Balada

Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.

Constanza Despouy

Evidentes habilidades técnicas en la aproximación a la balada R&B hacen de Constanza Despouy una de las voces fuertes en el arranque de la década de 2010, como la más joven de una partida de solistas afines como Loretto Canales, Carolina Plaza, Martina Lecaros o K-réena. Su disco Atrévete (2010) dio estas señales con canciones como “Di lo que sientes”, “Volver a verte” y “Déjame ir”.

Los Golpes

Nacidos en el nortino poblado de Tocopilla a partir de dos hermanos de una familia de mineros, Los Golpes son uno de los pilares de la música romántica chilena. Con estructura de guitarra, bajo y batería, desarrollaron un repertorio romántico, cuyos clásicos "Olvidarte nunca" y "Vete ya" son ya clásicos de la música popular chilena.

Gianina Ramos

La tez pálida, vestimentas negras, maquillajes expresivos, técnicas de canto lírico y una propuesta “descabellada” para los patrones del gusto masivo, transformaron a Gianina Ramos (luego rebautizada como Gianina D'Angelo) en una excepción a la norma impuesta en el programa “Rojo, fama contrafama”. La temuquense sorprendió al público con una mezcla impensada: Según Gianina Ramos, el espíritu de la balada melódica, los fondos operáticos y el dramatismo del rock gótico podían convivir en una misma canción.

Myriam Hernández

Myriam Hernández es la cantante popular más reconocible y de mayor alcance internacional en la música chilena de las últimas tres décadas, con frecuentes giras, producciones de discos y lanzamientos en mercados extranjeros. Iniciada como solista tras un adiestramiento en la televisión en los años ‘80, ha grabado nueve discos desde 1998 y se identifica con un repertorio de canciones de amor que le ha valido numerosos éxitos, cuatro de los cuales han llegado al número uno en las listas de la revista "Billboard" en su carrera: "Peligroso amor" (1990), "Te pareces tanto a él" (1991), "Ese hombre" (1995) y "Huele a peligro" (1998), entre un total de trece singles y cuatro álbumes destacados en esos ránkings.

Romina Martin

Romina Martin fue una de las participantes del reality show "Protagonistas de la música", que Canal 13 emitió a fines de 2003 y que presentó nombres como Ximena Abarca, Lizette Díaz, Bernardita Henríquez, Feliciano Saldías, Sebastián Longhi, Paula Miranda y María José Gutiérrez, entre otras figuras de mayor o menor consideración. Cantante de pop latino, la balada y la canción de tintes R&B, Romina Martin no tuvo durante ese período una exposición musical mayor, aunque grabó una canción durante el verano de 2004 para otro reality show juvenil de la misma estación, titulado "Triángulo".

Daniela Castillo

Una estrella pop como Daniela Castillo Vicuña puede dejar pasar por el costado los concursos más largos, los jurados más exigentes y los embrollos más periféricos con respecto a la música (fue llamada “la cuica de Rojo”, entre otras peleas internas). Su aparición en el programa televisivo “Rojo, fama contrafama”, sólo se tradujo en un quinto lugar en las clasificaciones (superada por María Jimena Pereyra o Leandro Martínez), pero su llegada a nivel masivo dejó claro que Daniela Castillo iba a una de las figuras más magnéticas del pop de su época.

Álvaro Véliz

Nombre de la balada de los años 2000, Álvaro Véliz ha debido lidiar con las dificultades que ha tenido el género en esa década - que vio el derrumbe de la industria discográfica y la invasión de baladistas televisivos- y en ese contexto ha desarrollado su carrera. Por ello ha tenido momentos de menos intensidad, pero ha sabido diversificar su oficio con otros caminos de la música, como la publicidad y la composición por encargo. Recurriendo a ratos a los covers, Véliz es hoy un protagonista de la balada en Chile.