Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Sin embargo, su posterior trabajo de tres años junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido.

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Años

Santiago, 2004 -

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Silvestre

Integrantes

Nicolás Torres, voz y guitarra (2004 – •).
Sebastián Aracena, guitarra (2004 – •).
Paulo Sapiaín, teclado (2004 – 2006)
Miguel Navarro, bajo (2004 – •).
Giovanni Colecchio, batería (2004 – •).

Macarena Lavín / Jorge Leiva

Silvestre se afirmó como banda luego del fin de la sociedad de Torres con Álvaro Henríquez, y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). La banda define su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Trabajo en sociedad
Cuando Nicolás Torres decidió regresar a sus composiciones, lo hizo acompañado de Giovanni Colecchio (batería), Miguel Navarro (bajo), Pablo Sapiaín (teclados) y Sebastián Aracena (guitarra), determinando así su paso a la guitarra y el micrófono. Le dio entonces rienda suelta a melodías nostálgicas de antiguas baladas románticas, como las de Los Ángeles Negros, insertas en el sonido de rock y raíz chilena que ya había ensayado con Pettinellis.

Fue tal el fiato entre los integrantes del grupo, que en menos de cinco meses desde su asociación ya habían debutado en La Batuta y entrado a estudio a grabar su primer álbum. El disco Silvestre (2005) destacó el videoclip para el tema «No será», como primer single de un trabajo de estilos diversos,con un toque melancólico, y letras sencillas y directas.

«No somos una banda que hace varios estilos en una canción, sino que hacemos una canción de un estilo», explicaba entonces Torres, su líder. En el álbum se combinaban temas ambientados en un bar, de madrugada, como penas que se le cuentan al cantinero («Celebrar», «Nos vamos a encontrar»), dejando también espacio para las guitarras prendidas de «Todo le parece mal» o «Pagarás», en las que se delataba el previo paso de Nicolás, Sebastián y Miguel por bandas de vocación más pesada.

Silvestre comenzó una nueva etapa a mediados del año 2006, luego de concluir su contrato con la etiqueta La Oreja y acordar la preparación de un segundo disco de modo independiente. Para Me están buscando (2007) contaron con invitados como Camilo Salinas y Pablo Ilabaca, y consolidaron un espacio en los circuitos en vivo y en las radios, con canciones como «Chirimoya triste» y «Crazy amor».

Un viaje a Estados Unidos y el desarrollo de su propia fonda en la localidad de Requinoa durante el 2008 consolidaron, de alguna manera, las dos dimensiones por las que se ha movido el grupo, y que sus integrantes resumen en la consigna «Cueca, cumbia y rock & roll». Como pocas bandas, Silvestre puede presentarse en el Opera Catedral, un recinto de acceso más restringido, y también en una ramada en la Región del Bío Bío, con un público completamente ajeno al rock.

Justamente es esa dualidad la que quedó plasmada en su tercer disco, Tuya, mía, para mí, para ti, grabado fuera de Santiago (al Sur de Chile) y que incluyó dos volúmenes: uno de canciones originales y otro de covers de canciones chilenas y latinoamericanas, reinventadas en los códigos de Silvestre. Así, pudieorn escucharse arreglos de cumbia para «Te recuerdo Amanda», de Víctor Jara; sonidos rancheros para «El albertío», de Violeta Parra; o una fresca actualización para «El baile de la baldosa», popularizada en Chile por el nuevaolero Rafael Peralta.

El año 2010 se presentaron en el Festival del Huaso de Olmué, e iniciaron un intenso ritmo de presentaciones en vivo, que en la primera mitad del 2011 los llevó por primera vez a Europa, en una gira que incluyó Roma, Barcelona y otras ciudades. Antes de partir ya habían grabado la banda sonora del primer western chileno, Sal -dirigido por Diego Rougier-, cuya canción «Vengo» fue lanzada como sencillo radial y como adelanto del cuarto disco de la banda.

Galopa se llamó ese nuevo trabajo, porque todas sus canciones estaban basadas en el tiempo musical de la galopa (una corchea, seguida de dos semicorcheas). Aunque el disco tardó en ser editado, la banda siguió en ese disco por los mismos camino de antes , pero explorando vertientes más suaves, como en el tema «En el jardín», que grabaron junto a Javiera Parra, y que también registraron en una versión en francés. El 2014 regresaron al Festival de Olmué, pero a la competencia, abierta ese año para versiones de canciones e Los Jaivas.

Silvestre ganó el certamen con su versión de «Sube a nacer conmigo hermano», que inauguró un año en el que la banda celebra su década de vida, con un trabajo que, aunque pasa por períodos de menos intensidad, es permanente y con planes de seguir adelante.

La muerte de un artífice

El 19 de junio se cumplen 50 años del fallecimiento del músico, como consecuencia de un accidente automovilístico en las afueras de Valparaíso. Desde 1959, el pianista Omar Nahuel encabezó a una generación de modernos jazzistas y dejó para la historia valiosos álbumes con su Nahuel Jazz Quartet en 1963 y 1965.

Adiós a un chilenero

Los Chileneros, Mario Catalán, Los Chinganeros son algunos de los nombres de la cueca con los que compartió Carlos Pollito Navarro, acordeonista fundamental, que falleció ayer a los 89 años, según informa el sitio Cancionero Discográfico de Cuecas Chilenas. Esta es su historia.