Juan Carlos Duque

Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque ha sido un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena, aunque desde veredas muy diversas, incluso contrastantes. Como voz del grupo Miel, en los años '70, se desenvolvió en espacios pioneros asociables al rock progresivo. Destacó más tarde como baladista solo, y en la calidad de tal impuso las magníficas "Promesas" (1979) y "Ausencias" (1982) en la competencia internacional del Festival de Viña. Como productor pop ha estado a cargo de populares grabaciones de vocación radial, y hits como "Para que no se muera este amor" (Ariztía), "Quiero saber" (Myriam Hernández) y "Tal vez me estoy enamorando" (Nicole) llevan su nombre en los créditos autorales.

Fechas

Santiago - 04 de enero de 1954

Décadas

1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Miel|
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Marisol García

Influencias del rock, la balada italiana y el pop angloparlante son evidentes en las composiciones de Duque, un vocalista de registro pastoso e identificable, hábil sobre la guitarra y el piano, y capaz de poderosos estribillos (siempre de persistente temática amorosa). Su trayectoria diversa considera incluso curiosidades, como haber asumido el papel de Judas en el primer montaje en Chile para la ópera-rock Jesucristo Súperestrella, en 1973.

Autor y productor
El paso de integrante de banda a músico solista fue de algún modo involuntario para Juan Carlos Duque. "Promesas", su primera canción en el Festival de Viña, había nacido en verdad como una composición suya para su grupo de entonces, Miel. Sin embargo, la decisión del conjunto de presentarla a la competencia de ese certamen impedía según las bases subir a toda una banda a presentarla en la Quinta Vergara.

Aunque el tema obtuvo el tercer lugar de la competencia de 1979, en la práctica se volvió mucho más popular que el título ganador (del español Braulio). Vino entonces un período de gran exposición televisiva para Duque, invitado habitual al escenario de "Sábados Gigantes" y a festivales de colegio, y cuya popularidad aceleró la ya inevitable distancia entre los integrantes de Miel, hasta su disolución. «Fue un tiempo que tuvo de dulce y de agraz. De pronto me vi a solas, con dinero, con ofertas, con mujeres, pero también eso me llevó a aceptar condiciones que no debí haber aceptado, como cantar canciones populares ajenas y desentenderme de un repertorio propio», iba a comentar más tarde el cantautor en entrevista con radio Musicachilena.cl.

En la decisión de retomar su senda autoral, un período de retiro permitió que naciera "Ausencias", una declaración de soledad existencial y ansia amorosa que hoy con justicia puede uno ubicar entre las cumbres de la balada hecha en Chile.

"Ausencias" llevó nuevamente a Duque al Festival de Viña del Mar, donde esta vez sí obtuvo, y merecidamente, el primer lugar de la competencia internacional de 1982 (diez años más tarde, "Parece tan sencillo", también de su autoría, triunfaría en la misma competencia, aunque en voz de Fernando Casas).

En general, durante su etapa de intérprete y autor solista, Duque tuvo buena sintonía con la dinámica de festivales. Además de los dos premios en Viña ya mencionados, su canción "Para poder vivir" quedó con el tercer lugar del Festival de la OTI 1985. «Se me abrió una oportunidad de irme a México pero me fue pésimo como cantante —recordaría con honestidad en la citada entrevista—. Pero fue un viaje en el que asistí a muchas grabaciones y comencé a atreverme a dar mi opinión». Incluso frente al fracaso de sus proyectos solistas, México le permitió a Duque pensar en sí mismo como un productor discográfico.

La lista de discos producida por Duque incluye títulos destacados por su impacto radial, como el primer disco homónimo de Myriam Hernández en 1988 —el de "El hombre que yo amo" y "Ay, amor", nada menos— y el debut de la entonces preadolescente Nicole, en 1989. También se ha asociado en grabaciones de Ariztía, Fernando UbiergoAndrea Tessa y Miguelo, e incluso en grupos alejados del parámetro romántico, como Jardín Secreto y Big Ban; esta última la banda rockera en la que su hijo Matías Duque toca batería. Algunos éxitos radiales de estos intérpretes llevan la autoría de Duque en los créditos.

Bandas sonoras para teleseries y cine (como el filme Punto Rojo, de Alberto Daiber) y un trabajo vinculado a la televisión distinguieron también su actividad en los años noventa, con esporádicos hits como “Caradura” (de la telenovela de TVN “Amores de mercado”). El 2005 fue parte de los convocados a la competencia nostálgica propuesta por el programa Rojo VIP.

En 2009, fue Juan Carlos Duque quien compuso la canción oficial para las celebraciones del Bicentenario, "La fuerza de la libertad".