Eduardo Valenzuela

La televisión convirtió a Eduardo Valenzuela en un conocido cantautor pop, pero la matriz de su trabajo musical estuvo durante décadas en un rock atrevido y hasta experimental. Durante más de diez años (1968 a 1980), fue el guitarrista y parcial compositor del popular grupo Los Trapos, la pionera banda chilena en importar al país los códigos del primer glam (no sin escándalo, por cierto). El músico fue a fines de los años ’70 también parte del grupo Miel.

Fechas

Santiago - 05 de septiembre de 1955

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Marisol García

Música desde el colegio
Su carrera solista se inició apenas terminó la de Los Trapos, el grupo que fundó como escolar, en 1968, y con el cual se ocupó hasta 1980. Con un considerable repertorio de canciones propias, Valenzuela intentó agilizar la grabación de un primer disco, chocando en el camino con varios obstáculos. En 1982 viajó a Holanda, alentado por contactos que supuestamente le ayudarían a editar su música en Europa. Aunque nada consiguió en tal sentido, aprovechó el viaje para tomar clases de nuevas tecnologías aplicadas a la música (como el sistema MIDI), y con esas lecciones se abocó a la grabación de su primer material solista, apenas regresó a Santiago.

Junto a la compositora Scottie Scott trabajó la música para la popular teleserie «La madrastra», labor que luego repitió junto a Guillermo Rifo para «Casagrande». Fue también suya la voz de «El póster azul», uno de los temas de la banda sonora de la telenovela «Matrimonio de papel» (con música de Scottie Scott).

No estaré en tu cama en la mañana (1985) fue el título de su primer cassette, en el que Valenzuela figuraba como autor y cantante, pero también intérprete de todos los instrumentos. Sin embargo, la mala experiencia con el sello RCA lo motivó en 1987 a terminar su contrato y componer en plan de sátira el tema «Échale cemento». Él mismo publicó ese single, con «Chocando paredes» como lado B. Esta última canción fue reconocida como la mejor candidatura chilena al festival OTI celebrado en Lisboa en 1987, al cual Valenzuela viajó a defender el cupo de nuestro país.

Al año siguiente, el enorme éxito para la canción «Y qué sé yo qué sé» (tema central de la teleserie «Bellas y audaces», de TVN) lo convirtió por primera vez en un súperventas. Aunque tuvo una invitación para participar en el Festival de Viña 1989, un problema de salud lo dejó fuera del show.

Durante la década de los noventa, Valenzuela se ocupó en varios proyectos de composición de jingles publicitarios, para lo cual se asoció con su antiguo compañero en Los Trapos, el guitarrista Francisco Larraín. La dupla recibió una serie de encargos también para televisión y cantantes juveniles. Entre estos trabajos de composición, el cantante se mantenía como presencia más o menos frecuente en «Sábados Gigantes», habitual escenario para los cantantes de entonces.

En 1997, Valenzuela participó en dos guiños nostálgicos de importancia, con su presencia en una reunión excepcional de los grupos Los Trapos (en mayo, en la Sala SCD) y Los Jockers (como invitado, en el mismo escenario). Su carrera lograba sostenerse entonces entre encargos y composiciones personales, si bien su presencia en radios y televisión comenzó a ser cada vez más escasa.

Eduardo Valenzuela recibió un gran golpe anímico cuando, en 1992, se enteró de que un examen lo sindicaba como portador del VIH (virus del sida). Si bien mantuvo durante años esta condición en secreto, en junio del 2001 se decidió a dar su testimonio en televisión, buscando informar más y mejor sobre la enfermedad. Esto también explica su involucramiento en diversas campañas de concientización, que en su caso han incluido el desarrollo de un sitio web y la composición de música alusiva (como para la obra Sero positivo, en 1999, y el himno «Candlelight»). En junio del año 2001, el músico viajó como miembro del consejo directivo de Vivo Positivo a la primera cumbre de las Naciones Unidas sobre sida, en Nueva York.

Si bien la carrera musical de Valenzuela ha sido de una constancia irregular durante los últimos años, su participación en el programa televisivo «Rojo VIP», a fines del 2005, lo devolvió durante un tiempo a la dinámica de figura pop. Se mantiene siempre vinculado a la producción musical.

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