Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Camilo Cintolesi

Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.

Humana

Humana es hardcore ilustrado. Todos sus integrantes fueron estudiantes de la academia de música Projazz en Santiago, y desde ahí el guitarrista Matías Figueroa y el bajista Miguel Morgado se inclinaron por las vetas estadounidenses más modernas del hardcore, derivación acelerada del punk rock, e iniciaron el grupo para aproximar su sonido al estilo de bandas de nuevo metal como Deftones e Incubus.

Dead Man

De todos los tríos jazzísticos que lideró el guitarrista Pedro Rodríguez, sólo uno llamado Dead Man adquirió total autonomía y un discurso de proyección que logró llegar al estudio de grabación. El resultado fue Dead Man plays Dead Man (2006), único álbum de este power trío con una música moderna elaborada desde distintos frentes: jazz, rock, folk, fusión. Tras su tercera salida del país, Rodríguez se reunió con su antiguo colaborador de La Banda del Capitán Corneta, el bajista Nelson Arriagada, y sumó al baterista alemán Dieter Zipper Schmigelok, quien había realizado una larga y versátil carrera como sesionista y sideman en Europa.

Matorral

La propuesta rock de Matorral no sólo ha probado ser duradera, sino también rigurosa y de alto vuelo, firme en un sonido esencialmente emparentado con la tradición de rock sicodélico (anglo y latinomericana) y la raíz chilena. La banda ha mantenido una formación estable, más allá de puntuales entradas y salidas de integrantes y los muchos proyectos paralelos de sus músicos. Desmarcándose del sonido rockero que identificó sus primeros tiempos, ya en la década de 2010 Matorral exploró otras narrativas, en una música experimental de profundidades que definió la época posterior. Su sonido ha dado muestra de una vistosa evolución a lo largo de su historia.

Pendex

Cuando el 1 de mayo de 2003 debutó en Chile la banda de rock alternativo estadounidense Breeders, al mando de las hermanas Kim y Kelley Deal, primero tocó un grupo de la casa. Ese grupo era Pendex. Y además era pendex: habían gastado apenas un año y medio en sumarse a la escena de rock de guitarras de Guiso, Ramires! o The Ganjas, ligada al sello Algo Records y adiestrada con persistencia en vivo.

Solar

Un rock de alto vuelo y detalles eléctricos de gran carácter son la impronta sonora de Solar, una banda con presencia importante en la música chilena durante los años 90, y con actividad intermitente en las siguientes décadas. A través de diversas formaciones y sellos, el grupo publicó tres discos antes de decidir su disolución, a fines de 2003, pero diversas circunstancias de reencuentro los tienen hoy como una banda activa.

Los Gatos Negros

Al molde clásico de rock’n’roll rindió tributo el grupo santiaguino Los Gatos Negros. De acuerdo a la escuela de Chuck Berry, Eduardo Agrela enfunda su guitarra en la más prendida electricidad, y en cuya voz desgarrada se olía toda la influencia del blues.

Difuntos Correa

Dibujos animados primero, músicos reales después, a pocos años del nuevo siglo los Difuntos Correa se convirtieron en una banda de gran difusión en Chile. Habían partido escudados tras la imagen de un conjunto musical de caricaturas, pero no tardaron en pasar a una dinámica más profesional, que a lo largo de su historia acumuló cuatro LP y éxitos radiales como "Pasaje en avión", "Black dancing", "Arrepentido" y "Mujer azul", siempre en los códigos del rock, el ska, los ritmos latinos, y los guiños a la historia musical chilena. Su intensa actividad en vivo los llevó incluso al Festival de Viña del Mar y varias Cumbres del Rock Chileno, y su grabación más difundida hasta hoy es el cover de "El tiempo en las bastillas", el clásico de Fernando Ubiergo que la banda incorporó a la primera temporada de la popular serie televisiva "Los 80". Algunos de sus antiguos integrantes trabajan hoy en la banda Los Gatos Fantasma.

Combo Ginebra

El sonido y las directrices de Combo Ginebra han ido cambiando desde su formación, e insistir en asociarlo a la llamada «nueva cumbia chilena» es, a estas alturas, impreciso. Hay mucha cumbia, sí, en este grupo largado como dúo entre el guitarrista Gipsy Cabello y el violinista Pachuko Pacheco, pero también la raíz de la música gitana que estuvo en su origen como banda (tan sólo Ginebra, como el brindis gitano, era su primer nombre), además de rumba flamenca, merengue, chicha, punk y canción de amor latinoamericana.

Bella & Putana

Banda rockera, que cruza desde la música progresiva hacia el metal. Fue fundada en 2002 como power trío y voz femenina, con influencias en Primus, King Crimson, Univers Zero e incluso los chilenos Fulano. En sus inicios tuvo como cantante a Paula Rojas y luego vivió una rotativa de voces en cortos períodos que incluyó a figuras como María José Levine (Barracos) y Sara Ugarte (Venus). en 2006 editó el disco Kamikazzo, con la cantante Javiera González, y tras cuatro años de suspensión de sus actividades regresó con una nueva formación, manteniendo a los fundadores Rodrigo Salas (bajo) y José Joaquín Vallejo (batería) e incorporando como nuevo guitarrista a Álvaro Campo y como voz femenina a Roxana Sánchez.

Los Blue Splendor

Su conexión esencial con el puerto de Valparaíso y un sonido característico —que califica de pionero para el rocanrol local— mantienen vivo hasta hoy el nombre de Los Blue Splendor, conjunto de hits imperecederos, de más de cinco décadas de vida; tales como "Visión de otoño", "La ventana", "Ritmo de go-go" y "Hola, Rosita". Sus tres únicos LP fueron publicados en la segunda mitad de la década de los 60, y con ese repertorio original la banda distinguió durante toda su trayectoria una invitación de baile y, a la vez, melancolía. El grupo se presenta hasta hoy con una formación remozada, dirigida por el hijo de quien fuese su fundador, líder y principal compositor, el pianista Ángelo Macchiavello.

Paraíso Perdido

Paraíso Perdido no prosperó como un proyecto pop de largo alcance (no existen discos suyos, por ejemplo), pero dejó un indeleble legado en la escena musical chilena de los años ochenta. Al menos cuatro de sus integrantes fueron figuras claves de la profesionalización musical de la naciente escena pop, con Andrés Bobe y Luciano Rojas como integrantes activos de La Ley; Javiera Parra como futura solista de gran difusión; y Juan Ricardo Weiler, como figura de la etapa inicial de Aparato Raro.

Los Jockers

Junto a Los Mac's y Los Vidrios Quebrados, Los Jockers conforman el grupo de formaciones del beat chileno, movimiento breve en el tiempo pero del mismo modo aquel que identifica a la primera experiencia de un rock hecho en Chile más allá de las figuras pop de la Nueva Ola. Su molde principal fueron siempre los Rolling Stones, y su trabajo hizo avanzar bastante la cultura rockera local a través de una producción visual nunca antes vista en el país. El quinteto comenzó llamándose Los Tigers, inspirados primero por lo que veían en revistas y discos importados de Inglaterra, llenas de fotos de los Shadows, los Yardbirds y los Rolling Stones.

No Ciudadanos

No Ciudadanos exploró caminos de piedra antes de llegar a la carretera de las publicaciones de mercado. Al inicio, las producciones de esta banda punk circularon en formato de cassette entre públicos y bandas cercanas, antes de ganar un espacio entre los grupos de punk con melodía que tomaron más cuerpo del 2000 en adelante. Aunque trabajaron un rock de guía melódica —de hecho, uno de sus discos, Contenidos explícitos (2006), tuvo a un integrante de Glup! como productor—, ganaron prestigio en el ámbito hardcore.

Flores Marchitas

Ocupan un lugar de referencia: ser la primera banda de Concepción compuesta totalmente por mujeres. Con actitud frontal y letras feministas, esta agrupación punk fundada a fines de los años '90 por Gabriela Rodríguez (Animales Exóticos Desamparados) ha mostrado ejemplares ímpetu y persistencia, soportado una intermitente carrera por más de dos décadas, incluso entre grabaciones fallidas y cambios en su formación. Flores Marchitas es un conjunto clave dentro de los movimientos feministas y para la historia musical penquista.

Celibatos

A principios del año 2010, con el núcleo de dos amigos, nació Celibatos en Villa Alemana. El guitarrista y cantante Arturo González y el baterista Mauricio Calisto fueron el germen del grupo, en el que fueron rotando integrantes hasta el año 2013, se consolidó una primera formación. Así editaron el disco debut: Tú lavas y yo seco con abiertas influencias del rock inglés y un sonido que ellos llamaron “pop hipócrita” (“somos una banda de rock pop, que trata de hacer pop”). El 2015 participaron en las Escuelas de Rock del Consejo de la Cultura, y tras ganar en el proceso final, llegaron a más escenarios y grabaron su segundo disco, ahora en formato profesional. El 2017, con la producción  del prestigioso Mowat presentaron su tercera placa: Logística imperial.

Christianes

Un único disco le bastó a Christianes para quedar inscrito entre lo más interesante que sucedió con el rock chileno de los años noventa. Poco amigos de la exposición, cobijados en un sonido riguroso y profundo, sus integrantes no lograron acomodarse del todo a la inesperada fama que les trajo el single "Mírame sólo una vez".  El suyo fue un cruce inusual entre los mundos alternativo y masivo que entonces sostenían la dinámica musical en Chile, y permitió entre otras cosas dar a conocer el trabajo de Cristián Heyne, quien luego destacaría como cotizado músico y productor.

Betty Boy

En la rearticulación de la banda pop No me Acuerdo —el primer grupo de Gonzalo Yáñez—y la incorporación de una voz femenina reside la génesis de Betty Boy, grupo capitalino de pop y rock activo en la segunta mitad de la década del 2000. El cuarteto comenzó a trabajar con los muchos temas de No me Acuerdo que quedaron sin grabar luego de la salida de Yáñez (quien, sin embargo, volvió a asociarse al grupo como productor de su primer disco). Junto a Cabaretta, telonearon el concierto por los quince años de Lucybell, además de participar en el festival de bandas de rock organizado por la firma Yamaha. Su único disco, Al mejor postor (2006), mostró canciones de distorsión y congoja, como "Imagina" ("escúchame, mira que tu amor / rima con mi dolor / antes de haber sufrido"). Con él viajaron en 2008 a Buenos Aires, y luego abrieron el concierto de Sonic Youth en Santiago.  Poco tiempo después, la voz quedó a cargo de Geraldine Merchant.

Adreade

Adreade es una banda cultora del reggae y sus raíces, transferidas a un contexto sudamericano, en un país que por más de un siglo se ha quedado sin presencia africana. En sus primeros tiempos realizaron pequeños conciertos en el Biobío, en Concepción, desde donde surgieron como banda adolescente, además de San Pedro de La Paz, Talcahuano, Tomé y Dichato. Entonces incorporaban un repertorio del reggae clásico de Bob Marley y otros exponentes jamaiquinos, además de Los Cafres y los chilenos Gondwana, que en varios sentidos fueron influencia directa para ellos. Luego, ya profesionalizados, llegaron a grabar material original paulatinamente hasta publicar el disco Constelación en 2014. Su nombre es una derivación de la voz dread, que identifica a una libertad natural representada por los cabellos crecidos y enredados, propios de la cultura rastafari (drealocks), junto con la expresión "adrede", que significa "hacer las cosas deliberadamente". Una de sus canciones más difundidas ha sido una versión reggae de "Volver a los 17", de Violeta Parra, estrenada en 2017, el año de su centenario.

Gabriel Rammsy

Guitarrista de jazz y rock, con participaciones en bandas como Los Armandos y Rey Choclo, además de colaborar con diversos nombres de las escenas del pop contemporáneo como la cantante y actriz Elvira López Alfonso, Camila Moreno, Juga di Prima, Patricio Cáceres y el grupo de poesía y rock González y Los Asistentes. Músico inquieto, también ha incursionado en los ambientes de la cueca urbana y de la bossa nova, en un dúo que mantuvo con la cantante Daniela Medel. Como músico de la escena jazzística de los años 2010 ha liderado un trío de clubes junto a Cristián Matas (contrabajo) y Carlos Nelidow (batería) y ha compartido sesiones con el tenorista Franz Mesko. En 2016 lanzó 18, disco solista de cinco canciones donde aparecieron como invitadas Natisú y el dúo Yorka.