Los Morton

Iniciados en la fusión de géneros de base hardcore (que también interesaba entonces a bandas como Los Miserables o LaFloripondio), Los Morton fueron derivando con el tiempo hacia algo más negro, funk y percutivo. La historia del grupo marca dos etapas, separadas por lo que se creía sería una disolución definitiva, pero que sólo los alejó entre 1998 y 2004. Además de sus riffs furiosos, el grupo se caracteriza por versos que suelen atacar las más conservadores costumbres e instituciones chilenas. Su discografía se encuentra inactiva desde los años noventa.

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Años

Santiago, 1990 -

Décadas

1990 |2000 |

Géneros

Los Morton

Integrantes

Max Morton (Max Siegel), voz y guitarra (1990-1998).
Keko Morton (Sergio Gutiérrez), voz (1992-1997 / 2004 – •).
Pelao Morton (Armando Figueroa), bajo y coros (1990-1998 / 2004 – •).
Cristián Araya, batería (1990-1992).
Roger Morton (Roger Vidal), batería (1992-1995).
Marcos Carreño, batería (1995).
Chris Cocheese, batería (1995-1998).
DJ Herb Factory (aka Julicio Decomisio), tornamesas (1996-1998 / 2004 – •).
Gigi Morton, voz (1997-1998).
Harry Morton (Leonardo Toño Corvalán), batería (2005 – •).
Larry Morton (Mario Torres), guitarra (2005 – •).

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Ruido funk
Armando Pelao Figueroa acumulaba años de experiencia en la banda pop Nadie, cuando, en 1990, contactó al guitarrista Max Siegel para armar un nuevo grupo más ruidoso y guitarrero, sabiendo de su afición común por nombres como AC/DC, Black Sabbath y Parliament. Tras algunas presentaciones en locales nocturnos y fiestas como las comentadas Spandex, la banda se estabilizó en una formación de cuarteto a partir de 1992, ya con Keko Gutiérrez en voz y Cristián Araya en batería (este último, por entonces también integrante de La Banda del Pequeño Vicio).

El grupo acordó al poco tiempo un trato con la disquera independiente Fusión y publicó un primer álbum en 1993: Santo remedio fue destacado en algunas radios a través del single «Estamos solos». La promoción del disco les permitió realizar un viaje de conciertos por Perú. Más tarde, su agenda de conciertos anotó dos hitos: el violento teloneo de la segunda visita de Ramones a Chile en mayo de 1994 y un festival junto a León Gieco y Charly García en Ritoque, en 1996.

Cebator quat’s fue su disco para el sello Alerce, y Arriba e’ la pelota (1998) que el grupo define como su trabajo «más experimental», por su incorporación de secuencias y scratches—, el álbum de su primera despedida. Poco después de publicarlo, Max y Pelao Morton anunciaron el fin de la banda por planes personales en el extranjero. El primero viajó a Israel, y el segundo se mudó durante un tiempo a Estados Unidos. Era una separación sin enemistad.

El bajista regresó a Chile a mediados de 2004, decidido a rearmar el grupo. Contactó entonces a Keko y a DJ Herb Factory (quien había colaborado en la última etapa del grupo), y a su vez convenció al baterista de Chancho en Piedra, Toño, un viejo fanático, de sumarse a la formación de regreso. Junto al guitarrista Mario Torres, Los Morton ofrecieron un primer concierto de reunión el 1 de julio del 2005 en el club Miel. En entrevistas, manifestaron su convicción por un trabajo duradero, e igual de incisivo que antes: «Vamos a seguir con la fórmula del dedo en la llaga», prometieron.

Aunque no editaron material nuevo, hasta el año 2012 se mantuvieron con una permanente actividad en vivo, que disminuyó desde entonces, aunque no han oficializado el final de su historia.

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