Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Fue el concierto "Mamacitas" del festival Primavera Sound de 2022, encabezado por Lizz, el momento clave en que estalló la figura de Aura Bae frente al gran público. Hasta ese momento no tenía álbumes ni mixtapes publicados pero sí un contingente de primeras canciones ("Nena", "Loba", "Fina") donde ella exhibía diversos cruces, desde el reguetón y el trap, hasta el rap, el R&B y la música flamenca, con la inspiración de la española Rosalía. Esa tarde Aura Bae (que se pronuncia bei) compartió escenario con un frente femenino de uñas largas, colorido maquillaje y extensiones de cabello con el que también iría a identificarse generacionalmente en la música urbana: Akatumamy, Akriila y Vlntna B.
Intimista, reflexiva y melancólica en su poesía, Francisca Meza es una trovadora de absoluta generación espontánea. A los 24 años tomó por primera vez una guitarra que se encontraba en su casa y cantó de una sola vez su primera pieza autoral, "Cosas por hacer", un auténtico manifiesto personal que dos años después fue grabada en su disco debut, Podas y brotes (2010). Fue un trabajo que la instaló en una generación de cantautoras que tienen como denominador común la raíz latinoamericana y la canción pop, como Paz Quintana, Carmen Salvador, Natalia Contesse, La Pájara y Javiera Barreau, entre otros nombres.
Con un pie en el jazz vocal y otro en el pop, la cantante Ammy Amorette Escobar Carril (nombres de pila que juntos significan "A mi amor") se instaló como una de las voces más presentes de la escena posterior a la que lideró en Santiago Rossana Saavedra durante los '90 y que en este tipo de croosover estilístico desde la experiencia de Amorette llegó a tener importantes cultores entrados los años 2000.
«Suena a Conce», coinciden sus coterráneos al describir el sonido que el cantautor penquista Mauricio Javier Toloza conduce bajo el nombre de Cantáreman. Desde 2008, sus canciones de raíz folk y letras urbanas han encapsulado el imaginario del suburbio sureño, rutinario y melancólico. Junto a sus álbumes caseros y singles de exportación, el músico se convirtió en uno de los artistas de culto de la generación post terremoto en la capital del Biobío.
Pablo Chill-E es uno de los más callejeros y relevantes nombres del trap chileno. A los 15 años comenzó a grabar canciones que llegaron a oídos del sello español La Vendición, del músico Yung Beef, y en menos de tres años ya había lanzado decenas de singles, mixtapes y videoclips que fueron difundidos por internet y a través de su intensa actividad en los escenarios. Sus canciones hablan de lo distintivo del trap ya desde sus orígenes en la estadounidense Atlanta de los años '90: delincuencia, sexo, drogas y lujos. “Este es un talento, pero yo lo ocupo para ganar dinero”, dijo en 2017 en el sitio web Pousta. “Cuando me meto en las mañanas a Instagram y veo a los negros así, en mansiones, en Ferrari: esa es mi motivación”. Pero también sus canciones hablan de corrupción en la política, de la falta de oportunidades en la sociedad, del valor de la amistad y del particular país en que le tocó vivir y en donde nace el trap local.
Autodefinido como un grupo de música “no experimental”, VariosArtistas ha confundido al auditor a través de un nombre tan genérico que puede llegar a entorpecer los sistemas digitales de reproducción musical. Con canciones de títulos llamativos y adhesivos y letras intrincadas, han editado una serie de grabaciones por el sello Uva Robot, siempre apoyadas en una reconocible propuesta visual.
El trabajo solista y junto a una serie de bandas ha ido alternándose en la trayectoria musical de Paula Hinojosa, una chilena con actual residencia en Barcelona, y un recordado paso por la animación radial (el programa "Cuerdas locales" en radio Zero) y la difusión de bandas nacionales en programas de videomúsica ("Vía libre" y "Los sin Sello" en el canal de cable Vía X), entre 1995 y 2002. Su técnica vocal podría acercarla a un tipo de jazz o de fusión (guiado inicialmente por el estilo vanguardista de Arlette Jequier en sus años junto a Fulano) que la cantante ha ido ampliando de acuerdo a sus sucesivas experiencias profesionales.
La amistad y diversos proyectos profesionales mantenían cerca a la cantante Javiera Parra, la chelista Ángela Acuña y el guitarrista Cristián López cuando hacia 20007 decidieron encauzar esa sintonía en un proyecto musical más ordenado. Para López y Parra, Malabia fue la banda paralela a su trabajo de entonces en Javiera & Los Imposibles, mientras que Acuña ordenó ahí una vocación pop diferente a la mostrada por ella en la composición de música incidental para teatro y televisión. Su único disco, Malabia, apareció en 2008, y Javiera Parra lo definió como el conjunto de «canciones bien diversas, algunas con sonido más rockero, otras electroacústicas, hay harta mezcla des chelos, vientos, bases programadas. Es un trabajo bien interesante y libre». Los tres integrantes se alternaban funciones dentro de la banda, que en septiembre de 2009 ofreció su primera presentación extranjera durante un viaje a Panamá.
Una canción romántica titulada "Vuelves" le dio a Magaly Ortúzar su primera visibilidad en la industria del entretenimiento y el espectáculo. La pieza apareció en 2013 como parte del cancionero de la existosa teleserie "Las Vegas", de Canal 13, hecho que marcó también el futuro inmediato de la cantautora pop, ya convertida en Mäga, en el inicio de una experiencia solista que tendría su siguiente hito con el disco Para viajar... (2014).
Casino fue un trío continuador de ciertos músicos chilenos atentos en los años noventa al influjo del pospunk y el noise. Dos de sus fundadores provenían de la banda Sintra, y en su historia se cruza también la de Pablo Giadach, destacado luego como productor y colaborador de The Ganjas. A lo largo de sus años de trabajo, entraron y salieron de la banda también músicos fogueados en Elso Tumbay, Bellyco, Pendex y Camión.
Myriam Hernández es la cantante popular más reconocible y de mayor alcance internacional en la música chilena de las últimas décadas, con periódicas giras por América, producciones de discos con repertorio original y permanente presencia mediática. Iniciada como solista tras un adiestramiento en la televisión en los años ‘80, ha grabado más de una decena discos desde 1988, con canciones de amor que le han valido numerosos éxitos, varios de los cuales han llegado al número uno en listas de la revista Billboard : "Peligroso amor" (1990), "Te pareces tanto a él" (1991), "Ese hombre" (1995) y "Huele a peligro" (1998). Aunque ha ejercido como conductora televisiva, la música ha sido siempre el eje de su camino como artista, donde ha trabajado con grandes nombres de la música latina (como Humberto Gatica o Juan Carlos Calderón), y también ha sido reconocido ampliamennte por nuevas generaciones de músicos. Mon Laferte la invitó a uno de sus conciertos del 2022 y Karol G cantó con ella en el Festival de Viña del 2023. Con la megaestrella colombiana interpretó el primero y, probablemente, el mayor de sus clásicos: "El hombre que yo amo".
La experiencia en el grupo pop Betty Boy fue la base de María Paz del Río para iniciar un segundo proyecto, Somos Manhattan, el dúo con Federico Fauda, que tras un extenso período de ensayos, grabó el sencillo "Cero", el punto de partida de su historia.
Makiza es un nombre fundamental del hip-hop chileno de la primera década del siglo, y su legado de tres discos abrió nuevas vías de influencia para el desarrollo del género en el país. Su interrumpida carrera puede resumirse además en una frase con la que alguna vez el propio grupo definió su relación: «En el amor puede pasar cualquier cosa». Con sucesivos períodos de separación y reunión, el grupo concluyó definitivamente su romance a mediados del año 2006, luego de un destacado e influyente trabajo de casi una década; el cual hoy destaca no sólo por la alta calidad de sus grabaciones, sino también por haber impulsado el desarrollo de músicos más tardes destacados de sobra de modo solista o en otros proyectos, incluyendo a Ana Tijoux, Cenzi y Seo2.
El productor, compositor y cantante Claudio Carrizo Viviani dedicó la mayor parte de su carrera musical a trabajar para otros artistas (Nicole, Keko Yunge, Álvaro Scaramelli), de cuyos espectáculos también ha sido corista. Su debut discográfico en 2003, el único álbum solista, permitió también calificarlo como cantautor romántico durante una época de oro para la televisión chilena, cuando también Carrizo trabajó como músico y productor en los nacientes reality shows y programas de talentos de canto. En los veinte años posteriores, hasta su muerte en 2024 orientó su oficio a los estudios de grabación y sets televisivos.
Si bien la matriz de su música se ha sostenido en la creación y los experimentos con teclados y computadores realizados por el ex músico de Christianes Juan Carlos Oyarzún, la fisonomía de Souvlaki terminó por completarse con el color vocal de la cantante Carolina Mora. Iniciado entonces como proyecto solista en 2005, Souvlaki tomó su nombre de uno de los discos fundamentales del shoegaze británico —Souvlaki (1993), del grupo Slowdive—, y un año después ya se había configurado como un dúo. La propuesta musical se ha proyectado desde la llamada electrónica "de dormitorio", en combinación con aspectos del folk, del ambient y del ruido declarado. Souvlaki ha compartido espacios con solistas como Nutria y El Sueño de la Casa Propia, y de paso se anotaron como número de telón de la banda francesa Nouvelle Vague en su visita a Chile en 2007. Han aparecido en discos compilatorios internacionales, mientras sus autoediciones consideran una recopilación de material diverso, tanto de piezas sin letra como de canciones propiamente tales. Sus dos discos son Uno. Instrumentales 2005-2009 (2012) y Dos. Canciones 2006-2009 (2013).
La trayectoria de Paz Court como intérprete y gestora de proyectos musicales la ha llevado por caminos diversos, sobre todo como cantautora y solista, a través de discos con marcados giros de estilo entre uno y otro. En diferentes momentos, el tecno, el bolero, el folclor sudamericano y la chanson han nutrido su repertorio, así como su identidad escénica; a veces vintage, a veces de propuesta. La primera figuración masiva de Court fue a través del grupo de pop y jazz electrónico Jazzimodo, y desde entonces fue levantando canciones propias en una discografía considerable. Sus coloridos vestuarios, sus personajes teatrales y su capacidad de gestión la han hecho una de las voces más aplaudidas de su generación.
Ensamble de grandes dimensiones formado por músicos de nueve nacionalidades, LaSmala ha definido su propuesta como “fusión latino-explosiva”, a través de un paisaje musical étnico y a la vez contemporáneo que se construye con músicas gitana, árabe, mediorental, flamenca y africana, pero también ritmos de reggae, hip-hop, funk y otros ingredientes afrolatinos. Su nombre proviene de la voz arábiga “zmâla”, que denota las grandes reuniones que realizaban las familias caravaneras en sus encuentros en el desierto. Nacido en 2010, en Francia, el proyecto comenzó a partir del encuentro del músico andaluz Carlos Lobo y el franco-marroquí Samir El Khomsi, la vía de acceso a la llegada de una serie de integrantes, hasta que un año después completó su fisonomía y se trasladó a Chile. Con base en Valparaíso, en 2013 editó su disco Por el camino, y presentó una formación de doce músicos, con instrumental mixto, vestuarios coloridos y la voz de la chilena Andrea Zárate, que también integraría el grupo Reptila. Entre 2013 y 2015 realizó cuatro giras por Sudamérica y nuevos viajes a Europa, donde actuó con ese repertorio en Francia, España y Portugal. En 2014 presentaron el EP Caravana.
Con elementos que provienen tanto desde el folk urbano como desde las raíces de un folclor latinoamericano, Consuelo Montero ha desarrollado una propuesta de canción pop que la sitúa entre la oleada de modernas cantautoras de fines de los años '10, que combinan esas diversas influencias: desde la guitarra decidida de Mila Illanes al ukelele de Malú Mora y al pop rítmico de Dulce y Agraz. Consuelo Montero anota influencias de Violeta Parra, la estadounidense Carole King, el uruguayo Jorge Drexler y la mexicana Natalia Lafourcade y cuenta con estudios académicos de canto popular en la Escuela Moderna de Música desde 2006. Su veta como creadora aparecería, sin embargo, recién diez años después. Así ella consolidó un primer repertorio propio ("Chinita", "Vientito de mar", "Caos"), que sería publicado en el disco EP de seis canciones Sacar pa afuera (2018).
Voz, rostro, y figura referencial del grupo Juana Fe, que integró desde 2004 Juanito Ayala dejó la banda tras cumplir tras diez años al frente, y emprendió un proyecto como cantor en solitario. Durante 2010, en una estadía en México, había comenzado a mostrar sus primeras canciones propias, en paralelo a sus trabajo con Juana Fe. y en 2014 presentó su primer disco personal, Santo y seña, que tuvo varios temas sonando en radios, como "Dos veredas", donde lo acompaña el músico argentino Kevin Johansen, y "Tanta música". Su nuevo camino ha seguido ampliando los ritmos que distinguieron su paso por Juana Fe, y que lo han convertido en uno de los más llamativo solistas de su generación.
Antes de alcanzar la mayoría de edad Catalina Herrera ya contaba con un abundante set de canciones autorales en el campo de la música urbana. Con su alias de Bby Sowl (Baby Soul) consolidó un trabajo que había iniciado apenas como una niña en las canchas barriales, vinculándose con ambientes raperos y el freestyle. Pero su música se proyectó más allá de esa sola cultura callejera, considerando elementos del trap y el reguetón, aunque también de músicas radiales, como el R&B y el pop dance, junto con una apropiación de la raíz flamenca, como en su canción "Gitana".