DrefQuila

El año 2013, Claudio Montaño era un reconocido nombre del free style en el rap, se apodaba Dref Killah, y participó en varias competencias internacionales del género. Paulatinamente desde 2015 se concentró en el trap, y desde allí ha dejado marcas en esa historia: sus canciones fueron las primeras en superar el millón de visitas en las plataformas de streaming y fue el primer nombre del género contratado por un sello multinacional, Warner Music, que hacía diez años no reclutaba a un músico chileno: “Él se cree un maleante, con sicarios y gangsters / y que tiene pistolas pa’l drama. / Yo no soy nada de eso, mami, yo soy cantante”, declama en “Olvida el miedo”, alejándose de los parámetros líricos de su género. Con colaboraciones dentro y fuera de Chile, y presente Lollapalooza el año 2019, DrefQuila inscribió su nombre entre los fundadores del trap chileno.

Fechas

Coquimbo - 13 de noviembre de 1997

Décadas

2010 |

Géneros

Jorge Leiva

Claudio Montaño partió cantando desde niño en actos en actos de su liceo Bernardo O’Higgins, de Coquimbo, y en la adolescencia descubrió el rap. “’Cotidiano’ de Movimiento Original fue mi primer amor. Gracias a esa canción me metí en la música”, le dijo en 2017 al portal Pousta. De allí comenzó a incursionar en el free style –el arte rapero de improvisar versos–, lo que en 2016 lo condujo a la final de las Batallas de Gallos, torneos internacionales de duelos verbales de rap, que organizaba la bebida energética RedBull desde el año 2005.

Pero en paralelo a ese oficio rapero, que también plasmó en discos, Claudio Montaño empezó a escribir canciones de amor, lejanas a los rigores de las batallas y la improvisación. Cambió su nombre de DrefKillah a DrefQuila, y el año 2015 descubrió el trap para adoptarlo entonces como su rumbo musical. Lanzó sus primeras canciones a la red en el estilo, y en 2016 dejó la universidad donde estudiaba para titularse de tecnólogo médico, y así se dedicó enteramente a la música. Tras lanzar otra serie de canciones en internet, en 2017 consiguió su primer gran hito: “A fuego”, un tema de amor que habla de alcanzar el éxito y que superó rápidamente un millón de reproducciones en YouTube y Spotify. Se convirtió en la base para el fenómeno que protagonizaría después.

Canciones como “Ella busca “ y “Olvida el miedo” repitieron esas marcas, y DrefQuila se convirtió en algo así como la cabeza del entonces naciente movimiento del trap en Chile. En los circuitos de las pistas de baile, donde predominaba el reggaetón y el trap portorriqueño, sus canciones comenzaron a sonar, junto a una generación de traperos chilenos de nombres como Lizz, Gianluca, Paloma Mami, Pablo Chill-E y Young Cister.

“Lo que me gusta es la música. Cuando descubrí el trap eso fue lo que me pasó: era el futuro y la libertad de hacer lo que yo estaba haciendo en el rap, que era mal visto”, explicó en esa misma entrevista Pousta de 2017, para justificar que sus canciones hablen de amor, de amistad o de intensos romances, en lugar de drogas o delincuencia, como suele ocurrir en el trap. “Tú serás de callejón, a mí me guía la luz. / En la calle eres cabrón, casi te crees Jesús. / Nunca he tenido un cañón, ni vende droga mi crew. / Pero si hago una canción, facturo el triple que tú”, dice en “Tranquilo”, escrita en 2017.

A mediados de 2018, DrefQuila firmó con Warner Music, lo que lo convirtió en el primer artista chileno fichado por esa compañía en una década. “Qué chileno con 20 años ha logrado lo que yo he logrado hasta ahora. No hay ninguno”, dijo en agosto en una entrevista a El Mercurio, en una declaración que sacó chispas por su atrevimiento, y reveló las ambiciones del cantante que, en todo caso, siempre las había mostrado a través de sus letras y en sus entrevistas.

“Pretendo llegar a lo alto, / comprarle una casa a mis padres, / morirme siendo millonario”, decía en la canción “Dímelo”, de 2016. La pretensión que confirmó a finales de 2018, en una nueva y larga entrevista en el diario El Mercurio, en la que señalaba sus planes tras cumplir a meta: “Después me voy a volver loco. Me van a ver con cadenas y relojes de oro, con Lamborghini, vestido entero de Louis Vitton”. El disco Aqua, editado por Warner, es su carta de presentación para 2019, un año en el que Claudio Montaño apuntaba a una internacionalización de su trabajo musical.

Trilogía de Nueva York: mujeres sacan la voz

Desde la gran ciudad de la música, el año arranca con publicaciones de nuevo material. Tras una década de silencio, la cantante Claudia Acuña presentó Turning pages, editado por su propio sello, mientras que la gran saxofonista Melissa Aldana lidera un quinteto en Visions, y la guitarrista Camila Meza adelanta Ambar, junto a una pequeña orquesta.

Paloma Mami, siempre un poco más

Las audiencias de la música pop se inclinan hoy por el streaming y según reportes allí la estrella del trap pasó a ser el fenómeno nacional más resonante de Spotify.