al mismo tiempo ha desarrollado su labor como compositor de una música siempre orientada hacia la experimentación. Paralelamente, ha sido el principal gestor del sello Potoco Discos, ineludible para entender el hip hop chileno del siglo XXI.

Vitami

Presentada en circuitos del underground como “la reina del hip-hop electrónico”, Tamara Meruane es Vitami, autora, cantante, rapera y también periodista, que ha tenido colaboraciones permanentes con el grupo Rapaces y con el ex Makiza, Sonido Ácido. Se inició escribiendo rimas a los 13 años y ya desde 2006 apareció activa en el frente del hip-hop. Ha creado material para la serie televisiva animada “Pulentos”, que luego se convirtió en una película, y con ese mismo proyecto y elenco de figuras de Pulentos se presentó en Lollapalooza en 2011. Como dinámica colaboradora, Vitami enlista trabajos que van desde el rap hasta el soul o el pop, presentaciones y grabaciones de discos de Ceaese (Presentando rarezas, 2006, y Planeta mutante, 2008), Seo2 (Por puro amor al rap, 2010), Mundano (Desde mi barrio, 2011), Bronko Yotte (Con esto te digo todo, 2013), Raíz Aborigen (Raíz Aborigen), Neptuno (Neptuno), Mamma Soul (Vida, 2017), Soy Irracional (Climas, 2017) y Entrópica (Adentro, 2017). En 2016 debutó como rapera solista con el disco Esto es.

Bronko Yotte

Bronko Yotte —o Felipe Berríos— es un rapero que varias veces ha traspasado los códigos más puros del hip-hop, y por ello en sus discos aparecen una serie de invitados, nombres que provienen desde otros ámbitos y géneros musicales, como Gepe o Cristóbal Briceño, de Ases Falsos. Egresado del colegio San Ignacio en el centro de Santiago, hijo de un músico del grupo vocal folclórico Santiago 4 y profesor de lenguaje de profesión, el músico tiene un activo circuito en vivo y una interesante producción discográfica. Sus canciones hablan menos de barrios y más de reflexiones existenciales y, con algunos tiempos de residencia en Australia, es uno de los raperos más originales de su generación.

Ka Efe

Una historia musical que corre en paralelo al grupo Sundaya, que Karin Hofmann lidera con el músico Cristián Rozas desde sus tiempos de vida en Nueva York, se tradujo poco después de la salida del disco Elévate (2017) en Ka Efe, nombre artístico que adoptó abrir una ruta nueva en la música. En este caso, como solista del neosoul y el hip-hop latino, pero también como cultora de ritmos cumbieros e incluso urbanos. Karin Hofmann allanó ese camino echando mano a sus primeras canciones, todas cargadas de ritmo, calor, sudor y flow: "Déjalo salir" y "Intenso pero es love (washito rico)" fueron los pasos previos al álbum que editaría como debut en 2019.

Da Jungla

En la herencia de los ritmos de origen afro como el reggae chileno (Gondwana), el hip-hop latino (La Pozze Latina) y el pop-soul chileno (Matahari), el grupo Da Jungla fue uno de los que dieron pasos en estas tres direcciones. Formados como trío en 2004 con la figura de Vanessa Valdez en el micrófono central, abordó mezclas musicales en la canción pop contemporánea, con temáticas de celebración del cuerpo y también de conciencia social.

2X

Desde que el rap metal comenzó a dominar la escena, el impacto de bandas como Rage Against The Machine, Korn y Limp Bizkit fue muy fuerte en Chile, sobre todo en las nuevas generaciones de músicos, y no solamente en aquellos militantes de la cultura metalera. Uno de los grupos que adaptó de mejor manera este estilo fue el cuarteto 2X. Sus letras, cargadas de rabia juvenil y denuncia, representaron el sentir de un público que recibió su propuesta como toda una novedad.