Canto y trova

Poemas y canciones de amor, de humor o de política fueron parte del oficio del trovador histórico, personaje nacido ya en épocas medievales y que mil años después regresó a la música popular con el mismo sentido. Su figura renació en los años ’60, cuando en América Latina y Europa surgieron autores cuyas canciones –interpretadas con la sola compañía de una guitarra- hablaban de sentimientos personales y temas sociales. Canto y trova son formas modernas de expresión del trovador, quien a falta de despliegue instrumental centra el poder de su música en las letras y en su virtuosismo como ejecutante de esa pequeña orquesta de seis cuerdas. Desde Francia a Estados Unidos y desde Cuba a Chile, los cantautores reaparecieron en la década de los grandes cambios. En nuestro país se activó en el marco de la Nueva Canción Chilena y luego siguió con el movimiento joven del Canto Nuevo, pero su oficio es ahora tan genérico que ha superado todas las etiquetas.

Desiderio Arenas

Novelista, biógrafo, compositor, rockero, guionista de teatro y cine, Desiderio Chere Arenas es músico como uno más de sus múltiples oficios. Ya en tiempos de la Nueva Canción Chilena hizo en 1968 su primer disco, tanto Los Ángeles Negros como Quilapayún han grabado canciones suyas y ha desarrollado su trabajo por igual en el exilio en Francia y en Chile.

Javier Farías

Cantautor independiente de Santfiago. El año 2001 ganó el Festival de Todas las Artes Victor Jara y el 2010 compuso una serie de canciones a partir de poemas de Armando Uribe, que volcó en el disco Que fue todo esto. (Biografía en preparación).

Verónica González

Iniciada espontáneamente en el Canto Nuevo de los ’80, Verónica González no fue una figura habitual en aquellos circuitos de música, poesía y protesta política y social como sus contemporáneas Isabel Aldunate, Cristina González o Rosario Salas. Sus permanentes viajes la ubicaron como una artista de paso por Chile, y fue la influencia de muchos sonidos la que determinó su lugar en la música: una exponente de la world music en Alemania, su lugar de residencia.

Carola Guttmann

Para cuando Carola Guttmann publicó Escrito en el agua, su primer álbum, una curiosidad musical de excepción la había llevado ya por una labor autodidacta de búsqueda e investigación profunda, y aplicada en decisiones que habían incidido fuertemente en su vida y su trabajo.

Nano Stern

Del grupo de cantautores que comenzó a destacar en Chile a partir del año 2000, Nano Stern ha sido una de los más poderosos y de más amplio alcance. Su estilo se distingue en parte por su asombroso oficio sobre la guitarra, así como su libertad vocacional para plantearse desde un inicio como un músico itinerante y de apuesta global.

Tita Parra

Los vínculos familiares han sido el principal ancla artística de Tita Parra, pero en ningún caso un fin en sí mismos. Cantautora, guitarrista y tecladista, la mayor de las hijas de Isabel Parra le ha dado forma a un cancionero de rasgos autorales, así como a un estilo de interpretación de raíz latinoamericana registrado tanto en sus propios álbumes como en los de otros músicos. Su discografía se distingue por una fusión que acomoda la raíz folclórica entre citas al jazz o la bossanova. Sin temor a la experimentación, parte de su trabajo se ha dirigido por los derroteros exigentes de la electroacústica, con menciones escritas a problemáticas (identidad femenina, medio ambiente, meditación) de hasta entonces escasa reflexión en el cancionero chileno. Sus grabaciones y conciertos han contado con relevantes músicos de acompañamiento y apoyo, como, en diferentes momentos, Emilio García, Pedro Greene, Chicoria Sánchez y Manuel García, entre otros.

Sara Pozo

Una de las cantautoras independientes más interesantes surgidas en la década de 2010 es la portomontina Sara Pozo. Pianista, acordeonista, guitarrista, violoncellista y con un trabajo poético depurado, ha venido desarrollando una propuesta que mezcla la influencia del folk pop de sus tiempos y el folclor de las raíces sureñas. En 2014 ganó el premio para Jóvenes Talentos de Balmaceda Arte Joven, y ya a inicios de 2015 apareció en el concierto de los Balcones del Festival Festival Rockódromo de Valparaíso junto a Fernando Ubiergo. Además ha sido invitada a tocar el acordeón con Camila Moreno, una de sus principales referentes en la canción solista. Sus melodías son también pequeños paisajes natales del puerto y los lagos. Entre las más difundidas están "Mandala", "Canción de cuna", "Canción para olvidar" y "Luna llena", que ha presentado en pequeños espacios de Puerto Montt y también escenarios principales como el Teatro Diego Rivera. Su primer disco es Atmósfera (2016).

Jacqueline Fuentes

El de Jacqueline Fuentes es otro de los nombres de músicos chilenos que se han abierto caminos fuera de Chile gracias a las sonoridades latinoamericanas fusionadas entre sí y con otras influencias, que en el caso de esta cantante y compositora incluyen el folclor y la música clásica. Radicada desde 1995 en Los Angeles, California, ha grabado dos discos y sus canciones han sido antologadas en el catálogo del sello de músicas del mundo Putumayo en EE.UU.