1980

80

Payo Grondona

Una de las voces más irónicas e incisivas surgidas en el contexto de la Nueva Canción Chilena fue la de Gonzalo Grondona, el Payo. Nacido en Playa Ancha y fogueado al calor de las transformaciones sociales de los años '60, Grondona se convirtió tempranamente en una figura ineludible para hablar del movimiento artístico del puerto, gracias a canciones llenas de humor, solidaridad y sutil denuncia, muchas de las cuales han resultado de una vigencia imbatible.

José Alfredo Fuentes

Fue tal la popularidad de José Alfredo Fuentes durante su juventud, que su carrera profesional completa puede explicarse por el fervor acumulado en esos primeros años como cantante, cuando su estampa de galán ingenuo y su vibrato maduro motivaron un fenómeno descrito alguna vez como «la beatlemanía chilena». Pese a ello, sería injusto comparar su caso al de decenas de contemporáneos suyos que alargaron durante décadas un par de hits cosechados alrededor de la época de la Nueva Ola. Su trayectoria ha sido larga pero activa, ha tenido varias composiciones propias y, en algunos períodos, ha mostrado una sorprendente propuesta.

Necrosis

Junto a bandas como Pentagram, Rust (luego Warpath), Dorso y Massacre, Necrosis animó la escena metalera chilena de los años '80. Sus actuaciones en el Gimnasio Manuel Plaza y su inolvidable presentación en el programa "Sábados Gigantes" (cuya grabación hoy es material de culto por las bromas a las que los somete el animador) convierten al grupo Necrosis en un referente inevitable a la hora de hablar del thrash-metal nacional. El grupo tuvo un largo período de separación, y se reactivó en 1997, iniciando una segunda época que se plasmó en un disco y varias giras, hasta un nuevo final: El 2015 dejaron de presentarse en escenarios y el 2017 anunciaron su disolución definitiva.

Manolo ‘Lágrima’ Alfaro

Hasta 1985 su oficio había sido el de vendedor ambulante, pero en ese año el tocopillano Manolo Alfaro grabó de manera independiente un casete titulado Para mis amigos, y su interpretación registrada ahí del bolero sentimental y carcelario "Mamita querida" lo convirtió para siempre en uno de los artistas favoritos en el mundo popular, y particularmente querido entre los reos.

Orquesta Cubanacán

El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.

Panzer

Si existe una continuidad lógica del trabajo desarrollado por Feedback a comienzos de los años '80 en el ámbito del heavy metal, lo más seguro es que el encargado de recibir dicho legado sea Panzer. La banda formada y liderada hasta hoy por el incansable Juan Álvarez vio la luz el 16 de mayo de 1987, luego que el guitarrista decidiera continuar con alas propias su trayectoria musical, iniciado en Lágrima seca en los años '70, después en Feedback a comienzos de los '80 y en Panzer hasta la actualidad. Persistente y con una diligente autogestión, Panzer es un referente histórico del heavy metal chileno.

Jorge Venegas

“Guerrillero es el flaco / Un guerrero de la paz y el amor…”. El estribillo de la canción “El Flaco guerrillero” es el gran hit subterráneo de Jorge Venegas, en las dimensiones de siempre de este cantautor de la zona sur de Santiago:  Las temáticas y los escenarios populares. La canción fue parte del cassette colectivo El Camotazo, de 1988, y luego del primer disco de su carrera solista, comenzada en 1985 tras su participación en el grupo Semilla. Con un receso de casi una década, Venegas completa varios discos y un dilatado historial de presentaciones dentro y fuera de Chile.

Quelentaro

La de Quelentaro fue una carrera extensa y marginal a los medios masivos de difusión, sostenida en una poesía solemne, cercana al mundo obrero del que provenían sus integrantes. Aunque nacidos como un grupo, casi toda la historia de Quelentaro fue la del dúo afianzado entre los hermanos Gastón y Eduardo Guzmán, cantautores capaces de sostenerse mutuamente incluso durante el quiebre impuesto por el exilio.