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Sergio Cáceres - El Canario de Requínoa

La variada fauna de los payadores chilenos cuenta con un puma en Teno, un chincol en Rauco, un toro en Collipulli y un lobo blanco en Lonquimay, pero, a juzgar por el nombre, el más cantor de toda la nomenclatura es Sergio Cáceres Quezada, El Canario de Requínoa. Hijo de esta comuna situada en la provincia de Cachapoal, en la Sexta Región, Cáceres es poeta popular, payador y "juglar por excelencia", como lo define el poeta César Castillo Bozo en su "Lira popular rancagüina" publicada en 1999.

Niño Símbolo

Niño Símbolo surgió producto de la disolución de Supersordo, una de las bandas rockeras chilenas más influyentes de los años '90, y de Disturbio Menor, grupo iniciador del punk straight edge nacional, y en menos de dos años de vida se transformó en un vínculo entre esas bandas y grupos del nuevo siglo como Familea Miranda.

Devil Presley

Adscritos a esa costumbre rockera que consiste en adoptar el nombre de una banda como apellido ficticio de sus integrantes, es también Devil Presley un grupo apegado a una música tradicional, "el rock directo y simple de los clásicos", como afirman. Es sorprendente la cantidad de alineaciones que han tocado bajo este nombre desde el inicio de la banda en 1998, tanto como la lejanía de las ciudades a las que han llegado a presentar la música pesada, eléctrica, ruda y acelerada que cultivan. Música plasmada en canciones que pueden llevar "Belcebú" y "Piscoleros" como nombres. Canciones de tatuajes, cuero y calaveras, de alcohol y mujeres.

Mauricio Vicencio

Autor, compositor y fundador del grupo Altiplano en 1976, Mauricio Aquiles Vicencio Alquinta es chileno pero está radicado desde 1978 en Quito (Ecuador), donde se dedica a la divulgación de la música andina. Ejecutante de instrumentos de vientos, cuerdas o percusión, como prueba su discografía solista, Vicencio es el compositor principal de decenas de grabaciones, y ha efectuado trabajos de investigación sobre chamanismo, organología, armonía, ritmos andinos e historia de las culturas andinas con seminarios y charlas por América Latina y Europa.

Roberto 'Titae' Lindl

Roberto Lindl es un músico referencial, desde inicios de los '90 e indistintamente en el campo del pop, el rock and roll, el jazz y la música de la bohemia. Más allá de su militancia histórica como en Los Tres y el Ángel Parra Trío, la propia visión de los hechos terminó por definir a Lindl como una personalidad musical con bitácora propia. Con el pseudónimo de Titae, siempre pulcramente vestido y tras una gafas de marco grueso, el bajista y  contrabajista llegó a ser una figura muy por encima de la sola categoría de músico de acompañamiento.

Acuarela

Desde que en los inicios de la década de 1980 los conjuntos Mazapán y Zapallo inauguraran una nueva escuela creativa en la música para las infancias —con composiciones originales que ampliaron el repertorio de canciones dirigidas a los niños, además de la utilización de un instrumental diverso— una serie de proyectos se alinearon con la propuesta que marcaría los siguientes años en este género . Fundado en 1990 por un grupo de profesoras de música de la Universidad de Chile, Acuarela completó de este modo esa tríada de conjuntos principales en una música que en Chile alcanzaría pleno desarrollo dos décadas después.

Ankatu Alquinta

Ankatu Alquinta —el hijo de Gato Alquinta— siempre fue músico, pero hasta fines de los '80 tenía otros planes en su vida. De hecho, fue estudiante de Ingeniería de la Universidad Católica, hasta que en 1991 se fue a vivir a Francia con su padre y se encontró directamente con el patrimonio y la comunidad de Los Jaivas. Un momento duro para la banda, que se recuperaba del duelo de la muerte de Gabriel Parra, ocurrida en 1988. En 1995, con ese aprendizaje, regresó a Chile, y junto a su hermano Eloy y otros amigos, formaron el grupo de rock fusión Huaika. El 2003 se integró a Los Jaivas, como guitarrista, en lugar de su padre, fallecido súbitamente ese año, y permaneció allí hasta el año 2013. En 2017 publicó el disco de canciones Dicen que, en paralelo a su trabajo en otros colectivos, como Chilatin Beats y su conjunto de jazz fusión, que él presentó como Alquintet.

Los Cuatro Hermanos Silva

En la historia de la música típica chilena, Los Cuatro Hermanos Silva están entre los intérpretes que en los años '40 renovaron ese repertorio con la actuación de mujeres en el rol de cantantes y figuras escénicas, y es el conjunto que con más persistencia ha exportado su música a nivel internacional, extendida desde el repertorio chileno al latinoamericano.

Los Hermanos Campos

Hay dos testigos clave en la historia de la cueca chilena, desde que nace en el campo profundo con letras y melodías de autor anónimo, hasta que se instala en la gran ciudad, inspira a nuevos creadores con nombre y apellido y luego llega al disco. Provienen, de hecho, desde el interior campestre de la séptima región y además se apellidan Campos: Eleodoro y Marcial, Los Hermanos Campos, emblemas de la cueca a secas. "Sin apellido", como ellos mismos creyeron que era esta canción patrimonial y de cuya manera también defendieron en sus más de setenta años de actividad.

De Saloon

Aunque con altibajos en su acogida radial, De Saloon destaca como una de las bandas constantes y de carácter surgidas en Chile en la década de los noventa, con una discografía estable y un trabajo ininterrumpido. Su abrazo al pop desde una base rockera ha sido desde sus inicios una marca distintiva, que los ha mantenido con un pie puesto en el circuito independiente de autogestión y otro en la gran difusión radial.

René de la Vega

René de la Vega es uno de los más singulares casos de la música popular chilena de finales de los años '90. Vestido como Elvis e inspirado en Camilo Sesto cantaba canciones que para algunos carecían de rima y de profundidad musical. Perseverante, inició una carrera independiente, editó un disco y recorrió colegios mostrando su música. Una empresa familiar lo apoyó: su padre fue manager, su madre confeccionaba su vestuario y sus hermanas actuaban como modelos y coristas. En 2016 se presentó como candidato independiente a alcalde por Conchalí, resultando sorpresivamente electo.

Mantiza

Durante sus trece años de existencia, Mantiza fue el vehículo creativo para Cristián Vladilo, compositor y guitarrista puntarenense que legó a su ciudad lo que se considera es el primer catálogo rock concebido, grabado y editado en la región de Magallanes. Su música melancólica y sombría correspondió, según su líder, al reflejo de un cotidiano juvenil transcurrido durante «cortos días de invierno y sus esplendoroso y fríos amaneceres de verano; siempre a la luz de una vida que, aunque fría y distante, se vivió al calor del fuego de la creación».

Roberto Viking Valdés

Rasgos peculiares marcaron la carrera del cantante santiaguino Roberto Viking Valdés, partiendo por su nombre artístico y culminando en un confuso fallecimiento, tras el cual su familia batalló en tribunales una probable negligencia médica. Aunque nunca editó álbumes a su nombre (sí varios singles), Valdés tuvo en la pantalla de televisión tribuna suficiente para convertirse en uno de los baladistas chilenos más conocidos de los años ochenta, imponiendo éxitos como "Vuelve y te diré cuánto te amo", "Por fin logré tener tu amor" y "Una noche de amor", esta última ganadora de la competencia del Festival de Viña en 1976.

Swing and Company

La compañía de músicos que se reunieron en 1970 alrededor del pianista, crítico, gestor, disc-jockey y aficionado al jazz Pepe Hosiasson fue un muestrario de repertorio de las tradiciones jazzísticas sobre las que todos estos solistas aprendieron como asiduos participantes del Club de Jazz de Santiago. En 1953 Hosiasson había liderado su primer grupo, los Mapocho Stompers, siendo un joven de 22 años como cultor de la música de Nueva Orleáns, aunque con Swing and Company hizo un pequeño viraje al swing.

Fa García

Parte de una numerosa familia vinculada a la música, Fa García ha encauzado su vocación creativa en áreas diversas, lejanas casi siempre a la exposición pública. Pianista, cantante y compositor, el músico integró durante los años ochenta el grupo Plástico, y ha musicalizado numerosas bandas sonoras para televisión y comerciales.

Pepe Fuentes

Fue cantor y tomó la guitarra, el pandero o el bajo cuando había que tocar. Cuequero o tanguero si era por hacer bailar, autor y compositor si hacía falta repertorio, arreglador y director de grupos y grabaciones si era preciso llevar la batuta, fue también viajero y cronista innato a la hora de hacer historia y memoria. Son muchas las facetas de Pepe Fuentes, un hombre en el que coincidieron los oficios diversos del músico popular. Tuvo una carrera que avanzó desde conjuntos históricos como Fiesta Linda en los años '50 y Los Pulentos de la Cueca en los '80 hasta su llegada a las generaciones que en el nuevo siglo lo vieron en acción sobre los escenarios, a dúo con la cantante María Esther Zamora o con músicos actuales como Álvaro Henríquez. Chile y otros países en su bitácora, decenas de grabaciones como solista o con diversos conjuntos, el legado personal de su libro biográfico A la pinta mía (2014) y el Premio Nacional de Música Presidente de la República que obtuvo el mismo año son algunas marcas en su trayectoria infatigable.

Supersordo

Iconoclastas, apurados por la urgencia, y responsables de un peculiar trabajo escénico y de letras, Supersordo consiguió en los años '90 un estatus de culto dentro de la escena de punk chileno (pese a que sus integrantes nunca estuvieron completamente cómodos dentro de esa clasificación y que, a la larga, han quedado inscritos en un sonido más cercano al post-hardcore). Su trabajo se desarrolló totalmente al margen de los medios de comunicación y grandes sellos discográficos, legando tres cassettes de inquietante ruido y hermético sarcasmo. La historia de Supersordo es valiosa como testimonio de trabajo independiente, y concentra a algunos de los músicos más activos de la escena de rock extremo y propositivo hecho en el país cuando la autogestión aún no era la norma.

Silvio Paredes

Las artes plásticas y visuales fueron la formación académica de Silvio Paredes y en varios sentidos su trabajo en el campo de la música se ha situado en la búsqueda por aplicar algunos de los conceptos allí aprendidos a piezas sonoras, bandas y discos. El bajo eléctrico y el stick han sido los principales instrumentos de trabajo para uno de los fundadores del grupo Electrodomésticos, que también integró agrupaciones pop de distinta época, como Primeros Auxilios en los '80 y Los Mismos en los '90 y 2000, del que también fue fundador, compositor y conceptualizador. Como nombre propio ha desarrollado una búsqueda, también ramificada hacia la electrónica experimental, la electrónica de ambientes, el pop y la performance.

Los Mismos

Al menos dos etapas marcan claramente la historia de Los Mismos. El modo en el que el grupo trabajó a mediados de la década de los noventa, difieren de sus circunstancias desde el año 2000 en adelante. La sociedad se planteó inicialmente como el proyecto que mantendría ocupados a dos ex integrantes de Electrodomésticos, Silvio Paredes y Ernesto Medina. Sin embargo, la banda pasó más tarde a ser un trío entre Paredes y dos músicos con larga experiencia en el ámbito pop, Gabriel Vigliensoni y el multifacético Cuti Aste. Estos cambios formales no alteraron la esencia de Los Mismos, que fue la de trabajar música electrónica con un inequívoco sello autoral, dispuesta a acoger a un público curioso y sin una preparación teórica previa.