Canto y trova

Poemas y canciones de amor, de humor o de política fueron parte del oficio del trovador histórico, personaje nacido ya en épocas medievales y que mil años después regresó a la música popular con el mismo sentido. Su figura renació en los años ’60, cuando en América Latina y Europa surgieron autores cuyas canciones –interpretadas con la sola compañía de una guitarra- hablaban de sentimientos personales y temas sociales. Canto y trova son formas modernas de expresión del trovador, quien a falta de despliegue instrumental centra el poder de su música en las letras y en su virtuosismo como ejecutante de esa pequeña orquesta de seis cuerdas. Desde Francia a Estados Unidos y desde Cuba a Chile, los cantautores reaparecieron en la década de los grandes cambios. En nuestro país se activó en el marco de la Nueva Canción Chilena y luego siguió con el movimiento joven del Canto Nuevo, pero su oficio es ahora tan genérico que ha superado todas las etiquetas.

Osvaldo Torres

Osvaldo Torres, compositor, intérprete e investigador, nació en 1953 en Antofagasta y ha permanecido fiel a la identidad cultural de su lugar de origen. Integrante de la primera formación de Illapu y activo como solista hasta hoy, ha dedicado la vida a la poesía, la música y el estudio de la historia, tradiciones y vida de la cultura nortina de Chile.

Isabel Aldunate

Intérprete por definición, Isabel Aldunate es una de las cantantes más versátiles de su generación. Iniciada a fines de los años ’70, ha combinado en una carrera de casi cuatro décadas expresiones como la poesía y el canto comprometido con géneros como el musical y la canción ligera, tanto en sus discos Yo te nombro, Libertad (1984) y Prontuario (1987) como en obras escénicas recientes entre “Valparaíso vals” (2006) y “Gabriela apasionada” (2007), y ha sido además una exponente significativa del trabajo de compositores chilenos como Desiderio Arenas y Joakín Bello entre otros.

Francesca Ancarola

Francesca Ancarola es una figura de la música popular de fin de siglo, que toma elementos de la tradición latinoamericana y las fusiona con músicas de sus tiempos. Si bien comenzó su carrera en los años '80 (con un premio como intérprete en un festival organizado por la revista La Bicicleta y el Café del Cerro, dos ejes del Canto Nuevo), forma parte de la oleada que renovó el género a fines de la década siguiente, reconocible durante esos tiempos bajo el concepto de "novísima canción chilena". Las coordenadas que agrupan a esta generación son básicamente tres: raíz folclórica, textos poéticos de crítica social, y música que desde la academia inician una transformación de la raíz con una mirada contemporánea.

Verónica González

Iniciada espontáneamente en el Canto Nuevo de los ’80, Verónica González no fue una figura habitual en aquellos circuitos de música, poesía y protesta política y social como sus contemporáneas Isabel Aldunate, Cristina González o Rosario Salas. Sus permanentes viajes la ubicaron como una artista de paso por Chile, y fue la influencia de muchos sonidos la que determinó su lugar en la música: una exponente de la world music en Alemania, su lugar de residencia.

Javiera Hinrichs

Cantautora con aguda mirada hacia su entorno social y desde su interior poético, la penquista Javiera Hinrichs tuvo una importante figuración en el concurso realizado por las Escuelas de Rock en Concepción en 2013. Guitarrista y pianista, en sus comienzos integró la banda de rock fusión Pasajera, que en 2011 editó el EP Allá queremos estar. Luego Hinrichs inició un proyecto solista centrado en el canto y la guitarra, e influenciada por el folk, el blues y también el folclor sureño, la música de su tierra.

Claudia Melgarejo

La pródiga generación de voces y compositoras femeninas del Biobío tiene en Claudia Melgarejo a una cantautora que recorre largos trayectos musicales, caminos que se inician en las raíces del canto campesino sureño y que desembocan en la música pop moderna. Ese tránsito queda expuesto en los cinco años que separan sus primeros discos autorales, Afín (2012) y Feroz (2017), donde ella pasó desde la influencia de la guitarra campesina al uso de la guitarra folk, aunque en ambos momentos utilizó afinaciones no regulares de la tradición.

Luis Alberto ‘Pato’ Valdivia

Investigador, cantautor, compositor e integrante de conjuntos claves del movimiento del Canto Nuevo como Illapu, Aquelarre y Abril, Luis Alberto Valdivia, conocido como Pato Valdivia, fue uno de los nombres centrales del canto de autor en Chile.  Fue parte de Illapu sus sus orígenes a comienzos de los años '70 en Antofagasta, y retomó su vinculación a ese grupo entrados los años '90, la época de mayor popularidad del conjunto. Entonces actuó como productor y es compositorde canciones claves. como el popular "Lejos del amor" , "El pozo de mis sueños" y parte de los "Tres versos para una historia". Desde entonces alternó su oficio productor musical con el de gestor cultural.

Osvaldo ‘Gitano’ Rodríguez

La Nueva Canción Chilena tuvo muchas voces, pero pocas se dedicaron a investigar el fenómeno que vivían. Osvaldo Gitano Rodríguez, poeta de Valparaíso, trovador y ensayista, fue quizás el único que documentó la época con un estudio amplio sobre el género y todo el movimiento social de los años ‘60 y ‘70. Cantores que reflexionan y La Nueva Canción Chilena son los dos ensayos que dedicó al movimiento, y que escribió mientras vivía su exilio en Europa.

Florencia Lira

Pese a que su debut, cuando tenía veinte años, la puso en el mapa de una electrónica independiente, en el transcurso de su primera época creativa Florencia Lira se instaló en otro planisferio musical, como compositora, autora, cantante, experimentadora e incluso educadora, con la experiencia que tuvo con niños en etapa preescolar y sobre todo con el descubrimiento de la poesía de una maestra como Gabriela Mistral. Florencia Lira llevó esas vivencias al aplaudido disco La caminante (2016), que vino a cerrar un ciclo personal.

Schwenke & Nilo

Probablemente la expresión más importante del movimiento de Canto Nuevo, desarrollado en Chile durante la década de los '80, fueron los valdivianos Schwenke & Nilo, un dúo que hasta el 2012 mantuvieron casi sin interrupciones los músicos Nelson Shwenke y Marcelo Nilo. Inspirados en la tradición de la canción social, en las inquietudes en torno a las relaciones humanas y en apego a la naturaleza del sur de Chile, muchas de sus canciones fueron auténticos clásicos de los circuitos más activos de oposición al régimen de Pinochet.