Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años ’50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los ’60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los ’70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los ’80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años ’90 hasta la actualidad.

Ases Falsos

Ases Falsos es el grupo que resultó luego de la reformulación de Fother Muckers, y mantiene varios de los principios musicales de esa banda independiente; además de a su principal compositor, el prolífico Cristóbal Briceño. Ha conseguido, sin embargo, una figuración mucho mayor a la de su antigua propuesta, con discos y singles ineludibles en los recuentos de las mejores canción pop-rock de los últimos años en Chile. La frescura de su sonido eléctrico y la viveza de sus versos (a la vez sociales y sentimentales) son marca de estilo en una banda de fuerte carácter y fiel seguimiento, capaz de aglutinar en cada disco varias canciones destinadas a una difusión amplia.

Upa

Valioso emblema del pop trabajado en Chile durante los años ochenta, Upa! logró no sólo demostrar mayor valor artístico que la serie de bandas que compitieron con ellos durante el llamado boom de la época, sino también establecerse como referente de un modo de composición de inequívoco espíritu urbano. A diferencia de Los Prisioneros, el grupo optó por una alusiones sociales sutiles, aunque también críticas, inspiradas en parte por la new-wave inglesa y con timbres novedosos, como el saxo de Sebastián Piga. El grupo ha tenido una serie de conciertos de reunión desde fines de los años noventa, incluso con dos nuevos discos desde entonces. Sus integrantes, sin embargo, se reparten también entre otros varios proyectos musicales.

Patricio Aravena

Desde diversos ángulos musicales, Patricio Aravena fue uno de los más grandes exponentes del bajo eléctrico y uno de los primeros en el uso del modelo destrastado durante la era de la fusión que se consolidó en la década de 1980. Su música tanto como solista como acompañante ha descifrado claves de esos mestizajes, desde el rock a la música latinoamericana y desde el jazz al funk. Aravena comparte simulitudes musicales y generacionales con bajistas de fusión como Isidro Alfaro, Jorge Campos o Marcelo Aedo, todos descendientes del pionero Ernesto Holman, que fue, por cierto, su primer y único maestro.

Cristián Espiñeira

Cristián Espiñeira llegó al pop y al rock como bajista de grupos como Pettinellis y Yeti en una segunda etapa musical después de describir una ruta preliminar como contrabajista clásico y de jazz que lo integró a escenas de nuevos músicos durante los ’90. Nacido en Los Ángeles, Espiñeira tuvo sus inicios Concepción integrando una pequeña banda de dixieland penquista como reemplazante del legendario contrabajista Eugenio Urrutia.

Gabriel Parra

Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y por eso su muerte se define hasta hoy como un golpe irreparable para la biografía de Los Jaivas. Por técnica, carisma, liderazgo y creatividad, el músico se convirtió en uno de los pilares de la creación popular chilena, y el impacto ante su talento cundió varias veces entre especialistas extranjeros. Incontables instrumentistas jóvenes locales aseguran haber decidido su vocación luego de ver en vivo la fuerza incombustible del que es considerado, casi sin disidencia, el mejor baterista de nuestra historia. Cada 25 de julio —su nacimiento— se conmemora el Día del Baterista y Percusionista Chileno.

Díacatorce

Tenían edad suficiente para estar todavía en el colegio cuando formaron Díacatorce, y al mismo tiempo que otras bandas adelantadas en evolucionar desde un pasado punk como Griz (1998) y Familia Miranda (1999), ya en 2000 este grupo estaba lanzando su primer y único disco.

Ignacio Díaz

A los 19 años Ignacio Díaz debutó como el primer guitarrista que incorporó a sus filas la orquesta de swing Los Andes Big Band y allí permaneció por dos temporadas hasta que en 2000 fue sustituido por Gabriel Feller. Así Díaz continuó un camino mucho más enfocado al trabajo de estudio sobre el jazz-rock y la fusión, y también académico, como uno de los profesores más jóvenes de la Escuela Moderna de Música.

Slowkiss

Una banda del siglo veintiuno con escuela en el rock de los años ’90 es la doble condición de Slowkiss, grupo que encabezan las cantantes Elisa Froti y Vicky Cordero en guitarra y bajo. Desde su inicio en 2014 la banda ha demostrado su gusto por el rock de guitarras en los EPs The cliff (2015) y Ultraviolet (2017), y en 2017 debutó en EE.UU. con shows en el festival South by Southwest y en la costa oeste de ese país.

Sol y Medianoche

Sol y Medianoche es uno de los primeros grupos que se atrevieron a recrear el legado del canto popular dejado por Violeta Parra en clave rockera y pesada. Si Los Jaivas, Blops y Congreso lo hicieron comenzando la década de los '70 con canciones originales y fusionando instrumentos andinos con eléctricos, Sol y Medianoche lo hizo a comienzos de los '80, poniendo rock a las bellas y sentidas composiciones de la creadora de "Gracias a la vida" y "Volver a los 17".

Vonerick

En medio de la invasión del britpop a Chile en los años noventa, Vonerick levantó sus primeros acordes. En 1998 muchos grupos nacionales como Solar, Glup o Canal Magdalena abrazaron esa sonoridad inglesa, y este nuevo grupo santiaguino no la soltó en sus cinco años de historia, registrados en un único álbum y dos minidiscos.