Zapallo

Junto al reconocido grupo Mazapán, el ensamble convocado por el flautista Rodrigo García y el violinista Gonzalo Pinedo bajo el nombre de Zapallo, es una de las columnas más firmes y estables en la música infantil. Con una historia prolífica en cuanto a composición original, recopilación de material y grabación de discos desde los inicios de la década de 1980, sus canciones dibujaron la escenografía colorida y construyeron la imaginería para sucesivas generaciones de niños.

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Años

Santiago, 1983 -

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Zapallo

Integrantes

Rodrigo García, voz, flauta dulce (1983 - •).
Oscar Pino, voz, bajo acústico, tiple, guitarra, cuatro (..... - •).
Enrique Torreblanca, guitarra (..... - •).
María Paz Herrera, voz, guitarra, charango, cuatro, tiple (..... - •).
Loreto Valjalo, voz, flauta traversa (..... - •).
Felipe Salinas, charango, cuatro, tiple, flauta (1990 - 1995).
René Calderón, teclados (1986 – 1989).
Jorge Hermosilla, piano (1985 – 1989).
Alejandro Tagle, cello (1985 – 1989).
Santiago Araya, oboe (1983 – 1986).
Alma Rojas, guitarra (1983 – 1985).
Gonzalo Pinedo, violín (1983 - 1993).
Rebeca Domínguez, voz (1983 – 1986).

Iñigo Díaz

El proyecto nació informalmente en 1980 al interior del Grupo Cámara Chile e inspirado en la figura de María Elena Walsh y del compositor chileno Vittorio Cintolesi. Una facción de actores de la entidad fundó la compañía de teatro infantil “Diente de Leche” y se asoció con Rebeca Domínguez, Pinedo y García, intérpretes provenientes del mundo docto, para musicalizar los montajes. Luego de tres años de trabajo en esta línea, García fundó el proyecto de Zapallo.

Adscrito a la música acústica dirigida a niños de entre 2 y 7 años, Zapallo realizó un largo trabajo en la creación de piezas originales y recopilación de material anónimo de rondas infantiles y otras canciones. Su labor siempre estuvo enfocada a la enseñanza didáctica más allá de la simple recreación infantil, incorporando instrumentos nobles, y armonías y arreglos algo más avanzados que aquellos acostumbrados para los oídos de un niño común. Melodías como “Las vaquitas”, “El ratón Febelón”, “La polilla palomilla” y la conocida “Expresar” fueron parte de sus mejores momentos musicales.

Una primera etapa se extendió entre 1983 y 1993, con la dirección musical de Pinedo y luego de Jorge Hermosilla. Durante esos años, Zapallo se volcó a los sonidos de raíz latinoamericana, trabajó intensamente con los textos y la música del compositor Oscar Aguilera y vivió el paso de una serie de músicos en sus filas. En 1991 participó en la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar, defendiendo la canción “De principio a fin”, que quedó entre las cinco finalistas.

En 1993, el profesor Oscar Pino tomó la dirección musical y el grupo consiguió una fisonomía definitiva, estableciéndose como quinteto acústico con Enrique Torreblanca (guitarra), María Paz Herrera (voz y cuerdas) y Loreto Valjalo (voz y flauta traversa), más García en las flautas dulces. La formación de esta segunda etapa trabajó con composiciones propias y los textos de la escritora y poeta María Luisa Silva, al tiempo que transfirió al lenguaje de la música infantil material de compositores como el argentino Eugenio Inchausti y el brasileño Chico Buarque.

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