Chamal

En un punto intermedio entre los maestros de la proyección folclórica chilota y las nuevas generaciones dedicadas a esa música está Chamal. Fundado en 1968 bajo la influencia de recopiladores como Héctor Pavez, Gabriela Pizarro y Millaray, desde 1975 el conjunto mostró una presencia principal en la música folclórica que estuvo en la base del Canto Nuevo, y de hecho su primer LP, Tierra de alerces (1976), fue también el primero de la historia del sello Alerce, principal promotor disquero de ese movimiento. Con seis discos publicados entre 1976 y 2006 y frecuentes giras al extranjero desde 1988, Chamal mantiene vigente la proyección de los cantos y las danzas de Chiloé después de cuatro décadas de trabajo.

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Años

Santiago, 1968 -

Décadas

1960 |1970 |1980 |1990 |2000 |

Géneros

Chamal

Integrantes

Ester Gallero, voz.
Laura Riquelme, voz.
Patricia Salgado, voz.
Soledad Guerra, voz.
Mirtha Núñez, voz.
Jaime Chamorro, voz, guitarra y charango.
Renato Riquelme, voz y guitarra.
Orlando Sáez, voz y guitarra.
Vladimir Soto, voz y guitarra.
Miguel Marín, voz y guitarra.
Jaime Arévalo, voz y guitarra.
Jacobo Archiles, voz, guitarra y acordeón.
Juan Aro, voz y acordeón.
Jorge Orellana, voz y acordeón.
Ricardo Pacheco, voz y percusión.
Carlos Garrido, voz y percusión.
Integrantes previos: Magaly Cubillos, Silvia Chamorro, Ignacio Chamorro, Regina Gallero, Cecilia Ramírez, Mario Chimpilo Riquelme, Marcelo Duarte, Rubén Cortés, Hiranio Chávez.

Verónica San Juan

Tierra de amor, lluvia y alerces

Tres sitios tan distintos como Constitución, Mendoza y Santiago se confunden entre los inicios del conjunto. Formado en la capital en 1964 por un grupo de estudiantes venidos de Constitución, balneario costero de la región del Maule, fue tras una actuación dieciochera en la ciudad argentina de Mendoza que, a su regreso en 1968, el elenco adoptó el nombre de Chamal.

Eran catorce al inicio, de los que han permanecido largamente tres fundadores, el guitarrista Renato Riquelme, el acordeonista Jorge Orellana y el charanguista y actual director Jaime Chamorro. El folclor de su natal zona maulina, la influencia de Margot Loyola y el influjo chilote de Millaray fueron inspiraciones en sus comienzos, pero el vínculo con Héctor Pavez y el arribo del bailarín Ignacio Chamorro, hermano de Jaime Chamorro y proveniente del grupo de cantos y danzas del propio Pavez, definieron el rumbo isleño del grupo.

El impulso definitivo llegó en 1975, cuando además de consagrarse al folclor chilote Chamal quedó como uno de los pocos grupos en actividad en Chile tras el golpe militar de 1973. Peñas, parroquias y restaurantes fueron los primeros escenarios de esa época, en los que el grupo practicó un repertorio de canciones como “Según el favor del viento” o “La pericona se ha muerto”, de Violeta Parra, o “Corazón de escarcha”, de Chilote Campos, que luego serían parte de sus primeras grabaciones.

Los dos primeros discos de Chamal son Tierra de alerces (1976) y Cantos de amor y lluvia (1978). En el primero, reeditado en España por el sello Movieplay, ocho de doce canciones son recopiladas por Héctor Pavez, y en el segundo se amplían a composiciones como “Arranca, arranca”, de Violeta Parra, “Niña, sube a la lancha”, de Rolando Alarcón, “Linda morena”, de Pedro Yáñez, y “La pericona de Calén”, recopilada por el investigador y coreógrafo Hiranio Chávez, quien en el mismo 1978 se incorporó como director y determinó un cambio cualitativo en la carrera del conjunto.

Cantos, danzas y coreografía
Chávez también había trabajado con Héctor Pavez desde 1965 como su ayudante en el terreno de la recopilación, y provenía demás del ballet folclórico Aucamán y del Ballet Folclórico Nacional, que había iniciado en 1969 junto a Rodolfo Reyes y donde permaneció hasta 1977, justo antes de entrar a Chamal.

La presencia del director queda clara en el material recopilado en el segundo LP y sobre todo en una nueva puesta en escena, estrenada en el mismo 1978 en el capitalino Teatro Caupolicán. Chávez permaneció hasta 2005 en el grupo, y otras obras musicales y coreográficas fueron Tencaivilú (1982), basada en la historia del diluvio universal según el mito chilote de las serpientes del bien y el mal (Tenten y Caicai), y el Romance de Pedro y Pabla, sobre el último bandolero romántico de la isla.

Chamal sumó actuaciones en festivales folclóricos como los de Puerto Natales, la Patagonia, San Bernardo, Achao, Angol y Olmué, y reanudó su discografía con Tencaivilú: cantos y leyendas de Chiloé (1983) y Valses populares de Chile (1988), una grabación abierta a otros repertorios, con “Reminiscencias”, de Luis Aguirre Pinto, “Valparaíso”, de Osvaldo Gitano Rodríguez, “Qué pena siente el alma”, de Violeta Parra, “Punta Arenas”, de José Bohr, o un “Vals del minero”, del folclor.

En 1988 el grupo inició su bitácora internacional con una gira de 45 días a Francia. Luego han vuelto a presentarse en España, Italia y Francia (en 1991 y 1992), Brasil (en 1995 y 1999), en la ciudades alemanas de Schlitz, Heppenheim y Wismar (1997) y en Italia (2002), en su quinta y más nueva incursión europea. Tras el recopilatorio Disco de oro (1990), sus álbumes más recientes son De flores y palomas (1996), con repertorio propio, recopilado y de autores como Víctor Jara y Rolando Alarcón, y Sur y canto (2006), donde retoman parte del LP Cantos de amor y lluvia (1978), recrean uno de sus mayores éxitos en el “Rin del amor”, de Nano Acevedo, y regresan a la isla de Chiloé que ha sido su principal destino.

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