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Alexandros Tefarikis

Alexandros Tefarikis es un solista de la guitarra contemporánea que ha abarcado distintas líneas e influencias, desde la música docta al rock y desde la música latinoamericana a la mediterránea. Su posición de estilo se ubica en un punto intermedio entre las guitarras de Emilio García (rock) o Andrés Condon (new age). Además ha sido conocido por su liderazgo en el grupo progresivo Ergo Sum en los ’90 y por el trabajo de creación de música acústica para guitarras y para bouzuki griego, el instrumento que lo conectó con sus raíces helénicas.

Machuca

No ha habido en Chile bandas punk de la provincia con la persistencia y alcance de Machuca. Durante sus más de quince años de vida, y pese a múltiples altibajos internos, el grupo ha logrado ser constante en lo que sus músicos definen como «un rock que no cae en las modas». El punk y el hardcore son las principales guías de su sonido, inspirado en bandas como Ramones y Black Sabbath.

Rafael Traslaviña

Delineado desde los años de esplendor de la radio, la orquesta, la boite y la industria discográfica propias del siglo veinte, la figura del músico de oficio capaz de valerse en los diversos géneros populares de la época en Chile tiene una expresión exacta en Rafael Traslaviña. Con más de seis décadas dedicadas a la música, este pianista tocó y grabó en discos de jazz, cueca, tango y otros ritmos bailables, y a su muerte ocurrida en 2011 dejó como herencia una estatura bien ganada entre los principales instrumentistas de esa era en la música popular.

Sebastián ‘Tan’ Levine

Ningún músico chileno puede jactarse de haber pasado por más bandas durante los años ochenta que Sebastián Levine. Si su nombre no es familiar para los auditores de la música radial es porque el baterista se preocupó de ubicarse en grupos de cierta tendencia alternativa, en tiempos en que ese adjetivo suponía una vocación de búsqueda y riesgo motivada por mil cosas antes que la fama. Pinochet Boys, Electrodomésticos y Supersordo fueron algunos de los nombres que ocuparon a Levine durante algo así como una década, antes de que decidiera una partida del país que, con intermitencias, ya se extiende por más de dos décadas.

Trío Inspiración

Más de medio siglo y una extensa discografía acumula el Trío Inspiración en el trabajo con el repertorio romántico tradicional latinoamericano, y en ese trayecto ha cabido sobre todo el bolero, pero también el vals peruano, la canción «cebolla», la copla y la balada. Sin prejuicios sobre el estilo que se ajusta a su formación de trío de guitarras con armonías vocales, el grupo ha mantenido el circuito de restaurantes, quintas de recreo y festivales regionales como su espacio natural de acción. Alguna vez conocidos como «Los Panchos chilenos», el Trío Inspiración es prueba del vigor que cierta canción romántica en castellano mantiene más allá de las modas.

Illapu

Con una popularidad forjada desde los años '70, y con episodios masivos en los años '90, Illapu es un nombre mayor en la música chilena. Nacieron como un sexteto de música andina, pero con los años fueron ampliando su estilo musical, incorporando bajo eléctrico, batería y otros géneros de la música popular. Más de 40 años de vida, una veintena de músicos que han sido parte de sus filas (donde hoy queda sólo dos miembros original)es, siete años de exilio y una preocupación consciente por las temáticas cotidianas y la política chilena son el sello del conjunto, que hasta hoy llena estadios en todo Chile y tiene varias canciones con el status de clásicos de la música popular chilena.

Patricio Wang

En Chile, el perfil más conocido de Patricio Wang está vinculado a la renovación que sus creaciones aportaron a principios de los '80 a Quilapayún. Pero su alcance como compositor e instrumentista llega a los ámbitos contemporáneo, clásico y experimental tanto como a la música popular y latinoamericana que ha cultivado en otros conjuntos como Barroco Andino, Amankay y como solista.

Sol y Medianoche

Sol y Medianoche es uno de los primeros grupos que se atrevieron a recrear el legado del canto popular dejado por Violeta Parra en clave rockera y pesada. Si Los Jaivas, Blops y Congreso lo hicieron comenzando la década de los '70 con canciones originales y fusionando instrumentos andinos con eléctricos, Sol y Medianoche lo hizo a comienzos de los '80, poniendo rock a las bellas y sentidas composiciones de la creadora de "Gracias a la vida" y "Volver a los 17".