Música experimental

La música experimental describe las manifestaciones que están detrás de los bastidores y cuyo gesto estético trasciende más allá de los modelos de una música convencional y comercial. En un permanente desafío a las normas de creación comunes, las variantes de la música experimental se multiplican y avanzan en distintas direcciones: desde la composición docta contemporánea y los experimentos en laboratorios de sonido, hasta la improvisación libre, el ruidismo, el jazz vanguardista y la creación a través de cintas magnetofónicas y de soportes digitales, sin omitir la diversidad del arte sonoro o, simplemente, la música creada con las armas tradicionales del rock.

La Patogallina Saunmachín

Ha sido como una extensión natural del trabajo teatral de La Patogallina su propuesta musical, si bien no puede considerársele exactamente una banda. Su historia los ha puesto al servicio de montajes en los que la música tiene una función relevante, y que incluso ha dado pie a levantar durante un tiempo grupos con nombres como La Patogallina Saunmachin, La Banda del Kazuela y La Cumbia de Patricio Cobarde. Desde al año 2000, sus actores-músicos decidieron hacer canciones propias, con influencias diversas y vivísima muestra en directo. Su producción discográfica es exigua pues han sido el escenario y la calle, y no el estudio, su ambiente natural de trabajo. De sus muchos y cambiantes integrantes se mantiene Martín Erazo en la dirección.

Federico Schumacher

Como miembro fundador de la Comunidad Electroacústica de Chile (Cech), organizador y compositor invitado del festival Ai-Maako —el principal encuentro de ese circuito en el país—, autor de estudios sobre la materia y curador del fundamental disco triple 50 años de música electroacústica en Chile (2006), el músico, compositor e investigador Federico Schumacher ha sido uno de los nombres más importantes de la música electroacústica en Chile desde esos años del resurgmiento. A su regreso de Alemania en los años 2000, se instaló en el frente de músicos que protagonizó ese repunte de la música académica creada en laboratorios de investigación a partir de dispositivos electrónicos, desde donde él proyectó su creación. En su faceta de investigador, Schumacher es autor del fundamental libro Historia de la música electroacústica en Chile (2005).

Yonhosago

Uno de los grupos experimentales más libres y abiertos dentro la naciente escena de los 2000 fue Yonhosago. No por nada fue llamado por la crítica especializada como "la gran promesa del rock de vanguardia" hacia 2002, en una época en que llegó a ocupar espacios junto con Akinetón Retard, como propuesta de rock de guitarras, improvisación libre y música de cámara contemporánea.

Van

Van, del verbo ir, es el trío que formaron en febrero de 2007 tres músicos tan diversos como ocupados: Nea Ducci, integrante de CHC, Yaia y Los Mono entre otros grupos; Juan de Dios Barraco Parra, guitarrista de bandas activas y previas entre The Gutiérrez Experience, Los Trompos, Tanax y los Churi Churi de Lalo Parra; y Marcelo Peña, más conocido como Miopec y ex integrante de Tobías Alcayota. Tras debutar como Los Floristas al cierre de la exposición Eye hear en marzo de 2007, grabaron pronto su primer disco, Fractales (2007) y el mismo año telonearon la gira que el músico francés Wax Tailor cumplió por Chile. Van se transformó en un punto en común para volcar canciones de los tres integrantes, entre las voces de Nea y Miopec en melodías pop, programaciones, timbres de teclados, la guitarra eléctrica de Parra y un saxofonista como Francisco Bosco, invitado en el fragor de la gran cantidad de actuaciones que el grupo empezó a dar desde su inicio.

Quarto Mundo

El guitarrista Alberto Cumplido fundó Quarto Mundo en Barcelona en 1984. Un proyecto de ensamble de cámara —de intermitencia entre actividad y silencio— ideado como una vía de acceso y proyección de cierta música de su catálogo que no estaba escrita para guitarra solista, duetos (con el percusionista Ricardo Vivanco) o tríos de jazz contemporáneo.

Los Jaivas

Por historia y por creación, se puede considerar a Los Jaivas como la banda chilena de rock más importante de todos los tiempos. Su vigencia los iguala cronológicamente a unos Rolling Stones activos desde 1963, pero sobre todo es la propuesta de un cruce entre ese rock esencial y la incorporación de elementos del folclor que marcó la jerarquía de la banda viñamarina desde comienzos de la década de 1970. Los Jaivas fueron los impulsores de una escuela musical que unió el lenguaje natural de las guitarras eléctricas con la mística de las raíces latinoamericanas, andinas y sureñas. El gesto estético practicado por los hermanos Eduardo, Claudio y Gabriel Parra, junto con Mario Mutis y el carismático Eduardo Gato Alquinta desde comienzos de los '70, se transformó en el rasgo distintivo de la banda ciento por ciento chilena y que el mundo conoce como Los Jaivas. Esto es el estallido resultante de la fusión entre la tradición musical ancestral de Latinoamérica, las formas de la música docta y la electricidad de los instrumentos del rock. Sus caminos musicales se mantuvieron trazados durante los tiempos y aunque la muerte de dos integrantes haya obligado a renovar los nombres del quinteto original, su huella es la misma iniciada en 1963.

Namm

Pablo Flores es cultor de una electrónica narrativa, auditiva, experimental y cargada de un discurso político, que en su caso comenzó a gestarse en los años 2000 y que derivó en su álbum inicial, Namm (2004). Es fundador del colectivo y netlabel de música experimental Jacobino Discos, que editó ese mismo primer trabajo, además de miembro de proyectos de distinto alcance y enfoque como Aves de Chile, Indio y C/VVV. En su recorrido, Flores ha tomado distintos seudónimos musicales, como Aysén y Namm, el más importante de ellos. También ha alterado esa ortografía para presentarse como Nnnaaammm, y es conocido por integrar la primera formación de músicos que acompañó al cantautor Gepe.

Felipe Martínez Guidicelli

Integrante de una cuarta generación de nombres en el grupo MediaBanda, al que arribó como bajista en 2015 y grabó en los álbumes Bombas en el aire y Maquinarias, Felipe Martínez Guidicelli ha aparecido en diversos frentes musicales. Solista, compositor e improvisador, desde sus primeros tiempos en la década de 2010 se desplazó en ambientes de las músicas creativas, desarrollando varios lenguajes: desde la música de cámara y la fusión latinoamericana hasta la música experimental y la música para escena. Su primer trabajo, sin embargo, se desenvolvió en el campo de la improvisación, con el relato concatenado de los dos volúmenes de Ritos cortidianos, que se publicaron en 2022 y 2023, respectivamente.

Narval Orquesta

Creado y dirigido por el compositor y baterista Andrés Quezada, Narval Orquesta tomó la forma de un instrumento integral, desde la mirada que el músico planteó para una obra en sus inicios elaborada solamente en el computador. Ante esa necesidad de incorporación de timbres y colores, Quezada terminó convocando a solistas de distintas formaciones académicas y diversos ambientes musicales para poner en marcha una orquesta que deliberadamente situara su música "en tierra de nadie". El ensamble publicó una saga de álbumes entre los que destacó Botones (2022), nominado al Premio Pulsar en la categoría Jazz y Fusión en 2024.

La Chimuchina

Como «un mix entre investigación e interpretación musical» definen su trabajo los integrantes de La Chimuchina, un grupo de existencia intermitente que ha realizado una labor única en la difusión de instrumentos y formas musicales precolombinas. Su génesis estuvo vinculada a la investigación arqueológica, y en su formación han compartido espacio profesionales venidos de áreas de investigación como la antropología, el diseño, la etnomusicología y la música popular (por la experiencia al respecto de Cuti Aste, el único músico profesional en su formación).

Agrupación Ciudadanos

Rock y experimentos sónicos abiertos por completo a nuevas vías de composición guió la historia de Agrupación Ciudadanos, posiblemente la banda de mayor persistencia en la improvisación libre desde los tiempos en que Los Jaivas la convirtieron en marca de sus inicios en Viña del Mar.En algún punto de 1983 Juan Carlos Contreras habilitó una sala de ensayo en el altillo de su vivienda de calle Concha y Toro 30 B. Ahí se congregó una gran cantidad de músicos de diversos estilos y ensayaron ahí bandas pioneras del punk chileno como Pinochet Boys, Dadá y Los Jorobados.

Sensorama 19-81

Sensorama 19-81 es el nombre con el que el músico Rafael Casanova empezó a grabar por cuenta propia en 2007, después de una breve temporada como guitarrista y tecladista invitado de la banda de pop rock Teleradio Donoso. Dedicado por su cuenta a la composición de música instrumental como guitarrista, tecladista y en diversas programaciones, Sensorama 19-81 sorprendió con las composiciones ricas en timbres y atmósferas de su primer disco, el EP de seis canciones Sensorama 19-81 (2007), y ha reanudado el trabajo con el disco de larga duración Retrato de un desconocido (2008) y la serie de cuatro piezas para guitarra con interferencia electroacústica Polaroyd (2009): un trabajo que lo mismo incluye instrumentos convencionales, efectos de sonido y grabaciones cotidianas para el propósito de construir historias sonoras.

Sergio Valenzuela

Si bien su actividad en la música incluye trabajos en los ámbitos del jazz, la improvisación libre y la música contemporánea, el pianista Sergio Valenzuela es un exponente de lo que se entiende como intuición y autoformación. Sin estudios académicos significativos, fue delineando un enfoque propio que lo ha llevado a explorar la música desde el sonido y sus alcances. Su primer trabajo como solista es Between (2016), álbum de improvisación de piano solo grabado en Nueva York que resume ese recorrido.

Ismael Gálvez

El frente de jazzistas chilenos incorporados al circuito musical de Francia comienza en los años ‘60 con el pianista Matías Pizarro y los hermanos Manuel y Patricio Villarroel y termina con el trompetista Ismael Gálvez, quien describió una ruta espontánea hasta recalar en París y formar ensambles de música experimental conocido en cierto underground de la ciudad como Séptimo Gnomo.

Roberta Lazo

Compositora, cantante y artista visual, la obra de Roberta Lazo Valenzuela se ramifica en varias direcciones, ámbitos musicales, medios y soportes de sonido e imagen. Sus proyectos se articulan entre la música y las artes visuales, como instalaciones y objetos sonoros, además de exploraciones como cantante, y se mueven desde lo experimental a lo popular. Como compositora Roberta Lazo ha trabajado en música contemporánea instrumental, música para su propia voz, electrónica ambient, electroacústica y arte sonoro.

Pterodáctilo Rex

Tan indescifrable como estimulante, la música del dúo Pterodáctilo Rex vino a romper primeramente con lo que se conocía de las trayectorias musicales de sus dos integrantes, la cantante con formación académica Francisca Buendía, y el trombonista de jazz Alfredo Tauber. Luego, desde la experimentación musical, la baja fidelidad y la sicodelia, el proyecto rompió algo más y alcanzó un punto de altura a través de su álbum Caverna mágica (2022).

Florcita Motuda

Existen nombres inconfundibles en la música popular chilena, pero el de Flor Motuda es excepcional incluso entre los músicos de más firme identidad artística. Suele definirse a su trabajo como extravagante o experimental, pero acaso su principal valor esté en cómo ha ofrecido una propuesta de reflexión social por completo novedosa; aguda como pocas en su descripción de lo más pedestre de nuestra convivencia.

Raúl Díaz

Aunque Raúl Díaz es un compositor de formación docta y académica en la Universidad Católica, ha desarrollado una vida en el estudio, análisis, desarrollo y alcances de la música improvisada, desde un inicio en el intuitivo trío Payaya (donde experimentó con música concreta y los objetos como generadores de sonido y ruido) hasta la presentación de la obra “Música para 14 músicos en cinco partes”.

Felipe Peña

Guitarrista de la generación cero-cero del jazz, que ha cruzado diversos territorios de la música, incluyendo la música docta, la música improvisada, la música para teatro e incluso el hip-hop. Sus inicios como solista de jazz se observan hacia 2003, en la Universidad Católica, cuando integró el conjunto del vibrafonista Carlos Vera Larrucea y el saxofonista alto Paulo Montero, estudiantes del Instituto de Música que dieron visibilidad al jazz en un ambiente académico. Su carrera ha tenido diversas intermitencias, sin una presencia como sideman, y principalmente ha actuado como gestor, compositor y líder, dejando un registro discográfico detallado de sus creaciones.

Lorenzo Román

Guitarrista, compositor y productor musical, de formación principalmente autodidacta, Lorenzo Román —en ocasiones presentado como Zoroman— ha sido uno de los pocos exponentes de las seis cuerdas involucrados con la improvisación libre. Propuestas de investigación sobre las texturas sonoras y expansión tímbrica son conceptos que lo describieron como guitarrista de vanguardia en los años 2000. Román se inició como guitarrista clásico, pero desembocó en la improvisación libre (junto a los ensambles de Martin Joseph) y el rock experimental (con el grupo Prolapsus).