Electrónica

Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.

Muza

La música de la cantante y compositora Sol Aravena es tan sutil como su seudónimo. Muza fusiona letras sobre misticismo, amor y el paso del tiempo con sonidos acústicos, registros tomados de la naturaleza (lluvia, oleaje marino u hojas que se arrastran por el pavimento) y suaves bases electrónicas. Su estilo es la síntesis a la que ha llegado tras su paso por el grupo de new age Equs, entre 1993 y 1995, y el dúo de pop electrónico Sol Azul junto a Juan Pablo Quezada en 1996. Su línea expresiva y su incamuflable sensibilidad femenina al componer la emparentan con otras cantautoras como Rosario Mena y Yael Meyer.

Tonossepia - Sentinela del Norte

Productor, rapero y DJ, Diego Vergara forma parte de una generación de músicos conectados a internet que sólo necesitan de un computador casero para existir. Bajo el nombre de Tonossepia, desde 2000 realizó composiciones en las que mezcló jazz, soul y rap con bases electrónicas, al mismo tiempo que explota su faceta de MC. Más tarde, como Prospegto Arkano (o Arkano a secas) fue uno de los cinco maestros de ceremonia de la banda de hip-hop Colectivo Etéreo, donde despliega además sus rimas. En 2019, debutó como Sentinela del Norte con un disco de efectiva crítica social: Parte del paisaje.

Sebastián Sampieri

Uno de los primeros nombres con los que Sebastián Sampieri firmó en los inicios del sello disquero Jacobino Discos fue Farabeuf, apellido del médico francés reconocido por sus aportes a la ciencia quirúgica en la segunda mitad del siglo XIX. Desde entonces ha formado diversos dúos y grupos de música acústica, electrónica o experimental, algunos de ellos en colaboración con Gepe y Namm, iniciadores como él del mencionado sello. Aves de Chile fue uno de esos primeros trabajos, a dúo con Pablo Flores (Namm), y desde entonces ha tocado también en Les Chicci, Los Embajadores y el grupo con el que Gepe grabó sus dos primeros discos, 5x5 (2004) y Gepinto (2005). Al mismo tiempo Sampieri se mantiene activo como uno de los artífices de Jacobinos Discos, como músico y también gestor de encuentros y festivales, en especial el anual Fórmula Básica en Imagen Audio (Fobia).

The Plugin

El fundador de La Ley y Saiko, Rodrigo Aboitiz, el 2009 inició un nuevo proyecto, cercano al pop electrónico. En sociedad con el joven, pero experimentado, Ignacio Redard, comenzó a producir canciones destinadas a la pista de baile. El dúo editó su primer disco el 2011, y alcanzó rotación radial con temas como "Parquet", "Lo mismo" y un atractivo cover en inglés del clasíco de Virus "Sin disfraz". El año 2013 lanzaron un EP - Cambiando- donde incorporaron instrumentos reales - además del sintetizador- y se acercaron al dance. Su trabajo, entonces, se concentró fuera de Chile, e incluso el dúo estuvo un tiempo radicado en Madrid. El 2016 comenzaron a presentar canciones de un tercer disco.

Eva

Nacida como Judith de Lourdes Díaz, antes de llegar al electropop y al electropunk bajo la identidad de Eva, esta compositora y cantante produjo dos discos de laboratorio de electrónica experimental. Aeroembolia (2004) y Disco explorador (2005) fueron los pasos que dio antes de reubicarse en ese proyecto definitivo de Eva.

Sense Club

Como muchos en su gremio, los DJs, productores y músicos electrónicos Ricardo Villalobos y Lucien Nicolet han elegido varios seudónimos para ir publicando los diversos discos, remezclas y singles que pueblan sus respectivas discografías. Sense Club es uno más de esos nombres, uno que en la práctica identifica las ediciones y presentaciones en vivo que ambos vienen desarrollando desde 1998, poco después de conocerse en Santiago de Chile.

Matías Aguayo

Del grupo de chilenos destacados en la escena electrónica alemana y que desde los años noventa estableció en Europa su sede de trabajo (Ricardo Villalobos, Dandy Jack, Dinky, entre otros), Matías Aguayo es el más joven y el menos dado a la dinámica colectiva. Su trabajo ha avanzado más bien por una pista solitaria, que le ha permitido establecerse en diferentes ciudades y no abanderizarse hasta ahora con un estilo musical rígido. París, Buenos Aires, Berlín han sido sedes sucesivas de trabajo, y su labor como DJ lo ocupa entre otra serie de oficios vinculados a la composición, producción y gestión discográfica (a través del sello Cómeme). Es, además, uno de los músicos chilenos con mejores críticas en la prensa especializada extranjera.

Jazzimodo

Jazzimodo fue uno de los prototipos más directos de lo que en los años 2000 surgió como el frente del jazz electrónico. La experiencia de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva camada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas o improvisación a través de grooves parientes del funk.

País Violento

La presentación de su disco Tagadá —en diciembre de 2016 en el Teatro El Puente— fue también el debut en vivo de País Violento, dúo de música sostenida en secuencias y programaciones, que en vivo se apoya en músicos acompañantes y que orienta un sonido electrónico de vocación experimental aunque cauces pop. Los hermanos Damián y Diego Noguera —este último, también actor de teatro, cine y televisión— desarrollan hasta ahora el total de composiciones y producción, con letras que para el disco tuvieron la colaboración del dramaturgo Pablo Paredes. Las del disco Tagadá son canciones de una electrónica tensa y versos sobre la vida en Santiago que consiguen delinear un mundo musical en sí mismo, y que a veces delinean inquietantes imágenes (como las de “Quiero vomitar mi corazón”).

Mono o Estéreo?

Una pregunta esencial sitúa al dúo de música electrónica en el campo de la experimentación: ¿la existencia es mono o es estéreo?. También conocido por la abreviatura MoE?, Mono o Estéreo? comenzó a aparecer en el circuito de la música independiente en 2016, con sus performances de percusiones y ritmos reales u "orgánicos", a través de la batería de Loreto Ríos, quien contaba con estudios de percusión clásica en el Instituto de Música de la U. Católica, y la serie de sonidos de máquinas, teclados y guitarras, a cargo de José Toro, músico vinculado a las artes visuales. Este último, como productor, había comenzado a procesar el repertorio desde una década antes hasta finalizar el trabajo en laboratorio en 2015. En busca de un sonido que accede a territorios más rítmicos de la electrónica, junto con el rock, la sicodelia y la influencia de la música latina, un año después de reunirse como dúo, Toro y Ríos lanzaron su estreno discográfico, Clics (2017), del cual se desprende el single "Iguales distintos".