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80

Fernando González Marabolí

No hay conocedor de la tradición de la cueca que no se refiera a Fernando González Marabolí como «maestro». A su talento como cantor y extenso trabajo junto al legendario conjunto Los Chinganeros (que él mismo fundó y dirigió por casi seis décadas), se sumó un trabajo de investigación realizado con rigor y afecto, fundamental para comprender la cueca desde sus raíces y en los más amplios alcances imaginables, incluso metafísicos (lecciones registradas en el libro Chilena o cueca tradicional).

Manuel Huerta

Cantautor independiente, con una larga trayectoria en circuitos universitarios de los años '80, con canciones que hablan de amor y de la sociedad y con un alto dominio de la guitarra como sello de su sonido. Cuatro discos independientes y varias grabaciones en vivo son el registro de una historia que ha navegado al margen de los medios masivos, como la de muchos cantautores chilenos. Manuel Huerta estudió Pedagogía en Música en el ex Pedagógico de la Universidad de Chile a comienzos de los años '80, y ese contexto –más la reconocida influencia de la Nueva Trova Cubana– lo llevaron a componer sus canciones, que hoy suman decenas, en una producción constante, y una regular actividad en vivo.

Lucy Briceño

Se llama Lucinda Gioconda Briceño Riquelme, pero es más conocida como Lucy Briceño a secas: una cantante porteña que inició su carrera en el baile antes de descubrir una vocación por el canto que la ha llevado a transformarse en un referente de la canción popular porteña, como integrante inicial de Los Paleteados del Puerto, solista y figura del elenco La Isla de la Fantasía.

Chamal

En un punto intermedio entre los maestros de la proyección folclórica chilota y las nuevas generaciones dedicadas a esa música está Chamal. Fundado en 1968 bajo la influencia de recopiladores como Héctor Pavez, Gabriela Pizarro y Millaray, desde 1975 el conjunto mostró una presencia principal en la música folclórica que estuvo en la base del Canto Nuevo, y de hecho su primer LP, Tierra de alerces (1976), fue también el primero de la historia del sello Alerce, principal promotor disquero de ese movimiento. Con seis discos publicados entre 1976 y 2006 y frecuentes giras al extranjero desde 1988, Chamal mantiene vigente la proyección de los cantos y las danzas de Chiloé después de cuatro décadas de trabajo.

Francesca Ancarola

Si bien Francesca Ancarola comenzó su carrera en los años '80 (con un premio como intérprete en un festival organizado por la revista La Bicicleta y el Café del Cerro, dos ejes del Canto Nuevo), su nombre es parte de la generación que renovó ese estilo a fines de la década siguiente, reconocible bajo el concepto de "novísima canción chilena". Las coordenadas que agrupan a esta generación son básicamente tres: raíz folclórica, textos poéticos de crítica social, y música que desde la academia universitaria inician una transformación de lo tradicional a lo contemporáneo.

Gabriel Parra

Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y por eso su muerte se define hasta hoy como un golpe irreparable para la biografía de Los Jaivas. Por técnica, carisma, liderazgo y creatividad, el músico se convirtió en uno de los pilares de la creación popular chilena, y el impacto ante su talento cundió varias veces entre especialistas extranjeros. Incontables instrumentistas jóvenes locales aseguran haber decidido su vocación luego de ver en vivo la fuerza incombustible del que es considerado, casi sin disidencia, el mejor baterista de nuestra historia. Cada 25 de julio —su nacimiento— se conmemora el Día del Baterista y Percusionista Chileno.

Juan Carlos Duque

Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque es un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena. Primero como cantante del grupo Miel, que tras su salida se convertiría en la Banda Metro, donde se desenvolvió en los marginales espacios del rock duro de los ’70. Luego fue parte del elenco televisivo de Sábados Gigantes, plataforma con la que llegó al Festival de Viña en 1982, ganando la competencia con la balada “Ausencia”. Si bien permaneció mucho tiempo en los espacios asociados a la televisión, en 1988 debutó en su oficio de productor.

Rebeca Diva

El canto lírico y el repertorio popular son las dos vías que ha seguido en su carrera la chillaneja Rebeca Diva, intérprete nacida en la provincia del Ñuble. Profesora y cantante, con registro de soprano, ha combinado sus vocaciones de educadora y comunicadora con la música, en presentaciones en vivo y en discos. En el más reciente de ellos, Somos (1992), canta a dúo junto al legendario Arturo Gatica, a quien la cantante se unió en matrimonio y que hizo con ella la última grabación de su carrera.