Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Francesca Santoro

Luego de ser parte del grupo Wentru, la cantante y compositora Francesca Santoro inició un camino como solista, construido con canciones que transitan por delicados arreglos pop, letras reflexivas, melodías nostálgicas y pasajes oscuros y eléctricos.

Los Minimás

Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.

Chancho en Piedra

Una carrera extendida y de amplia difusión mantuvo a Chancho en Piedra por más de tres décadas, con éxitos constantes y una casi inalterada firmeza en su formación. Un sonido rock de base funk, y letras capaces de encontrarle incontables aristas al humor juvenil fueron la marca de un grupo de seguimiento leal, discografía extensa y permanente actividad en vivo. La salida de Pablo Ilabaca, comunicada en abril de 2018, rompió el núcleo fundador e marcó el inicio de una nueva etapa para la banda, que tras mantenerse un tiempo junto a Cristián Moraga (C-Funk) como guitarrista, terminó por anunciar su final para mediados de 2023.

Asia Menor

Con un espíritu a lo menos punk en lo performático, Asia Menor apareció en la escena del rock chileno de la pospandemia con un álbum rompedor como Enola Gay (2023), que al año siguiente le redituó el premio Pulsar en la categoría Nuevo Artista. Fue la consolidación de un proyecto impulsado desde Temuco cinco años antes y con propósitos totalmente dispares a los de una banda de rock como tal. Cuando los músicos se reunieron, no tenían un plan de llegar a grabar un disco con sus canciones. Ni siquiera tocar en directo, aunque esa realidad fue cambiando sobre la marcha tras el período de taller en que cuajaron un rock de varios bordes: el aspecto punk, desde luego, pero también otras direcciones musicales hacia la experimentación y la matemática del ritmo. Las canciones de ese álbum debut plantearon temas sobre la vida en una desesperanza, la ansiedad, el estrés y las frustraciones de una generación frente a ese paisaje.

Cristián Fiebre

Nada parece haber corrido por el cauce habitual en la trayectoria de Cristián Fiebre. Su propuesta, fuera de casi cualquier clasificación, lo mantuvo a distancia del acontecer rockero local de los años noventa, y luego lo sumergió en un largo silencio. Esos vaivenes se desarrollaron, sin embargo, a la par de estupendas críticas en prensa y el interés de importantes contactos extranjeros. Cristián Fiebre ha sido uno de los pocos músicos chilenos que ha llegado a trabajar con el afamado productor argentino Gustavo Santaolalla, si bien su mudanza a México (y luego España) lo hizo prácticamente desaparecer de la difusión local.

Luna in Caelo

Luna In Caelo fue una sólida propuesta para un rock de tintes oscuros y letras catárticas. Varios álbumes y dos décadas de trabajo son la prueba de su compromiso, intermitente en su actividad pero de una atención de seguidores siempre considerable. Luna In Caelo nunca asoció su música en la lógica de difusión radial ni exposición, sino más bien a una plataforma estética desde la cual desplegó reflexiones sobre la vida interior, buscando códigos en común con las artes visuales y la literatura.

Pat Henry y Los Diablos Azules

Pat Henry fue parte esencial de la Nueva Ola. Cantó en inglés el inocente rock de esos años, emulando explícitamente el sonido de Bill Haley y The Shadows, para terminar convertido en ídolo juvenil. Su propuesta estuvo lejos de ser novedosa, pero con ritmos pegajosos y buena imagen logró generar histeria y llenar teatros en el marco del pop liviano de la Nueva Ola que sacudió el país durante los años '60.

Yanawalka

El cantante Diego Arévalo y el guitarrista Miguel Aldana son el núcleo central del sexteto Yanawalka, banda nacida en Melipilla que cultiva el reggae desde la mirada latina y sureña, en una fusión que toma el reggae clásico jamaiquino y lo combina con un relato propio, latinoamericanista, de conciencia, justicia social y integración de los pueblos originarios. En lengua quechua, la voz "yanawalka" significa "región negra". La banda se formó en 2010 por iniciativa de Arévalo y Aldana, que se conocieron en la adolescencia e impulsaron un proyecto independiente como resultado de un interés conjunto por la música. En 2012, Yanawalka publicó el disco Destinos claros y en 2016 llegaron a actuar en Pasto, en Colombia.

Feliciano Saldías

En 2003 el concursante Feliciano Saldías llegó a la final del reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música" (Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Romina Martin) y su premio fue la firma de un contrato discográfico. Lejos de intereses comerciales y de farándula, concretó un disco de riguroso rock progresivo e inquietudes sobre sus raíces, junto a Pablo Ilabaca como productor musical y músicos como Bruno Godoy (Sinergia). Latidos de la tierra (2005) resumía las maneras sureñas de su autor, un hombre que temporalmente entregó su intimidad a cambio de cumplir sus sueños.

Phardó

Phardó es el grupo nacido desde las cenizas de Phono, una de las bandas que animaron la escena del rock-pop de la década de 2000. Tras esa disolución de 2013, los músicos Ricardo Callealta (guitarra y voz) y Nicolás Ojeda (batería) iniciaron un proyecto sin nombre definido y sin toda la claridad de sus propósitos, pero fue cuando el músico y productor argentino de trayectoria Mariano Pavez se integró como bajista la banda tomó una fisonomía de power trío. Influenciados por una amplia gama de sonido, desde Muse a Gustavo Cerati y desde U2 a Placebo, Phardó debutó en 2015 con el disco homónimo Phardó. Cinco años después reaparecieron con otro álbum de mediana duración, titulado Inmensidad.

Julius Popper

Nacidos en Concepción, y con un sonido que acusa fuertes influencias del blues y el rockabilly, Julius Popper nació el 2005 con el liderazgo del carismático Alejandro Venegas. Su nombre se inspira en un personaje de comienzos de siglo, que participó en la infame conquista de la Patagonia, y que ellos extrajeron del libro El corazón a contraluz, de Patricio Manns. La banda, que incluye teclados y bronces, comenzó presentándose en circuitos universitarios. La edición de un disco el año 2009 les ha permitido ampliar sus presentaciones a Santiago y otras ciudades, y contar con su significativo grupo de seguidores.

The Versions

Lánguida, volátil, repetitiva y siempre acústica es la música de The Versions. Una guitarra de doce cuerdas y un tiple dotan sus canciones de un sonido etéreo, tal como se oye la voz en inglés de un cantante que evoca siempre lisérgicas imágenes. Surgido en paralelo a The Ganjas, es éste un trabajo más esporádico y orientado a una constante revisión de grupos rockeros de viejo cuño. De ahí el origen del nombre de la banda.

Bocallave

Esteban Espinosa es un hombre que se ha sentado tras la batería en los grupos de rock Fruto Prohibido y Matorral, pero también tuvo una convicción enérgica por la guitarra y la voz que lo llevó a formar su propio grupo y a tomar el puesto de cantante y compositor. Y más que una banda del circuito independiente de rock y pop del que formó parte durante casi un lustro, Bocallave fue un quinteto capaz de lograr con tres guitarras una atmósfera melódica que envolvió sus canciones.

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Combo Ginebra

El sonido y las directrices de Combo Ginebra han ido cambiando desde su formación, e insistir en asociarlo a la llamada «nueva cumbia chilena» es, a estas alturas, impreciso. Hay mucha cumbia, sí, en este grupo largado como dúo entre el guitarrista Gipsy Cabello y el violinista Pachuko Pacheco, pero también la raíz de la música gitana que estuvo en su origen como banda (tan sólo Ginebra, como el brindis gitano, era su primer nombre), además de rumba flamenca, merengue, chicha, punk y canción de amor latinoamericana.

Desierto Florido

Banda sureña de rock, Desierto Florido eligió trabajar en el ámbito independiente y mantener una intensa actividad en vivo en la capital durante más de siete años. Goosfraba (2007), su primer disco, mostró un rock melódico y de base eléctrica, que interesó a algunas radios y motivó al grupo a radicarse en Santiago. Secretos&Voces, publicado al año siguiente, solidificó esa profesionalización. El grupo dejó de trabajar en 2010, aunque los dos fundadores del grupo, Jonathan y Nadab Sandoval, continuaron en la música a través del grupo Pulpo Pamplinas (en el 2011 debutaron con el EP Miles de razones).

Florcita Motuda

Existen nombres inconfundibles en la música popular chilena, pero el de Flor Motuda es excepcional incluso entre los músicos de más firme identidad artística. Suele definirse a su trabajo como extravagante o experimental, pero acaso su principal valor esté en cómo ha ofrecido una propuesta de reflexión social por completo novedosa; aguda como pocas en su descripción de lo más pedestre de nuestra convivencia.

Griz

El método de muchos grupos que incrementaron el rock independiente chileno en los años 90 fue tocar fuerte y rápido: era punk rock. La generación siguiente introdujo cambios: tocar fuerte, pero variar las revoluciones, cantar de otro modo o no cantar en absoluto. Griz fue el grupo más drástico de esa partida. Si es por cuestiones musicales, este trío toca rock instrumental al punto de que todo atisbo de palabra está desterrado de canciones, títulos, nombres de discos y discurso en general. Y si es por asuntos extramusicales, es un grupo al margen no sólo de la gran industria, sino también de auspicios estatales. Griz graba sus discos, produce sus conciertos y hace todo por sí mismo.

Óscar Arriagada

Guitarrista fundamental de la composición popular chilena, el autor de "El twist del esqueleto" (1963) es un músico transversal, que ha inscrito varias melodías en el gusto masivo y ha cosechado elogios por igual de folcloristas, jazzistas y rockeros. Si bien su popularidad la forjó a partir del ritmo del twist, su repertorio también ha incluido populares tangos, rocanrol y cumbias. En la década del 2000 Arriagada reactivó el interés de los más jóvenes gracias a su colaboración con Ángel Parra Trío para el disco Playa solitaria (2005).

Esteban Sumar

Esteban Sumar es un guitarrista y compositor de jazz contemporáneo y de avanzada. Desde que llegó a Santiago proveniente de Boston en 2003, tomó posición en este espacio en una escena que estaba comenzando a delinearse a través de nuevos lenguajes y propuestas. Su obra tuvo una importante carga de música contemporánea, avant-garde e influencia del rock de grupos como Radiohead. Y su mirada a la guitarra lo acercó a aspectos de lo "pianístico", en términos de utilización de los recursos. Pero junto con la experiencia jazzística, Sumar también alcanzó otros espacios de la música, componiendo para ensambles de cámara, además de dirigir orquestas de música popular, producir discos, investigar la música mediterránea y desarrollar como solista el sonido del blues rock.