Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
La cantante pop y compositora Daniela Henríquez tiene una historia personal vinculada las Escuelas de Rock de su Concepción natal, donde en 1997 ingresó para formarse con profesores como Claudio Narea y Florcita Motuda y donde compartió experiencias con unos iniciados Bunkers: Álvaro López, Gonzalo López y Francisco Durán. Su presencia allí le valió grabar la canción “Espejo”, producida por Tito Escárate, para un álbum compilatorio con los trabajos de esa escuela. Desde entonces, la vena autoral ha prevalecido en su historia hasta desembocar en el disco La calle en que viví (2013), cuando Daniela Henríquez ya se había mudado a Santiago.
Tres músicos jóvenes pero de enorme experiencia se asociaron en Los Bipolares poco después de comenzar a trabajar juntos en Inti-Illimani Histórico. Entre otras bandas, Camilo Salinas había pasado ya por los Pettinellis, Los Tres y Ángel Parra Trío; Fernando Julio fue integrante de Javiera & Los Imposibles; y Danilo Donoso apoyó en vivo a Anita Tijoux y a grupos como Bizikleta.
Vocalista y principal autor de canciones para la banda Engrupo, Andrés Vargas —músico autodidacta que compró su primera guitarra eléctrica a los 12 años de edad— fue lo más cercano a un ídolo adolescente de la escena del pop chileno en los '80, con histeria en sus presentaciones y clubes de fans fascinadas con su rubia displicencia sobre el escenario. Tras el fin de su grupo, ya ocupado en estudios de Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile, su idea de trabajar en un disco solista se truncó por un complicado asalto que lo dejó herido de bala por delincuentes. Más tarde, poco antes de titularse, Vargas decidió mudarse a España, donde se radicó por más de una década y estableció diversos contactos para volver a sostenerse como músico.
En dinámica de trío, Los Otros ha sido una de las bandas que ha ocupado a Pablo Ugarte, músico y compositor de extensa e intermitente trayecto en la música chilena, desde inicios de los años ochenta, más destacadamente en Upa (otros de los grupos que lo han ocupado han sido Barracos, Los Ex, La Dolce Vita y Los Churi Churi; este último, el conjunto de acompañamiento en una etapa de Lalo Parra). Raúl Carmona y Cristián Opazo completaron entonces la formación de Los Otros, que al poco acordar su sociedad publicaron Planetas, un disco con una mayoría de canciones originales, preparadas especialmente en conjunto, orientado en sus propias palabras según un «estilo cosmopolita-urbano cargado de sonoridades del pop con elementos electrónicos».
En la profundidad de una escena underground, la música de Suspiria ha logrado establecer conexiones entre el pop experimental y el pop comercial, siempre a partir de una identidad propia en la creación. Débora de Rivero es Suspiria, una artista de múltiples caras y bordes, cantante, compositora, productora, bailarina, performista y directora audiovisual, que ha desarrollado un relato tanto sonoro como visual y escénico. En su música se fusionan diversas corrientes y estilos, el avant-garde, la electrónica, el drum and bass, los ritmos urbanos y el hyperpop. Su primer trabajo es Visiones (2025), álbum conceptual en el que ella crea un imaginario de fantasía y abstracciones. Fue producido junto a Hans Grudechut y contó con colaboración de la también cantante y performista Sofía Oportot.
Phono partió con un grupo de amigos y estudiantes de Sonido, dispuestos a pasar de los covers en uno que otro pub a un espacio en escenarios profesionales, apoyado en su momento por la filial chilena de EMI. Su estética, deudora del new-wave británico y el pop latino, fue forjando un repertorio de canciones propias, radiables y pegajosas. Tuvieron un inicio de rápido impulso: un año después de su debut en vivo (2002, discoteque Laberinto), ya tenían un primer EP. Su álbum Phono (2004) se caracterizó por el rock suave de las guitarras eléctricas y letras que viajaban entre el desamor y el orgullo, además de la exposición de bajones personales (como en "Ya no creo en mí": "Inseguro para enfrentar lo que viene y va / sin disimular que estoy podrido por dentro"). Del disco Humana tentación (2008), El Mercurio destacó que «entre tanto compositor folk y viudos de los Beatles venidos de regiones, a veces necesitamos urgencia, rabia y pasión. Y acá hay varias canciones así». En 2012 adelantaron el sencillo "Eres así", que sería la primera carta de un tercer disco que al final no llegó a término. Paulatinamente la actividad del grupo se fue apagando, e incluso su cantante Ricardo Callealta presentó ese tema, con otras canciones, como un trabajo solista, en un camino que pareció interrumpirse el año 2015, cuando junto al baterista de la banda y el productor Mariano Pavez en el bajo presentó un nuevo grupo: Phardó.
Lillyput es el grupo que el popstar Pablo Holman presentó en 2010, una vez que su grupo vocal Kudai se disolvió. Para entonces el cantante ya era veinteañero y en consecuencia decidió alejarse de la figura genérica del adolescente, practicando un rock melódico y muy severo, con referencias a bandas como Tokyo Hotel, Deftones o Slipknot. Se unieron a Holman el guitarrista Christopher Menhey y el baterista Francisco Salinas, músicos chilenos que lo conocieron en México, donde estaban radicados para cuando el grupo Kudai se estableció allí en plan de internacionalización. Holman lideró el nuevo proyecto y radicalizó la oscura apariencia emocore y dark que lo había caracterizado en el último período con Kudai, luciendo vistosos piercing y tatuajes. Así terminó por quedarse con el nombre del grupo que una de las cantantes de Kudai, la ecuatoriana Gabriela Villalba, había anunciado como su siguiente proyecto, pero del que finalmente desistió para seguir una carrera solista. Lillyput trabajó con el experimentado productor Koko Stambuk e inició una golpeadora campaña publicitaria a través de Facebook y con apenas una canción difundida, “Dejarte atrás”, reunió a más de 40 mil seguidores en la red social.
Catalina Navarro es una cantautora y compositora de la generación de los años '20. Si bien sus canciones se acoplan a lógica del pop radiable, exhibe un trabajo de textos de depurada determinación que la llevan a otros planos de la escritura y en los que la melancolía domina las atmósferas. Sus primeras canciones comenzaron a aparecer en su adolescencia, en 2016, y más tarde como estudiante de Composición en Projazz acertó con una de sus creaciones en el concurso de composición para mujeres dedicado a la memoria de Scottie Scott. "Apolo" apareció entonces como apertura del disco El canto de todas. Volumen 2, una vitrina a la que le siguió su sobresaliente álbum debut, titulado Universando, (2020), perteneciente al catálogo de Zilla Records.
Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.
Nativa digital, Anto Segovia es un ejemplar de la era de las redes sociales. Como una adolescente chilena común alcanzó fama e impacto en su calidad de influencer a través de la plataforma de contenidos TikTok, y sus presentaciones masivas para audiencias de nicho en el Teatro Caupolicán, Movistar Arena o la Quinta Vergara de Viña del Mar. Ello la empujó a pasar a la música pop como expedicionaria en otro campo de la industria de la entretención. También bailarina, como cantante apareció a los 18 años con las canciones "Ya pasó", "Pa mí", "Lado B" y el reguetón "Mis nenas", y luego lanzó Mykosis (2023), un EP publicado por el sello Warner Music. Allí se entrelazaba la narrativa y producción de la música urbana con los beats de la electrónica bailable, una música que ella denominó experimental tech, y que contó con apariciones de figuras del género urbano como Ceaese, Easykid y Kidd Voodoo.
En la década de 2010 se les definió como puntas de un recambio generacional para la extendida tradición rockera de su natal Concepción, ciudad con la cual han dialogado en sonido y en colaboraciones. Entre grabaciones y cambios de integrantes, La Julia Smith fue mutando y transitando con vigor por el rock and roll, la sicodelia y el pop con tintes de folk; pero sobre todo con un trabajo de rigor profesional.
Canciones de vocación radiable fueron las que construyó este cuarteto nacido en Ovalle, que alcanzó a publicar dos álbumes en poco más de una década de trabajo. La banda fue parte de una escena naciente en el nuevo siglo, parte de lo que más tarde llegaría a ser conocido como «pop de guitarras». Con temas propios y covers de bandas como Canal Magdalena y Glup —nombres entonces no tan difundidos en una región donde prevalecía la música tropical— debutaron en vivo en 2001 en la Universidad de La Serena. Vinieron pronto significativos impulsos: un Fondart para grabar su primer single y video ("En soledad", 2002) y el triunfo en el concurso Bandas de Chile, que les aseguró un cupo en La Batuta y el aumento de su fama en Ovalle. Antes de tener un disco, Polter organizó en el 2003 su primer festival pop (repetido al año siguiente), el "Polterfest", con invitados como Sónica y Termita. Un nuevo triunfo en un concurso musical para bandas independientes ("¿Quieres sonar en la Rock & Pop?") los decidió a mudarse por un tiempo a Santiago. Allí la banda se concentró en la grabación de su primer disco, y Polter apareció en el 2005, lleno de letras críticas a la banalidad de la televisión y otros asuntos. El álbum Moderno (2008) sería su último registro como banda. Polter finalizó su actividad dos años más tarde, aunque con Óscar Hauyon decidido a seguir una carrera solista.
La lista de estrellas mundiales del pop adolescente que dominaron la música global en la década de los 2000 aparece en la propuesta musical de la cantante Camila Carlevarino, muchas veces presentada como Cami Carlevarino, o simplemente Cami (con confundir con Cami): desde Britney Spears y Christina Aguilera en sus comienzos hasta Avril Lavigne y Miley Cyrus marcan esa aproximación de la chilena a un pop radiante, comercial y juvenil.
Una fugaz vida musical tuvo la cantante viñamarina Cecilia Ossa. Comenzó su carrera en la primera mitad de los años 60 cuando fundó, junto a dos amigas quinceañeras, el trío Cesoleay, con el que participó en las primeras versiones del Festival del Cantar Juvenil, realizados en 1964 y 1965 en el Colegio Sagrados Corazones Padres Franceses de Viña del Mar. Si bien en ambos certámenes Cesoleay obtuvo el segundo puesto en la categoría internacional, Cecilia Ossa logró adjudicarse en paralelo el primer y segundo lugar en el apartado de composición original, con sus temas “¡Qué porfiado!“ y “Glu-Glu”, en ambas versiones.
Concebido por la actriz Celine Raymond y el músico Cristóbal Montes, Kali Mutsa es un proyecto musical de fusiones, a cuya génesis sonora acuden una multiplicidad de fuentes y estéticas: tradiciones gitanas, componentes electrónicos, influencias andinas y un especial cuidado en la danza y la puesta en escena. El año 2011 editaron un primer álbum, titulado Ambrolina. Todos los músicos se presentan con seudónimos, donde la actriz Celine Raymond (cuya imagen y voz es la eje del grupo) se presenta a sí misma como Kali Mutsa, envuelta en toda una mitología como historia.
Como miembro del cuarteto experimental Dolores Fiuler, Juan Pablo Rozas se aventuró tempranamente sobre la música de improvisación, libre y estructurada, más allá de su calidad de compositor docto formado en el Instituto de Música de la Universidad Católica con las figuras de los italianos Luigi Nono y Luciano Berio muy presentes. Justamente ante la enormidad de una institución de esta naturaleza, Rozas y sus compañeros en Dolores Fiuler reaccionaron con propuestas sonoras libres e insolentes, como una forma de crear “canciones de protesta”.
Constantes viajes por América Latina han educado el oído musical y creativo de Tiano Bless, quien a solas y en colaboración fija hoy en Chile un sonido de raíz afrolatina y en dinámica soundsystem, enriquecida por su experiencia y disposición a la mezcla. Algunas de sus asociaciones musicales incluyen encuentros con gente como Moyenei Valdés, Rulo, Martina Lecaros y Matanza; así como de su propia Crew Family Bless, y en ellas alterna la composición y la producción. Bless es multiinstrumentista (toca violín, batería, piano y guitarra) y además cantante. Dice que el estudio de las tradiciones rastafari, hindú y africana son también parte de su impronta en la música. Ha mostrado hasta ahora en internet los discos Creavida (2010) y Sale a la luz (2016).
Jazmín Gómez Garibotti tomó el nombre de Jazmín para instalarse en la escena de cantautoría femenina consolidada durante la década de 2010. Lo hizo con la contundente y arrojada “Canción que duele”, pieza que encabezó su disco debut Hecho a mano (2012) y definió un estilo frente a la canción basada en la guitarra acústica. Sin embargo en el transcurso de la década Jazmín iría mutando progresivamente al pop, enfoque que quedó representado después con el disco Antes de dormir (2020).
María Sonora fue un grupo de carrera parcialmente frustrada (su primer disco tardó más de treinta años en publicarse), pero que resultó pionero en la integración de ritmos caribeños con códigos hip-hop y electrónicos; y, como tal, es recordado como una asociación virtuosa para el Chile de los años de transición democrática. De manera intermitente, ocupó a los hermanos María José y Tan Levine, dos músicos de sobra destacados previamente en bandas como Upa, Pinochet Boys y Electrodomésticos —entre otras—, y vinculados hasta hoy a proyectos artísticos independientes.
Ciudad Satélite fue parte de la oleada chilena de britpop, sonido que esta banda de la comuna santiaguina de Maipú tomó de la mano de Canal Magdalena, de quien efectivamente fueron ahijados en sus comienzos. También pertenecen al gran circuito de rock independiente, sólo que desde esa posición grabaron su disco debut en Argentina y lograron una nominación a los premios de MTV Latinoamérica en 2005.