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Chica Paula

Paula Schopf, más conocida como Chica Paula en el plano musical y en el familiar, es una de las integrantes de la legión electrónica chilena en el extranjero. En su caso es además una cuestión de genes: hermana del músico y productor Dandy Jack (Martín Schopf) y del DJ Adrián (Adrián Schopf), ha desarrollado su propia carrera como discjockey y productora entre Chile y Alemania.

Paula Hinojosa

El trabajo solista y junto a una serie de bandas ha ido alternándose en la trayectoria musical de Paula Hinojosa, una chilena con actual residencia en Barcelona, y un recordado paso por la animación radial (el programa "Cuerdas locales" en radio Zero) y la difusión de bandas nacionales en programas de videomúsica ("Vía libre" y "Los sin Sello" en el canal de cable Vía X),  entre 1995 y 2002. Su técnica vocal podría acercarla a un tipo de jazz o de fusión (guiado inicialmente por el estilo vanguardista de Arlette Jequier en sus años junto a Fulano) que la cantante ha ido ampliando de acuerdo a sus sucesivas experiencias profesionales.

Soldado

Autodefinido como una banda de "rock antémico", vale decir de canciones con coros a la modalidad de himnos (anthem), Soldado es una banda de formato clásico de guitarra, bajo y batería, que sin embargo se inició en 2004 como dúo de la mano del guitarrista Jorge Undurraga y el bajista Pedro Ruz. Del trabajo de covers del rock pasío a la composición original. Inspirados por el sonido que va desde The Who y Neil Young hasta Oasis e Interpol, además de la influencia local de bandas como Los Tres, Lucybell y Mecánica Popular, Soldado finalizó en 2016 un proyecto que reunía 52 canciones, lanzadas una a una cada semana de ese año. La síntesis de ese proceso creativo quedó expuesto en su disco debut, La histórica ciudad que soñamos (2017).

GuerrillerOkulto

Más que un músico, Guerrillerokulto se define a sí mismo como «un activista del hip-hop», y es activo como tal tanto en la creación como en la promoción educativa del género y la gestión en torno a sus cultores. Su compromiso con el rap chileno es de larga data (incluso tocó un tiempo en Los Panteras Negras): fue parte del colectivo Enigma Oculto, a fines de los años 90: y en 2000  inició un camino en solitario con su nombre artístico (por encima del civil, Rodrigo Cavieres). Parte de colectivos políticos como La Coalixión y Hiphoplogía, gestor de talleres y más adelante de  encuentros masivos (como el célebre Planeta Rock), en 2004 debutó con su primer disco solista, Versos en resistencia. Desde entonces  ha estampado varias canciones en la historia del hip hop como “Impío” (dirigido a Carabineros), “Motín en la sala” (un reclamo escolar años antes de los movimientos estudiantiles), “Luchín” (una reinvención del clásico de Víctor Jara)  o “MC” (donde hace un homenaje a sus colegas raperos), además de álbumes de concepto claro y nunca banal.

Magaly Acevedo

Cantante y vedette chilena, forjada a fines de los años '60 en clubes nocturnos, como el célebre Bim Bam Bum. En los años '80 fue número frecuente de espacios televisivos, como el Festival de la Una, donde desarrolló también su faceta como cantante, donde brilló sobre todo como intérprete de repertorio tropical, y acuñó el seudónimo de "reina del merengue". En el año 2008, como parte de la lista de Renovación Nacional, fue electa concejala en la comuna de Cerro Navia. Su hija Zafiro se inició a los quince años durante los '90, y en el año 2010 lanzó su primer disco solista.

Mandala

Liderados por el guitarrista Aldo Sandoval en un circuito que va desde Valparaíso hasta Quilpué, el grupo Mandala (que significa "círculo" en sánscrito) ha sido una cara musical en el puerto desde mediados de la década de los 2000, nutrido de elementos del pop y la canción latinoamericana y brasileña junto a toques de latin jazz, que lo aproxima a grupos de como Motete, Fusión Judá, Trifulka o La Guacha.

Los Sayas

"Pop andino" o simplemente "fusión", son las etiquetas con las que se autodefinen Los Sayas, la agrupación liderada por Danny Rodríguez, que nació a fines de los años 80 – con el nombre de Los Yanacochas (los intérpretes de "Camino a Socoroma", ganador del Festival de Viña de 1988) - y que ha desarrollado una carrera , aunque intermitente, que ya completa tres discos y varias participaciones exitosas en Festivales.

Los Changos

Iniciada como banda de rock animadora de fiestas universitarias en Coquimbo, el trío que formaron el guitarrista y cantante Tulio Guerrero, el bajista Guillermo Narváez y el baterista Omar Santander, estudiantes de Ingeniería Civil Ambiental, determinó dar un paso más en la música hacia 2004, cuando comenzaron a escribir composciones propias. El guitarrista Orlando Sánchez, quien estaba participando del ambiente jazzístico de la Cuarta Región, se unió poco después. De esa manera, como cuarteto, Los Changos (nombre obtenido de la étnia sudamericana de pescadores que habitó todo el norte de Chile) se orientaron a una música vinculada a la influencia ancestral precolombina y del entorno natural.

Óscar Andrade

Las canciones de Óscar Andrade han rozado varios géneros y modas, pero nunca se amoldaron a una de ellas en específico. Su obra se encontró en sucesivos momentos con el Canto Nuevo, la trova y el pop, y experimentó un cambio significativo durante los catorce años de trabajo y estudios del cantautor en Alemania. Antes de cumplir los 20 años de edad, Andrade ya había levantado al menos dos hits imperecederos ("Noticiero crónico" y "La tregua"), y ha sido inevitable que el resto de su trayectoria se compare siempre con esas cumbres de popularidad de los años ochenta. Aunque breve, su discografía acumula composiciones asociables a la balada pero también de provocadora observación social, impuesta en televisión y radios incluso en tiempos en que tal opción constituía un riesgoso desafío político.

Rebeca Godoy

La de Rebeca Godoy es una de las voces más persistentes en la canción comprometida en Chile, entregada a su vocación por la música latinoamericana entre sones de bolero, ranchera, tango, vals peruano y la raíz folclórica chilena así como a las causas sociales de las que siempre se hizo parte desde los escenarios, a partir de sus inicios a mediados de los años '70.

Vasti Michel

Con ramas familiares que provienen de La Araucanía en su linaje paterno y desde el Biobío en el materno, Vasti Eunice Michel Castillo se ha definido en el oficio musical como "heredera de cantora campesina".  Como cantautora contemporánea ha tomado el folclor sureño, pero la ha reconvertido en una música de fusiones, lo que quedó expuesto sobre todo en su primer disco: De tierras y asfaltos (2009), donde en sus canciones Vasti Michel habla de ambos mundos.

Amongelatina

Sofisticada y pop, la música de Amongelatina tuvo olor a psicodelia y a kitsch, oscilando durante su historia entre el retro, la bossa nova, el punk y el lounge. La primera formación del grupo se fraguó a partir de la alianza de dos ex tecladistas de Los Santos Dumont y Jirafa Ardiendo (Marcel Molina y Romina Tironi), que con otros dos integrantes pudo levantar un primer disco, 100% poliéster (2000), y presentarse en diversos locales capitalinos, incluyendo un teloneo de los franceses Holden. La partida de Molina y Tironi a España, en 2002, inició la primera rotación de músicos en el conjunto, lo cual no impidió la publicación de nuevo material.

La Cumbia de Patricio Cobarde

Fue el cumpleaños de uno de sus integrantes, según los registros del grupo, el primer escenario para la actuación de Patricio Cobarde. Luego se presentaron en una fiesta de la compañía teatral La Patogallina bajo el nombre de Los Ravotriles del Ritmo, y a fines de 2007 animaron la fiesta de año nuevo del Club de Jazz de Santiago, ya con nombre definitivo y como la más reciente banda del colectivo artístico La Patogallina, encargada en exclusiva del sonido cumbiero. El cantante Martín Erazo y la saxofonista Alejandra Muñoz son integrantes de la propia Patogallina Saunmachín, el otro brazo sonoro de la compañía. Asimismo son parte de Patricio Cobarde el cantante Horacio Hernández, con experiencia cuequera en Los Trukeros y La Gallera, y la dupla entre el saxofonista Edén Carrasco y el baterista Cristián Bidart, ambos de la banda de rock delirante Akinetón Retard. Las influencias compartidas por todo el grupo van desde el famoso cumbiero mexicano Mike Laure hasta los legendarios coquimbanos de Los Viking's 5 y la inmortal Sonora Palacios.

Old Fashion Jazz Band

Fueron algunos de los defensores más acérrimos del jazz clásico en Chile, provenientes de distintos grupos históricos, los que se reunieron en una all stars para retomar sus acciones y formaron la Old Fashion Jazz Band. Fue una agrupación de “preservadores” y cultores de las antiguas modas de lo que se llamó “trad jazz”, y se presentaron principalmente en programaciones didácticas y familiares en el Club de Jazz capitalino.

David Pérez

Saxofonista tenor norteamericano que inscribió su nombre entre los nuevos y muy destacados solistas de la década de 2000. Un caso poco usual dado que Pérez, aún siendo extranjero y con estudios en su país, desarrolló prácticamente la totalidad de su carrera como músico profesional en Chile. En el corto período que actuó como jazzista, Pérez se convirtió en un connotado y respetado solista, y su sorpresiva salida del circuito de alguna manera mermó la categoría que estaba tomando el jazz de esa nueva época. En 2004 publicó su único disco, una mirada impresionista a la ciudad que lo había recibido: Santiago stories.

Roberto Barahona

Mucho más que un baterista aficionado, Roberto Barahona llegó al jazz chileno como un agente de multiplicación de esta música por más de tres décadas. Primero, sentado a la batería. Luego como estudioso del jazz, después como auditor avezado en el lugar de los hechos (vivió por 40 años en las dos costas norteamericanas), y finalmente como productor de grabaciones y discjockey radial. Como todos los que se interesaron por la batería jazzística desde los años '60, Barahona encontró en Lucho Córdova a su gran mentor dentro del swing. Pero bastó que su compañero de ruta Orlando Avendaño alcanzara su madurez como músico bop para que las miradas del medio y, ciertamente de Barahona, quedaran dirigidas hacia el nuevo hombre tras la batería.

Azzu

Una raíz en el folclor del centrino chileno se distingue en María Azucena Gutiérrez —Azzu, a secas, en el escenario—, cantante que al iniciar su trabajo solista volcó a la música pop esos conocimientos adquiridos perliminarmente: María Azucena Gutiérrez es la hija de Miguel Gutiérrez, director del conjunto folclórico infantil Los Grillitos de Graneros. Su actuación en el Festival de Viña del Mar en 2013, como representante de Chile en la competencia internacional, le dio su primera gran figuración masiva en la música pop.

Grupo Albacora

El Grupo Albacora nace en una de las capitales cumbiancheras chilenas por excelencia, Coquimbo, en septiembre de 1987. Según William Carrasset, más conocido como Agüita, fundador, compositor y director musical del grupo, la inspiración de sus composiciones viene del puerto, de lo cotidiano, del trabajo, de la fe, del amor y de la identidad coquimbana. Dentro de sus referentes musicales señala a Los Fénix, de Calama; a Los Cumaná, de la región de Coquimbo, y por supuesto la influencia de las cumbias peruanas que tan sabrosamente han nutrido el repertorio nacional.

Paranoia

En distintas formaciones, la banda Paranoia viene trabajando desde mediados de la década del 2000 un hardcore-punk distinguible y digno de la atención. Una inquebrantable voluntad e inusitada firmeza para cantar sobre abatimientos y amarguras caracterizan sus canciones, a medias entre la confrontación y lo íntimo. «Catarsis mas que nada, no intentamos decirle a nadie que tiene que hacer o como tiene que vivir», han comentado sobre el contenido de su repertorio melódico y empático. «La mayoría son historias o vivencias personales. Evidentemente hay una visión critica de la realidad pero siempre desde la óptica personal».