Hip-hop

Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los ’80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los ’80, la nueva escuela de mediados de los ’90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.

Cenzi

Los cercanos a los círculos santiaguinos de hip-hop saben bien que Gastón Gabarró está muy lejos de ser sólo un ex integrante de Makiza. Cenzi fue también pilar del dúo Némesis, y ha asesorado (como productor, compositor o programador) decenas de discos realizados en Chile desde los años noventa; incluyendo trabajos de Tiro de Gracia, ZicutaEjecuta, Las Corrosivas y el colectivo Demosapiens, entre otros. Es, además, fundador de la etiqueta independiente Aguasónica. Pese a una vida repartida entre Chile y Canadá, su trayecto musical no ha tenido interrupciones.

DJ Caso

DJ Caso —el nombre musical de Sebastián Rojas— comenzó en el oficio del scratch y de las tornamesas siendo un escolar del Colegio Alemán. Desde ese lugar se acercó a los músicos de Makiza a comienzos de los años 2000 y tras el fin de ese proyecto fue parte de Némesis, el grupo que surgió con dos de sus ex integrantes. A partir de ese vículo comenzó a colaborar en muchos proyectos lejanos al hip-hop. Fue parte de Javiera & Los Imposibles, colaborador del Ángel Parra Trío y es fundador de Tunacola. Su nombre aparece en al menos 40 discos y banda sonoras, como músico o productor. Tiene dos discos solistas y un trabajo regular en los múltiples espacios donde desarrolla su música.

Paul Barreaux

Paul Barreaux perteneció al popular programa dominical “Venga conmigo” de Canal 13 conducido en los '90 por el cantante-animador José Alfredo Fuentes. Como figura televisiva, el bailarín Paul Barreaux llegó a ser considerado el primer “rapero sin calle” de la historia. Fue su éxito inicial en el staff del grupo de baile “Generación 2000” el que lo catapultó en 1995 y 1996 a una plataforma pop que se tradujo en un disco de hip-hop editado por BMG bajo el nombre de Kaviar klub (1997). La historia musical no llegó mucho más allá.

DJ Raff

Por sus muy diversos encargos como productor, DJ Raff se ha convertido en uno de los colaboradores y asesores más importantes del circuito hip-hop chileno, aunque sus grabaciones y presentaciones en vivo han abarcado también otros géneros. Raff (Rafael Pérez) fundó el grupo Frecuencia Rebelde en 1992, e integró por dos años la banda La Pozze Latina. Luego de un tiempo largo de trabajo en sociedad con Solo di Medina, dio su principal paso solista cuando a fines del 2006 presentó su primer álbum. Desde entonces, su trabajo se ha expandido fabulosamente en el extranjero. «Canciones mitad máquina y mitad hombre» es como Raff elige definir sus composiciones.

Makiza

Makiza es un nombre fundamental del hip-hop chileno de la primera década del siglo, y su legado de tres discos abrió nuevas vías de influencia para el desarrollo del género en el país. Su interrumpida carrera puede resumirse además en una frase con la que alguna vez el propio grupo definió su relación: «En el amor puede pasar cualquier cosa». Con sucesivos períodos de separación y reunión, el grupo concluyó definitivamente su romance a mediados del año 2006, luego de un destacado e influyente trabajo de casi una década; el cual hoy destaca no sólo por la alta calidad de sus grabaciones, sino también por haber impulsado el desarrollo de músicos más tardes destacados de sobra de modo solista o en otros proyectos, incluyendo a Ana Tijoux, Cenzi y Seo2.

Bitman & Roban

Luego de que decantara el ímpetu electrónico que, para bien y para mal, agitó las urbes de Chile durante la década de los noventa, fueron apareciendo trabajadores del tecno de referentes más amplios (hip-hop, pop, soul). Bitman & Roban es un proyecto representativo de esa nueva etapa del trabajo electrónico en el país, en la que ya no bastaba con ser DJ u ostentar una gran discoteca. La dupla de Toto Bravo y Christian Powditch se ha afianzado más bien por su versatilidad, al ser capaz de componer música para situaciones diversas, no limitadas a la pista de baile. En su caso, el verbo «componer» es preciso: el grupo arma sus tracks según la lógica del cortar/pegar, mezclando códigos propios de la electrónica (uso de secuencias y programaciones) con ideas asociables al hip-hop, principalmente los samplers y scratches.

Tapia Rabia Jackson

«Juego callejero» llamaron a su música los primeros integrantes de Tapia Rabia Jackson (o Tapia Rabia), uno de los pocos grupos chilenos de hip-hop suburbano que alcanzó a trabajar dentro de la dinámica corporativa antes del auge de internet. El grupo tuvo en Zaturno a su líder y principal foco de atención, pues fue quien armó el conjunto luego de trabajar durante cinco años y dos álbumes junto a los exitosos Tiro de Gracia.