Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Pop electrónico es el sello con el que se define De Mónaco, la banda que nació el 2013 a partir del núcleo de dos amigos - Carlos Contreras y Bastián Bascuñán. Muy rápido, a comienzos del 2014, debutaron con el EP Umbrales. El trabajo en vivo y sus propias búsquedas los hizo llevó a consolidarse como un trío, con el estudiante de bioquímica Mauricio Cabaña, y con esa formación presentaron su primer LP, El siglo de las luces del 2016, nuevamente producido por el experimentado Pablo Stipicic. Desde entonces han sumado a su creciente agenda en vivo dos giras internacionales. Con tematicas "menos melacólicas" - como han dicho- ya tienen varias canciones de gran presencia en pistas de baile y, sobre todo, de gran tráfico en redes sociales y plataformas como Spotify o YouTube.
Banda asociable al pop europeo, de vida más bien breve y lineamientos novedosos para la escena local. Su noción del cabaret como espectáculo integral fue uno de los principios trabajados por este grupo de sonoridad elegante, pulcra y cuidada puesta en escena, e influencias francesas y británicas (de hecho, varios de sus integrantes provenían del conjunto Play, asociable al brit-pop). Sus exigencias escénicas volvieron su agenda en vivo en un plan selectivo, animado por la publicación de dos álbumes, en 2008 y 2011. Algunos de sus integrantes se sumaron luego a bandas como Jirafa Ardiendo y Población Parlante.
Claudia Elso integra una partida de solistas sureñas con voz propia que se hicieron escuchar a fines de los años 2000 en distintos frentes, desde Vasti Michel y Fabiola González, comprometidas con el folclor, hasta Rocío Peña y Daniela Henríquez, dentro del pop. Su trabajo autoral tomó cuerpo en 2013, cuando publicó el disco Concepción árbol de poder, representativo de la ciudad donde nació y se convirtió en músico.
Una aproximación libre al folclor como raíz de todas las músicas ha llevado adelante Tatiana Passy Lucero González —más adelante rebautizada como LaTaty— a través de una creación mestiza que se proyecta desde allí. Esa experiencia también la alineó alinearse con la llamada "resistencia ternaria", concepto acuñado por el bajista Ernesto Holman, uno de sus profesores. Su primer disco es Küla (2020), una edición de doble temática entre la música de las raíces folclóricas y la transformación de esas mismas raíces, donde pone énfasis en los ritmos naturales de tres tiempos, principalmente representados por la cueca.
El cuarteto de rock instrumental Los Masters fue una de las muchas orquestas que animaron las veladas bailables porteñas en los años '60, al igual que otras como Los Blue Splendor, la primera formación de Los Mac's y The High Bass. Y así como esta última iba a originar a Los Jaivas, Los Masters estaban llamados a dar origen a Congreso, un estatus que por sí solo sitúa a la banda juvenil de los hermanos González en la historia de la música popular chilena.
Una canción ambientada en el capitalino barrio Bellavista de comienzos de los '80 es la nítida postal con que empieza a sonar la historia de Rudy Wiedmaier, un autor y cantante que se inició como trovador de canciones acústicas y que derivó desde el Canto Nuevo hacia el rock, el soul y la adaptación musical de poetas chilenos.
Versátil baterista y estudioso de las músicas actuales, Cristóbal Tobar tiene una historia que transita en diversos caminos simultáneamente, entre el jazz sanguíneo en el que se inició hasta el drum and bass y sobre todo el funk en sus distintas dimensiones. Ocasionalmente DJ y activo músico de figuras del pop independiente como Pedropiedra, Mariel Mariel, Andrés Landon, Marcelo Vergara y el grupo Uruz, Tobar tuvo su estreno como líder con un proyecto de jazz funk al que denominó Nasty Trío y con el que en 2017 llegó al disco: Sucio y sensual.
Con un sonido pop que proviene de un dilatado trabajo musical independiente, María Magdalena Ortiz debutó como María Colores (con un seudónimo creado por su hermano menor) el año 2011 a instancias del Sello Azul. Su disco Llamadas perdidas fue parte de los lanzamientos de ese año de la compañía editora de la SCD y se convirtió en uno de los más difundidos, fundamentalmente gracias a la canción que da nombre al disco, éxito radial del año 2011. Desde ese ángulo del pop, como cantautora Ortiz presentó una serie de álbumes en cierta manera conectados unos con otros en el sentido autobiográfico de su trasfondo, donde ella reflexionó sobre momentos de su vida personal.
Parte de la segunda generación de orquestas de cumbia en Chile, luego de la creación de La Sonora Palacios, este conjunto nació luego de que José Arturo Giolito permaneciera en Estados Unidos a fines de los '60 donde conoció el concepto de "combo", obtenido de la voz anglo combination. Un grupo menos numeroso que la Sonora, con una importante presencia de la percusión, fueron el sello de este grupo, liderado siempre por el baterista Giolito, que antes había tenido ese mismo rol en la Orquesta Ritmo y Juventud. Conocidos sobre todo por el rol de baterista de su líder en programas de televisión, el grupo es responsable de varios hits de cumbia en Chile, y hoy mantiene una intensa actividad en vivo, con un repertorio que trasciende ese género, y que incluye rock, folclor chileno y temas de moda. El 24 de noviembre de 2008, víctima de un cáncer, el líder de la banda dejó de existir, pero tanto sus hijos como los demás integrantes resolvieron seguir adelante con el conjunto.
La compositora, cantante y gestora cultural Paulina Pérez es parte de una generación de músicos que ha revitalizado la raíz de la canción latinoamericana, con enfoques que consideran influencias de un abanico que va desde el jazz al pop, como lo han experimentado Valentina Rodríguez, Cecilia Gutiérrez, Liliana Riquelme o Sara Pozo, en sus distintos ángulos. Su propuesta autoral se mueve entre esos límites para llegar a una fusión que quedó de manifiesto en 2016 en su disco debut, Cuando la mujer se vuelve canción.
Los Verdaderos Cabrera se definen a sí mismos como "una banda de rock chileno". Nacieron como una banda adolescente, más vinculada al punk, y fueron sumando a su sonido el rock de los '60, elementos del pop y tradiciones musicales chilenas, como bandas de la Nueva Ola y Los Ángeles Negros. Lincoyán Viera, líder y voz de la banda (e hijo menor del fallecido cantautor Gervasio), lo resume así: "La necesidad de hacer lo que realmente importa en la música, canciones simples y buenas".
Antes de convertirse en cantante pop, Constanza Patricia Piccoli Molina hizo una carrera como actriz adolescente en series de televisión que posibilitaron su presencia mediática a temprana edad. A los doce años se integró al elenco de "Bakán", de Mega, donde hizo el papel de Cata. Allí permaneció por dos años hasta que emigró a TVN para actuar en la similar "Karkú", donde obtuvo el rol de Cony. Allí compartió el plató con otras futuras estrellas del teen pop como Raquelita Calderón o Luciana Echeverría. Junto a ellas se integró a Six Pack, el grupo adjunto a la popular serie de TV y grabó el primer disco, Six Pack (2007). Después de tres temporadas al aire con "Karkú", Piccoli anunció una aparición como solista con el single “Eres el culpable”, perteneciente al disco Leyenda personal, que grabó en 2010 con Gonzalo Yáñez como productor, pero que entonces no fue publicado debido a su emergente participación en teleseries nacionales desde 2012.
Poco antes del año 2000, la banda Valentina (no confundir con Los Valentina) llevó su nombre en homenaje a My Bloody Valentine, la banda inglesa de noise que fue el principal referente para los de Concepción. Su década de trabajo quedó registrada en dos álbumes, diferenciados por varios cambios en su formación.
Diez años de experiencia en grabaciones, giras continentales, premios y alta difusión junto a Los Tetas dejaron a Tea Time en una privilegiada posición como solista. El principal rimador y compositor de esa banda consiguió tener su disco propio en 2009, presentado entre otro montón de proyectos (incluso un libro de poesía) que reflejaba la diversidad de sus inquietudes. Camilo Castaldi, su nombre real, ha colaborado con varios músicos chilenos y ha sido parte también de grupos como Funk Attack y Criminal Jazz. Su trayectoria en la música muestra una extensa pausa, hacia 2017, debido a graves y públicas acusaciones de violencia contra una ex pareja, entre otros delitos, y que determinaron su expulsión de cualquier proyecto asociado a Los Tetas.
Intérprete y autora de canciones de raíz popular brasileña, Luca Mundaca conservó un pasaporte como el único crédito de que su nacionalidad es chilena. Nació en Concepción como Luca Hernández (cambió al apellido materno) y a los seis años llegó a la ciudad de Valinhos, en el estado de Sao Paulo, donde finalmente se abrió paso como cantautora moderna.
Pese a la difusión radial de los temas "Las ballenas" y la balada "Todo", la corta historia de Barracos no pudo ganarse un espacio en la escena del buen pop que alguna vez protagonizó Upa, la anterior banda de Pablo Ugarte). Dos años de vida, un disco y el teloneo a los Rolling Stones en Santiago fueron los principales hitos públicos de su existencia. Formada en 1993, la banda tuvo que vivir un período en el que la escena de pop y rock chileno aun no alcanzaba la solidez y diversidad que llegaría a tener. Barracos se acabó antes, y al final se convirtió en algo así como la prehistoria del proyecto siguiente de su núcleo fundador: El grupo Ex.
En dinámica de trío, Los Otros ha sido una de las bandas que ha ocupado a Pablo Ugarte, músico y compositor de extensa e intermitente trayecto en la música chilena, desde inicios de los años ochenta, más destacadamente en Upa (otros de los grupos que lo han ocupado han sido Barracos, Los Ex, La Dolce Vita y Los Churi Churi; este último, el conjunto de acompañamiento en una etapa de Lalo Parra). Raúl Carmona y Cristián Opazo completaron entonces la formación de Los Otros, que al poco acordar su sociedad publicaron Planetas, un disco con una mayoría de canciones originales, preparadas especialmente en conjunto, orientado en sus propias palabras según un «estilo cosmopolita-urbano cargado de sonoridades del pop con elementos electrónicos».
Son relatos urbanos en forma de canciones melodramáticas las que el autor, pintor y abogado Luciano Hutinel ha escrito y también ha interpretado en un circuito de música independiente en la ciudad de Viña del Mar y el puerto de Valparaíso. Fue en su primera adultez, recién a los 33 años, cuando Hutinel salió del trabajo oficial como abogado y se abocó ciento por ciento a la creación de pinturas y de canciones que luego editó en su primer disco solista, Hoteles olvidados (2007).
Hija del fundador de Quilapayún, Eduardo Carrasco, Manuela Carrasco debutó el año 2010 con el disco Contando estrellas, con canciones que van de la trova latinoamericana a los aires y nuevos ritmos del reguetón, mezclando letras originales de su padre con música del compositor Quirino Ríos, y que contó con la colaboración de importantes músicos locales.
Aunque su rostro no sea el de un músico reconocible al instante, Juan Guillermo Memo Aguirre ha hecho famosas en toda Hispanoamérica sus canciones para programas infantiles. Durante décadas de trabajo en Estados Unidos, el chileno llegó a musicalizar las versiones en castellano de series animadas de enorme popularidad en los años ochenta, tales como La abeja Maya, El festival de los robots y Capitán futuro. Con sus canciones sencillas y de eficaces melodías, Aguirre es un músico inscrito en la memoria infantil de gran parte de los adultos de hoy, y cuyas esporádicas presentaciones en vivo confirman su enorme aunque atípico alcance. Su oficio, sin embargo, excede ese campo y lo inscribe como un prolífico compositor de canciones, jingles y cortinas televisivas.