Andrea Tessa

Intérprete de diversos repertorios con una voz poderosa, Andrea Tessa ha sido referente del canto popular en Chile desde los años ’80. Hija de la soprano lírica Victoria Vergara, la cantante volcó su herencia decididamente hacia la balada, el pop y el jazz clásico. Por los primeros géneros se hizo ampliamente conocida en televisión, mientras que el último lo ha reservado mayoritariamente para sus actuaciones y más recientes grabaciones.

Fechas

Santiago - 01 de enero de 1962

Décadas

1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Andrea Tessa

Gabriela Bade / Iñigo Díaz

La voz en Viña del Mar
Andrea Tessa ya había ganado algunas competencias artísticas en la Scuola Italiana antes de su debut «formal» en la canción. Ese estreno masivo se dio en el Festival de Viña del Mar de 1979, donde obtuvo el premio a la mejor intérprete con el tema «Decir te quiero», de la compositora Scottie Scott. La sociedad con la autora la llevó a ganar ese mismo año otro concurso: el del programa «Lunes gala», de Canal 13. La canción fue «Lost love concerto».

En adelante su presencia en televisión sería regular, convertida en invitada frecuente a estelares y, por cierto, a «Sábados gigantes», el programa que dio espacio a un mismo círculo de cantantes durante los años ’80 (Myriam Hernández, Luis Jara, Andrea Larbarca). A partir de 1984 y hasta 1992 Tessa se volcó casi por completo a la televisión, como conductora del programa de videoclips «Más música». Antes de la llegada de MTV al país, Andrea Tessa pasó a ser un rostro de marca juvenil. Ahí, ella tradujo los textos de la famosa balada anglo «Music», de John Miles, y la convirtió en una canción en español que ella misma interpretó: «La música es mi vida / mi forma de soñar / mi tiempo, mi destino / mi alma, mi verdad».

Su segunda actuación en el Festival de Viña del Mar fue sorpresiva. Tessa aparecía como jurado de la competencia internacional en 1985 y fue invitada sin plan aparente por un Luis Miguel de 14 años a cantar la balada pop «Hablando de ti, hablando de mí». La cantante siguió participando de la industria del entretenimiento en estelares, musicales y teleseries. En 1982 participó con el actor-saxofonista Bastián Bodenhofer en «El show de…», condujo programas como «Especialmente» y «Luz verde» y en 1989 protagonizó la telenovela «Bravo».

Para llegar al disco tomó algo más de tiempo. Fue en 1995 y lo bautizó Páginas. En la producción artística contó con la ayuda de un clásico colaborador suyo, Juan Carlos Duque. El disco estuvo dedicado a un repertorio pop, y la entusiasmó por seguir grabando a un ritmo regular. La siguiente grabación prueba que la cantante no ha tenido urgencia por hacer una carrera artística típica, con edición constante de discos y las consiguientes giras promocionales. Andrea Tessa ha optado por un camino más propio y quizás hasta de bajo perfil en este terreno. En 1997 animó el Festival de San Remo y cantó «Gracias a la vida» (de Violeta Parra) para los italianos.

Lady crooner: trilogía de discos
Andrea Tessa volvería en 2001 al Festival de Viña del Mar para cantar con el baladista afroamericano Peabo Bryson, con quien interpretó la famosa “Tonight I celebrate my love” (balada que también interpretó a dúo con Bryson la chilena Rachel). Fue una experiencia en la Quinta Vergara que en 2017 también pondría a la cantante en ese mismo escenario para interpretar a dúo «After all», invitada por el astro Peter Cetera.

En 2003, Tessa lanzó su segundo disco, Equipaje clandestino (también con producción de Duque). Algunos toques electrónicos y una impronta más sofisticada en el arte de tapa trajeron a la artista a tiempos actuales, pero sin lograr liberarla del todo de ciertos arreglos que la han anclado históricamente al sonido de los años ’80. No obstante, este trabajo logró poner su voz a sonar en las radios con canciones como «Tengo miedo», «Enamórate» y «¿Qué temes de mí?», además de permitirle hacer giras promocionales por el país.

Guiada ya por una inspiración distinta, para la que recuperó las antiguas audiciones que hacía con su madre Victoria Vergara (Tony Bennett, Sammy Davis Jr, Liza Minnelli), Andrea Tessa dio un giro hacia la canción popular norteamericana y entonces se lanzaba en un nuevo proyecto discográfico con la edición de Tribute (2006). Fue su tercer álbum personal (en 2004 figura un álbum temático, Concierto de oraciones), en una asignatura que para Tessa había quedado pendiente desde esa primera juventud: el swing.

Grabó este trabajo de revisión de cancionero standard junto al trío del baterista Alejandro Espinosa y en colaboración estrecha con el pianista Valentín Trujillo y colaboraciones con el trompetista Daniel Lencina. El disco fue presentado en 2007 en un elegante concierto de gala en el Teatro Oriente, poco antes de participar con tres villancicos en estado de swing junto a la Conchalí Big Band en su disco Swinging Christmas (2007). En 2008 cantó la misma «Gracias a la vida» en dueto de voz y piano swing con René Arangua en Montecarlo y luego grabó un segundo disco de standards, más maduro que su debut, con una banda de jazzistas norteamericanos dirigidos por el propio Espinosa y con la intervención del tenorista Claudio Rubio, que se llamó Leaving home (2008).

Su trilogía de trabajos vinculados al swing se completó en 2012, con un álbum de mayores expectativas y dimensiones, que se tituló Jazzy!. Fue un ejercicio de adaptación al lenguaje jazzístico de una serie de canciones de la música popular norteamericana, que Andrea Tessa puso en marcha junto con el pianista, arreglador y director orquestal brasileño Marinho Boffa, y una big band reunida para esta grabación. La cantante interpretó canciones de Ray Charles («You don’t know»), Joe Cocker («You can leave your hat on»), Simpley Red («Holding back the years»), Gino Vanelli («I just wanna stop»), e incluso una llamativa intervención de «Sentencia», del chileno Alberto Plaza.

La muerte de un artífice

El 19 de junio se cumplen 50 años del fallecimiento del músico, como consecuencia de un accidente automovilístico en las afueras de Valparaíso. Desde 1959, el pianista Omar Nahuel encabezó a una generación de modernos jazzistas y dejó para la historia valiosos álbumes con su Nahuel Jazz Quartet en 1963 y 1965.

Adiós a un Chilenero

Los Chileneros, Mario Catalán, Los Chinganeros son algunos de los nombres de la cueca con los que compartió Carlos Pollito Navarro, acordeonista fundamental, que falleció ayer a los 89 años, según informa el sitio Cancionero Discográfico de Cuecas Chilenas. Esta es su historia.