La Pozze Latina

La Pozze Latina ha sido uno de los pilares del hip-hop hecho en Chile, no sólo porque fue uno de los primeros conjuntos en practicar el género en el país, sino también porque ubicó de modo pionero el rap en las radios locales, antes del salto a la fama de grupos como Tiro de Gracia y Makiza. A través de los tres discos que registró durante los años noventa, la banda transitó desde un rap con contenido, característico de los comienzos de este movimiento en Chile, hasta canciones con humor o referencias eróticas; consiguiendo que temas como «Sex maniac», «Pazz la cerveza», «Con el color de mi aliento» y «Chica eléctrica» se convirtieran en hitos de popularidad. En el 200o se detuvieron,  y tras algunas crisis por la inscripción deel nombre, el fundador Jimmy Fernández lideró a partir de 2013 una nueva encarnación de la banda.

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Años

Santiago, 1991 -

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

la-pozze-latina

Integrantes

Jimmy Fernández, voz (1991 – 2000 / 2013 – •).
Rodrigo Too Small Méndez, voz (1991 – 1992).
Hernán Del Canto, voz (1992 – 2009).
DJ Raff, programación (1995 – 1997).
Víctor Flores, voz y percusión (1996 – 2000 / 2013 – •).
Darwin Bustos, voz (2001 – 2009).
Vanessa Valdez, voz (2001 – 2002).
Víctor Vildósola, guitarra y voz (2001 – ?).
Fernanda Díaz, coros (2001- ?)
Chico Claudio (2013 – •)

Jorge Leiva

Desde el exilio
En el origen internacional de La Pozze Latina residió buena parte de la novedad de este conjunto. Los fundadores de la primera etapa del grupo llegaron a Chile luego de pasar toda su vida en el extranjero, a veces en virtud del exilio en el que debieron vivir sus padres. Jimmy Fernández había crecido en Panamá, y desde 1985 vivía en Italia, donde descubrió el hiphop y aprendió a bailar breakdance. Llegó a Chile en 1988, y se incorporó a los restringidos grupos de baile que se reunían en el centro de Santiago, donde su conocimiento del género le dio un espacio y le permitió entablar amistad con bandas como los Panteras Negras y Los Marginales.

Por medio de ellos, conoció a Pedro Foncea, de De Kiruza, quien lo invitó a participar en la grabación de «Algo está pasando», precisamente el tema que tendría más difusión en el disco debut de esa banda. Fernández comenzó entonces a cantar hip-hop de modo más sistemático, y armó una banda primero llamada Latin Posse, con Rodrigo Méndez. Durante la grabación de su primer álbum, se integró Hernán Del Canto, otro chileno recién llegado de Europa (la ex Alemania Oriental, en su caso). La salida de Méndez y el cambio de nombre por La Pozze Latina selló el núcleo de la banda.

La composición de bases propias además del uso de samplers,  la grave voz de Fernández y la incorporación de sonidos latinos los distinguieron en la escena del hip hop de entonces. Su primera grabación, «Sobredosis latina», se incluyó en el compilado Con el corazón aquí (1993), y poco después ya podían mostrar un álbum propio: Pozzeidos por la ilusión, publicado ese mismo año por Alerce.

«El color de mi aliento» fue el primer sencillo en el que La Pozze Latina desplegó argumentos latinoamericanistas y un cuidado videoclip (que incluso rotó en MTV), inaugurando así una difusión inédita de rap chileno que alcanzó la consagración con otro tema de ese disco: «Sex maniac», un sarcástico discurso sobre las restricciones de la sociedad conservadora. Pese a su nuevo estatus de banda masiva, sus músicos nunca abandonaron los circuitos hiphoperos que habían cobijado su origen.

En plan colectivo
Su siguiente disco Una nueva religión se acercó nuevamente a los códigos masivos, con los temas «Oferta II» y, sobre todo, «Pazz la cerveza» que repitió el fenómeno radiofónico, basado sobre todo en la peculiar propuesta del dúo, lejos de la solemnidad que hasta entonces distinguía al rap chileno. Pero, en general, la actividad del grupo descendió, e incluso tuvo periodos de receso. El paulatino ingreso de nuevos músicos fue forjando un nuevo proceso.  Con DJ Raff (Frecuencia Rebelde) en tornamesas y Víctor Flores (Solo Di Medina) en los coros, La Pozze Latina retomó su actividad en 1998, por medio del tema central de la película Gringuito, de Sergio Castilla.

El regreso también consolidó esa nueva formación que quedó registrada en el álbum Desde el mundo de los espejos (1999), editado por la multinacional BMG y con la producción de Collin Wolf (quien antes había trabajado con varios próceres estadounidenses del género). Música electrónica y ragamuffin, además del infaltable hip-hop, sostuvieron un nuevo álbum que inició su promoción con una elección sorpresiva: un cover del famoso «Pedro Navaja», de Rubén Blades, que Jimmy sentía especialmente cercana debido a su tiempo de residencia en Panamá.

Pero fue el sensual soul-pop de «Chica eléctrica», su segundo single, el que se convirtió en un hit, el mayor en su historia. Fue un tiempo de exposición extrema, que el grupo no pudo vivir sin una crisis interna. En la segunda mitad de 2000, y fruto de problemas personales, La Pozze Latina anunció su disolución.

Luego de la ruptura
Jimmy Fernández se trasladó entonces a Panamá, donde permaneció por cinco meses. A su regreso se asoció con el músico conocido como Margihuanero (ex Rezonancia), en un grupo al que bautizaron Flaitergraund. El dúo no duró demasiado tiempo, y Jimmy se presentó más tarde como parte del proyecto La Conexión Real. En paralelo colaboró con distintos músicos, hasta que el 2005 editó su primer disco como solista, esta vez bajo el seudónimo Panama Red (ver discografía solista en ficha biográfica individual).

Víctor Flores, en tanto, prolongó su sociedad con DJ Raff para dar vida al dúo DJ Raff y Solo Di Medina. Así, Hernán Del Canto fue el único que mantuvo la etiqueta de su vieja banda. Tras un receso de casi dos años, en los que produjo el interesante compilado de rap barrial Joyas del barrio, Del Canto reunió a varios músicos con los que trabajó en la última etapa de su banda, presentando una rearticulada Pozze Latina.lapozzelatina

Junto a Vanessa Valdez y Darwin Bustos, más una nutrida banda de apoyo, Del Canto comenzó a componer nuevas canciones, en un funcionamiento intermitente que ofreció varias presentaciones en vivo y que alcanzó a trabajar en un disco, Evidencia, pese a la molestia de Jimmy Fernández por la utilización del nombre.

La disputa entre ambos músicos se zanjó finalmente con abogados. Fernández aprovechó su triunfo en ese litigio para presentar una nueva formación del grupo (en formato de trío) a inicios de 2013, y así ha tenido presentaciones esporádicas como banda. Tras la edición de un sencillo («La música»), la participación de invitados en una canción de Denisse Rosenthal, y varias presentaciones en vivo, el grupo ha tenido desde entonces funcionamiento intermitente, pero desde el 2017 – tras presentarse en Lollapalooza en abril de ese año, ha seguido presentando canciones nuevas.

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