Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Mari Ajo

Cantante y autora rancagüina, María José Fuentes Faúndez fue una de las 50 mujeres que acompañaron a Mon Laferte en el acto de rebeldía feminista que tuvo lugar durante su concierto del Festival de Viña del Mar de 2020, en el contexto del movimiento por la dignidad surgido en la revuelta de octubre. Con el nombre musical de Mari Ajo, sus canciones tomaron rumbos propios desde la raíz folclórica y una música pop permeada por distintas influencias. Ella acuñó el término de "folclor del futuro", que se aprecia además en el álbum Fuente (2020), que puso su nombre en relieve como parte de una oleada de jóvenes cantautoras independientes en esos tiempos de  transformaciones.

Juan Antonio Labra

En los archivos musicales chilenos hay registradas al menos dos definiciones majaderas para referirse a Juan Antonio Labra: «el Michael Jackson chileno» y el artista «de proyección internacional». Comparaciones más, apodos menos, lo cierto es que Labra es un símbolo indiscutible del pop ochentero nacional y uno de los pocos solistas que convirtieron en hits casi una decena de sus canciones. Sus shows se caracterizaban por incluir luces, coreografías y bailarines en momentos en que aquello era un adelanto de pop bien facturado, y con pegajosos singles bailables como "Bailarina, me haces mal", "Mueve, mueve", "A bailar la salsa" y "Paran pan pan", pero este artista de singulares vibratos y falsetes también hizo de la balada uno de sus fuertes, y canciones como "Niña", "Te quiero" e "Identidad" lo situaron en los primeros lugares de las listas radiales de esa década. Presencia recurrente en televisión y espectáculos en vivo durante los años 80 y 90, el intérprete iba a explicar muchos años más tarde por qué con el cambio de siglo decidió un retiro de la atención pública, apenas interrumpido hasta una gran celebración organizada por él en 2024 bajo el nombre "Pop Star 60".

Horacio Saavedra

La imagen de Horacio Saavedra detrás de un teclado y frente a una orquesta está impresa en la memoria de varias generaciones de chilenos. Desde 1970 fue el principal director de orquesta de la televisión chilena, los tiempos de esplendor de este medio, donde permaneció hasta avanzados los años 2000. En ese rol acompañó a músicos de Chile y el mundo en espacios de gran producción, como los programas estelares o el Festival de Viña del Mar, aunque también en espacios de emisión diaria, como el recordado "Festival de la una", de TVN. Forjado como músico de estudio y de acompañamiento en los '60, grabando con decenas de artistas de la Nueva Ola, se retiró de la televisión en 2009, pero continuó en su oficio en la dirección y los arreglos musicales.

Begoña Ortúzar

Artista visual, compositora y cantante, lo primero que el medio conoció de Begoña Ortúzar fue su vínculo con el productor y músico Cristián Heyne, para un proyecto de dúo que apareció en 2017 con el nombre de Tormenta y un EP titulado Primera parte. Como nombre propio, Begoña Ortúzar reapareció ese mismo año con el EP Siempre estoy a punto de llorar, 23-25, un repertorio de canciones a pequeña escala, un pop de dormitorio sustentado en el piano acústico y el piano eléctrico, y cargado de melancolía.

Los Sonny's

Hoy puede acudirse a Los Sonny's para aprender sobre los antecedentes musicales del popular Flor Motuda, pero en su momento la banda brilló con luz propia y dejó al menos un par de muy respetables discos. Una mezcla de pop y psicodelia —como la que en Estados Unidos ensayaban los Beach Boys— fue su principal referencia sonora, la cual lograron encauzar a lo largo de poco más de tres años y tres aplaudidos álbumes.

Somos Manhattan

La experiencia en el grupo pop Betty Boy fue la base de María Paz del Río para iniciar un segundo proyecto, Somos Manhattan, el dúo con Federico Fauda, que tras un extenso período de ensayos, grabó el sencillo "Cero", el punto de partida de su historia.

De Janeiros

Como una dupla de producción al servicio de músicos chilenos puede definirse mejor la identidad de De Janeiros, aunque el trabajo del dúo ha mostrado también composiciones y grabaciones propias, así como realizaciones audiovisuales. Además, sus dos integrantes, Pablo Muñoz ($990) y Milton Mahan (Dënver), han desarrollado colaboraciones y proyectos por su cuenta. En tal sentido, es justo concederlo al dúo una presentación más amplia, como íntegra dupla creativa,

Wentru

Wentru es una agrupación antofagastina, que nació a comienzos de la década del 2000, como un proyecto personal del guitarrista Carlos Montivero, y que tomó su propia fisonomía de banda con nuevos músicos, en especial con la llegada del bajista Daniel Lattus. La incorporación de la cantante Fabiola Miño selló la formación de la banda y el estilo de doble voz masculina y femenina. El grupo expone un "pop azul", es decir una música de enfoque "melancólico, invernal e intimista", como han declarado.

Poder Fantasma

Elementos del pop de teclados, el punk, la sicodelia, la baja fidelidad e incluso el pop español aparecen en la música de Poder Fantasma, banda encabezada por el músico chileno-peruano Francisco Heredia, compositor, productor, cantante y guitarrista. Además de esa combinación de sonidos para sus rítmicas y melódicas canciones, la banda se define como "pop apocalíptico", a través de sus letras con esa perspectiva de fin de mundo, de cierta acidez y humor negro, junto con un tono y estética adolescente. Ejemplo de esto último son "Todos me caen mal", "Robemos al supermercado" o "Juventud millennial Z", donde las voces centrales se alternan entre Heredia y Kathy, el componente femenino del grupo. Sus primeros álbumes son Todo lo que quiero decir es lo que no quieren escuchar (2017), Canciones para el siglo XXI (2020) y Amor evitativo (2024), ya cuando la banda se centralizó en el dúo de Francisco y Kathy.

Nico

Integrante fundadora del grupo infantil Ciao (2000) y autoexiliada de la formación original de los adolescentes Kudai (2003), Nicole Natalino terminó por continuar un camino solista en el pop a partir de 2008 cuando cambió su nombre artístico por el de Nico, y editó su primer disco junto al compositor Gustavo Guz Pinochet. La canción “No hay más” puso a la primera ex Kudai en un abundante circuito pop juvenil en los años 2000.

Miguel Barriga

La popularidad que durante los años noventa acumuló el grupo Sexual Democracia ha sido el sustento para la carrera solista de Miguel Barriga. El cantautor sureño fundó esa banda en 1988, trabajó con ella a lo largo de catorce años y casi una decena de discos, y la ha mantenido con formaciones cambiantes en paralelo a su trabajo solista. Cuesta diferenciar a estas alturas entre Sexual Democracia y Miguel Barriga, y el músico no parece incómodo con la confusión.

Aiken

El 2007, el núcleo de los dos hermanos José Miguel y Pablo Ferrera dio origen a Aiken, tomando el nombre de una chilenización de los términos en inglés "I can", que significa "Yo puedo", y que fue una forma de sus fundadores de perseverar en su camino musical, tras algunas experiencias fallidas. Con ese nombre se unieron al productor Diego Carvacho, y el 2008 debutaron con el disco Libre de mente, iniciando un camino que ya completa una década, actuaciones en escenarios como la Cumbre del Rock, además de sus propios conciertos, y varios viajes a México, Un segundo disco editado en el singular formato de "pulsera pendrive", y la serie de EPs adelantaron su nuevo trabajo, que persigue ser un registro de su experiencia en el continente bajo el llamado de la Aldea global. Esos discos de corta duración fueron Chile (2014), México (2016) y Perú (2017).

Fran Mazu

Nombre y figura de un pop surgido en los tiempos pandémicos, Francisca Mazuela apareció por primera vez desde las plataformas digitales como vía de salida ante el encierro sanitario, principalmente como tiktoker, interpretando covers de Olivia Rodrigo, Dua Lipa y Bruno Mars que se hicieron virales. Pero ella ya contaba con una base musical, estudios de piano, composición y sobre todo de canto, desde los nueve años de edad, en la Escuela Moderna de Música. Su primera canción fue "(Completamente) a ti", que comenzó a circular en la red en 2021 y la impulsó a desarrollar una idea propia alrededor de la canción pop, el sonido, el ritmo y la producción del pop dance y del pop urbano, además de abrazar un discurso contra las convenciones sociales, el autoconocimiento y el poder femenino. De este modo adoptó el nombre musical de Fran Mazu, con el que puso en movimiento canciones como "Llorando glitter" (con C-Funk), "Free" (con Kya) y "Antisocial" (con el venezolano Marc Nale), singles pertenecientes a su disco F.R.I.K.I. (2023), además de la popular "Código bitches" (con Seamoon).

Los Otros

En dinámica de trío, Los Otros ha sido una de las bandas que ha ocupado a Pablo Ugarte, músico y compositor de extensa e intermitente trayecto en la música chilena, desde inicios de los años ochenta, más destacadamente en Upa (otros de los grupos que lo han ocupado han sido Barracos, Los Ex, La Dolce Vita y Los Churi Churi; este último, el conjunto de acompañamiento en una etapa de Lalo Parra). Raúl Carmona y Cristián Opazo completaron entonces la formación de Los Otros, que al poco acordar su sociedad publicaron Planetas, un disco con una mayoría de canciones originales, preparadas especialmente en conjunto, orientado en sus propias palabras según un «estilo cosmopolita-urbano cargado de sonoridades del pop con elementos electrónicos».

VariosArtistas

Autodefinido como un grupo de música “no experimental”, VariosArtistas ha confundido al auditor a través de un nombre tan genérico que puede llegar a entorpecer los sistemas digitales de reproducción musical. Con canciones de títulos llamativos y adhesivos y letras intrincadas, han editado una serie de grabaciones por el sello Uva Robot, siempre apoyadas en una reconocible propuesta visual.

Jorge Vera

Talento de generación espontánea aunque también de un trabajo de formación intenso en la música popular, Jorge Vera fue uno de los últimos discípulos del maestro Pedro Mesías. Un pianista sobresaliente en todos los estilos y al mismo tiempo ingenioso arreglador, Vera deslumbró al círculo de directores e instrumentistas de orquestas populares desde la adolescencia y así llegó a ser uno de los músicos profesionales más jóvenes de su época. Su madurez musical llegó luego de una mudanza a Madrid, donde consolidó un prestigio y grabó sus primeros discos: Groovera (2010) y Luz (2016).

Fakuta

Parte de la escena que empujó hacia una creciente y contundente transformación del pop chileno en la década de 2000, Fakuta es la identidad musical de Pamela Sepúlveda. Cantante y compositora que en 2011 debutó como solista con el disco Al vuelo, ganó atención en los circuitos de ese pop construido desde varias bases, la tradición de los teclados, el valor de la producción y sobre todo la vocación por la melodía y el coro. Una cuidada puesta en escena, y el apoyo visual y sonoro de coristas (The Laura Palmers), Fakuta se instaló en esa escena como figura del entonces naciente movimiento pop. En 2014 presentó Tormenta solar, con canciones más bailables, y un trabajo en vivo que se prolongó por dos años, pero que fue mermando en la medida que la cantante comenzó a trabajar en su profesión de arquitecta.

La Guacha

A partir de la figura del “guacho” chileno y latinoamericano, ese niño sin padre conocido que está presente desde tiempos inmemoriales, el grupo encabezado por la cantante y autora Soledad del Río y el guitarrista y compositor Juan Pablo Escares se aventuró a recorrer distintas latitudes del subcontinente para encontrar en ritmos diversos las raíces musicales: desde el bolero cubano y la ranchera mexicana, a la cumbia colombiana y la tonada chilena. Su primer disco, Virgen (2010, reeditado un año después por el Sello Azul de la SCD) puso a La Guacha entre una generación de agrupaciones de fusión latina muy vibrantes en este sentido: Tizana, Los Prana, Mangüé, Manu da Banda y La Mano Ajena, entre otros nombres. El 2014 editaron un segundo trabajo, y el 2017 anunciaron su final.

Andrés Valdebenito

De la guitarra eléctrica a la guitarra acústica y viceversa, Andrés Valdebenito ha recorrido un camino en la música popular que va desde la cantautoría en el rock pop hasta la composición para cine. Su historia como nombre propio se inicia en una saga de primeros álbumes, algunos de ellos muy destacados desde la canción y desde el sonido, como Rara avis (2022) —producido por Javier Barría—, que él grabó en simultáneo a su otra vida musical: Andrés Valdebenito es integrante de proyectos como Oxa y la banda de Nico Rojo, que han expandido su alcance musical.

Paolo Salvatore

La popularidad de Paolo Salvatore viajó permanentemente entre España y Chile, y lo mantuvo como figura de la canción romántica en mercados cruzados y con un éxito considerable y de larga duración. Hits suyos como “La ladrona”, “La playa está vacía”, “El tomavista” y “El bikini amarillo” son emblemas del tipo de melodía adherente y sencilla que adopta los tópicos de las vacaciones junto al mar y se acomoda en el subgénero de «canción del verano», del cual Salvatore fue muchas veces soberano.