Funk y soul

Si la música soul elevó el alma hacia un cielo propio, el funk trajo al cuerpo de vuelta a la tierra. Soul significa “alma”, mientras que para la juventud de color en Estados Unidos la palabra funk significaba “cuerpo”, o más estrictamente, el aroma que exudaba el cuerpo en una pista de baile cuando sonaba esta nueva música. Funk y soul son entonces dos vías de acceso a la música de raíz afroamericana, que tiene sus orígenes en el gospel y el R&B, y más particularmente en el famoso sello Motown con una serie de artistas jóvenes como Sam Cooke, Ray Charles o Aretha Franklin durante los años '50 y '60 en el ámbito del soul, y con el James Brown de fines de los '70 como el máximo referente del funk. 

Ka Efe

Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.

LaMonArt

Una de las agrupaciones de pop y soul latinos más representativas de los años 2000 fue la que dirigió el saxofonista y compositor Esteban Núñez junto a la cantante Lorena Pualuan. Con la inspiración de las orquestas funk de bronces americanas como Earth, Wind and Fire y Tower of Power, LaMonArt (expresión que representaba a "los monos artistas") transformó cierto circuito juvenil en una interminable fiesta de viernes.

Rulo

Fue una sorpresa la que en 2016 dio Rulo (David Eidelstein) al presentar su primer disco como autor solista, y no porque resultase inesperado un trabajo por fuera de su popular grupo, Los Tetas. El músico ya había mostrado hasta entonces otros proyectos y colaboraciones (como en el dúo Esencia), pero de todos modos Vendaval lo largó por un camino nuevo como autor e intérprete. No era esta vez el funk ni el R&B la base de su sonido, sino la tradición del vals peruano, la bossanova y la cueca brava lo que guiaba la autoría de sus propias canciones. A los 38 años, Rulo, conocido hasta entonces sobre todo como bajista, se afirmaba así con orgullo como un cantautor latinoamericano, uno que añade influencias hoy como residente de Ciudad de México, donde se emplea como parte de la banda de Mon Laferte, sin abandonar sus proyectos solistas: «Es el resultado de una vuelta súper larga, y agradezco haberme dado el tiempo. Encontrar mi identidad como autor era un anhelo muy grande. Lo que más me interesa en la vida es ser compositor».

Samuel Concha

El bajista eléctrico Samuel Concha tenía apenas diecisiete años en 1997 cuando fue reclutado por el saxofonista de jazz latino Raúl Gutiérrez para participar en la versión chilena de su orquesta Irazú, formada en Alemania en 1981. Concha grabó una serie de discos con la agrupación y desde allí comenzó a definirse su posición dentro de la música de fusiones, que incluyó proporciones diversas de jazz, funk, rock, pop y música latina.

Enrique Luna

Según apunta la historia de la música popular en Chile, el primer bajista eléctrico del jazz nacional fue este legendario músico peruano. Enrique Luna antes que Jorge Toscano Vidal, Ernesto Holman o Pablo Lecaros. Luna marcó la orientación con su particular operativa improvisacional sobre las cuatro cuerdas y, sobre todo, como pivote de un grupo de jazzistas modernos desde fines de los '60.

K-réena

K-réena es un pseudónimo de absoluta fantasía funky utilizado por la cantante Katherine Macarena Contreras Contreras, como representación fonética de una contracción entre sus dos nombres. K-réena pertenece a la camada de artistas vinculados al R&B que aparecieron con decisión en la segunda mitad de los años 2000: Loretto Canales, Go, Rulo, Consuelo Schuster, Martina Lecaros, Mistysa, Celeste Shaw, Carito Plaza, Capy o Ignacio Torres.

Nicole Andreu

Cuando la mayoría de los ejemplares que aparecieron en plataformas televisivas durante los años 2000 fueron cultores de la música pop bailable (Ximena Abarca, Karen Paola) o baladistas románticos (Leandro Martínez, Monserrat Bustamante), una figura como Nicole Andreu vino a ser la excepción de la norma. La cantante se orientó directamente hacia variantes de la música negra: el soul, el R&B y el hip-hop y tiempo después, durante su estada en Europa, confirmó una línea de música urbana, alternando ritmos de reggae, dancehall, rap y soul latino.

Karmaos

Karmaos fue una de las primeras bandas pop de la transición en la década de 1990 y uno de los exponentes del llamado "funky ñuñoíno", comunidad de músicos con gran preparación, estudios en el campo del jazz y la música académica, que abrazaron el estilo desde esa comuna capitalina. Otras agrupaciones afines fueron La Banda del Capitán Corneta, el grupo de Jano Soto e incluso Los Tres en sus inicios. El grupo no dejó discos aunque sí elaboró una serie de videoclips abstractos y autogestionados para sus canciones de 1995 "Estremecidos", "La muerte del rey" y "Bajo la piel". En sus filas presentó a la joven cantante Paula Hinojosa, quien luego sería conocida como locutora radial y videojockey, además del guitarrista Álvaro Asela, el tecladista Vicente Fritis, el bajista eléctrico Rodrigo Galarce, quien se convertiría en un referencial contrabajista de jazz, y el baterista Diego Jimeno, fundador del grupo Feria en 1999, una vez disuelto Karmaos.

Solo di Medina

Recién luego del paso por dos exitosas sociedades (La Pozze Latina y DJ Raff y Solo di Medina), Víctor Flores se animó a imponerse como un músico solista. Su debut discográfico del año 2007, Hembras de marte, no ha implicado el fin de sus colaboraciones y encargos, si bien ha permitido considerarlo como un compositor e intérprete de sello perfectamente reconocible, vinculado a la guía melódica y el cuidado por los arreglos dentro de la corriente de pop de raíz negra que el sanantonino ha pulido hasta brillar.

La TribOo

La TribOo, es decir La Tribu, es un grupo de música afrolatina que explora y combina ritmos del reggae y el funk, además de las influencias de la fusión latinoamericana en sus amplias dimensiones. Pertenece a la oleada de agrupaciones de diversa música mestiza que ocuparon espacios en la década de 2010, como Newen Afrobeat, LaSmala, Manu da Banda, Chilombiana o Mousso, entre otras. El proyecto nació inspirado y como consecuencia de la movilización estudiantil de 2011, a partir del encuentro entre Pablo Roots, su principal compositor, el bajista Miguel Ávalos y la baterista Maite Rojas. Luego se fueron sumando integrantes hasta configurarse como ensamble de gran despliegue y formato escénico, con vestuarios coloridos, bailes y amplio arsenal de instrumentos, principalmente las percusiones y las voces. La TribOo llegó a considerar hasta catorce músicos y fue una plataforma para el despegue solista de, por ejemplo, la cantautora Valentina Marinkovic. En 2015 editaron su único disco, Canto a la tierra.

Guillermo Jiménez

Múltiple guitarrista de la generación de los '90 y nuevo exponente referencial del jazz rock durante esa década, a través del estudio que realizó sobre el enfoque del inglés John McLaughlin y sus trabajos con la Mahavishnu Orchestra. Fue una experiencia que llevó a Jiménez a formar el power trío Lamatraca, con el que publicó los álbumes Brahma (2004), Moksha (2006) y El viaje de Ganesh (2012). Pero en simultáneo, Jiménez actuó como guitarrista en proyectos de soul, funk y pop, integrando diversas formaciones de Feria y de Matahari. En 2015 inició un plan de investigación y reinterpretación de la música de Víctor Jara, que llevó a cabo con la cantante y compositora Cecilia García Gracia, en el proyecto CiudadeDós, que editó un trabajo audiovisual titulado Huellas (2016).

Felamusic

Felamusic es el funky nombre musical del pianista y tecladista porteño Felipe Choupay Muñoz, en cuyo recorrido alcanzó diverso estatus como músico de agrupaciones, pianista de sesión, compositor, solista y productor. Esa versatilidad ha llevado a Felamusic a incursionar en estilos y lenguajes musicales que se mueven desde el pop a la fusión, desde el hip-hop a la música latinoamericana y desde el funk al jazz. Y los álbumes de mediana duración de su primera época dan cuenta de ese alcance, sostenido además en el conocimiento acerca del trabajo en el estudio de grabación: Infinito (2020) y Flexibilidad de la forma (2022).

América Paz

Un disco del grupo Sol y Medianoche lleva su nombre: América Paz. Fue publicado en 1990, un año después del nacimiento de América Paz Soto Domínguez, hija de los músicos de esa banda de rock de raíz folclórica, el bajista Jorge Soto y la cantante Sol Domínguez. Virtuosa solista del bajo activo de seis cuerdas, versátil en los lenguajes del rock, el pop, la fusión, la música progresiva, el funk y el metal, América Paz llegó a ser calificada como "la dama de hierro del bajo".

Nihla

Nihla forma parte de la escena de la música urbana desplegada y multiplicada durante la década de 2020, una generación de nombres que convirtió el aislamiento pandémico en una ventaja creativa, echando mano a las herramientas digitales de producción y distribución de canciones y gestando su propia audiencia. Junto al productor y beatmaker Nass G en 2022 puso en circulación su disco debut, titulado Crónicas de un cora roto, con una amplia variedad musical en estilos y enfoques.

Ismael Oddó

Ismael Oddó es un músico de varias dimensiones. Es parte de Quilapayún desde el año 2003, adonde llegó a ocupar el lugar de su padre, Willy Oddó, asesinado en noviembre de 1991. Pero además de esa militancia, participa en otras agrupaciones como Maestro Juba, un combo salsero con integrantes de Chancho en Piedra, la banda en vivo de Manu Carrasco, y, desde mayo del 2011, en su propia carrera solista, que ya tiene dos discos y se sigue abriendo circuitos en vivo. También ha colaborado como productor o como banda de soporte de músicos como Manuel García, Ángel Parra y Álvaro Henríquez. En 2019 presentó su tercer disco, con canciones basadas en viejas grabaciones dejadas por su padre.

Gloria Pérez

Todas las coristas quisieran llegar a ser solistas, pero no todas las solistas pueden lograr armonizaciones perfectas como las buenas coristas. Agudo axioma vocal que bien conoció Gloria Pérez, una de las voces que desde los '90 y junto a Gisa Vatcky mejor desarrollaron las propiedades de la cantante de apoyo en los micrófonos secundarios.

Goda

En la genealogía de los músicos de soul y rhythm and blues chilenos del nuevo siglo, Goda es un grupo de transición. Originado en la combinatoria entre Go y Da, es decir el cantante Gonzalo Astaburuaga y el baterista David Vásquez, el dúo existió entre 2003 y 2004, y al mismo tiempo fue una plataforma intermedia entre los grupos previos y posteriores de ambos integrantes, quienes en el disco Flash imperial (2003) dejaron testimonio del repertorio y el sonido de Goda. Go provenía de una serie de bandas iniciada con los precursores rockeros Blu Toi en los años '90, y había descubierto la raíz de la música soul para ejercitarla en los grupos Rayos y Samurai entre 2000 y 2002, en compañía de Rulo, ex integrante del combo funk Los Tetas. Y David Vásquez a su vez se uniría al propio Rulo en un nuevo grupo sucesor de Goda, Esencia, mientras Go iniciaba una definitiva carrera como solista con el debutante disco Diamante Romeo (2005). En 2014, tras diez años de trabajo con Esencia, Da comenzó una carrera como compositor y cantante solista con el disco Supervivencia (2015).

Andrés Celis

Como uno de los hallazgos del jazz contemporáneo durante los inicios de la década de 2000, el baterista post-bop Andrés Celis se sumó a una línea de estilo de jóvenes solistas donde tanto Félix Lecaros como Daniel Rodríguez además le precedieron en esos inicios precoces. Alumno del histórico Ricardo Ruiz, Celis desarrolló una identidad dinámica en la batería y sorprendente en variantes musicales percutivas, dado que además siguió el modelo de la escuela de Max Roach.

Latin Bitman

Nombres artísticos con leves variaciones (ha sido DJ Bitman, Latin Bitman o Bitman, a secas) ha utilizado durante su trayectoria el músico, productor y gestor José Antonio Toto Bravo, nombre fundamental para la música hecha con máquinas en Chile, desde el año 2000 en adelante. Integró el dúo Bitman & Roban antes de volcarse a un trabajo como productor de música funcional, remezclador de hits y, al fin, creador solista, con vistosas colaboraciones en el camino y notoriedad en el mercado musical de Estados Unidos. Nombre habitual en festivales como Lollapalooza-Chile, su trabajo figura tanto en discos como en videojuegos, series de televisión y publicidad. Sus cruces en estudio y en vivo extienden una lista que incluye a Ana Tijoux,  Jimmy Fernández y Los Tetas, entre muchos grandes nombres locales.