Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Javiera Parra

Por intereses y vínculos familiares no fue sorpresivo que Javiera Cereceda Parra se decidiera a una carrera profesional en la música. Partiendo por su abuela, la universal Violeta Parra, su árbol genealógico sostiene ramas artísticas destacadísimas, que incluyen a su padre, el cantautor Ángel Parra; sus tías Isabel y Colombina; sus tíos-abuelos Roberto, Eduardo y Nicanor; y su hermano Ángel. Pese a ello, la cantante ha logrado fortalecer con los años una voz propia, de asumida vocación pop gracias a su trabajo en bandas (la más importante, Javiera y Los Imposibles) y diversas colaboraciones musicales hasta hoy.

Cyberjazz

Cyberjazz fue el primer proyecto de acid jazz en Chile. Liderado desde 1998 por el saxofonista Ignacio González y el guitarrista e ingeniero de grabación Dani Lencina, tuvo a la sobresaliente cantante de jazz Rossana Saavedra como frontwoman y una sección rítmica de jazz eléctrico con Pablo Vergara (teclados), Christian Gálvez (bajo) e Iván Lorenzo (batería), jóvenes y activos músicos que frecuentaban entonces Club de Jazz de Ñuñoa.

Mitcheaux

Mitcheaux es la identidad musical adoptada por Miguel Torreblanca para el proyecto solista de una etapa posterior a su inicio como músico de rock progresivo, rock fusión y jazz rock a comienzos de los años 2000. Su nombre civil, en cambio, se asocia al trío Kamken, del que fue bajista y compositor, pero su historia musical lo ha llevado a trabajar en ámbitos más diversos y una vez que tomó la personalidad musical de Mitcheaux en 2012, la música que compuso alcanzó incluso al pop electrónico como extensión.

René Calderón

Percusionista, pianista, arreglador, director de orquesta, compositor y productor, René Calderón ha estado involucrado en casi incontables proyectos musicales, en géneros diversos y con colaboradores de diferentes generaciones. Su trabajo ha sido reconocido en festivales como el de Viña del Mar, de la Patagonia y El Cairo; y su involucramiento en orquestas lo ha acercado al trabajo sinfónico. Discos de Verónica Villarroel, Douglas, Luis Jara, José Alfredo Fuentes, Axé Bahía, Willy Bascuñán, Sonia La Única y Gloria Simonetti llevan su nombre en los créditos de arreglos y producción, tareas en las que también ha tenido encargos desde Argentina, Bolivia y Perú. En junio de 2019, Calderón largó un peculiar proyecto de grabaciones sucesivas en piano para repertorio de músicos chilenos, disponibles en la plataforma Spotify a un ritmo mensual y hasta completar dieciocho entregas.

No me Acuerdo

Una de las nuevas apuestas del pop de los 2000 fue No me Acuerdo, banda surgida en los pasillos de un liceo de clase media, con el apoyo de un sello multinacional y códigos sonoros que bebían del pop chileno y argentino de la década anterior. Su sonido no alcanzó a ser masivo, pero su correcta factura le brindó a su música una significativa difusión radial. Su historia se cortó durante la grabación de un segundo álbum, que a la larga terminó convirtiéndose en el debut solista de su líder, Gonzalo Yáñez.

Fa García

Parte de una numerosa familia vinculada a la música, Fa García ha encauzado su vocación creativa en áreas diversas, lejanas casi siempre a la exposición pública. Pianista, cantante y compositor, el músico integró durante los años ochenta el grupo Plástico, y ha musicalizado numerosas bandas sonoras para televisión y comerciales.

María Illanes

El soul latino y la balada R&B fueron las primeras vías de expresión de la cantante, compositora y profesora de música serenense María Illanes, vinculada entonces a un frente de voces cultoras de esta raíz negra del pop, como Carito Plaza, Martina Lecaros, K-réena y Celeste Shaw, intérpretes capitalinas que nutrieron esa nueva escena. Aunque su evolución musical, una vez que se mudó a España, tomó elementos de la canción acústica folk que le dio categoría de cantautora.

Vitami

Presentada en circuitos del underground como “la reina del hip-hop electrónico”, Tamara Meruane es Vitami, autora, cantante, rapera y también periodista, que ha tenido colaboraciones permanentes con el grupo Rapaces y con el ex Makiza, Sonido Ácido. Se inició escribiendo rimas a los 13 años y ya desde 2006 apareció activa en el frente del hip-hop. Ha creado material para la serie televisiva animada “Pulentos”, que luego se convirtió en una película, y con ese mismo proyecto y elenco de figuras de Pulentos se presentó en Lollapalooza en 2011.

Suspiria

En la profundidad de una escena underground, la música de Suspiria ha logrado establecer conexiones entre el pop experimental y el pop comercial, siempre a partir de una identidad propia en la creación. Débora de Rivero es Suspiria, una artista de múltiples caras y bordes, cantante, compositora, productora, bailarina, performista y directora audiovisual, que ha desarrollado un relato tanto sonoro como visual y escénico. En su música se fusionan diversas corrientes y estilos, el avant-garde, la electrónica, el drum and bass, los ritmos urbanos y el hyperpop. Su primer trabajo es Visiones (2025), álbum conceptual en el que ella crea un imaginario de fantasía y abstracciones. Fue producido junto a Hans Grudechut y contó con colaboración de la también cantante y performista Sofía Oportot.

Sophi Lira

Dos actuaciones en Kidzapalooza, en 2017 y 2019, apartado infantil de los festivales Lollapalooza que han tenido lugar en Santiago durante la década de 2010, marcan las primeras apariciones suyas a nivel masivo. Chilena nacida en Estados Unidos como Sofía Lira, tomó el nombre de Sophi Lira para elaborar un proyecto como cantante pop, el resultado de una formación múltiple iniciada en su niñez en los ámbitos del canto, el baile y la actuación, además de la composición, incluido un paso por la célebre Berklee School of Music de Boston como becaria. Activista medioambiental e incluso embajadora de fundaciones de esta defensa, a los dieciséis años lanzó un disco debut titulado En bósqueda (2019), con canciones adolescentes de pop bailable que enfatizaban estos propósitos, dando cuenta así de una conciencia nueva en la generación centennial.

Carolina Nissen

Estudios de conservatorio y de pedagogía, música para exposiciones, para ballet y para tocar en vivo son las sucesivas etapas que esta cantante y compositora ha cumplido antes de publicar su primer disco en 2010. Carolina Nissen ha estado en permanente contacto con la música y su aparición como solista se suma no sólo a las nuevas generaciones de cantantes y autores pop chilenos, sino también como un paso lógico en su propia carrera.

Ricardo Arancibia

La guitarra de Ricardo Arancibia Salinas fue una de las más poderosas y directas en los ámbitos del jazz fusión, el smooth jazz y las raíces del blues y el funk, siempre inmerso en la generación de músicos blancos norteamericanos que se desarrollaron a partir de la década de 1980. Pese a nacer en Viña del Mar, a los diez años Arancibia ya vivía fuera del país y desde los 17 comenzó a formarse íntegramente en Estados Unidos como guitarrista. Con esos parámetros musicales regresaba a Chile a fines de los '90 para participar del jazz chileno y ser, tanto más tanto menos, una alternativa a sus contemporános de la guitarra Alejandro Escobar o Eduardo Orestes. Su suicidio en julio de 2008 impactó al círculo jazzístico chileno.

Emilia y Pablo

Emilia Lazo y Pablo Cáceres forman el dúo Emilia y Pablo, creado en España, donde ambos llegaron para estudiar Teatro e incorporarse a los círculos de las artes escénicas de Madrid. En paralelo, o también como derivación de esa experiencia, su creación tomó forma de canciones contemporáneas para las que ellos incorporaron aspectos de lo gestual y lo escénico. Entonces, el movimiento se convirtió un elemento tan sustancial como el canto, la música y el texto. Durante su primera época en Europa, con conciertos, giras y reconocimiento del medio por la profundidad de sus canciones, presentaron los álbumes Territorio de delirio (2021) e Isla virtuosa (2024), que describen este encuentro entre música y actuación.

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Daniel Chiang

Desde la guitarra eléctrica y el rock-pop, Daniel Chiang apareció en una escena indepedendiente como cantautor con material como "Renacer" y "Letras por pistolas", primeros resultados de un trabajo de composición que lo llevó a grabar un álbum debut con el sello Pez Records y la mirada del productor Christian Gálvez, músico de jazz que ha colaborado con Chiang. Con estudios tempranos en el Conservatorio de la Universidad de Chile, y luego de música en la Escuela Moderna de Música y de sonido el Uniacc, Chiang viajó a la escuela de Berklee, en Boston. Sus discos son Letras por pistolas (2011) y Géminis (2016), que presentó singles como "Tus trampas" y "Mucho que dejar". En el intertanto de ambos títulos, grabó un álbum en directo con material propio en versiones acústicas y eléctricas con banda, y ya en 2019 Chiang anunciaba un tercer disco de estudio con la canción "Nos volvemos a encontrar", producida por Leo García.

Carlos Figueroa Salazar

Sesionista, sideman, productor y profesor, el baterista Carlos Figueroa Salazar arrastra una historia ligada al instrumento definitivo de la percusión desde las dos ramas de su genealogía. Su padre es Carlos Figueroa, el más importante baterista-investigador-instructor de la era moderna y su madre es hermana de Patricio Salazar, uno de los más populares baterías de la misma época, vinculado primero a la Nueva Ola y luego a las orquestas televisivas. Ese ADN convirtió a Figueroa Salazar en un versátil intérprete de estudio, escenario, giras y sesiones desde fines de los ’80, cuando era un adolescente y hasta que a los 35 años editó su primer álbum como líder, Carlos Figueroa (2007), que llegó a ser nominado en 2008 al Grammy Latino.

Glup!

Si acaso el pop más ambicioso y sencillo puede o no ser considerado un género creativo, y dónde deben fijarse los límites entre cita y pastiche, fueron debates interesantes que Glup! encendió durante sus años de mayor exposición en medios. El grupo resultó una apuesta radial de innegable éxito, aunque eligió mantener las formas de una escuela más bien descreída y sin reverencias. El oficio musical de sus integrantes se expandió luego en proyectos musicales diversos, de entre los cuales el trabajo continental del cantautor Cristián Koko Stambuk como productor ha resultado ser el más importante. Puntuales reuniones (2019, 2022, 2025) han mostrado al grupo en nuevos conciertos y grabaciones durante los últimos años.

Cinema

Cinema no tuvo mayores pretensiones que tener éxito en la diversa escena chilena de pop de los '80, y lo logró completamente. Y aunque para muchos simbolizan la liviandad y capacidad evasiva del llamado boom de la época, el grupo liderado por el hiperkinético Álvaro Scaramelli y el guitarrista Rodrigo Bari, grabó dos discos superventas, llenó teatros y llegó al Festival de Viña 1987. Mirados con recelo por muchos de sus contemporáneos —como Los Prisioneros—, Cinema completó cuatro años de historia, y tuvo una frustrada resurreción a mediados de la década siguiente.

Daniela Ropert

Cantante y actriz, Daniela Ropert ha trabajado con la compañía Tryo Teatro Banda y como solista ha desarrollado una música desde el pop oscuro, abstracto y atmosférico, con referentes que van desde las raíces que representan la creación de Violeta Parra hasta las experimentaciones contemporáneas de Björk y Radiohead, siempre con un repertorio escrito e interpretado en inglés. Nieta del fundamental pianista clásico chileno Óscar Gacitúa e integrante del grupo de teatro y música medieval Calenda Maia, debutó como solista con el disco Still me, y en 2019 retomó su camino musical de la mano del productor y versátil músico Roberto Gacitúa, en el disco The land between us.

Liz

Tamara Larraín es la mujer detrás de Liz, cultora de una música colorida que se nutre de ritmos latinoamericanos, tanto del folclor sureño como de una música tropical más festiva y bailable. Tuvo experiencia como cantante adjunta a un elenco de jazz latinoamericano encabezado por el pianista Roberto Toti Monsalve, y como solista tomó su segundo nombre, Liz, para diseñar una propuesta identitaria. Así se volcó al pop desde ese enfoque latino, con el disco Hierbabuena (2015), que presentó canciones como "Miedo de querer" y la propia "Hierbabuena".