Pablo Chill-E

Pablo Chill-E es uno de los más callejeros nombres del trap chileno. A los 15 años comenzó a grabar canciones que llegaron a oídos del sello español La Vendición, de Yung Beef, y en menos de tres años ya había lanzado decenas de singles, mixtapes y videoclips que fueron difundidos por internet y a través de su intensa actividad en los escenarios. Sus canciones hablan de lo distintivo del trap ya desde sus orígenes en la estadounidense Atlanta de los años '90: delincuencia, sexo, drogas y lujos. “Este es un talento, pero yo lo ocupo para ganar dinero”, dijo en 2017 en el sitio web Pousta. “Cuando me meto en las mañanas a Instagram y veo a los negros así, en mansiones, en Ferrari: esa es mi motivación”. Pero también sus canciones hablan de corrupción en la política, de la falta de oportunidades en la sociedad, del valor de la amistad y del particular país en que le tocó vivir y en donde nace el trap local.

Fechas

Santiago - 29 de marzo de 2000

Décadas

2010 |2020 |

Géneros

Pop

JL

Pablo Chill-E nació el año 2000, creció en las comunas Pedro Aguirre Cerda y Puente Alto, y siendo adolescente conoció el trap. Así orientó su música y sus letras hacia ese estilo, que se extendió por América Latina a mediados de la década del 2010. El productor VH El Virus grabó sus primeras canciones, que fueron conocidas por los fundacionales traperos españoles Yung Beef y Kaydy Cain, del grupo PXXR GVNG (más tarde rebautizados como Los Santos), y que en octubre de 2016 visitaron Chile. Pablo registró con ellos una serie de canciones que en pocos meses se editaron desde España a través del sello La Vendición como el EP Antijiles.

Con la producción del chileno Young Star, y con canciones como “Pablo” (“Mi nombre es Pablo / como Escobar”)  o como “Somos pobres” (“Soñaba con ser narcotraficante / o con ser un ladrón”), mostraron a este solista del trap como un adolescente atrevido en la propuesta e insolente en las letras, con un distintivo estilo de canto (flow, en la jerga). Varios invitados, entre ellos el chileno Young Cister, hicieron de ese primer EP el punto de partida para una historia que iría creciendo de esta manera en forma exponencial.

A partir de ahí, su discografía sumó una serie de mixtapes, EPs y singles, en una abundancia muy propia del trap, disponible en plataformas de streaming (aunque compleja de rastrear y reconstruir). A ese trabajo personal, Pablo Chill-E ha sumado cuantiosas colaboraciones con músicos chilenos y extranjeros, como los españoles de La Vendición, los argentinos Duki, y el joven Lucho SSJ. Además, incluye trabajos colectivos en el marco de Shi Shi Gang, el colectivo que él encabeza desde 2016, con epicentro en la población Esperanza de Puente Alto, y de donde han aparecido otros nombres jóvenes en la escena de su época. Muchos de ellos tienen historias vinculadas a la cárcel y al narcotráfico, los circuitos de donde es nativo el trap en el mundo. BlackRoy, un trapero de 23 años del colectivo, lo resumió en el portal Noisey: “Nos escucha la gente en los barrios bajos, en el hampa, en la cárcel, en la bohemia, nos apoyan en todos lados. ¿Por qué? Porque llegamos a otro tipo de público. Más que nada la gente se siente identificada con nosotros porque relatamos la calle”.

En 2018 Pablo Chill-E lanzó la canción “Facts”, donde muestra la otra faceta de su relato: “Martín Larraín, tú eres un delincuente (asesino). / Asesino al igual que to'do el que te defiende. / Piñera, también un peligro latente (ladrón). / La gente no entiende, este lonji les miente”. Ese año, el músico cumplió la mayoría de edad, haciendo trap. También lo dice en la propia “Facts”: “Discursos políticos, yo ni uno creo. / Vengo de Chile, del Chile feo, el verdadero. / Dónde el niño nace solo pa' ser reo. / Pa' ser de la contru', pa' ser de la calle”.