Balada
Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.
Mapa musical
Mucho más conocida por el público en su rol de actriz de televisión durante la década de 2010, Francisca Sfeir se inició como cantante en diversos ámbitos, con una carrera que la llevó a presentarse una década antes en escenarios de distinta consideración, hoteles, pubs, malls o matrimonios. Sfeir fue además integrante de bandas amateurs de rock y pop, e incluso tuvo en 2006 y 2010 proyectos discográficos que no fructificaron. Mientras desarrollaba una carrera en la industria televisiva, se enfocó al canto romántico y la balada latina, que obtuvo finalmente réditos. Su primer disco es Fran Sfeir (2015), que incluye canciones románticas como "A dónde va el amor", "Déjalo así" y "El mar". Sin abandonar la industria del entretenimiento y el espectáculo, su regreso a la música tuvo un cambio de giro respecto de la intérprete de baladas como marcó ese estreno discográfico y ya en su segundo álbum, Primeriza (2020), ella cantó piezas infantiles con el enfoque de la crianza de una madre.
Cantante romántica y cultora de música latina y pop, Katherine Nineth Ravlic Elal se ha mantenido en la ciudad nortina de Copiapó realizando una serie de presentaciones con diversos repertorios. En 2002 fue seleccionada por el Sello Azul y con esta disquera editó su único álbum, Otro día más. Su carrera ha transcurrido localmente en escenarios del norte.
Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.
Aunque Arturo Millán es una de las figuras que con frecuencia actuaron en la televisión chilena de los años ’70 y ’80, ya entonces tenía edad para traer mayor experiencia a cuestas. Se inició en los años ’50 como cantante de la orquesta de Izidor Handler. Para entonces era profesor normalista, nacido en Chillán, y fue contemporáneo de la generación gloriosa de cantantes de bolero chileno que incluye a Lucho Gatica, Antonio Prieto y Luis de Castro. Durante su carrera grabó canciones de éxito como "Mi amigo Pedro", "Yo tengo fe" y sobre todo "Mi papá, mi amigo", y fue parte de la generación de músicos que pasaron de la radio a la televisión a comienzos de los ’60. Actuó en Argentina, Perú, Venezuela y España, donde en 1960 ganó el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, y obtuvo en dos ocasiones el primer premio en el Festival de Viña, además de ganar en el certamen de 1962 el segundo y el tercer lugar de modo simultáneo. Socio fundador y emérito de la Sociedad del Derecho de Autor, murió el 6 de junio de 1996 a causa de un cáncer, a los 68 años, poco después de haber lanzado los discos Que no se nos vaya el amor (1994) y Por siempre gracias (1995), con motivo de sus 45 años de carrera.
Carla González integra la partida de cantantes juveniles presentadas por el productor Javier Domínguez desde 2010 y que tiene nombres como Camila Carlevarino, Paula Awad, María de los Ángeles Colas, Michelle Filkenstein, Alicia Domínguez y Gabriela Cavada, todas con discos y canciones publicadas durante ese lapso. La temuquense Carla González, presentada simplemente como Carla, grabó en 2009 un disco en el sur, mayoritariamente de covers aunque presentaba dos piezas originales, lo que le permitió mostrarse además como autora. En 2012 se unió a la productora Grupoaparte y publicó durante ese verano un nuevo título, completamente autoral, Vida mía.
Todas las coristas quisieran llegar a ser solistas, pero no todas las solistas pueden lograr armonizaciones perfectas como las buenas coristas. Agudo axioma vocal que bien conoció Gloria Pérez, una de las voces que desde los '90 y junto a Gisa Vatcky mejor desarrollaron las propiedades de la cantante de apoyo en los micrófonos secundarios.
Denisse Malebrán ingresó a Saiko como una cantante de cierta experiencia (a los 23 años ya contaba con clases de canto y participación en bandas independientes como Turbomente y Polaroid), pero el grupo la convirtió en una cantante popular, cuyos pasos dentro y fuera de la banda consiguen importante atención. Además de su trabajo junto a Saiko, como solista se ha afirmado en la autoría y en un estilo voluntariamente masivo, que no desdeña el pop y se aferra a la guía firme de la melodía vocal como su principal ventaja comparativa.
La más popular e internacional banda de reggae chilena nació en La Pincoya en 1987, pero debió esperar una década para convertirse en un fenómeno de la música chilena y alcanzar una considerable difusión en Chile y el extranjero. Su alternancia entre la ortodoxia del género, las citas a la cantautoría consciente y el pop de baladas (la más famosa, "Armonía de amor") ha sido en diferentes momentos una fórmula inteligente para su continuidad y difusión. Durante siete años, el grupo tuvo como vocalista a Quique Neira, y consiguió que su salida, en 2003, no disolviera al grupo. La banda mantiene hasta hoy un ritmo continuo de presentaciones; muchas de ellas, en el extranjero. Sus cambios de integrantes son una constante en un grupo que se entiende mejor como un colectivo de género que como una banda de identidad autoral inalterable.
El mayo del año 2011, Francia Valdés alcanzó el segundo lugar en el programa "Mi nombre es", de Canal 13, como la “doble” de Amy Winehouse, y como tal ha mantenido una carrera musical, que la ha llevado a teatros, pequeños escenarios y programas de televisión, incluso fuera de Chile. Cantante desde pequeña, Francia Valdés estudió canto en la academia de Luis Jara y Licenciatura en Música en la Universidad de las Américas. En el 2013 presentó un disco solista con el Sello Azul, que incluía un cover de Amy Winehouse ("Back to black”), pero donde reveló su faceta como compositora. Así lo dijo al diario La Segunda: “Mi prioridad siempre fue hacer mi música, ser reconocida como Francia... Me gusta mucho imitar a Amy, porque fue un empuje para generar los recursos para hacer mi disco. Pero somos completamente distintas”.
Cantautora pop sanfelipeña, Natalia Montenegro desarrolla un estilo de canción romántica desmarcada de la tradición latina más profunda, aunque no niega esas raíces. Ella la denomina "neo balada", una canción que se surte de sonidos contemporáneos, presencia de teclados y el rol central de la producción, junto con un melodramatismo bien entendido desde el personaje que presenta en el escenario, vocación por la melodía, letras conectadas con distintas emociones personales y referencias que van desde Laura Pausini hasta Lana del Rey. Sicóloga de profesión, consolidó su rol como autora de canciones durante el período de la pandemia, tras lanzar "A mis problemas", su primera canción, de 2019. Natalia Montenegro también es conocida como la hermana menor de Mariana Montenegro (del dúo Dënver), con quien ha planteado una serie de colaboraciones, en especial la canción "Dame una señal". Esta apareció en su álbum debut, Ciudad nocturna (2024), que fue producido por Milton Mahan, también de Dënver.
Psicóloga de profesión, Constanza de Aguirre Penna apareció por primera vez para el público masivo como cantante romántica aspirante en el popular concurso televisivo "The voice", emitido en 2015 por Canal 13, y donde participaron una serie de cantantes profesionales o con trayectorias, como Josefa Serrano, Karin Cáceres, Astrid Veas y Luis Pedraza, el ganador del certamen. Constanza Cony de Aguirre es hija del ejecutivo y músico de jazz Jaime de Aguirre y la animadora y cantante Tati Penna. En 2010 escribió e interpretó la canción "Pasaje" para la teleserie "Primera Dama", de la misma estación.
Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.
El soul latino y la balada R&B fueron las primeras vías de expresión de la cantante, compositora y profesora de música serenense María Illanes, vinculada entonces a un frente de voces cultoras de esta raíz negra del pop, como Carito Plaza, Martina Lecaros, K-réena y Celeste Shaw, intérpretes capitalinas que nutrieron esa nueva escena. Aunque su evolución musical, una vez que se mudó a España, tomó elementos de la canción acústica folk que le dio categoría de cantautora.
Novelista, biógrafo, redactor por encargo, guionista de teatro y cine, Desiderio Chere Arenas fue músico como uno más de sus múltiples oficios. Se mantuvo cercano a autores y conjuntos durante toda su vida (repartida entre Chile y el exilio en Francia), y consiguió que grupos tan importantes como Los Ángeles Negros y Quilapayún grabasen composiciones suyas.
Productor, músico y compositor, Hugo Beiza fue un nombre vinculado de lleno en el movimiento de la Nueva Ola, y que protagonizó parte de la época de esplendor de la industria discográfica chilena. Su prematura muerte, a los 26 años de edad, truncó una carrera de enorme prolifidad y talento. Se inscriben en su catálogo autoral éxitos popularizados por Los Red Juniors, como "Al pasar esa edad" y "A tu recuerdo" (ambos, en coautoría con Jorge Pedreros), Alan y sus Bates ("Recuerdos de verano"), Los Bric-a-Brac ("Nunca jamás") y Carlos Contreras ("Dime Dios"). También se cuentan composiciones suyas para Luz Eliana, Luis Dimas, Gloria Simonetti y Pedro Messone.
Fueron el conjunto masculino más importante adscrito al Neofolklore, pero incluso antes de que en Chile comenzara a usarse ese término, los integrantes de Los Cuatro Cuartos se ocupaban en investigar la música de raíz de diferentes partes del mundo para adaptar algunas de esas ideas a la estructura de la tonada chilena, preparando así el cambio que luego producirían en el cancionero local. Si bien su estampa pública era la de un conjunto vocal —sus elaboradas armonías son una de sus marcas distintivas—, en privado esos mismos intérpretes mantenían encenditos debates sobre folclor, jazz y la música internacional que hoy se calificaría de étnica. En esa formación rigurosa y en esa mirada atrevida se explica parte importante de su éxito, importante en sociedad, pero también vehículo para proyectar el talento individual de nombres fundamentales de nuestra música popular, como los de Pedro Messone, Luis Chino Urquidi y Willy Bascuñán.
Cantante melódica, pintora, dibujante y maestra de voces, en su paso por la música Inés Délano se convirtió en una pionera en la formación del canto popular en Chile, una vez que abandonó los escenarios en la década de 1970. Aunque conoció y manejó los repertorios tradicionales de bolero, tango y música popular norteamericana y europea, su historial también la instala como una de las más reconocidas y recordadas lady crooners del jazz chileno.
Cantautora moderna que se inspira en la raíz folclórica, Paula Herrera comenzó actuando con el pseudónimo de Amarantha para no ser confundida con la "hermana menor" de uno de sus padrinos musicales, Pablo Herrera. Pero al comenzar la década de 2010 recuperó su identidad, dejó atrás el pop y la balada de sus discos Sueño de vida (2008) y Once (2009), y tomó definitivamente el camino de la canción de autor expuesta en un álbum que marcaría ese quiebre decisivo: Verde y celeste (2011).
Uno de los más prolíficos compositores chilenos del siglo XX, Ariel Arancibia registró sobre quinientas canciones de su autoría, y no es sencillo escoger cuál es la más famosa: para elegir están los éxitos de la Nueva Ola "Dilo calladito" (Cecilia) y "La gotita" (Gloria Benavides), el éxito de clásico universitario "La ballena" (Sussy Vecky), el tema televisivo "El bailongo" (Don Francisco); y el éxito absoluto de Los Huasos Quincheros, la guaracha "El patito", entre otros. Y además está su fundamental labor como arreglador, en discos tan relevantes como Homenaje a Óscar Castro (1970), de Los Cuatro de Chile. De gran versatilidad musical, durante su carrera se dedicó a las revistas musicales, los clásicos universitarios, la televisión, el cine, el teatro, la tarea de dirección artística que desempeñó en el sello RCA Victor y la composición de música sobre poemas de Pablo Neruda, Óscar Castro, Daniel de la Vega y otros autores. Fue siete veces finalista en el Festival de Viña, donde ganó una Gaviota de Plata en 1972; y meses antes de su muerte, en 1997, fue nombrado socio emérito la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD.
La experiencia de Vanessa Aguilera en el campo de la industria del entretenimeinto se inició muy temprano en su biografía, y en los frentes del canto y la actuación de manera paralela. Es recordada por su participación en la serie televisiva infantil y juvenil "Bakán", de Mega, a la que se sumó en 2004 en su rol de Claudia López, cuando tenía quince años. Ello le significó de paso una importante exposición ante las audiencias juveniles como parte del grupo de teen pop BKN, con el que grabó los discos BKN (2004), La amistad sigue creciendo (2005) y BKN, la banda (2007). Ese año dejó el elenco.