Los Revoltosos

El intento por ser fieles a la raíz más sucia del blues mantuvo unidos por casi diez años a Los Revoltosos (identificados inicialmente como Revoltosos Guzmanes Swing). Los hermanos Klein y Jando Guzmán armaron la banda apenas se concretó, en el verano de 1996, su salida de Los Peores de Chile, y la desarmaron cuando ese grupo con Pogo en voz decidió rearticularse. Su trayecto fue un fiel y permanente homenaje al blues eléctrico que fascina a los dos hermanos desde su adolescencia.

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Años

Santiago, 1996 - 2005

Décadas

1990 |2000 |

Géneros

Los Revoltosos

Integrantes

Alejandro Jando Guzmán, voz, guitarra y armónica (1996-2005)
Claudio Klein Guzmán, bajo (1996-2005)
Mauricio Otto Orellana, guitarra (1996 – 1999)
Bruno Astele, batería (1996)
Rodrigo Semilla Larach, batería (1996 – 1998)
David Osorio, batería (1998-2005)
Cristián Tatán Mihovilovic, guitarra (2001-2008).

Marisol García

Descripción callejera
A los hermanos Guzmán se les sumaron en un principio dos antiguos bateristas de los Peores: Bruno Astele y Rodrigo Semilla Larach. Luego de su período de exposición en radios y hasta televisión con el grupo anterior, su nuevo compromiso se planteó como un esfuerzo de largo plazo («no es fácil retomar los quince minutos de fama», dijeron), y trabajaron de un modo totalmente autogestionado. Así publicaron un primer disco, el registro en vivo Rock de ultratumba (1999), que mostraron en Santiago y provincias en conciertos muchas veces colectivos (con bandas punk como Ocho Bolas, Insurgentes y Políticos Muertos).

La mezcla de lo que ellos definen como «el blues callejero con el rockabilly más podrido y el enojo del punk» fue atrayendo una audiencia fiel a unos versos de observación social que valieron a Los Revoltosos hasta comparaciones con Los Prisioneros. Habitantes de la comuna santiaguina de Pedro Aguirre Cerda, los integrantes del grupo confiaban en el valor de una descripción sencilla pero incisiva, «poblacional y bien cotidiana», en palabras de Jando. Fue una perspectiva que se afinó luego en el disco El tren de la muerte (2003) —Semilla ya se había ido entonces a Los Bandoleros—, en el cual se ganaban sus dardos blancos tan dispares como la telefonía satelital (“Maldito celular”) y el jefe de Estado (“Señor presidente”).

«Nuestro disco está para abrir los ojos. Nos enrabia la adoración por el dinero de la sociedad chilena», le dijeron por entonces a la revista Rolling Stone. El disco fue publicado por la etiqueta independiente de los Fiskales Ad-Hok, C.F.A., y dio pie para constantes presentaciones en Santiago y provincias. En paralelo, Jando colaboró con el disco debut solista de Claudio Narea y Klein se ocupó como productor y locutor radial del programa “100% chileno”, que mantuvo durante tres años en la señal correspondiente al Canelo de Nos.

Para el 2005, la banda se definió como un proyecto en receso, aunque no disuelto. «Viviendo un agotamiento natural, no más», según Jando. El guitarrista mantenía en paralelo al trío Los Ternos, con el cantante y guitarrista Búfalo (de Los Bandoleros) y con el baterista de la banda punkabilly Los Esquizómetros. Y aunque ese proyecto publicó un disco casero en 2004, la posibilidad de rearmar Los Peores de Chile fue más fuerte. Su reunión con Pogo marcó el fin de cualquier otro proyecto y el compromiso de trabajo con un tercer álbum de ese famoso trío.

Clásicos: cine y música junto a Horacio Salinas

En 1996, el director de Inti Illimani Histórico creó una banda sonora para El húsar de la muerte, la película de Pedro Sienna en torno a Manuel Rodríguez. Este 27 de marzo y 3 de abril, a las 19 horas, se pone al frente de la Orquesta Clásica Usach para musicalizar en vivo el filme, en el Aula Magna de la institución.

Cumpleaños con Quilapayún

El programa El Zócalo Nacional, que se emite en Radio Universidad de Chile, cumple 20 años al aire y festeja con un concierto de Quilapayún. El jueves 21 de marzo, en la Sala Master (20:30 hrs.).