2000
Diversas caras de la música electrónica se pueden hallar en el trabajo de Motivado, uno de los nombres fundamentales en el catálogo del sello Discos Pegaos. Desde el pulso bailable hasta el gusto por las atmósferas más reposadas, su discografía es tan solo una parte de una labor que también se ha multiplicado en compilados, remezclas y otros proyectos.
Félix Lecaros es parte de una reconocida familia de músicos de jazz, pero a su vez su nombre es uno de los más representativos del jazz de inicios del siglo XXI, la llamada generación cero-cero. Pocos solistas se han convertido tan precozmente en referentes entre sus pares como lo fue desde esos comienzos, que él forjó con un dinamismo percusivo único, basado tanto en la intensidad y el sonido como en la narrativa musical desde la batería. Su conocimiento acabado de los distintos lenguajes jazzísticos lo convirtió en el músico que más discos grabó en la historia del jazz chileno.
«Aquí están los leones» es el significado del nombre escogido por este dúo. Hic sunt leones era la divisa que en la Antigüedad, durante la expansión del Imperio Romano, simbolizaba en los mapas los lugares desconocidos, lejanos y que nadie se atrevía a visitar. Con ese subtexto, el grupo trabajó por seis años y legó dos álbumes que consiguieron delinear un paisaje musical de pop, rock latinoamericano y aires melancólicos; según sus integrantes, muy personal.
Cantante, clarinetista, guitarrista, percusionista y compositora, Diana Rojas fue una de las figuras que surgieron musicalmente desde la experiencia del grupo Cántaro, formado en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y depositario de una herencia de tres décadas entre el cruce de la música docta y académica con la música popular y folclórica. Su paso por Cántaro (1999-2011) y por el grupo La Comarca (2002-05) definieron así su identidad, que en más tarde Diana Rojas proyectaría en sus trabajos independientes.
Percusionista chileno de extenso e internacional oficio, Jorge Almonacid viajó con 18 años a Londres, Inglaterra, y forjó desde entonces allí su vocación musical. Especializado en ritmos afrolatinos, es hábil en tumbadoras, cajón, bongó y tamboriles uruguayos; y ha estudiado con maestros de diversas nacionalidades en cursos anclados en Londres, Lima, Ciudad de México y Madrid. Durante su residencia británica fundó al menos dos conjuntos de formación multinacional: Negrocan (con quienes llegó a los festivales Womad y Glastonbury) y Canfusión. Más tarde, de regreso en Chile, ha tenido colaboraciones en vivo y en disco con gente como Jorge Campos, Italo Pedrotti y Jeanette Pualuan.
En 1997 una fracción del conjunto Acuarela dejó para siempre este proyecto con el objetivo de desarrollar sus propias ideas en torno a la música infantil. Un año después nació Agualuna, septeto electroacústico integrado por compositoras, cantautoras, multi-instrumentistas y profesoras de música, quienes dieron un importante paso estético al integrar en sus creaciones una serie de elementos de la música popular históricamente vedados para los niños.
Para enero de 2003, Bárbara Intriago se convirtió en una de las primeras aspirantes a ídolo pop en el recién creado concurso de televisión “Rojo, fama contra fama” y que entonces marcaría el pulso de las nuevas estrellas juveniles de la canción y la balada latina con nombres de gran popularidad como María Jimena Pereyra, María José Quintanilla, Leandro Martínez o Daniela Castillo. No fue igual para Bárbara Intriago, quien llegó a cantar piezas como “Tú, siempre tú” en el breve espacio en que estuvo. Fue eliminada a fines de febrero de 2003 a manos de la baladista viñamarina Monserrat Bustamante.
Furiosa es un buen calificativo para esta banda, poseedora de canciones rockeras en un amplio sentido de la palabra. La afición de sus integrantes por guitarras distorsionadas, baterías urgentes y música ruidosa nunca ha sido oficialmente editada. La única forma, entonces, de probar la receta de Taladro Furioso es acercarse a alguno de los múltiples bares y pequeños lugares en los que suelen tocar.
Luna In Caelo fue una sólida propuesta para un rock de tintes oscuros y letras catárticas. Varios álbumes y dos décadas de trabajo son la prueba de su compromiso, intermitente en su actividad pero de una atención de seguidores siempre considerable. Luna In Caelo nunca asoció su música en la lógica de difusión radial ni exposición, sino más bien a una plataforma estética desde la cual desplegó reflexiones sobre la vida interior, buscando códigos en común con las artes visuales y la literatura.
Renata Espoz es Resostenido, un nombre musical simbolizado en el acorde de Re sostenido, fonéticamente relacionado con su nombre y simbólicamente expresado en la idea de "un paso más allá". Cantautora de la generación joven de fines de los años 2000 (Natalia Molina, Vilú, Florencia Lira, Francisca Meza, Javiera Barreau, Rocío Peña, EyMacarena), su creación fusiona la canción folk pop con ritmos, aires e inspiraciones de la música latinoamericana de raíz. Gran parte de su vida musical ha transcurrido desde Sao Paulo, donde conoció la riqueza de la música brasileña y donde ha multiplicado sus colaboraciones, alternadas con visitas a Chile. Resultado de esa experiencia es el álbum Nada é acaso, nada es casualidad (2016), parte de una serie de grabaciones de mediana y breve extensión donde ella escribe y canta acerca de la libertad, el amor, los viajes y distintas temáticas sociales. Además es profesora de música y entre sus trabajos en este campo aparecen proyectos como la compañía brasileña de música infantil CaMbaLhota MuSicaL y sus propuestas de música para la primera infancia.
Cuando en un entorno no del todo preparado como el chileno, en 1969 los pianistas Manuel Villarroel y Matías Pizarro orientaban sus sensibilidades hacia el aparentemente hostil free jazz, en la ciudad de Londres otro pianista se abría paso en los mismos ámbitos. Martin Joseph tiene nombre y pasaporte británico, pero su irrupción en la música chilena fue de un impacto tal que ya ha sido incorporado a la cronología de nuestra música contemporánea.
Del pueblo de Huépil, capital de la comuna de Tucapel en la región del Bío Bío, es el payador Leonel Guillermo Castro Rojas, uno de los nombres recientes en los escenarios de la paya en Chile. Nacido en 1964 y agricultor de profesión, se inició en el verso improvisado a fines de los años '90 y desde entonces ha actuado en lugares como la Feria Campesina de Yumbel y los festivales de Laja, Arauco y Chillán, donde obtuvo el tercer lugar. Suele presentarse junto al dúo de canto campesino Quelentaro, y en diversos encuentros de payadores se ha destacado entre poetas emergentes como Víctor Quintana, de Quilleco, y los hermanos Gabriel y Rodrigo Torres, de Puente Alto.
El Ensamble Tradicional Chile es un conjunto de tres nombres, tres instrumentos y tres sensibilidades alrededor del folclor: el investigador de los finares de guitarra campesina y guitarrista clásico Sergio Sauvalle Echavarría, el guitarronero y payador Manuel Sánchez y el rabelista José Cabello cierran este círculo alrededor de las cuerdas de una profunda tradición folclórica. La suya aparece como una propuesta de reobservación de las sonoridades y los lenguajes que les competen, junto con la idea de proyección de un folclor nunca estático.
Pese a su condición de músico aficionado, el baterista Antonio Gaete cuenta con un historial sorprendente de gestiones y militancias en grupos de la raigambre tradicional. No sólo perteneció a los dos conjuntos más importantes de esta línea –la Retaguardia Jazz Band y los Santiago Stompers- sino que en su hoja de vida se certifica un recordado debut como joven baterista en el también histórico grupo South Pacific Jazz Band en 1974, donde compartió escenario con el legendario trompetista Luis Huaso Aránguiz en su última época.
Desde que en 1996 apareciera en el primer quinteto de Cristián Cuturrufo, el jazz de esa década iba a tener la mirada muy encima del virtuoso nuevo bajista eléctrico llamado Christian Gálvez. Un talento de generación espontánea, puesto que nunca contó con estudios formales en su aproximación a las cuerdas amplificadas. Gálvez tomó el lugar de Felipe Chacón en la banda del trompeta coquimbano y luego despegó como solista hasta alturas que lo llevaron a ser uno de los más populares, respetados y polivalentes jazzistas chilenos, además de compositor, productor discográfico, educador y fundador del sello Pez.
BAM: tres letras al azar, sin ningún otro significado que la correspondencia arbitraria de cada una a un integrante de este trío pop-rock formado en Santiago en 2004 y con vida breve aunque activa. Con harta presencia de guitarra eléctrica y otro poco de secuencias, su sonido recordaba al rock latino de fines de los años ochenta, como el de Soda Stereo y Upa (a quienes telonearon en la celebración de sus veinte años de trayectoria, a fines de 2005). Su primer disco, Pirómana, permaneció inédito por dos años. Tras algunas actuaciones en bares y locales capitalinos, como La Batuta y El Living, rotó en el cable el videoclip de su primer single, "No soy". Pirómana fue finalmente editado en 2007, con el agregado de dos covers que ilustraban los gustos de BAM: Los Beatles y, cómo no, Upa. Sería el primer y último álbum del conjunto.
Antes que un grupo prefieren definirse como un colectivo o, incluso, una tropa. Veinte músicos llenan el escenario en cada presentación, y es frecuente que esa humanidad se tome también la platea, los pasillos y, por qué no, la calle. La rigidez queda fuera de un show de Banda Conmoción, una de las agrupaciones de mayor arrastre entre el movimiento de ritmos bailables de fusión prendido en torno al cambio de siglo en el país. Su éxito ha sido explosivo desde 2007 en adelante, si bien integra largos períodos de trabajo menos difundido en teatro, y en la investigación sobre ritmos nortinos y balcánicos. Su poderoso sonido integra una enorme sección de bronces; salvo excepciones, sin voces ni instrumentos eléctricos.
Al menos tres etapas marcan la historia de Los Tetas, banda-cuna no sólo de una apuesta poderosa de funk hecho en Chile, sino también de trayectorias musicales individuales que han aportado a la música local. En los años noventeros de transición democrática, Los Tetas pusieron en la radio una serie de canciones que vinieron a marcar época: "Corazón de sandía", "Hormigas planas" y "La medicina", entre otras. Aquellas sucesivas fases en su historia deben rastrearse en pasos dentro y fuera de Chile, entre períodos de gran éxito autogestionado y otros de avance lento y distancia entre sus integrantes. Su reactivación en 2011 y sus planes de relanzamiento chocaron al poco andar con noticias cubiertas por la crónica policial, que por varios años mantuvieron al conjunto en la incertidumbre y a sus músicos en proyectos por separado. En 2024, Los Tetas se presentaron como un proyecto rearticulado, aunque como dúo.
La música y la literatura fueron fuentes cruciales de formación para Héctor Tito Escárate desde su infancia, y en su vida adulta este poeta y cantautor ha ido desarrollando de modo autodidacta una actividad que ha tenido siempre esos dos ejes. Su trabajo solista se ha encauzado en los últimos años como parte de colectivos mayores (Muralla China, Tito Escárate & Los Galanes Suplentes), pero también son recordados sus pasos en las formaciones de los grupos Compañero de Viajes y Los Cráneos, desde los años ochenta.
Denise Sofía Rosenthal Schalchli es una de las figuras del pop chileno de la era digital. Apareció como adolescente actriz en los años 2000 y se proyectó con una identidad propia fuera de la televisión en la década siguiente. En su caso, a través del disco Cambio de piel (2017), que le propició un estatus musical de dimensiones amplias. Fue un paso decisivo para alcanzar madurez y popularidad en un tránsito desde ese pop juvenil de los inicios hasta posiciones de internacionalización a través del pop latino y una salvaje música urbana a la que ella accedió después.