Francisco González

Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.

Fechas

Santiago - 23 de septiembre de 1972

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Francisco González

Marisol García

Baterista autodidacta, González militó un tiempo en la banda Kitsch antes de fundar Lucybell junto a otros tres músicos, en 1991. La dirección que el grupo comenzó a tomar tras la salida de Gabriel Vigliensoni y Marcelo Muñoz en 1999 fue clave para fortalecer la creatividad de González. El baterista se vio súbitamente forzado a suplir la ausencia de dos integrantes, lo cual le significó comenzar a ejercitarse en guitarra y secuencias, tanto en vivo como en estudio. Aunque nunca se oficializó como tal, era correcto describir entonces a González como un multiinstrumentista, que incluso aportó su voz a tres temas del disco Lúmina (2004).

Se reforzó entonces su investigación en las posibilidades de las máquinas, y en cómo encauzar esos timbres en su interés por lo melódico y la transmisión emotiva. Citó entonces a los artistas del sello Warp como una influencia importante de ese período. En su hogar de Los Ángeles, California (a donde se había trasladado junto a Lucybell en 2002), González concibió y grabó Óvalo, un disco instrumental en el que alternaba pulsos y texturas, y en el que fue registrando su interpretación solitaria en teclados análogos, samplers y máquinas de ritmo, más algunos ruidos grabados del medioambiente; todo ello afinado por multiplicidad de efectos.

La noticia de su salida de Lucybell se dio a conocer en mayo del 2005 y sorprendió entre otras cosas porque dejó al cantante Claudio Valenzuela como el único miembro original a bordo de la banda. En un comunicado público, González explicó su decisión por «mi interés por realizar un proyecto musical propio en el cual vuelque mi crecimiento personal, espiritual y artístico». Su regreso a Santiago confirmó su intención por desarrollar individualmente su música. Pasó de la electrónica inicial como solista al trabajo de baladas pop de Mi propia luz (2006), en el que figuraron invitados como Nicole y Carlos Cabezas. Más tarde, en Laberinto (2008), reforzó una estética rockera, relacionada a una actitud autoral «más frontal, con más carácter», según el propio cantautor.

Aquí, ahora (2010) fue su primera autoedición, y su salida precedió la reincorporación temporal de González a Lucybell, a quienes volvió a acompañar por casi dos años para presentaciones en vivo y la grabación del EP Poderoso. Fue, en todo caso, una reunión puntual, que no alcanzó a desviarlo de su ya convencido trayecto como cantautor, confirmado en 2014 por el disco Alma púrpura, y en el que el músico volvió a desplegar nuevamente la habilidad excepcional de quien puede hacerse cargo de composición, producción, canto y ejeución de batería, teclados y guitarra.

Ángel Parra y el agua bendita

Cuatro canciones integran el primer repertorio del guitarrista frente a su nueva banda, Los Retornados, con quienes se presenta este sábado 23 en El Clan. Junto a José Miguel Carrasco (guitarra), Tomás Brunetti (bajo) y Nicolás Pozo (batería), Parra mostrará el EP Agua bendita, anticipo de su venidero disco de rock, blues, rockabilly y música popular chilena.

Trece películas mudas chilenas

La Cineteca Nacional eligió composiciones del músico viñamarino para sonorizar documentales y registros históricos de entre 1950 y 1970, sorprendentes cintas de su colección.