De Kiruza

De Kiruza fue un grupo pionero en la introducción de ritmos negros (afrocaribeños, principalmente) en Chile, y una de las bandas más innovadoras que pasaron por la escena de música local durante los años ’80. En plena dictadura desarrollaron una fusión que bebía del funk y el soul, sonidos apenas cultivados hasta entonces en Chile, y que ellos combinaron con elementos latinoamericanos y temáticas tercermundistas, creando un cóctel único en este lado del mundo, y que resultaría de gran influencia para posteriores grupos de hip-hop, funk y afines.

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Años

Santiago, 1987 - 1999
Reunidos en 2007

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

De Kiruza

Integrantes

Pedro Foncea, voz y percusión (1987 – 1999 / 2007 – •).
Mario Rojas, guitarra, (1987 – 1990).
Óscar Carrasco, bajo (1987).
Jorge Lobos, trompeta (1987).
Segundo Osorio, bajo (1987 – 1988).
Gustavo Schmidt, teclado (1988).
José Luis Araya, percusión y teclado (1988 – 1990).
Andrés Cortés, bajo (1988).
Eduardo Correa, batería (1988 – 1990).
Celso Barría, bajo (1989).
Igor Saavedra, bajo (1989 – 1991).
Jorge Donoso, saxo (1989 – 1990).
Juan Cristóbal Meza, teclados (1990).
Ángel Parra Orrego, guitarra (1990).
Nelson Arriagada, bajo, contrabajo, chelo (1991).
José Miguel Cote Foncea, batería (1991 – 1999? / 2007 – •).
Felipe Foncea, teclados (1991 – 1999? / 2007 – •).
Sebastián Almarza, teclado (1991 – 1999? / 2007 – •).
Cristián Carvallo, bajo (1991 – 1999?).
Leo Ahumada, guitarra (1991 – 1999?).
Roberto Trujillo, bajo (2007 – •).
Jorge del Campo, guitarra y voz (2007 – 2009).
Loretto Canales, voz (2007 – •).
Paola Cortés, voz
Silbert Fernandes da Silva, percusión
Javiera Vinot, voz

Jorge Leiva / Marisol García

Si bien sus canciones nunca tuvieron impacto masivo, hoy son un referente a la hora de establecer hitos de la música local. Fueron los primeros en grabar un rap en Chile, por ejemplo, y ampliaron los estilos y ropajes en los que podía presentarse la canción de militancia política. Por la banda han pasado músicos que luego han destacado en grupos como Dracma y Lucybell, además del talentoso desarrollo solista que luego han tenido sus fundadores: Pedro Foncea y Mario Rojas. A fines del año 2007 la banda anunció una reunión que se encuentra ya en marcha y que ha incluido un disco de nuevas composiciones.

Todo partió en un taller literario
La historia de De Kiruza está asociada indisolublemente a la de su vocalista, Pedro Foncea, un joven educado con los jesuítas del colegio San Ignacio-El Bosque, pero que hacia mediados de los años ’80 militaba en el PC y no abandonaba su pasión por el fútbol. Luego de un viaje a Brasil, Foncea conoció en 1986 al músico Mario Rojas en un taller literario que entonces dictaba el escritor Martín Cerda.

Rojas, era doce años mayor que él, y venía llegando de más de una década de estadía en Australia, Nicaragua y Nueva York. Pero congeniaron bien y comenzaron casi de inmediato a componer canciones en conjunto. La grabación de un demo y el reclutamiento de nuevos músicos (destaca sobre todo la incorporación del también compositor José Luis Araya) dio el vamos definitivo a la banda, en 1987.

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Fotos:

Si bien Rojas se inclinaba por sonidos cercanos a la trova, fueron las inquietudes de Foncea (más bailables, definitivamente) y su talento como percusionista las que dieron con la fórmula del grupo. Ritmos negros, temáticas políticas y una propuesta de ritmo agitado constituyeron el sello de De Kiruza, un grupo con nombre en coa (el modismo puede traducirse como «ándate con cuidado», según una deformación del lunfardo argentino para la expresión inglesa take it easy), y cuyo circuito inicial de presentaciones fue el de actos estudiantiles y conciertos de resistencia contra la dictadura militar. Su apuesta radicaba no sólo en letras de tipo social, sino también en toda una reivindicación de los códigos y temáticas poblacionales. En entrevista con la revista El Carrete, Foncea explicaba que «queremos rescatar a los que siempre pierden, y no por misericordia sino sólo por dignificación de clase. Queremos rescatar la belleza de lo popular; algo así como la frase de los negros norteamericanos: Black is beautiful. O sea: Soy del pueblo, y soy hermoso […]. Este país sufre un racismo desenfrenado».

La canción “De Kiruza”, por ejemplo, se convirtió en una de las más populares de su repertorio, gracias a un verso que se reiteraba en el estribillo y que decía: «Suelta la bolsita de neoprén / eso no te hace bien». Otras de sus primeras canciones incluían la historia de un vendedor de dólares de calle Ahumada (“Gonzalo Huerta”) o la crónica sobre un joven de color en la miseria del apartheid sudafricano (“Olinka”). Sus canciones sacaban al fin la temática social del monopolio que hasta entonces se concentraba en la trova y Canto Nuevo. En 1988, el grupo compuso el tema para la campaña del candidato comunista a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Gonzalo Rovira. Destacaba además, su cuidada puesta en vivo, de alto nivel técnico y brillo en los detalles sonoros.

Su primera publicación fue un cassette homónimo, autoproducido y distribuido luego por Alerce. De Kiruza (1988) vendió la insólita cifra de diez mil copias, e incluyó el tema “Algo está pasando”, el primer rap grabado alguna vez en Chile (contó con la colaboración del futuro MC de La Pozze Latina, Jimmy Fernández). El tema era una fuerte denuncia a las prácticas represivas del régimen militar, y así describió su composición Pedro Foncea años más tarde, cuando fue elegido una de las 50 mejores canciones chilenas por al revista Rolling Stone:

«En el De Kiruza antiguo, hacíamos un trabajo colectivo de taller, y el tema salió así, trabajando en grupo durante toda una tarde. Yo estaba mucho más inmerso en el mundo del hip-hop, pero el Pepe [Araya, co-autor] le dio algo muy especial porque venía de la música afrocaribeña. La historia es parte verdad, parte invención: dos amigos que se iban distanciando, hasta que uno se convertía en sapo. Pero pese a que la letra es bien tensa y dramática, tampoco queríamos dejar de reflejarnos como los gozadores que somos. La canción se pone más política al final, cuando manifestamos: Yo no creo cuando dicen somos millones, que era el lema de entonces de los pinochetistas. Era un Chile distinto, donde se hacía mucho más difícil que ahora soñar con la igualdad».

Éxito en los márgenes
Los buenos resultados del grupo y la intensa agenda de trabajo no se tradujeron, en todo caso, en una difusión masiva. Salvo excepciones. como radio Umbral, De Kiruza nunca trascendió a circuitos mayores, y el propio desgaste interno llevó al desarme del grupo en 1990. Por una mezcla de razones personales (había muerto recién su padre, tenía diferencias creativas con Pedro), el primero en irse fue Mario Rojas, quien se embarcó primero en un proyecto llamado La Merluza (también con otros ex De Kiruza, como Celso Barría, Jorge Donoso y Eduardo Correa) para luego dar inicio a una destacada carrera solista y de investigación musical. En su reemplazo ingresó brevemente el guitarrista Ángel Parra. Seis meses después de su partida, renunció también el tecladista y percusionista José Luis Araya.

Con su banda semicongelada, Foncea decidió postular a la competencia del Festival de Viña 1991, y junto a Javiera Parra subió al más importante escenario de la época para interpretar el tema “Tira la primera piedra”, de Edgardo Riquelme y Sergio Bravo. La canción alcanzó el primer lugar, pero Foncea no alteró por eso sus planes anteriores. Rearmó De Kiruza junto a sus hermanos Cote y Felipe, y grabó un segundo cassette.

Presentes (1991) incluyó un cover para “Te recuerdo, Amanda” de Víctor Jara, y pese a títulos de tan marcado ritmo como en la anterior producción, no logró mayor repercusión. Tras algunas apariciones televisivas, el grupo decidió un segundo receso, que se reactivó recién en 1996. Foncea presentó entonces un álbum de mayor financiamiento y promoción a cargo de una multinacional: Bakán. El disco lanzó a alta rotación radial un single homónimo, que también se incluyó como tema central de una teleserie de Canal 13 (“Adrenalina”). Gracias a la cadencia soul de su melodía, al fin Chile lograba reconocer a Foncea en todo su enorme talento vocal.

A esas alturas, la banda era ya la expresión personal del cantante, quien al año siguiente volvió a hacerse cargo del tema central de una teleserie del mismo canal (“Amándote”, con un tema homónimo basado en una composición del uruguayo Jaime Roos). Su renovada condición de figura pop, le permitió a Foncea coordinar la edición del primer CD antológico de su grupo (Éxitos grandes, 1998), en el que incluyó casi todo el material del primer cassette, temas de Bakán, el hit “Amándote” y una nueva versión para la canción emblemática “De Kiruza”. El disco, que fue presentado bajo el crédito de Pedro Foncea & De Kiruza, de alguna manera hizo justicia a la ausencia de la historia del grupo en los archivos discográficos chilenos.

El grupo se mantuvo como un ente de vida intermitente de ahí en adelante, con sus músicos ocupados siempre en asuntos paralelos (el más destacado, el que desarrollaron Cote y Felo Foncea en Dracma). A contar de fines de los años ’90, Pedro Foncea dejó de centrar su trabajo en el nombre de su vieja banda, y aceptó invitaciones para participar como vocalista de discos de Tiro de Gracia, Gondwana o el propio Mario Rojas, con quien se ha reunido desde el 2002 reinterpretando en vivo temas del grupo que ambos fundaron en plena dictadura. De modo póstumo, los ecos de De Kiruza son reconocidos hasta hoy en el trabajo de bandas de hip-hop o funk, dejando claro que cuando se habla de música negra hecha en Chile un capítulo fundamental fue escrito por este grupo, cuya continuidad en la historia probó ser posible a fines del 2007, cuando Foncea anunció la edición de un disco nuevo y varias presentaciones de reunión con sus hermanos y algunos músicos de la última formación de la banda.

Trabajo de reunión
Música pa’l mundo no apareció sino hasta el segundo semestre de 2009. Según Pedro Foncea, es un disco referido «a qué hubiera pasado si hubiésemos hecho música sin dictadura. Porque hoy tenemos esta oportunidad increíble para construir una realidad distinta». Durante los dos años en que los hermanos Foncea grabaron el álbum, hubo tiempo para que gente como el cantante Juan Antonio Labra, integrantes de Congreso y Funk Attack, las percusiones de Silver Fernández da Silva (Joe Vasconcellos) y Gonzalo Prieto, las voces de Martina Lecaros y Lele Rasalps (cantante de Los Van Van) y hasta un cuarteto de cuerdas de la Orquesta Sinfónica pasaran por el estudio. La música de De Kiruza es longeva pero, sobre todo, colectiva.

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