Carmencita Valdés

Nacida y criada en el Maule, Carmen Patricia Valdés Morales es depositaria de una profunda tradición alrededor de la cantora campesina de rodeos, animadora de campeonatos y figura central en las medialunas rurales. Un oficio que comenzó a cultivar en 1996 cuando cantó por primera vez en el rodeo de Villa Alegre, a unos 25 kilómetros de Linares, su ciudad natal. Ese canto a viva voz de Carmencita Valdés, en espacios abiertos la mayoría de las veces, llegaría al disco recién una década después, con los álbumes El capataz (2006) y Homenaje a un gran campeón (2007), dedicado al jinete Ramón Cardemil Moraga, considerado uno de los mayores nombres del rodeo chileno del siglo XX.

Fechas

Linares - 31 de julio de 1976

Décadas

1990 |2000 |2010 |2020 |

Géneros

También recopiladora de canciones, tonadas, valses y otras variantes, se inició siendo niña a la zaga de las mujeres de su familia, prinicipalmente su abuela materna Irma Martínez y sus tías cantoras que vivían en la zona precordillerada de Roblería. Sus primeras apariciones tuvieron lugar en la capilla del Hospital de Linares y luego en el conjunto folclórico Coironal, donde su nombre empezó a figurar en el medio.

Admiradora de la estrella de la tonada y la música típica Silvia Infantas, desde los años '90 ha recorrido medialunas desde Arica hasta Punta Arenas animando rodeos. De allí surgen sus discos más programáticos, como Arreando piños de estrellas, Pa' los jóvenes campeones y el citado Homenaje a un gran campeón, aunque otros trabajos suyos de enfoque ilustrativo campesino abordan distintas perspectivas de la vida maulina: ¡Salud y al seco! (2012), Entre campos y amores (2013) o Morir besándote (2017), consolidándose de este modo como una artista del folclor del catálogo del sello Master Media.

Carmencita Valdés, además, ha tenido un rol sostenido en el Campeonato Nacional de Rodeo, la gran cita del ramo, que se desarrolla en Rancagua. En 2012 y 2016 acudió a Inglaterra, donde cantó sus tonadas a una audiencia encabezada por la reina Isabel II, como parte de la delegación de la escuela Ecuestre Palmas de Peñaflor.