Funk y soul

Si la música soul elevó el alma hacia un cielo propio, el funk trajo al cuerpo de vuelta a la tierra. Soul significa “alma”, mientras que para la juventud de color en Estados Unidos la palabra funk significaba “cuerpo”, o más estrictamente, el aroma que exudaba el cuerpo en una pista de baile cuando sonaba esta nueva música. Funk y soul son entonces dos vías de acceso a la música de raíz afroamericana, que tiene sus orígenes en el gospel y el R&B, y más particularmente en el famoso sello Motown con una serie de artistas jóvenes como Sam Cooke, Ray Charles o Aretha Franklin durante los años '50 y '60 en el ámbito del soul, y con el James Brown de fines de los '70 como el máximo referente del funk. 

Rulo

Fue una sorpresa la que en 2016 dio Rulo (David Eidelstein) al presentar su primer disco como autor solista, y no porque resultase inesperado un trabajo por fuera de su popular grupo, Los Tetas. El músico ya había mostrado hasta entonces otros proyectos y colaboraciones (como en el dúo Esencia), pero de todos modos Vendaval lo largó por un camino nuevo como autor e intérprete. No era esta vez el funk ni el R&B la base de su sonido, sino la tradición del vals peruano, la bossanova y la cueca brava lo que guiaba la autoría de sus propias canciones. A los 38 años, Rulo, conocido hasta entonces sobre todo como bajista, se afirmaba así con orgullo como un cantautor latinoamericano: «Es el resultado de una vuelta súper larga, y agradezco haberme dado el tiempo. Encontrar mi identidad como autor era un anhelo muy grande. Lo que más me interesa en la vida es ser compositor».

Tea Time

Diez años de experiencia en grabaciones, giras continentales, premios y alta difusión junto a Los Tetas dejaron a Tea Time en una privilegiada posición como solista. El principal rimador y compositor de esa banda consiguió tener su disco propio en 2009, presentado entre otro montón de proyectos (incluso un libro de poesía) que refleja la diversidad de sus inquietudes. Camilo Castaldi, su nombre real, ha colaborado con incontables músicos chilenos y es parte también de las grupos como Funk Attack y Criminal Jazz.

Ignacio Torres

Mixturas que balancean melodías del R&B, soporte rítmico del hip-hop, atmósfera de la electrónica chill-out e ingredientes sonoros del jazz aparecen en la música de Ignacio Torres, cantante, compositor y multi-instrumentista de la joven generación del neosoul chileno que despuntó durante la década del 2000 y en su caso a los 20 años sobre el fin de esa nueva época para la música de raíz negra. En ese ambiente ha compartido espacios con nombres mayores del circuito, como colaborador de Pedro Foncea y de Matahari, banda que en 2011 teleoneó a Jamiroquai con Torres en los micrófonos del coro, además de Go y Carito Plaza como primeras figuras de un recambio generacional. Pero Torres también es parte de la oleada de voces y autores del soul que integran figuras como Martina Lecaros, Daniel Donoso, K-réena y más adelante Francisca Riquelme. Su discografía incluye títulos a lo largo de todos los años 2010: Ahora es cuando (2012), Unplugged (2016) y Esencial (2020).

Júpiter Jack

La rotativa de solistas vocales nunca fue un impedimento para el acid jazz que montó Júpiter Jack en un activo circuito de clubes capitalinos de espacio reducido. Óscar Sepúlveda, su productor, guitarrista y líder lo estableció así desde los mismos comienzos como núcleo en el home studio y hasta su conformación como ensamble de escenario, inspirado en los modelos de los versátiles proyectos ingleses como Incognito o Brand New Heavies y desarrollando una propuesta musical sobre funk, soul, R&B y jazz electrónico.

Los Bipolares

Tres músicos jóvenes pero de enorme experiencia se asociaron en Los Bipolares poco después de comenzar a trabajar juntos en Inti-Illimani Histórico. Entre otras bandas, Camilo Salinas había pasado ya por los Pettinellis, Los Tres y Ángel Parra Trío; Fernando Julio fue integrante de Javiera & Los Imposibles; y Danilo Donoso apoyó en vivo a Anita Tijoux y a grupos como Bizikleta.

Meridiano

Iniciada hacia 2009 como banda de covers brasileños, Meridiano adquirió una fisonomía propia una vez que sus integrantes comenzaron a escribir canciones originales desde un enfoque pop y soul moderno, con un sonido calibrado y elegante. El proyecto original también basó su estilo en lo que durante la década de 2000 venía haciendo el grupo Feria, y de hecho su cantante —Marcia González— llegó a presentarse como vocalista de este grupo de pop-soul como sustituta de Cristina Araya en 2012. De todas formas, en ese período Meridiano no abandonó el trabajo propio y aunque también modificó su formación a través del tiempo, editó discos de nu soul que representaron sus edades: Tacto (2011), con un quinteto donde el guitarrista Gonzalo Hidalgo tuvo protagonismo, y luego  Americano (2014), con la banda convertida en cuarteto apoyada por una segunda voz femenina. Meridiano continuó así una escuela de banda eléctrica y frontwoman que antes desarrollaron agrupaciones como Matahari, LaMonArt, Alüzinati y los propios Feria, entre otras.

La TribOo

La TribOo, es decir La Tribu, es un grupo de música afrolatina que explora y combina ritmos del reggae y el funk, además de las influencias de la fusión latinoamericana en sus amplias dimensiones. Pertenece a la oleadade agrupaciones de música mestiza que ocuparon espacios en la década de 2010: Newen Afrobeat, LaSmala, Manu da Banda o Chilombiana, entre otras.

Afarentis

Afarentis fue el grupo que Moyenei Valdés formó y lideró luego de su compleja y controversial salida de Mamma Soul en 2002. La cantante de soul latino comenzó a trabajar con este proyecto en 2003, con la colaboración de Panty, en una convocatoria de nueve músicos provenientes del R&B, el funk, el jazz y la música afrolatina. En consecuencia, según la propia Moyenei Valdés, Afarentis se convirtió en una sucesión de las ideas musicales que desarrolló mientras estuvo en Mamma Soul. Afarentis, sin embargo, no logró instalarse en la escena musical y salvo algunos conciertos entre 2003 y 2004, el grupo fue perdiendo presencia, en paralelo a la aspiración de Moyenei Valdés de iniciar una experiencia completamente en solitario. El grupo alcanzó a escribir una docena de canciones para el disco Evolución, que nunca fue publicado. Entre ellas aparecen “Cuando digan la verdad”, “Corruptos”, “Educación” y “Sabor tibio”, con temáticas de protesta política histórica y contingente. Hacia 2006, Moyenei Valdés se radicó en México para continuar su ruta solista con el disco Estreya morena.

Cutus-Clan

Para el clan de los hermanos Cuturrufo, reconocidos músicos de Coquimbo, una de las formas de "aterrizar" fue a través de la música del Cutus-Clan. Porque ésta fue históricamente una familia religiosa, devota del culto mariano y sus integrantes activos peregrinos al santuario de la Virgen del Rosario de Andacollo. Así fue como el compositor y percusionista Rodrigo Cuturrufo (n. 1968) llegó a crear el grupo Vernáculo, cuya música se planteó como ofrenda a la “chinita” (Viva la chinita de Andacollo, 1999). El Cutus-Clan representa la otra vida de los Cuturrufo, la de las boites y la cumbiamba (la movida de la cumbia en el norte chico), la de la fiesta en la tierra.

Monobongo

La banda de Joe Vasconcellos es el punto de partida de este grupo, iniciado por dos de sus más experimentados integrantes. Con el guitarrista Cristián Carvallo (también integrante de De Kiruza) y el percusionista Matías de Lara (de Barracos) a la cabeza, Monobongo se sumó al repertorio chileno de reggae, funk y raíces afro y latinas a lo largo de cinco años de vida y con dos discos grabados.