Funk y soul

Si la música soul elevó el alma hacia un cielo propio, el funk trajo al cuerpo de vuelta a la tierra. Soul significa “alma”, mientras que para la juventud de color en Estados Unidos la palabra funk significaba “cuerpo”, o más estrictamente, el aroma que exudaba el cuerpo en una pista de baile cuando sonaba esta nueva música. Funk y soul son entonces dos vías de acceso a la música de raíz afroamericana, que tiene sus orígenes en el gospel y el R&B, y más particularmente en el famoso sello Motown con una serie de artistas jóvenes como Sam Cooke, Ray Charles o Aretha Franklin durante los años ’50 y ’60 en el ámbito del soul, y con el James Brown de fines de los ’70 como el máximo referente del funk. 

Cyberjazz

Cyberjazz fue el primer proyecto de acid jazz en Chile. Liderado desde 1998 por el saxofonista Ignacio González y el guitarrista e ingeniero de grabación Daniel Lencina Jr , tuvo a la adelantada cantante de jazz Rossana Saavedra como frontwoman y una sección rítmica de jazz eléctrico con Pablo Vergara (teclados), Christian Gálvez (bajo) e Iván Lorenzo (batería), jóvenes y activos músicos del Club de Jazz de Ñuñoa.

C-Funk

Diez años al frente de Los Tetas, una de las agrupaciones emblemáticas del funk-rock chileno de los años '90, jugaron a favor de Cristián Moraga en su escalada solista. A partir del año 2005, el guitarrista, cantante, compositor y uno de los hombres de mayor peso específico en esa banda, cambió definitivamente su álter ego. Moraga fue desde entonces C-Funk, un llamado abierto a “ser funk” y batírselas por sí mismo. Tras idas y venidas, incluyendo una reactivación de Los Tetas en el año 2011, Moraga se incorporó sorpresivamente como guitarrista en 2018 a Chancho en Piedra, sus históricos rivales en el campo del funk.

Matahari

El nombre de Matahari es principal en la línea de músicos chilenos que desde los años '90 a la actualidad han mantenido viva la dedicación al soul, el funk y el acid jazz con formación académica. Antes del surgimiento de grupos como Mamma Soul (funk latino), Feria (pop-soul) o Alüzinati (nu jazz), Matahari fue la primera banda establecida en esa corriente, y se ha alimentado con naturalidad de los distintos integrantes que han pasado por la banda, entre quienes figuran las cantantes Gloria Pérez y sobre todo Ema Pinto, avanzada solista vocal que le dio al grupo la identidad definitiva.

Amanitas

"El funk de las universitarias" tituló el diario La Cuarta para presentar al quinteto femenino Amanitas, una de las agrupaciones que se integró al catálogo del Sello Azul en 2013 con el disco Sale el mundo a gritar!. Ese año logró figuración con sus canciones festivas y conceptuales pero al mismo tiempo de marcada crítica a la sociedad de las desigualdades: "Planeta amanoide", "Papiris trai", "Click faiv" y "Loft de Benni". Amanitas llegó a ser considerada entonces como una banda sucesora de Mamma Soul. Sin embargo, el grupo evolucionó hacia una música de mayores abstracciones que aquel rítmico impulso de los inicios, explorando las dimensiones y alcances del dream pop o el synth pop, que ellas presentarían en sus siguientes álbumes, como Amor celeste imperial (2017).

Los Minimás

Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.

Edison Belmar

Guitarrista y compositor, Edison Belmar ha desarrollado su carrera desde los terrenos de la fusión, con especial inclinación al jazz y la música de raíz latinoamericana. El músico fue miembro fundador del grupo Matahari, y junto a ellos recibió el premio Altazor 2003. Su currículo también incluye colaboraciones y grabaciones junto a gente como Jano Soto, el grupo de rock Coyote y el trío Contrapunto. Desde el año 2004 reside en Francia, donde ha desarrollado una intensa labor en torno a la docencia y la intepretación constante en vivo, en solitario o junto a otros proyectos.

Papanegro

Cuando pagaron su primera sala de ensayo en 1998, los músicos de Papanegro dieron inicio a una historia que a pesar de fundarse en el funk trata incesantemente de despegarse de las etiquetas. En los discos Superactivo (2003), Compacto (2005) y 7 (2007) han dispuesto una especie de post funk con sección de metales y un sello musical propio, que incluye acid jazz y rock en proporciones iguales. Con esos elementos se han convertido en un referente de la música de raíz funk, parte de una generación que incluye a Chancho en Piedra (1993), Los Tetas (1994), Mamma Soul (1998), Raiza (2000) y Funk Attack (2004).

Carito Plaza

Destacada en su trabajo junto a bandas como Ovolo y FunkReal, Carito Plaza ha sido una de las voces más persistentes en el cultivo local del soul, funk y R&B. Luego de dos álbumes junto a esta última banda, la cantante y autora ha avanzado en un trayecto solista, y en la colaboración junto a músicos como C-Funk, Boomer, Solo di Medina y Latin Bitman.

Tea Time

Diez años de experiencia en grabaciones, giras continentales, premios y alta difusión junto a Los Tetas dejaron a Tea Time en una privilegiada posición como solista. El principal rimador y compositor de esa banda consiguió tener su disco propio en 2009, presentado entre otro montón de proyectos (incluso un libro de poesía) que refleja la diversidad de sus inquietudes. Camilo Castaldi, su nombre real, ha colaborado con incontables músicos chilenos y es parte también de las grupos como Funk Attack y Criminal Jazz.