Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Pablojarasca

Muchas veces vista y entendida como una banda de diversos timbres alrededor de Pablo Castro Undurraga, Pablojarasca es en realidad el nombre musical del propio cantautor. Un hombre que ha experimentado múltiple llegada a las músicas, como autor de canciones, como cantor con guitarra, como percusionista, como compositor de música para ensambles y arreglador de música para montajes escénicos o como investigador de folclores, ritmos e instrumentos de Sudamérica, en especial el candombe y la murga uruguayas. Como Pablojarasca, una idea que en cierta medida simbolizaba la frondosidad de un árbol, apareció discográficamente en 2022 con Seré movimiento. Poco tiempo después cambió su nombre musical al de Pablo Joaquín, cuando publicó el disco Tintinea (2025).

Jorge Vera

Talento de generación espontánea aunque también de un trabajo de formación intenso en la música popular, Jorge Vera fue uno de los últimos discípulos del maestro Pedro Mesías. Un pianista sobresaliente en todos los estilos y al mismo tiempo ingenioso arreglador, Vera deslumbró al círculo de directores e instrumentistas de orquestas populares desde la adolescencia y así llegó a ser uno de los músicos profesionales más jóvenes de su época. Su madurez musical llegó luego de una mudanza a Madrid, donde consolidó un prestigio y grabó sus primeros discos: Groovera (2010) y Luz (2016).

Antu Kai Mawen

Antu Kai Mawen es el grupo que formó el percusionista y fundador de Sol y Lluvia, Charles Labra, cuando se separó de sus hermanos, en el año 2000, y en medio de acusaciones por lo que él consideraba era la comercialización de su conjunto inicial. Ante la imposibilidad de usar el nombre Sol y Lluvia, que fue patentado en esas mismas fechas por la agrupación original, Charles adoptó el de Antu Kai Mawen, que en mapudungun significa, justamente, Sol y Lluvia. Allí trabaja como líder natural, junto a su hijo, Hans, y acompañantes más o menos estables.

Yayo Durán

Reconocido guitarrista de las escenas independientes de Concepción, Edgardo Yayo Durán comenzó a tocar hacia 2010, desarrollando lenguajes del rock, el jazz tradicional y el jazz contemporáneo, y las fusiones de raíz folclórica. Su aparición, junto a una serie de músicos de la generación marcada por el terremoto de Cobquecura que repercutió en la vida y la música en el Biobío, vino a renovar y de paso a proyectar a la ya añosa y activa escena del jazz de Concepción. Los discos de su primera etapa fueron Jugando jazz y Reconstrucción, ambos publicados en 2014.

Álvaro Severino

Dos épocas definen la trayectoria del guitarrista Álvaro Severino, uno de los músicos que ha recorrido por diversos estilos de la música popular. Una primera etapa en Chile lo situó en los 2000 como músico de la escena juvenil del soul y el R&B, mientras que su vida en Alemania a lo largo de la década de 2010 le posibilitó ampliar su mirada como músico de jazz y de proyectos en los ambientes universitarios. Si bien hubo grabado un disco de standards en Chile, el plan que diseñó para el álbum Ngen-kürüf (2019) vino a ser decisivo en su madurez como compositor y guitarrista, siempre desde la óptica de la fusión latinoamericana.

Carmen Salvador

El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.

Emilia Díaz

La profunda influencia de la música latinoamericana, descrita en variedad de ritmos, timbres, aires y colores, y desde luego representada en la figura centenaria de Violeta Parra, terminaron por definir los bordes de Emilia Díaz. Cantautora y profesora de música, ha recorrido caminos que la llevaron desde la academia hacia lugares donde la tradición oral es determinante. En ese trayecto, Emilia Díaz puso sus canciones y composiciones en los álbumes Semilla y girasol (2009) y Vuela pajarito (2013), que marcaron una primera etapa autoral. Y de esa misma época también destaca la obra "Violeta de mayo" (2012), que estrenó en la Universidad de Los Lagos, donde ella es académica, junto al Ensamble Latinoamericano.

Pancho Miranda

Tras varios años como compositor y cantante del grupo de San Bernardo Triburbana, Pancho Miranda inició un proyecto solista a fines de la década de los 2000. Como con su proyecto anterior, apostó por un lenguaje propio entre el rock y la música de raíz latinoamericana y sus canciones autorales se centraron en temáticas de contenido sociopolítico.

Liliana Riquelme

Parte de una prolífica generación de cantoras, cantautoras, solistas y trovadoras del Biobío, Liliana Riquelme se ha encaminado hacia un canto que se sostiene en la raíz folclórica con un especial tratamiento a partir de la música de fusión. En su disco debut, Canciones bien intencionadas (2014), distribuye sonidos, ritmos y diversos enfoques musicales, trabajo que la ubica entre otras figuras sureñas de distintas líneas, como Susana Lépez, Claudia Melgarejo, Cecilia Gutiérrez, La Chinganera o La Canarito.

Kalfu

Kalfu es una voz mapudungún que significa "azul", una palabra presente en la obra del poeta Elicura Chihuailaf, dada su jerarquía sagrada dentro de la cosmovisión del pueblo mapuche. Y Kalfu es el nombre de este conjunto de fusión latinoamericana que nació justamente tras el encuentro entre el autor mapuche y el profesor de música y compositor Jaime Herrera Andaur, quien fundó el grupo con sus hijos músicos para trabajar junto Chihuailaf en distintas obras. Esos trabajos consideran la obra sinfónico-coral "Cantata mapudungún" (2011), y una serie de musicalizaciones de sus poemas, que el grupo presentó en el disco Trawun = reunión (2017). La escencia del trabajo de Kalfu ha sido la puesta en relieve de la lengua originaria mapudungún, sus dimensiones poéticas y filosóficas, y sus alcances del uso en tiempos en que se le considera en vías de extinción.

Tierra Sagrada

La población La Legua, de la capitalina comuna de San Joaquín, vio nacer a este grupo de música latinoamericana, identificado en sus palabras con «la rumba y el son» y de formación cambiante aunque siempre numerosa. Iniciados con los instrumentos del grupo Kusimarka, en 2000 participaron en el Te Deum ecuménico de la Catedral de Santiago, y un año después presentaron su primer gran trabajo, la cantata Jesús de niño a Hombre (2001).

Laura Fuentes

Para una cantante como Laura Fuentes, la doble militancia en la música de raíz latinoamericana y el mundo pop no significó en absoluto una contradicción estilística, sino más bien la posibilidad abierta de expresión y mestizaje musical. Fuentes, nacida en Chile, con padres norteamericanos y una larga vida en Estados Unidos, llegó a ser una de las figuras entre la comunidad de artistas que en los 2000 modernizaron las propuestas iniciadas por la Nueva Canción Chilena en los '60 y en el Canto Nuevo en los '80, aunque emparentada con cultoras de la música del mundo moderna como Verónica González o Catalina Claro.

Alejandro Escobar

Alejandro Escobar es un exponente de las vanguardias musicales vinculadas al jazz-rock y la fusión desde la década de 1970, y parte de una escena de músicos jóvenes con amplia cultura convulsionada y deprimida por el inicio de la dictadura. Con todo, se abrió paso entre esa nebulosa organizando bandas en el underground de la época y entre ellas fue el grupo Quilín el más representantivo en esa historia. En lo personal, para él esa historia se delinea con las influencias de la guitarra clásica, la musicología, el coleccionismo, la divulgación, el rock progresivo, el rock canterburiano, el jazz fusión y las músicas de raíz folclórica.

Chilombiana

Colombia, Ecuador, Perú y Chile aparecen de formas más o menos directas en la alineación de este grupo iniciado en Santiago en 2008, con integrantes ligados a esos cuatro países y un sonido que durante su historia mostró un cruce de ritmos caribeños con los instrumentos eléctricos del rock. Sobre esa base, Chilombiana vino a enriquecer el circuito de músicos y grupos chilenos entregados a diversas formas de mestizaje local entre raíces latinoamericanas.

Paz Miranda

Iniciada a los dieciocho años en el grupo de fusión y música celta Riveira, Paz Miranda Iturriaga fue avanzando como una figura autónoma en las nuevas escenas independientes de la Quinta Región. Nacida en Viña del Mar, integrante de ese grupo de Quilpué y con trabajos como profesora de música y apariciones como cantautora en los circuitos de Valparaíso, Miranda dejó un primer registro de época con el disco Desvelado punto cardinal (2019). Allí reunió toda esa temprana etapa creativa, a través de reflexivos textos, muchas veces autobiográficos, y una propuesta musical donde puso en relieve sus influencias: desde las músicas latinoamericanas al pop y el jazz.

Volantín

Más que solo un conjunto de música infantil, Volantín es una agrupación creativa multidisciplinaria que pone foco en la inclusión de los niños y su diversidad dentro de la sociedad, utilizando distintos dispositivos para la creación de un repertorio mano a mano con su público, por lo general perteneciente a la primera infancia. Volantín se nutre de los lenguajes del canto, la música, el teatro, la danza y el lenguaje de señas en partes similares, con una propuesta que se define como "un viaje por los paisajes culturales y sonoros de Chile y América Latina". Fue parte central en la puesta en marcha de la asociación gremial Crin Chile en la década de 2000, que reunió a creadores y trabajadores de la música para niños. En 2019 participó en el Encuentro de la Canción Infantil Latinoamericana y Caribeña, realizado en Guatemala, y a lo largo de sus primeros diez años de historia publicó los álbumes que marcaron ese camino: Voy a cantarte un cuento (2014), con canciones basadas en cuentos tradicionales, Bello barrio (2018), la historia de un cité capitalino, y La plaza de los sueños (2024), con canciones sobre los derechos de los niños, que los músicos construyeron a partir de experiencias obtenidas en talleres.

Milena Viertel

Compositora, pianista, cantante y educadora, Milena Viertel ha explorado los campos de la música académica, el folclor, las fusiones, el jazz y la música experimental. Sin embargo su disciplina ha transcurrido mayormente la interior de la academia, como profesora en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Desde allí ha ejecutado sus trabajos, principalmente en los ámbitos de la composición, la educación, la musicología y la investigación. Este último aspecto fue determinante en las búsquedas creativas de Milena Viertel, a partir del proyecto de 2011 titulado “Resignificación de la estética de la obra de Violeta Parra en el Chile actual”, que se convirtió en el disco Violeta de Chile (2017).

Transiente

Transiente es un conjunto de cámara de fusión latinoamericana formado en 1993 por iniciativa de un grupo de estudiantes de la Escuela de Música de la Universidad Católica de Valparaíso, provenientes todos ellos de diferentes puntos geográficos del país. En busca de un sincretismo musical, desarrollaron una propuesta en la que coexistieron lo docto, lo popular y el folclor en conjunto con la influencia de Víctor Jara y la poesía de Vicente Huidobro, entre otros elementos de diversas músicas contemporáneas. El grupo fue también la plataforma de creación de un grupo de nuevos compositores de la época, como Félix Cárdenas.

Andrés Godoy

Productor y gestor de varias iniciativas de rock chileno, Andrés Godoy destacó inicialmente como creador dentro del dúo Andrés y Ernesto y, más tarde, como compositor solista. Su estilo descansa en la fusión de sus muchos intereses (rock, folclor, música étnica y música clásica) para la creación de canciones repartidas en varios álbumes y siempre ancladas en la interpretación para guitarra con una mano, de acuerdo a un invento técnico suyo al que bautizó «tatap». Godoy es probablemente más activo en el extranjero que en Chile. Sus presentaciones en Europa y otros continentes son parte constante de su trabajo de los últimos años.

Ensamble Transatlántico del Folk Chileno

Más de sesenta músicos, venidos desde extremos del territorio como Arica y Chiloé, se reunieron en torno al proyecto impulsado por el profesor y acordeonista porteño Ernesto Calderón (n. 1984), conocido además por su trabajo junto a Pascuala Ilabaca en Valparaíso. El Ensamble Transatlántico del Folk Chileno se instaló en un discurso de renovación creativa y fusión musical a partir de la diversidad de ritmos del país, desde el huayno y la saya nortina, a la pericona sureña, la inspiración mapuche, la cueca rural centrina e incluso las influencias de la música de África y la India.