Hip-hop

Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los ’80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los ’80, la nueva escuela de mediados de los ’90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.

FDA

Fe por un Destino Anunciado es el nombre completo de FDA, uno de los grupos que alimentaron desde el underground la escena del hip-hop chilena ajena a la explosión comercial del género a fines de los años '90, y en ese circuito conjugan como pocos las rimas asertivas y la buena producción musical.

Ana Tijoux

Iniciada en el hip-hop, Ana Tijoux desborda esa y otras fronteras gracias a la poderosa trayectoria como solista con que se ha transformado en la figura chilena de mayor relevancia internacional de su generación. Cinco discos grabados desde 2007, canciones como "A veces", "1977", "La bala", "Shock", "Sacar la voz", "Mi verdad" y "Somos sur", una agenda de giras y festivales por más de quince países de América y Europa a partir de 2009, colaboraciones con figuras globales como la mexicana Julieta Venegas y el uruguayo Jorge Drexler, un Grammy Latino ganado en 2014 y otras seis nominaciones a los premios Grammy y Grammy Latino son parte de esas marcas, siempre con la óptica de una conciencia política expresadada en el discurso y en la acción.

Allel

Allel es uno de los nombres más inquietos de la escena femenina del hip-hop posterior al 2010. Es parte del colectivo Renca Mundo, colaboradora de muchos otros raperos y luce una dotada condición vocal, que la llevó incluso a concursar en el programa "The voice" el año 2016. Su trabajo en vivo (y en las calles y el Metro de Santiago) le han permitido dedicarse solo a la música y el 2017 lanzó su primer single solista: “Ritual”. Temáticas de género , sus sueños y su vida cotidiana nutren las sus letras, en una historia musical que si bien ya tiene varios años, aún tiene mucho por recorrer.

Iwannawin

Tres colectivos en constante expansión marcan la prolífica y precoz trayectoria del cineasta, músico y dibujante Sebastián Silva, convertido en nombre mayor de la industria del entretenimiento continental luego de su película La nana (2009): el sexteto hip-hop CHC, el combo caribeño Yaia y el manual infantil de buenas costumbres Los Mono. Pero ha sido bajo el nombre de fantasía Iwannawin que Silva emprendió su primera aventura formal como solista, la que dio como resultado un estimulante disco que fusionó géneros como el funk, la psicodelia y el gospel.

Panteras Negras

Surgido entre los blocks y pasajes de la población Huamachuco de Renca, el grupo Panteras Negras constituye uno de los pilares del hip-hop chileno y uno de los primeros nombres capaces de convertir la versión local del género en una expresión de amplio alcance. Pese a la difusión de su trabajo, el grupo nunca dejó de sentir como una responsabilidad representar el mundo desfavorecido en el que se formaron, colaborando así también al desarrollo de la música joven consciente y de alcances políticos, y el registro de la cultura callejera.

Némesis

Némesis no hubiese existido si la carrera del grupo Makiza se hubiese asentado desde un primer momento. Allí trabajaron por primera vez juntos Cenzi y Seo2, destacando ambos por sus respectivos talentos en la composición, programaciones y letras. Sin embargo, la decisión de Ana Tijoux de abandonar el grupo, a fines del año 2000 (poco después de la publicación del exitoso álbum Aerolíneas Makiza), llevó al par de amigos a buscar un modo de no echar por la borda lo que habían aprendido en el cuarteto. Armaron así el proyecto Némesis, que alcanzó a publicar dos álbumes antes de su disolución. La carrera de ambos músicos ha continuado luego por muy activas sendas solistas.

Cevladé

Cevladé comenzó como adolescente haciendo rap en los '90 y es uno de los nombres más prolíficos del hip-hop. Con más de una decena de discos, solo o como parte de colectivos, Vladimir Espinoza debutó el año 2003 como Conde Wla-d, seudónimo que derivó en Cevladé. Profesor de lenguaje (ejerció la profesión durante varios años antes de dedicarse a la música), tiene más de un centenar de canciones, donde habla de historias de vida, de personajes literarios y tiene incluso musicalizaciones de poemas. Sus discos han sido editado varias veces en México, y sus videos cuentan con cientos de miles de visitas en Internet. Crítico incluso con el medio rapero (la canción "mis principios no son show" del 2010 sacó chispas en ese sentido), la música de Cevladé ha trascendido varias veces los circuitos del hip-hop.

Manuvers

Su amplio acercamiento al hip-hop como DJ, productor y gestor de sellos independientes han convertido a Manuvers (pseudónimo del músico Francisco de Pablo) en uno de los mayores embajadores del rap chileno en el contexto internacional. Desde exitosas apariciones en festivales europeos hasta colaboraciones con connotados raperos hispanos marcan la prolífica hoja de ruta de un músico que ha forjado la mayor parte de su carrera en Florida, Estados Unidos, pero sin perder la correspondencia con la escena del hip-hop experimental incubada en Chile durante los últimos años.

MDM

En la segunda mitad de los’90, la céntrica población de San Eugenio cobijó a una escena subterránea de hip-hop que alentada por el éxito mediático de grupos como La Pozze Latina y Makiza en dos épocas, apuntó a emigrar desde los circuitos marginales para transformarse en referentes masivos. Nombres como Léxico y JF2 quedaron tempranamente en el camino, pero el trío MDM fue el único que supo abrazar el éxito comercial e imprimirle a su propuesta un sello distintivo. Fueron ellos los que acuñaron el concepto de “gremlyn style” para definir su música: rimas que sin dejar de abordar los temas de contingencia y la crítica social tienen al humor como uno de sus principales ingredientes.