Martina Lecaros

La cantante y compositora Martina Valenzuela lleva por segundo apellido Lecaros, y fue de las últimas artistas en aparecer en la fotografía familiar de este conocido clan de músicos. Pero en los conciertos y apariciones en discos, ella es Martina Lecaros. Así quedó acreditado en su primer álbum solista, Sintiendo (2009), donde expuso un buen caudal de energía y ritmo en sus canciones de corte pop y soul.

Fechas

Santiago - 23 de octubre de 1985

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Martina Lecaros

Iñigo Díaz

Hija de la cantautora Nené Lecaros, no siguió los pasos musicales de dos importantes generaciones de jazzistas (Mario Lecaros, Pablo Lecaros, Roberto Carlos Lecaros y Félix Lecaros). Martina se orientó hacia la música de raíces negras: R&B, soul, funk. De este modo se unió a una naciente escena de cantantes contemporáneas en la década de los 2000 como Loretto Canales, Consuelo Schuster, Julia Sandoval, Vanessa Valdez, Elisa Arteche, Celeste Shaw y Mistysa, entre otras figuras.

Antes de debutar como solista a los 20 años, Martina tuvo aprontes a través de apariciones con De Kiruza y de participaciones en discos de Octopus King (Cocktail, 2005), de Daniela Conejero (Ángel de Ciro, 2006) y Carito Plaza (Sabor a chocolate, 2009). Las colaboraciones con el tecladista y productor Felo Foncea se tradujeron poco después en su primer álbum de canciones autorales, Sintiendo. Allí grabó “Déjalo fluir”, “Razón universal”, “Melodía frágil” y “Suele suceder”, creación con la que obtuvo un importante premio en el concurso de composición Luis Advis de 2006.

Los años siguientes los dedicó componer canciones para otros artistas, lo que derivó en una variante musical que tomaría mayor protagonismo en la década de 2010. Así, compuso temas como “En tu jardín”, para Ana María Meza; “Elévate” y “Nuestro amor”, para Daniel Donoso; la canción de pop adolescente como “Detesto”, para Kel Calderón), y más adelante nuevo material con los hermanos Álvaro y Gonzalo López, para el grupo López, además de la aplaudia “Cambio de piel” en coautoría con Denise Rosenthal, muy en su estilo de pop colorido.

Mientras, sus estudios de armonía con Toly Ramírez le permitieron profundizar en el oficio de la creación y el arreglismo que dio frutos en Araucaria (2012), un disco de mayor influencia de la música latinoamericana, que ella misma produjo y dirigió. Pero su alcance sería mayor ya iniciada la treintena de edad, con Martina Lecaros en nuevos niveles de autoría de canciones, que quedó de manifiesto tiempo después con Estelar (2018), álbum producido por Marcelo Aldunate, donde ella se movió desde el pop, el soul y el funk bailable, hasta la nueva influencia de los ritmos urbanos.

Ángel Parra y el agua bendita

Cuatro canciones integran el primer repertorio del guitarrista frente a su nueva banda, Los Retornados, con quienes se presenta este sábado 23 en El Clan. Junto a José Miguel Carrasco (guitarra), Tomás Brunetti (bajo) y Nicolás Pozo (batería), Parra mostrará el EP Agua bendita, anticipo de su venidero disco de rock, blues, rockabilly y música popular chilena.

Trece películas mudas chilenas

La Cineteca Nacional eligió composiciones del músico viñamarino para sonorizar documentales y registros históricos de entre 1950 y 1970, sorprendentes cintas de su colección.