1980
Según apunta la historia de la música popular en Chile, el primer bajista eléctrico del jazz nacional fue este legendario músico peruano. Enrique Luna antes que Jorge Toscano Vidal, Ernesto Holman o Pablo Lecaros. Luna marcó la orientación con su particular operativa improvisacional sobre las cuatro cuerdas y, sobre todo, como pivote de un grupo de jazzistas modernos desde fines de los '60.
Apenas nueve meses duró la actividad de Los Jorobados, pero el filo poético de sus letras nihilistas y su furia escénica alcanzaron a crear en torno a ellos un pequeño culto, y a insertar al grupo dentro de la naciente escena punk chilena de su época (si bien el grupo prefirió citar como influencias el sonido rockero y/o experimental de gente como Jimi Hendrix y King Crimson). De modo póstumo, diez años después de su separación, la banda se reunió para grabar el único registro que existe de su trabajo.
Fernando Carrasco es un musico versatil. Compositor, formador e intérprete eximio de guitarra, charango, acordeón y otros instrumentos, ha sido protagonista de distintos momentos de la historia musical chilena. Llegó a Santiago a los 18 años a estudiar al Conservatorio de la Universidad de Chile, y en apenas dos años fue parte los conjuntos de la Nueva Canción Chilena, Huamarí, Dúo Coirón y una etapa de Los Curacas. Tras el golpe de 1973, integró Barroco Andino, y desde 1977 inició su trabajo solista, donde ha desarrollado varios discos con Aranto, un elenco de diversas formaciones que ha estructurado en función de cada uno de sus proyectos. El 2009 se integró a Quilapayún, un conjunto del que estuvo cercano desde los años 70, y adonde aporta su voz de barítono, composición de canciones y la ejecución de arios instrumentos. Al mismo tiempo, ha sido compositor y arreglador , y el 2020 fue investido como Decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Varias décadas de trabajo en la música de raíz latinoamericana, con fuertes influencias de Europa y del folclor más profundo de Chile, hacen de Inti-Illimani una escuela de sonido y ética para la cultura nacional. Si bien el conjunto se formó en 1967 para dar vida a un repertorio de orientación andina, su larga trayectoria, su paso por el exilio en Europa y las incesantes búsquedas de sus músicos lo han convertido en un espacio de creación y evolución sonora de las más trascendentes. La presente ficha biográfica se concentra en la historia de sus inicios y desarrollo hasta la división del conjunto en dos facciones, ambas activas en un regular y saludable trabajo musical, aunque paralelo: Inti-Illimani ® e Inti-Illimani Histórico.
Juan Amenábar es uno de los mayores compositores modernos de la historia, pilar en el desarrollo de la música electroacústica que tuvo lugar en los años '50. Desde su condición de ingeniero civil también fue precursor de los laboratorios de investigación ideados para la música a través de dispositivos electrónicos. Prueba de ello es el Gabinete de Electroacústica para la Música de Arte (Gema), creado en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile en 1991. Si bien fue autor de piezas vocales e instrumentales para solistas y conjuntos, es considerado uno de los impulsores de la electroacústica en nuestro país y en Sudamérica —junto a los compositores León Schidlowsky y José Vicente Asuar— con su fundamental obra "Los peces" (1957).
Fue la performance escénica y la reflexión política, más que la música estrictamente tal, lo que dirigió los cuatro años de conjunto entre la bailarina Cecilia Aguayo, la artista visual Jacqueline Fresard, la bailarina Tahía Gómez y la actriz Patricia Rivadeneira. Su cruce con el teatro de vanguardia en los años de dictadura y con músicos como María José Levine y Jorge González (quien mantuvo con ellas no sólo amistad sino también colaboraciones) ha ubicado su nombre como un símbolo del llamado «underground» chileno de los años 80. De entre sus integrantes, la que se mantuvo más cercana a la música tras la llegada de la democracia y la disolución del proyecto fue Cecilia Aguayo, quien se integró durante unos años como tecladista de Los Prisioneros y, más tarde, a Jardín Secreto. Aunque el grupo nunca grabó un disco, una compilación de sus grabaciones (con audios de todo tipo, incluso tomados de videos) de esa época fue finalmente editada como LP bajo el sello Hueso Records en 2016 (más, tarde reeditado). Desde entonces, el conjunto ha tenido reuniones puntuales para presentaciones en vivo, siempre en línea de su vocación esencialmente provocadora en asuntos vinculados a las relaciones entre géneros, convenciones sociales y libertad del cánon artístico.
Cerca de su debut como conjunto, Los Aucas tuvo un estreno masivo que marcó por años su historia, cuando en 1982 participaron junto a Pedro Messone con la canción "La tejedora", de Sandra Ramírez, en la competencia folcórica del Festival de Viña del Mar. El tema se volvió excepcionalmente popular, y el conjunto iba a volver a ese escenario a defenderla en la competencia histórica organizada en su edición del año 2000. Pero Los Aucas son un grupo de raíz folclórica de vida propia, con varias publicaciones, e idas y venidas por cambios y disputas entre sus integrantes, que los ha llevado a períodos de pausa y presentaciones en «facciones». Su discografía integra ritmos chilotes, y ritmos nortinos, de zamba, candombe y son.
La historia y el destino trágico de Jorge Peña Hen han quedado asociados para siempre a la vida de Nella Camarda, pero los alcances de su trayectoria exceden esos restrictivos límites. Su trabajo como pianista, profesora y gestora se extiende por ocho décadas de los siglos XX y XXI y la han llevado no solo a diversas ciudades de Chile, sino también a países como Venezuela y Andorra.
Marcelo Hernández es uno de los cantantes más emblemáticos de los años ‘70 y ‘80 en Chile. A fines de los 60 fue un mini fenómeno, al ganar un festival de Canal 13 en 1969, y ser elegido como Mejor Intérprete en el Festival de Viña del Mar. Avanzados los '70, se integró como protagonista a la escena de baladistas televisivos de esos años, donde además fue actor y comediante, pero en 1983 toda esa actividad se vio desplazada por el programa infantil Cachureos, que dirige , conduce y canta sus canciones. Aunque hace varios años el programa está fuera de la televisión, sus presentaciones y discos siguen siendo su actividad central . En el 2010 editó un disco de baladas, Volver a empezar, pero el episodio no pasó de ser un fugaz regreso al viejo oficio de cantante.
La música y la literatura fueron fuentes cruciales de formación para Héctor Tito Escárate desde su infancia, y en su vida adulta este poeta y cantautor ha ido desarrollando de modo autodidacta una actividad que ha tenido siempre esos dos ejes. Su trabajo solista se ha encauzado en los últimos años como parte de colectivos mayores (Muralla China, Tito Escárate & Los Galanes Suplentes), pero también son recordados sus pasos en las formaciones de los grupos Compañero de Viajes y Los Cráneos, desde los años ochenta.
El registro y los modos del crooner han sido los más cómodos para que José Luis Arce despliegue su gusto por el canto, practicado en su caso por más de cuatro décadas y con una presencia televisiva y en escenarios que, por períodos, ha sido intensa. Aunque la asociación inmediata de su nombre lo acerca a Frank Sinatra —«el Sinatra chileno» ha sido una presentación en vivo y en impresos para promocionar mejor sus shows—, su repertorio acoge también canciones popularizadas por Tom Jones, Barry White, Neil Diamond y Lou Rawls; entre otras figuras de la música popular en inglés, sobre todo famosas en los años sesenta y setenta. Invitado habitual a "Sábados gigantes" en los años de más alta sintonía de ese programa, un segundo lugar en el Festival de la OTI-Chile (1989) y otro en el Festival de Viña del Mar 1990 se cuentan entre las conquistas de su trayectoria. Arce es un cantante activo en vivo, integrado también como cantante del extenso ensamble de la Universal Orchestra.
El guitarrista Pedro Frugone asumió la música como vocación temprana, y ha sido hasta hoy persistente en su trabajo y leal a ese llamado. De entre las muchas bandas de las que ha formado parte, las más importantes han sido Anachena, Viena y sobre todo La Ley, con quienes tocó por casi veinte años. Ha colaborado con diversos músicos locales, y en 2007 publicó un álbum solista.
Una triple condición de investigadora, cantautora y gestora cultural ha hecho de Patricia Chavarría uno de los nombres de referencia para la cultura tradicional y el folclor campesino. Un trabajo de más de cuatro décadas se ha plasmado hasta ahora en discos, libros, artículos y videos. También ha realizado cursos, seminarios, conciertos y direcciones artísticas en Chile y en el extranjero. Su labor ha sido reconocida hasta ahora con diversos premios, incluyendo el Premio Nacional de Folklore (1985), la Medalla Bicentenario (2010), el premio a la Cueca “Samuel Claro Valdés” (2011) y el Premio Margot Loyola en la categoría de Investigación (2016). Sus grabaciones la han asociado a músicos como Osvaldo Jaque, Fernando Escobar y el Taller Curarrehue.
Hernán Oliva, a veces conocido como Copito, fue un músico de la historia de comienzos del siglo XX, desconocido en nuestro país dado que desarrolló prácticamente su carrera completa en Argentina, como violinista de tango y orquestas de música popular y jazz, un epítome del solista del violín en la era dorada de la radiofonía y la industria discográfica. Un músico esencialmente porteño, que nació en Valparaíso y murió a los 75 años en la ciudad de Buenos Aires.
Fue a través de De Kiruza que Pedro Foncea dio a conocer masivamente un interés por el canto anclado a la raíz afrocaribeña y la canción social, el cual lo ha distinguido como creador e intérprete. Fundó esa banda en 1987 junto al cantautor Mario Rojas, y permaneció como su vocalista y principal rostro hasta 1999. Su trabajo solista incluye temas para televisión (destaca su grabación para "Amándote", para la teleserie homónima), grabaciones propias para discos colectivos, y la colaboración como invitado a una serie de trabajos de bandas, como Tiro de Gracia y Gondwana. Además, en 1991 su dúo junto a Javiera Parra para el tema "Tira la primera piedra" se quedó con el triunfo en la competencia internacional del Festival de Viña. Su cotización es comprensible: Foncea es no sólo uno de los mejores vocalistas masculinos del último par de décadas en el país, sino también un gestor de iniciativas independientes que se ha mantenido cerca del desarrollo de exitosos proyectos funk y hip-hop.
Aunque su rostro no sea el de un músico reconocible al instante, Juan Guillermo Memo Aguirre ha hecho famosas en toda Hispanoamérica sus canciones para programas infantiles. Durante décadas de trabajo en Estados Unidos, el chileno llegó a musicalizar las versiones en castellano de series animadas de enorme popularidad en los años ochenta, tales como La abeja Maya, El festival de los robots y Capitán futuro. Con sus canciones sencillas y de eficaces melodías, Aguirre es un músico inscrito en la memoria infantil de gran parte de los adultos de hoy, y cuyas esporádicas presentaciones en vivo confirman su enorme aunque atípico alcance. Su oficio, sin embargo, excede ese campo y lo inscribe como un prolífico compositor de canciones, jingles y cortinas televisivas.
En 1982, un grupo de jóvenes vestidos de blanco, subió a tocar instrumentos latinoamericanos al Festival de Viña, con el puro y simple nombre de Agua y una canción "Amanecida", Ese debut, en el marco de la competencia folclórica, fue uno de los pasos finales de este conjunto, cuya carrera se había iniciado ocho años antes, en 1973 en Santiago, y llevó a sus músicos a descubrir y fusionar las raíces latinoamericanas, a radicarse en Brasil entre 1976 y 1980, a escribir un hit popular de los 80, ("La luna llena", que popularizó el cantante Miguel Piñera) y a transformarse en los únicos chilenos que han grabado con el músico brasileño Milton Nascimento. Terminaron su historia en 1982, poco después de su participación en el Festival, y todos siguieron historias musicales por separado. Se reunieron en 1999, y luego se han encontrado muchas veces.
Emilio García es uno de los solistas de la guitarra eléctrica mejor dotados y más virtuosos en el campo del jazz-rock. Alcanzó prestigio e identidad como líder desde mediados de los '90, a la cabeza de poderosos tríos que lo llevaron a ser el heredero de una atlética guitarra de fuerza rockera y aventura jazzística detrás de sus antecesores, Alejandro Escobar (líder de Quilín), Edgardo Riquelme (de Cometa y Alsur), John Clark (de Kameréctrica), Eduardo Orestes (de Ensamble) y Vladimir Groppas (de La Red).
No sólo su nombre y presencia frente al micrófono del grupo experimental, rockero y subversivo Fulano marcó una línea de música en dictadura. También fue el enfoque vanguardista que Arlette Jequier le dio al canto popular el que instauró toda una escuela musical desde el underground. Ocurrió desde mediados de los ‘80, cuando el sexteto apareció por primera vez en universidades y subterráneos con esta joven cantante, y también en las décadas posteriores cuando dos generaciones de voces femeninas encontraron en Jequier un sello musical y una inspiración absoluta. Independizada después de 30 años, Jequier abrió otra rama del canto cuando inició su camino solista con una propuesta que ella definió como "la música de lo impermanente", representada en las canciones de su primer disco, Aire (2018).
Rodrigo Vásquez es un especialista en percusión de ritmos afrolatinos, latin jazz y fusión. Formado en el Conservatorio de Música Universidad Federal de Bahía, Brasil, país donde vivió veinte años, aprendió también la disciplina cubana de los tambores batá y ha desarrollado en Brasil y Chile una amplia carrera como percusionista en vivo, músico de grabaciones, director musical y profesor.