Folclor

Entendido en contextos locales, folclor proviene del concepto anglosajón impuesto a un fenómeno de música vernácula. El vocablo folklore (donde folk es pueblo y lore, su sabiduría popular) tiene un sentido purista: designa al sujeto original de la tradición, previo a toda interferencia urbana. Por esta condición previa a la industria, los cultores genuinos que grabaron discos en Chile son escasos y corresponden en exclusiva a cantoras campesinas de rodeo, como las incluidas en el disco Aires tradicionales y folklóricos de Chile (1944) editado por la Universidad de Chile. La industria musical empleó este término para designar, por sentido común y por desconocimiento de los cultores originarios, lo que desde un punto de vista urbano ha sido considerado “folclor”: figuras de la música típica urbana o recopiladoras. Pero según la nomenclatura son definiciones distintas: los sujetos que investigan el folclor con criterio académico son los “folcloristas”; los cultores naturales son llamados “folclóricos”.

Las Morenitas

Las Morenitas son uno de los grupos más tradicionales música típica chilena, que durante años fueron cantoras de rodeo, pero que desde sus orígenes han alternado esos escenarios con locales nocturnos, auditorios radiales, fiestas costumbristas y celebraciones campesinas. Nacidas en Ñuñoa, Chabelita Fuentes (que había sido parte de Los Provincianos) se unió a su vecina Laura Yentzen, y poco después a Petty Salinas para formar el primer trío de Las Morenitas, que ha tenido varias formaciones desde entonces, pero que hoy se mantiene con el dúo inicial, además de otras músicas, y con un trabajo regular en escenarios y grabación de discos.

María Esther Zamora

Heredera de una tradición musical y familiar a la vez, María Esther Zamora es una de las hijas del folclorista Segundo Zamora, autor de las cuecas "Adiós Santiago querido" (1942), "Mándame a quitar la vida" (1948) y "El marinero" (1950), entre muchas otras, y como cantante popular y folclórica es una constante animadora de escenarios chilenos ligados al folclor. Intérprete de cuecas, tonadas, tangos, boleros, cha cha cha, valses y otros ritmos populares, es en dupla con el músico y cantor Pepe Fuentes que protagoniza una de las parejas más activas de la escena. Desde 1996 ambos acompañan además a Álvaro Henríquez, en instancias como el festival sambernardino "Abril, cuecas mil" y las anuales versiones de La Yein Fonda, y figuran de hecho en los discos La Yein Fonda (1996) y La Yein Fonda II (2001), grabados en vivo en esas fiestas dieciocheras.

Chito Faró

Autor de "Si vas para Chile", Chito Faró tiene una vida marcada por dos rasgos tan conocidos como paradójicos: es el hombre que escribió la más famosa canción de todos los tiempos dedicada a Chile y murió en medio de la pobreza y el abandono después de una vida dedicada a la música popular.

Matato’a

Matato'a, que en lengua de Rapa Nui significa "la mirada del guerrero", es un grupo de música y danza de la Isla de Pascua dirigido por Kevamatato’a Atan, que desde 1996 fusiona los instrumentos y composiciones tradicionales del folclor de Rapa Nui con la música polinésica, latinoamericana, el reggae y rock. Es el grupo que grabó "E nua e koro", la canción principal de la teleserie "Iorana" (1997), de TVN, que fue el punto de partida de una carrera que han extendido por cinco discos y varias actuaciones internacionales.

Javier Riveros

La ciudad de Pirque, situada a 27 kilómetros al sur de Santiago, es la cuna histórica donde ha vivido el guitarrón chileno en manos de veteranos como Manuel Chosto Ulloa y Santos Rubio, pero en ella hay también una nueva guardia de guitarroneros y poetas.

Arak Pacha

Arak Pacha es uno de los grupos más representativos de la música andina chilena, sobre todo de la cultura aymara. Según esa cosmovisión, el espacio divino donde viven los espíritus se denomina Arak Pacha y esa es la inspiración del conjunto, nacido a comienzos de los años ochenta en Arica. Tras una gira por Perú y Ecuador, el conjunto se trasladó a Santiago, donde se vincularon a los espacios del Canto Nuevo y alcanzaron cierta difusión con el tema "Adelita". Con algunos períodos de receso, que ha conllevado una rotativa de integrantes, el grupo está activo y ya completa una discografía de varios títulos.

Patricio Manns

Patricio Manns ha sido una figura fundamental de la música popular chilena. Su nombre se asocia al nacimiento en Chile del género de la cantautoría, el Neofolklore, la Nueva Canción Chilena y, más recientemente, el bolero. Interpretados por él u otros músicos, ha impuesto varios clásicos del cancionero popular, incluyendo "Arriba en la cordillera", "El cautivo de Til Til" y "La exiliada del sur". Manns ha desarrollado además una prolífica carrera como novelista, ensayista y poeta. Luego de vivir en Francia su exilio y residir allí por casi tres décadas, se trasladó a Chile, donde continuó componiendo canciones y escribiendo libros.

Manuel Sánchez

En el campo de la poesía popular, en particular de la paya y del guitarrón, Manuel Sánchez es uno de los más adelantados herederos. Cantor a lo humano, poeta popular y payador, trajo desde sus inicios a comienzos de los '90 el caudal de una voz joven para esas tradiciones y está entre los inquietos cantores que mantienen vivos tales oficios en frecuentes encuentros nacionales de payadores y guitarroneros.

Nicanor Molinare

Nicanor Molinare es uno de los más productivos autores de la música típica chilena, a la que contribuyó con numerosas canciones y tonadas durante una carrera de escasos veinte años, entre 1937 y 1957. Molinare es el hombre que escribió ‘‘Chiu-chiu’’, ‘‘Cocorocó’’, ‘‘Galopa, galopa’’, ‘‘Cantarito de greda’’, ‘‘Cura de mi pueblo’’, ‘‘Mantelito blanco’’, ‘‘Oro purito’’ y ‘‘La copucha’’. Sus sencillas composiciones fueron luego un repertorio básico para la discografía de Los Huasos Quincheros y otros músicos, y un puñado de sus estribillos quedó además grabado en la memoria popular.

Delia Valdebenito

"Pop folclórico" es el término que eligió Delia Valdebenito para describir sus compocisiones, reunidas en Cantos del alma, su primer trabajo tras el disco introductorio de cinco canciones Delia Valdebenito EP (2014). Su posición como cantautora en la ciudad, su formación dentro de la música popular y sus estudios de canto con Arlette Jequier (Fulano, MediaBanda) y de composición con Jorge Aliaga, marcaron así esa condición principal en el terreno del pop. Pero su cantautoría fue, además, tomando elementos del folclor chileno, sureño y andino, ritmos de 6/8 y aires naturales de la cueca y el huayno para depurar una propuesta personal con banda eléctrica, que pronto ubicó a Deliva Valdebenito entre la nutrida escena de cantautoras en esta línea: desde Natalia Contesse a Pía Zapata, y desde Paula Herrera a Analí Muñoz.