Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Autodefinido como un grupo de música “no experimental”, VariosArtistas ha confundido al auditor a través de un nombre tan genérico que puede llegar a entorpecer los sistemas digitales de reproducción musical. Con canciones de títulos llamativos y adhesivos y letras intrincadas, han editado una serie de grabaciones por el sello Uva Robot, siempre apoyadas en una reconocible propuesta visual.
Aunque con altibajos en su acogida radial, De Saloon destaca como una de las bandas constantes y de carácter surgidas en Chile en la década de los noventa, con una discografía estable y un trabajo ininterrumpido. Su abrazo al pop desde una base rockera ha sido desde sus inicios una marca distintiva, que los ha mantenido con un pie puesto en el circuito independiente de autogestión y otro en la gran difusión radial.
Cantante, autora y actriz de teatro, Francisca Riquelme Artal fue reconocida como la voz principal de la poderosa orquesta afrobeat chilena Newen Afrobeat a lo largo de 14 años, una plataforma desde donde ella se fogueó con liderazgo y despliegue en el escenario y el espectáculo, además de alentarla a investigar la escala pentatónica menor presente en las músicas africanas. Desde entonces comenzó a ser conocida como Fran Ri, el nombre musical que llevaría adelante en un carril paralelo al de Newen Afrobeat en sus búsquedas como solista para una música centrada en el concepto del ritmo, los pulsos y los tambores.
El registro y los modos del crooner han sido los más cómodos para que José Luis Arce despliegue su gusto por el canto, practicado en su caso por más de cuatro décadas y con una presencia televisiva y en escenarios que, por períodos, ha sido intensa. Aunque la asociación inmediata de su nombre lo acerca a Frank Sinatra —«el Sinatra chileno» ha sido una presentación en vivo y en impresos para promocionar mejor sus shows—, su repertorio acoge también canciones popularizadas por Tom Jones, Barry White, Neil Diamond y Lou Rawls; entre otras figuras de la música popular en inglés, sobre todo famosas en los años sesenta y setenta. Invitado habitual a "Sábados gigantes" en los años de más alta sintonía de ese programa, un segundo lugar en el Festival de la OTI-Chile (1989) y otro en el Festival de Viña del Mar 1990 se cuentan entre las conquistas de su trayectoria. Arce es un cantante activo en vivo, integrado también como cantante del extenso ensamble de la Universal Orchestra.
Luego de ser parte del grupo Wentru, la cantante y compositora Francesca Santoro inició un camino como solista, construido con canciones que transitan por delicados arreglos pop, letras reflexivas, melodías nostálgicas y pasajes oscuros y eléctricos.
El canto puro y despojado y la guitarra como única compañía son dos columnas sobre las que se sostiene la música de Amapola Cortés, cantautora chilena con una trayectoria iniciada en las escenas de la música independiente en Ciudad de México y que desde allí ha tenido un posterior eco en Chile. Sus canciones crean paisajes visuales y poéticos, y en ellas se pueden reconocer las raíces folk de la música acústica junto con una proximidad al sadcore. Es un imaginario propio de nostalgia, introspección, melancolía y profundidad, en el que ella va en busca de la belleza depositada en la tristeza.
Natalino es una de las expresiones más exitosas de la música romántica hecha en Chile en la primera década del 2000. Formado por dos hermanos y un amigo, que ya tenían un década trabajando en conjunto con el nombre de La Pé, el trío desarrolló una balada-pop, con claras referencias a la canción italiana, y sus canciones han gozado de una extraordinaria difusión mediática, dentro y fuera de Chile. Su participación en bandas sonoras de teleseries, su presentación en el Festival de Viña del Mar del 2009 y sus ventas superiores a 30 mil copias, en plenos tiempos de crisis discográfica, ratificaron el ascendente camino de Natalino, que desde entonces se ha mantenido, con un importante trabajo internacional.
Aira Miranda es una cantante y compositora pop que despuntó a los dieciocho años con una serie de piezas escritas en inglés, parte de su disco EP Bad habits, editado ese año: "Blind witness", Ashes" y la propia "Bad habits", entre otras. Con estudios de violín y guitarra, en 2014 grabó su primera canción "TV explosions", con la producción de Jorge Koyote. Su música se mueve entre el pop independiente y alternativo, de guitarras y detalles electrónicos.
La experiencia en el grupo pop Betty Boy fue la base de María Paz del Río para iniciar un segundo proyecto, Somos Manhattan, el dúo con Federico Fauda, que tras un extenso período de ensayos, grabó el sencillo "Cero", el punto de partida de su historia.
Esta sociedad a dúo es una de las vetas por las que buscar el trabajo musical del fundador de La Ley y Saiko, Rodrigo Aboitiz. Se trata de un proyecto de pop electrónico, a medias con el más joven pero experimentado Ignacio Redard. Su discografía hasta ahora ha sido una combinación de composiciones propias con reversiones de himnos discotequeros, aunque profundamente reformulados. Así, entre sus publicaciones se encuentran temas originales como "Parquet" y "Lo mismo", con una versión en inglés del clásico "Sin disfraz", de Virus, y otro para la seductora "Lobo hombre en París", de los españoles La Unión.
Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.
Pianista acústico de jazz y eléctrico de otras variantes pop, soul-jazz y funk, Edgardo Parraguez incluso se ha presentado como cantante solista frente a su instrumento. Ha grabado y actuado en vivo en el quinteto post-bop del saxofonista Paulo Montero, el quinteto avant-garde del baterista Hugo Manuschevich y en el trío con órgano Hammond junto al guitarrista Gabriel Feller y el baterista Andrés Celis, que estrenó en 2009 el nombre de Organik Trío.
A los 19 años Ignacio Díaz debutó como el primer guitarrista que incorporó a sus filas la orquesta de swing Los Andes Big Band y allí permaneció por dos temporadas hasta que en 2000 fue sustituido por Gabriel Feller. Así Díaz continuó un camino mucho más enfocado al trabajo de estudio sobre el jazz-rock y la fusión, y también académico, como uno de los profesores más jóvenes de la Escuela Moderna de Música.
Melodías, coreografías y bases electrónicas fueron los tres componentes que sumaron Francisca Villela y Javiera Mena en este dúo de pop apropiado para bailar, cantar y escuchar, y que fue una de las primeras plataformas que expusieron a la futura estrella del pop independiente, cuando ella por entonces merodeaba sus 20 años. Cuando empezaron el dúo en 2003 con el nombre de Tele-Visa, Javiera ya actuaba como solista y Francisca provenía de los grupos Canción de Amor Desea Verle y Exfiesta. En 2006 grabaron su disco debut, Ni tú ni yo, y también figuran en las compilaciones Futuro esplendor (2005) y Electric melodies: Música para una vida feliz (2005). La actuación con la que estrenaron el nombre de Prissa, en septiembre de 2006 en el subsuelo de un club céntrico santiaguino, fue también la última antes de que el dúo se disolviera por la partida de Francisca Villela a Alemania, donde tiempo después formó un conjunto pop de chilenos en ese país, llamado Samanta.
La apuesta de balada pop del Sello Azul en 2005 encontró en la viñamarina Johanna Rezzio respuestas en efecto dominó: Rezzio era joven, atractiva y enérgica, no requería de un equipo de compositores cerca pues escribía sus propias canciones, pensadas para rotar en las radios. Así haría frente a otras figuras femeninas del pop de la época con mayor presencia medial, como Ximena Abarca o Daniela Castillo. La cantautora se presentó a la convocatoria y se adjudicó la edición de Algo más (2005).
Presentada en su momento como "la voz del soul" e inspirada por la estrella afroamericana Aretha Franklin, la cantante Estefanía D'Alençon apareció por primera vez frente al público a través de las pantallas de televisión en 2012, en el programa de Chilevisión "Talento chileno" (que consagró en 2010 a Camila Silva), donde dio muestras de su acercamiento al pop y el soul. En sucesivas intervenciones del certamen llegó a ser semifinalista, lo que proyectó una siguiente etapa de una carrera que ya estaba activa con su disco EP Bolero fugaz (2012). Luego de su paso por televisión, D'Alençon se inició como compositora y productora de un nuevo repertorio para la edición de su primer disco soul de larga duración, titulado De lo humano a lo divino (2015), donde ella recogió elementos del rock, el jazz y el blues, y que tuvo la canción "Vagando por ahí" como su primer single.
No son muchos los dúos que en la historia de la música popular chilena consiguieran tanto el éxito como para traspasar con buenas posibilidades las fronteras. Tal vez Sonia y Myriam sea el único antecedente importante hasta la aparición de La Sociedad, la dupla formada por Daniel Guerrero y Pablo Castro que logró imponer en los años noventa la canción romántica con notable respuesta del público, marcando incluso clásicos radiales, como "Nada quedará". Su historia tuvo episodios internacionales, hasta que al comienzo de los 2000 terminó, y sus dos integrantes iniciaron disímiles carreras en la composición, la producción y el trabajo solista. El 2012 anunciaron una serie de presentaciones en vivo, inaugurando una segunda etapa en la historia de La Sociedad, la que se extendió por cuatro años.
Cuerpo F es un grupo de rock chileno integrado por músicos inmigrantes en Francia, quienes hasta el año 2010 habían tenido distintias experiencias creativas en París. Pablo Rivas, Patricio Lisboa y Tomás Reyes se conocieron en una fiesta en esa ciudad y la conexión musical fue instantánea. En 2011 el trío salió a tocar en salas parisinas con el nombre de Cuerpo F. Un proceso que rindió frutos fonográficos tres años más tarde con su debutante Disco fantasma.
La surrealista imagen de su canción "Vagina dentada" significó la arremetida de Fabiola Alarcón en el campo del rap y la música urbana. Artista visual, cantante y exponente del verso imaginativo, apareció entonces con el nombre artístico de Planta Carnívora en una propuesta controversial debido al atrevimiento de sus textos. Si bien en un primer momento fueron vistos con humor por el medio, poco a poco su proyecto se instaló en las escenas de ese hip-hop en transformación y el trap del fin de la década de los años '10.