Upa

Valioso emblema del pop trabajado en Chile durante los años ochenta, Upa! logró no sólo demostrar mayor valor artístico que la serie de bandas que compitieron con ellos durante el llamado boom de la época, sino también establecerse como referente de un modo de composición de inequívoco espíritu urbano. A diferencia de Los Prisioneros, el grupo optó por una alusiones sociales sutiles, aunque también críticas, inspiradas en parte por la new-wave inglesa y con timbres novedosos, como el saxo de Sebastián Piga.

Upa ha tenido una serie de conciertos de reunión desde fines de los años noventa, incluso con dos nuevos discos desde entonces. Sus integrantes, sin embargo, se reparten también entre otros varios proyectos musicales.

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Años

Santiago, 1985 - 1991
Reunidos en 1998

Décadas

1980 |1990 |

Géneros

Upa

Integrantes

Pablo Ugarte, bajo y voz (1985 – 1991 / •)
Mario Planet, guitarra y teclado (1985 – 1991 / •)
Sebastián Piga, saxofón (1985 – 1991 / •)
Octavio Tavo Bascuñán, batería (1985 – 1991 / •)
María José Levine, teclado y voces (1987 – 1991)
Cristián Freund, guitarra (1999 – 2000).

Jorge Leiva / Marisol García

Con canciones como “Ella llora”, “Cuando vuelvas” y “La bamba”, Upa! se convirtió en uno de los grupos más populares de esa década. Su planteamiento intentó mantenerse fiel a tres principios autoestablecidos: «Tocar bien, cantar inteligente y tener un estilo personal», en sus palabras. Luego de un largo receso, la banda volvió a los escenarios y la publicación discográfica a fines de los años noventa, y casi con su misma formación original. Desde entonces han estado ofreciendo presentaciones periódicas, distanciadas cada vez más por las actividades paralelas de cada integrante.

Cantar sobre Santiago
De modo conjunto, Pablo Ugarte (bajo y voz), Mario Planet (guitarra, teclado), Sebastián Piga (saxo) y Octavio Tavo Bascuñán (batería) reformularon hacia 1985 al grupo Generaciones para formar un proyecto más ajustado al pop. Upa! fue un nombre elegido, según ellos, por ser «el más ridículo» que se les ocurrió, aunque con el tiempo tomó una lectura optimista: «Cuando no había nada, tirar para arriba de todos modos. Upa, chalupa», explicaría Ugarte.

Debutaron en el céntrico teatro Cámara Negra, y al poco tiempo consiguieron grabar su primer disco. De UPA! (1986) destacaron singles como “Sueldos” y “Fotonovelas”, más algunas reflexiones de amarga reflexión urbana (“Las masas son gente”, “La nada”), casi siempre en torno a la soledad inherente a la vida en Santiago. En ese álbum podía encontrarse además “África”, uno de los primeros temas de influencia reggae grabados por un grupo local. El trabajo se publicó también en Uruguay, Perú y Argentina.

Con un sonido sofisticado pero amable, Upa! logró equilibrar las dos dicotómicas tendencias pop de la época, a medias entre la feroz crítica contingente de Los Prisioneros y el ansia comercial de, por ejemplo, Cinema. Con estos últimos coincidieron en el Festival de Viña del Mar 1987, aunque la experiencia fue contraproducente: el debut a gran escala de Upa! fue recibido con sonoras pifias de un público que aún no conocía sus canciones. El grupo tuvo una merecida revancha unas semanas más tarde, cuando se unió en la misma Quinta Vergara al cartel que tuvo por primera vez a los argentinos Sumo en Chile (también con GIT y Aparato Raro), menos de un año antes de la muerte de Luca Prodán.

Para su segundo lanzamiento, Que nos devuelvan la emoción (1988), el grupo ya había incorporado a María José Levine (ex Primeros Auxilios) como vocalista y tecladista. Más tarde, su cover para el tradicional “Río, río” incluido en la banda sonora del filme Sussi, de Gonzalo Justiniano confirmó al grupo en una identidad propia, logrando legitimar una lectura bien trabajada del pop en español, a través de un cancionero de marcado carácter sentimental, con letras de excepcional sensibilidad para el medio y no pocos versos de amor.

El ritmo de presentaciones y generosa difusión radial se mantuvo hasta 1990, cuando, con la producción del músico argentino Andrés Calamaro, la banda grabó Un día muy especial, su tercer álbum. El medio acusaba recibo de la decaída general del pop ochentero, y el sonido más rockero de este trabajo apenas pudo contra la corriente. De modo casi simultáneo a Los Prisioneros, UPA! se despedía en 1991.

Reunión

Mario Planet viajó a Francia y fundó el grupo Santiago, con el cual publicó un disco homónimo que Alerce editó localmente en 1996. Sebastián Piga trabajó como músico de sesión y bandas televisivas, María José Levine formó junto a su hermano Sebastián (entonces en Electrodomésticos) el combo de pop tropical María Sonora; y Ugarte rotó por varias bandas, de entre las cuales destacaron La Dolce Vita, Barracos y Ex, esta última también con Octavio Bascuñán en batería.

Pero una invitación a reunirse formulada por radio Zero en agosto de 1996 tentó a los UPA! con una reagrupación. Planet viajó especialmente desde Francia para preparar ese concierto, que luego se tradujo en un disco de regreso, en el que el grupo esquivó intencionalmente una mera revisión de sus grandes éxitos. «No haremos arqueología de nosotros mismos», advirtió Piga. Así, Punto infinito (1999) para cuya carátula, la banda sacó de su nombre el signo final de exclamación y bajó las letras mayúsculas, quedando simplemente como Upa mostró un sonido inédito y más rockero, ya sin teclados y una presencia casi ínfima del saxo, y el cual fue destacado en radios por el single “Punto infinito”.

«Quisimos entregar nuevas cosas al cancionero popular chileno y consolidarnos más allá de los años ochenta», explicó entonces Pablo Ugarte. El registro del lanzamiento de ese disco, en junio de 1999 en el Teatro Providencia, se editó bajo el título En vivo

Desde hacía unos meses, el grupo venía trabajando con Cristián Freund (ex Santa Locura) como guitarrista asociado. Los años venideros han combinado reuniones esporádicas del cuarteto original (casi siempre para recitales en locales de mediana capacidad, a excepción de un show masivo en diciembre de 2005 en el teatro Providencia) con las actividades profesionales independientes de sus integrantes. Entre otros proyectos, Sebastián Piga editó un disco junto al proyecto electrónico Andxpress (La Miss Chile, 2004) y otro con los populosos The Gutiérrez Experience, además de colaborar con Pablo Herrera en un sorprendente giro electrónico de parte del cantautor. Pablo Ugarte se asoció durante un tiempo a Cuti Aste y Eduardo Lalo Parra para el interesante proyecto de cueca Los Churi-Churi, y luego ofreció varias presentaciones en vivo como solista.

El principal paso en este proceso de reuniones esporádicas lo dio el conjunto en 2013 con la presentación de un nuevo single: “Respiras por dos”. Presentaciones en el Teatro Caupolicán, la discoteca Blondie, el cuarto festival Lollapalooza-Chile y el Centro GAM ocuparon a la banda en los meses siguientes, que hacia 2015 ya tenía nuevo álbum: Presente. Ahora sí, la actividad de Upa tomaba vuelo como la de una banda establecida, y el grupo la asumió con gusto como tal: «En los 80, no había un movimiento o una industria que nos armara una pieza donde jugar. La armamos nosotros, y fue una pieza bien ganada, armada con consecuencia, con resistencia, con sacrificios —comentaban en Emol—, y finalmente constatamos que esta pieza estaba intacta, seguían ahí nuestros muebles, era nuestra. Ahora lo que nos toca es hacerla crecer, construir otra pieza y luego una casa».

Upa ha sido en estos años un grupo de conciertos esporádicos, con sus integrantes ocupados también en otros muchos proyectos (musicales y de otro tipo). A fines de 2016 se conoció el debut de un grupo paralelo de Pablo Ugarte, Los Otros.

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