Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
La primera conexión entre las hermanas Sofía, Laura y Manuela Squella se impone en el trabajo de armonía vocal, un sello nítido en la música del trío Laia, con que ellas emprendieron una ruta en la música independiente en el final de la turbulenta década de 2010. Si bien se iniciaron como cultoras de una canción soul, en esa primera época también figuraban como autoras, instrumentistas y educadoras, lo que proyectó un alcance mayor dentro de la música. Con el tiempo Laia transitando con cada vez más decisión a una creatividad dentro de la fusión de raíz folclórica, que incorporaba elementos del folk, el jazz e incluso el pop.
Cantautor, multi-instrumentista, productor musical y viajante sin destino definido, Max Zegers es cultor de un pop mestizo de ciertas proximidades a Pedropiedra o a Fernando Milagros, que se nutre de diversos sonidos recogidos en lugares de América Latina que ha recorrido, aires y ritmos de las raíces folclóricas, y desde luego de una poesía trovadoresca obtenida del linaje al que pertenece, dado que es hijo de Julio Zegers. Como nombre propio, Max Zegers ha publicado los discos Día uno (2013) y Pueblos (2018), capítulos que exponen su experiencias en ruta.
Más que la balada en su estado natural, la cantautora Cristina Santiagos se volcó hacia un pop romántico en su propuesta musical. Sus canciones, sean de amor o de pérdida del amor, se han desplegado con más ritmo pegadizo que con el dramatismo propio del género. En 2011, a los 15 años de edad, escribió "Déjame", su primera canción, y ya tres años después Cristina Santiagos reunía un cancionero que llegó al disco en 2015 en Sin parches en la herida. El primer álbum de Cristina Santiagos contó con la producción de José Miguel Alfaro (y de Gonzalo Yáñez en dos temas), con quienes modeló el estilo juvenil, aunque incluso añadió matices de rock al sonido. Su primer single fue "Citas al cine" (con un videoclip rodado en Nueva York), pero allí presentó, además, un versión propia de "Luna roja", de Soda Stereo. En 2016, su canción "Cara o sello" fue parte de la teleserie "Preciosas" de Canal 13, y "No conmigo" de "La colombiana", de TVN, lo que le dio una nueva difusión radial. En 2018 lanzó Cassette, un segundo disco, que incluyó el sencillo "Lo que era antes de ti". Fue producido entre Chile y México, y esa primera experiencia de internacionalización le permitió reaparecer con canciones en teleseries, esta vez en la producción mexicana de Televisa "Ya mañana será otro día... mejor".
Como aspirante en el programa "Rojo, fama contrafama" de 2004, la cantante maulina se orientó especialmente a la balada romántica latina. De esta manera interpretó canciones de Myriam Hernández, inspirada además en esta figura referencial entre las voces chilenas. En 2008 participó en el concurso regional "Latin american idol", con otras cantantes nacionales como Francisca Silva, lo que terminó de poner su nombre en un circuito de canto mayormente centrado en las competencias y concursos de talentos.
Las cenizas del grupo Viena dieron vida a Anachena, una banda que durante sus siete años de vida retomó la orientación new-wave trabajada antes en Viena por los hermanos Archie y Pedro Frugone, y que pudo desarrollarse pese al cierre de espacios ocurrido en Chile tras el llamado "boom pop" de los años ochenta.
Las iniciales de I.O. definen una identidad musical para Isidora O'Ryan, una cantautora en los márgenes de la música pop a través de una propuesta que se inicia en el chelo, su propio instrumento, y finaliza con una enorme construcción sónica a partir de sintetizadores, secuenciadores, máquinas de ritmos y de muestreos. Todo ello queda expuesto en el álbum Ciénaga (2020), uno de los discos que marcaron el año de la pandemia y al mismo tiempo uno de los debut de mayor altura para un solista independiente. Junto con Ángela Acuña y Felicia Morales, Isidora O'Ryan completa una tríada de chelistas clásicas que pasaron paulatinamente hacia el mundo del pop.
Este trío santiaguino tuvo una corta existencia, con diversas apariciones en vivo por la capital, un pie en los sintetizadores de los años ochenta y otro en guitarras suaves. Tres años de trabajo, un único disco largaduración y un segundo EP editado a diez años de una primera disolución son la huella que dejó Hombre Nuclear. El debut Hombre Nuclear (2005) transformó al trío en uno de los primeros grupos chilenos en subir un disco completo a internet a través de su página oficial y permitir la opción de descarga. La banda preparó un álbum sucesor, pero éste nunca llegó a editarse. Un último registro del trío quedó en el compilado Disconectar (2006). Francisco Pinto ha desarrollado una carrera solista en el género electrónico.
Grupo de rock and roll formado en 2011 por Walter Eddie, después de 20 años al frente de Los Rockers. Swinger, que presentó a la actriz y cantante Diana García como mayor tractivo escénico, anunció su disco debut para los inicios de 2012. (biografía en preparación)
Conocida a nivel masivo en 2012 por su papel en la serie "El reemplazante", Karla Melo se asentó como un nombre de la televisión actuando en teleseries de la década de 2010 como "Pobre rico", "Las dos Carolinas", "Caleta del sol", "Preciosas" o "Gemelas", donde interpretó a una corista de la banda tropical ficticia Vicho y las Gaviotas del Norte. Fue un antecedente directo al paso de la actriz al mundo de la música que la catapultó en popularidad a partir de esa presencia en pantalla. Inspirada por figuras latinas como Gilda y Selena (de quien fue imitadora en el programa "The covers"), Karla Melo se hizo cultora de la cumbia, la ranchera tropical, el pop latino y el reguetón. En 2021 lanzó a la red su primera canción, "Voh no sabí querer", reuniendo de inmediato un importante cuerpo de fanáticos. Luego, su disco debut, Latina (2023), fue un espejo mayor de todo ese período y con él Karla Melo llegó a ser nominada a los premios Pulsar de 2024 como Mejor nuevo artista. Mantuvo colaboraciones con la rapera Flor de Rap ("Latina"), la cantante urbana Loyaltty ("Las washas") y el astro tropical Jordan ("Dos adictos").
Como pareja musical y sentimental, Nicole L'Huillier (Cóndor Jet) y Juan Necochea (Picnic Kibun) formaron el dúo pop Breaking Forms. En 2015 editaron sus primeras canciones en el disco EP Uno.
La carrera de Manuel Gatti ha crecido armónicamente al lado de su padre, el cantautor Eduardo Gatti, uno de los más importantes de la trova chilena. Y aunque se ha presentado con él ocasionalmente, sus caminos transitan por otros derroteros musicales, vinculados al rock y al folk. Su historia musical comenzó el año 2009, con un disco que tuvo una escasa difusión, en parte porque Manuel Gatti emigró a Europa por una temporada que se extendió por dos años. A su regreso retomó su oficio, pero como banda, rubricada como Manuel Gatti & Los Volks. En ese formato editó un single, "Gente del sol", donde delata cercanía también a la música country.
La aparición de Raiza en el medio musical del cambio de milenio vino a definir otra rama de la música pop en Chile, hasta entonces bastante inexplorada. Raiza fue un puntal en esa escena del soul, como alternativa melódica y rítmica a lo que en la década de los '90 habían impuesto grupos como Chancho en Piedra y Los Tetas desde el funk-rock. Ese circuito tuvo bandas y proyectos de época como Mamma Soul, Papanegro, FunkReal, LaMonArt o Feria, como los más reconocibles, además de solistas como Go y Solo di Medina, y entre ellos Raiza impuso su estilo de latinismo soul con precisión, sonido depurado y canciones pegadizas. Inicialmente un trío formado por Yuri Hevia (batería), Gustavo Figueroa (bajo y voz) y Ernesto Kong (guitarra), vino a regresar en 2024 tras un largo paréntesis, ya con una formación renovada.
Melodías pegajosas y letras de cuidado poético son las guías que busca orientar con su música el cuarteto Protistas, activo en conciertos y festivales de Chile y el extranjero y con publicaciones regulares desde 2009. A pesar de los diversos cambios que ha sufrido su formación, han logrado dar con una identidad reconocible a lo largo de toda su discografía.
Presentada a menudo como una cantautora chileno-colombiana debido a su infancia vivida en entre las ciudades de Neiva y Bogotá junto a su madre chilena y padre colombiano, Constanza Castro hizo su aparición en el circuito de la música independiente hacia 2017, tras regresar a Chile a los 14 años. Su estreno discográfico como Connie Castro tuvo lugar con Miscelánea (2019).
Una peculiar mezcla de ideales sociales, juego y cruzada pop sostuvo por un tiempo breve el trabajo del trío Frijoles, una banda de músicos con nombre de ficción, cara cubierta y orígenes inventados. Algunas pocas pistas certeras llevan hasta dos experimentados compositores jóvenes en sus filas: Cristián Koko Stambuk (ex Glup!) y Luis Tata Bigorra (Los Tetas). Junto al rapero Chico Claudio, e inspirados parcialmente por el éxito del grupo animado Gorillaz en Europa, consiguieron ubicar en radios un par de singles antes que Stambuck se trasladara a México y dejara al grupo en un receso indefinido.
Rodriguistas es el nombre musical de Arturo Rodríguez, guitarrista y compositor cuyo trabajo se mueve entre el rock, la raíz de la “invasión británica”, la experimentación sonora y la raíz folclórica latinoamericana. Ha participado en proyectos que abarcan desde el post punk de Yeti (2002-07) y el pop-rock de Jirafa Ardiendo (2006-09) hasta el dúo de bossa nova que mantuvo junto a la cantante Francisca Santa María, con quien fue finalista del concurso "Chile canta Brasil" (2005).
La popularidad que durante los años noventa acumuló el grupo Sexual Democracia ha sido el sustento para la carrera solista de Miguel Barriga. El cantautor sureño fundó esa banda en 1988, trabajó con ella a lo largo de catorce años y casi una decena de discos, y la ha mantenido con formaciones cambiantes en paralelo a su trabajo solista. Cuesta diferenciar a estas alturas entre Sexual Democracia y Miguel Barriga, y el músico no parece incómodo con la confusión.
Cantante de origen francés, llegó a Chile a los diez años de edad, donde realizó sus tempranos estudios de canto lírico y luego de canto popular en el Instituto Projazz. Allí se vinculó a una generación de músicos nuevos con los que ha desarrollado su oficio. Activa indistintamente en los territorios del jazz clásico, el jazz manouche y la canción francesa, en 2016 presentó en el GAM su primer disco solista, Blackout light in. Una de sus colaboraciones principales está en el disco Cicatriz (2016), de la Mapocho Orquesta.
Tras su triunfo en el masivo concurso "Pepsi al Máximo" de 2009, la cantante pop Josefa Serrano debuto en la música con el disco Vainilla, que fue el premio a ese primer lugar, y que de paso la instaló entre una nueva partida de aspirantes a "ídolos adolescentes", que luego subrayó con su disco Vainilla (2010), y posteriores apariciones en TV.