TV pop
Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.
Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque ha sido un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena, aunque desde veredas muy diversas, incluso contrastantes. Como voz del grupo Miel, en los años '70, se desenvolvió en espacios pioneros asociables al rock progresivo. Destacó más tarde como baladista solo, y en la calidad de tal impuso las magníficas "Promesas" (1979) y "Ausencias" (1982) en la competencia internacional del Festival de Viña. Como productor pop ha estado a cargo de populares grabaciones de vocación radial, y hits como "Para que no se muera este amor" (Ariztía), "Quiero saber" (Myriam Hernández) y "Tal vez me estoy enamorando" (Nicole) llevan su nombre en los créditos autorales.
Compositor, cantante, productor y coreógrafo, Pepe Gallinato fue una figura importante de la industria musical chilena en los años sesenta y setenta, con aportes equivalentes en los géneros de la Nueva Ola y el neofolclore. Fue uno de los artífices de programas de televisión tan famosos como "Música libre" (junto a su esposa, la argentina Mirta Furioso) y de otra serie de proyectos que llevaron el pop internacional a las pantallas chilenas.
Un muy inusual giro musical muestra la carrera de Sergio Lillo, un cantante iniciado dentro del auge del Neofolklore, y que integró dos de los más importantes grupos de ese género: Los Cuatro Cuartos y Los Solitarios (este último, con Willy Bascuñán). Sin embargo, fue el pop y la música de raíz tropical la que fue atrayendo cada vez más a Lillo una vez que se alejó del trabajo colectivo, y su carrera solista durante los años ’80 (inevitablemente asociada a los recuerdos de “Sábados Gigantes”) fue la de un baladista de pulso ágil y comodidad ante las cámaras de TV. Para muchos, trascendió sobre todo su apodo: "El ciclón del Caribe". En 1992 se retiró de la música por más de una década, hasta que en la década del 2010 regresó a grabar canciones y presentarse en vivo.
Antes de aparecer como cantante, la viñamarina Magdalena Müller fue actriz y bailarina y sus primeras inclusiones en TV se registran en la teleserie de Canal 13 “Charly Tango” en 2006. Un año después su llegada a la serie juvenil “Amango” y su papel protagónico de Maida de la Fuente la ubicaron como uno de los rostros más populares del teen pop de fin de la década, como parte del mismo grupo Amango, que también lanzó a Denise Rosenthal, Augusto Schuster o Gabriela Ernst. Cercana a los referentes del teen pop y el dance pop, Magdalena Müller canta en los discos El sueño se hizo realidad (2007), Villancicos (2007) y Esto no es un juego (2008). En 2009 se integró a la primera teleserie temáticas adolescentes de la misma estación televisiva, “Corazón rebelde”. Allí apareció otra vez junto a Schuster, Rosenthal, además de Luciana Echeverría, ex integrante del grupo de pop vocal Six Pack. El grupo grabó el disco Corazón rebelde (2009), pero luego Müller optó por enfocar sus siguientes años en la actuación para TV, de modo que se integró a distintos elencos para teleseries, dejando en compás de espera una carrera como cantante pop.
Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).
Loretto Canales es una de las más técnicas y poderosas voces de la década de 2000, categoría que quedó expuesta mucho antes de editar su debut, Loretto (2012). Fue en el lapso que va de 2002 a 2009, cuando apareció como corista en diversos proyectos: desde el pop latino y la balada romántica hasta la música tropical, pero sobre todo a partir de su llegada a una nueva partida de artistas de soul y R&B, con un caudal vocal propio de alto alcance y potencia.
"La meta final" fue la canción que puso al grupo Polémika Miró en alta rotación televisiva y le entregó una breve fama el verano de 2003, cuando se inició la era de los reality shows con "Protagonistas de la fama", emitido por Canal 13, desde donde salió la cantante Catalina Bono. El grupo mixto grabó esta canción, que fue el tema principal del programa y el impacto que generó el formato de telerrealidad lo llevó al estudio para grabar un único álbum de pop latino y romántico con el sello Warner: Mucho más que dos (2003). De todos sus integrantes, la solista Mónica Victoriano siguió presente y activa en diversos flancos de la industria musical, mientras Marcela Perales se mantuvo alternativamente como cantante en un circuito de escenarios y Faryde Kaid se convirtió en conductora televisiva.
Cantante y actriz, Valeria Cox apareció en pantallas durante la última temporada al aire de popular programa televisivo "Rojo, fama contrafama", que dominó las audiencias juveniles hasta 2008 (ese año triunfó Carolina Mestrovic). Allí hizo sus primeras armas como cantante romántica y aspirante a estrella latina. Más tarde se trasladó a México para estudiar teatro en la Unam de Ciudad de México y así extender sus estudios en artes escénicas que inició en Santiago. En 2011 participó en el concurso de talentos "La academia", realizado en ese país, donde fue conocida por su pila, siemplemente Valeria. De esta manera, la chilena engrosó un listado de cantantes nacionales que actuaron en certámenes internacionales, como Loretto Canales, Francisca Silva, Licetty Alfaro, Karen Olivier, Gabriel Suárez, Miguel Garcés y Rubén Álvarez, entre otros.
Miguelo es uno de los nombres más recordados de la abundante oferta musical de la televisión de los '80. En esa escena poco diversa el cantante se distinguió por su informalidad y el uso de baile y sensualidad en sus presentaciones en vivo. Su gran hit fue "Filo contigo", una canción con una escasa rima, pero donde el uso de una expresión juvenil de moda ("dar filo", es decir "castigar con la indiferencia") la convirtió en un fenómeno pop. El año 1985 Miguelo sonó en radios y estuvo en televisión, y en 1986 llegó al Festival de Viña del Mar. Sus canciones son esenciales para describir y comprender la música chilena de la década de 1980.
Marcelo Hernández es uno de los cantantes más emblemáticos de los años ‘70 y ‘80 en Chile. A fines de los 60 fue un mini fenómeno, al ganar un festival de Canal 13 en 1969, y ser elegido como Mejor Intérprete en el Festival de Viña del Mar. Avanzados los '70, se integró como protagonista a la escena de baladistas televisivos de esos años, donde además fue actor y comediante, pero en 1983 toda esa actividad se vio desplazada por el programa infantil Cachureos, que dirige , conduce y canta sus canciones. Aunque hace varios años el programa está fuera de la televisión, sus presentaciones y discos siguen siendo su actividad central . En el 2010 editó un disco de baladas, Volver a empezar, pero el episodio no pasó de ser un fugaz regreso al viejo oficio de cantante.
Antonio y Miguel Zabaleta dejaron huella en el cancionero nuevaolero de la primera mitad de los años '60. Como socios fundadores de Los Red Juniors, los hermanos inscribieron varios hits radiales, entre ellos "Al pasar esa edad", compuesto por Jorge Pedreros y Hugo Beiza, y convertido más tarde en un himno generacional.
La aparición de una Gabriela Ernst de 12 años en el grupo pop vocal Amango a través de las pantallas de Canal 13 ni siquiera es el punto de inicio para de una de las artistas más precoces de las últimas décadas. La cantante y bailarina nacida en 1993 ya contaba con participaciones en discos y en conciertos antes de integrarse al staff de la serie “Amango”, que produjo en 2007 una partida completa de nuevas estrellas juveniles como Augusto Schuster, Magdalena Müller o Denise Rosenthal.
Modelo, celebridad y polémica figura de la televisión chilena, María Eugenia Larraín ha sido desde su bullado noviazgo con el futbolista chileno Iván Zamorano hacia 2002, y luego con su romance con el astro mexicano Luis Miguel y su matrimonio con el tenista Marcelo Ríos, una de las personalidades más recurrentes de la industria del espectáculo. Su salto a la música se produjo en 2011, cuando apareció como cantante y bailarina con "Mi mundo sin ti", una canción pop dance que paseó por una serie de estelares y le redituó nueva exposición mediática.
Conocida como actriz de teatro y televisión, la primera disciplina artística de Amaya Forch fue, sin embargo, el canto, que estudió en la Escuela Moderna de Música y que ha desarrollado de modo más consistente desde alrededor del año 2000. Además de una serie de grabaciones, Forch participó del musical El hombre de la mancha y ha sido jurado de programas televisivos de talentos. Los discos de sus primeros tiempos como cancionista se concentraron principalmente en repertorios latinoamericanos del bolero, la copla y la canción romántica; además de una incursión en el folclor chileno con La consentida (2012) y de colaboraciones con el maestro del piano Valentín Trujillo. En 2019 actuó como voz solista en los conciertos de reinvención de repertorio llevados a cabo por el director Sebastián Errázuriz y el Ensamble MusicActual.
Uno de los más prolíficos compositores chilenos del siglo XX, Ariel Arancibia registró sobre quinientas canciones de su autoría, y no es sencillo escoger cuál es la más famosa: para elegir están los éxitos de la Nueva Ola "Dilo calladito" (Cecilia) y "La gotita" (Gloria Benavides), el éxito de clásico universitario "La ballena" (Sussy Vecky), el tema televisivo "El bailongo" (Don Francisco); y el éxito absoluto de Los Huasos Quincheros, la guaracha "El patito", entre otros. Y además está su fundamental labor como arreglador, en discos tan relevantes como Homenaje a Óscar Castro (1970), de Los Cuatro de Chile. De gran versatilidad musical, durante su carrera se dedicó a las revistas musicales, los clásicos universitarios, la televisión, el cine, el teatro, la tarea de dirección artística que desempeñó en el sello RCA Victor y la composición de música sobre poemas de Pablo Neruda, Óscar Castro, Daniel de la Vega y otros autores. Fue siete veces finalista en el Festival de Viña, donde ganó una Gaviota de Plata en 1972; y meses antes de su muerte, en 1997, fue nombrado socio emérito la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD.
Dos baladas melódicas e intensas, "Mientes" y "Todo por ti", fueron las primeras canciones que pusieron a la actriz, bailarina y también cantante Paloma Soto en circulación radial. Casada con el comediante Stefan Kramer, tuvo además una presencia televisiva casi asegurada. Actuó en las exitosas películas producidas por el imitador y también fue parte del elenco en su recordado espectáculo del Festival de Viña del Mar de 2008. Inspirada por la italiana Laura Pausini y por la estrella nacional Myriam Hernández, su carrera como cantante comenzó a gestarse después de esa participación y llegaría al disco en 2016 con la publicación de Historia de un amor.
Baladista de la generación del prototipo del programa de talentos de canto y baile "Rojo, fama contrafama". Ya antes de llegar a la mayoría de edad, Karin Lissette Cáceres López había tenido experiencia cantando frente a las cámaras en lugar de auditorios con público, en programas televisivos de todo tipo, desde "La mañana del 13" a primera hora del día hasta "Morandé con compañía" pasada la medianoche, pasando además por el estelar "De pé a pá" y el emblemático programa juvenil "Mekano". Su ruta como solista logró un estreno discográfico a sus 35 años: Lo que soy (2018).
Presentada como «la regalona de la ranchera» por sus actuaciones junto a Los Charros de la Comuna de Lumaco en la parrillada La Tuna de Quinta Normal, Angélica Sepúlveda gozó en 2009 de esta categoría mediática a partir de una popularidad que se arrastraba desde su participación en reality-shows en la pantalla chica (como "La granja" y "1810"). Así engrosó una lista de figuras de TV que llegaron al estudio de grabación en la misma década: Willy Sabor, Catalina Bono, Yamna Lobos, Kathy Barriga o Carolina Molina, la más cercana a su estilo de música mexicana. Su relación con la música se inició en la adolescencia, primero en coros de iglesia y luego en grupos de cumbia hasta que recaló en la ranchera. Ya durante su etapa televisiva apareció en locales de Bellavista cantando con el grupo Los Charros Juniors y ahí fue cuando se contactó con la producción del famoso conjunto de Lumaco. Angélica Sepúlveda hizo actuaciones con canciones como "El rey" y "No volveré", y publicó su primer disco bajo el determinante título Rebelde nací.
Michelle Finkelstein es una de las voces femeninas del pop romántico que puso en vitrina el productor Javier Domínguez a comienzos de 2010, una partida de nombres que presentó a las entonces veinteañeras Camila Carlevarino, María de los Ángeles Colas, Paula Awad y Carla González. Todas ellas editaron discos, pero Michelle, que por entonces se presentaba solo con su nombre de pila, publicó sus primeras canciones al cumplir los 30 años. La más importante fue "Hoy", el adelanto de su primer álbum solista.