Marilin Ulloa – La Pispireta

El adjetivo popular de «pispireta» define y designa a una persona astuta y risueña, y el es nombre musical que la cantautora sureña Marilin Ulloa Díaz escogió como identidad propia, en una tendencia que ha rebautizado a distintas exponentes del canto popular de la generación de los años ’10, desde La Chinganera y La Andariega hasta La Canarito y La Charawilla. Cantora, poeta, guitarrista y acordeonista, las canciones de La Pispireta se nutren de la naturaleza de Villarrica, el lugar donde nació, se crió y vivió, el pulso de la tierra, la lluvia y los lagos, y muestran un estrecho vínculo con la cultura mapuche, todo lo cual se advierte en su primer disco, Niña tierra (2016).

Fechas

Villarrica - 17 de octubre de 1990

Décadas

2010 |

Géneros

Hija de padre cantor y madre temporera, creció al interior de una familia abundante donde el canto popular y la guitarra campesina eran muy presentes. Desde ahí, en Villarrica, Ulloa escribió poesías y melodías que configuraron sus primeras piezas. A los 18 años emprendió un viaje por Latinoamérica que a la larga la llevaría a componer e interpretar canciones. Marilin Ulloa describe su aprendizaje musical como «formación empírica», lejos de la academia y los estudios formales. Así llegó a ser cantora, autora, guitarrista y acordenonista, y como intérprete del acordeón piano de 48 bajos también integró el Ensamble de Acordeones de Concepción.

En una historia donde aparecen como referencias el canto y la música mapuche, junto con la creación de Violeta Parra, Víctor Jara y Quelentaro, La Pispireta acumula estudios diversos de etnomusicología y educación, además de sucesivos recorridos por Bolivia, Perú, Ecuador, Argentina, Paraguay, Uruguay y lugares de Chile donde ha tenido contacto con las raíces.

En 2014 ganó el festival de folclor «Brotes de Chile más joven», en 2015 apareció en el disco Frontera sur, un álbum colectivo a partir de una serie de documentales independientes, que presentó a cantores y autores del Wallmapu alrededor de la interrogante «¿existe una música distinta desde el Biobío al sur?». Allí La Pispereta aportó con tres de sus más destacadas canciones: «Coplas a la resistencia», «Plegaria de la lluvia» y «Querida», la antesala de su estreno como solista, un año después, con el citado Niña tierra.