Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Cantante de electropop y pop dance con influencias de David Guetta, Black Eyed Peas, y los latinos Belanova y Miranda. Se ha presentado en escenarios de Santiago y Rancagua con puestas en escena que incluyen cuerpo de baile y vistosos vestuarios. El músico presentó sencillos y el 2011 debutó con el disco disco Soy de aquellos, lanzado en la discothieque Blondie, y ese año se trasladó a México, donde ha continuado su carrera musical.
Poco antes del año 2000, la banda Valentina (no confundir con Los Valentina) llevó su nombre en homenaje a My Bloody Valentine, la banda inglesa de noise que fue el principal referente para los de Concepción. Su década de trabajo quedó registrada en dos álbumes, diferenciados por varios cambios en su formación.
En el triángulo de nuevos guitarristas de jazz que despuntaron al finalizar la década de 1980, aparecen Ángel Parra y Pedro Rodríguez, y en un vértice menos visible también se encuentra Álvaro Bello como otro de esos solistas que se abrieron paso hacia el jazz de la transición. Pero el músico chileno hizo su carrera largamente en París, ciudad en la que se radicó desde 1991 y desde la que logró no solo sus mejores momentos como sideman y en el liderazgo de sus propios proyectos jazzísticos, que incluían acordeón francés, sino también como compositor de música para escena y para imagen.
Conocida como la bajista de Amanitas desde 2012, Manuela Reyes abrió una rama nueva en la música como solista utilizando con el nombre de Manul, que ella recogió de su época escolar. Había llegado a esa banda femenina a los 17 años y desde entonces se enfocó como engranaje de un conjunto. En paralelo Manuela Reyes trabajó con la compañía teatral La Candelaria, dirigida por su madre, la actriz Macarena Baeza, donde comenzó a sacar la voz y a cantar canciones. Esa experiencia sería decisiva para la puesta a punto de un proyecto musical propio que tomó cuerpo cuando Amanitas entró en receso en 2019. Con la pandemia, que atrapó a Manuela en una casa familiar del Cajón del Maipo, se concretó el proceso de composición de canciones de Manul. En ese período aparecieron singles como "Detrás del ventanal", "Inusitada", "Hielo" y "Ya nada es lo mismo", la antesala de su álbum Piñata (2024). Contó con la producción Victoria Cordero y narrativamente relacionaba las canciones unas con otras como capítulos de una novela. Manuela Reyes es la hermana menor de la cantautora Amapola Malahierba, quien le recomendó tomar el bajo eléctrico como instrumento. Ella avanzó en ese camino instrumental, que la llevó a sesionar para Javiera Mena, Camila Moreno, Benjamín Walker, Fármacos, Condy y, desde luego, su hermana mayor. Juntas grabaron y produjeron el EP Canciones secretas (2020), en sesiones secretas realizadas en la misma casa del Cajón del Maipo.
Carolina Paz Vallejos se había iniciado como corista en el pop chileno, por ejemplo en la agrupación de Javiera Mena, cuando tomó una identidad musical propia. Hacia 2010 comenzó a mostrarse con el alias de Mamacita en los ambientes de las fiestas y la música electrónica. Su cualidad como DJ y productora le concedieron otros atributos y entonces Mamacita tomó un papel protagónico en esa escena del club chileno, con canciones pegadoras en el campo del house y las pistas. "No eres tú" es una vía de acceso directa a la música de quien terminaría siendo presentada en el medio como "la diva del house del hemisferio sur", en referencia a las fabulosas voces que han dominado la música house en las fiestas, sobre todo en los '90: desde Donna Summer a Madonna. Varias colaboraciones mano a mano con músicos, productores y DJs (Diegors, Dadalú, Fredi Michel, Makaroni, Andrea Paz, QuieroStar, Fakuta, Caterina Purdy) marcaron la década de 2010, con discos EP y otras publicaciones, además de presencia en pistas y clubes de Latinoamérica y Europa. En 2022 publicó el largaduración Antología del drama.
Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque ha sido un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena, aunque desde veredas muy diversas, incluso contrastantes. Como voz del grupo Miel, en los años '70, se desenvolvió en espacios pioneros asociables al rock progresivo. Destacó más tarde como baladista solo, y en la calidad de tal impuso las magníficas "Promesas" (1979) y "Ausencias" (1982) en la competencia internacional del Festival de Viña. Como productor pop ha estado a cargo de populares grabaciones de vocación radial, y hits como "Para que no se muera este amor" (Ariztía), "Quiero saber" (Myriam Hernández) y "Tal vez me estoy enamorando" (Nicole) llevan su nombre en los créditos autorales.
La postergación de los proyectos solista de Ana María Morales y de Marco Antonio Castro, posibilitó el origen del dúo Absolutos, creado en 2012 con la unión de estas fuerzas y la combinación de sus influencias musicales, que alternaron folk, punk, música latinoamericana y también elementos del noise y la música de baja fidelidad. El primer experimento de creación colectiva, como una suma de canciones propuestas de manera individual, se tituló Árbol (2012), un EP que anticipó al definitivo disco largaduración Árbol (2013).
Marcianeke fue el gran fenómeno de la música chilena de 2021 en la dimensión del streaming. Entre YouTube y Spotify, presentó casi 70 canciones, y como ningún otro músico chileno en más de la mitad superó el millón de reproducciones. De hecho, la canción chilena más escuchada del año en ambas plataformas marcó más de 42 millones: “Dímelo ma”, cantada a dúo con el músico Pailita. El protagonista de esta vorágine transcurrida en buena parte durante la pandemia es el joven músico talquino Matías Muñoz, que definió su música como perreo y que se ha convertido en uno de los nombres prinicipales de la enorme escena e industria de la música urbana.
Jazzimodo fue uno de los proyectos musicales de lo que en la época se denominó jazz electrónico. La experiencia predecesora de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva oleada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas e improvisación a través de grooves parientes del funk. Puntualmente, Jazzimodo fue la primera plataforma para el despegue de la carrera como solista de la cantante y compositora Paz Court.
«Suena a Conce», coinciden sus coterráneos al describir el sonido que el cantautor penquista Mauricio Javier Toloza conduce bajo el nombre de Cantáreman. Desde 2008, sus canciones de raíz folk y letras urbanas han encapsulado el imaginario del suburbio sureño, rutinario y melancólico. Junto a sus álbumes caseros y singles de exportación, el músico se convirtió en uno de los artistas de culto de la generación post terremoto en la capital del Biobío.
Entre colaboraciones con otros músicos y el trabajo en bandas propias, Archie Frugone ha mantenido un ritmo ininterrumpido de trabajo musical por casi tres décadas. Comenzó a trabajar de un modo casi profesional cuando aún no cumplía los veinte años de edad.
Paula Sol es un nombre de la cantautoría romántica de la década de 2010, junto a otras referencias de mujeres con guitarra en mano como Claudia Stern, Paula Herrera, Johanna Rezzio o Trinidad Alliende. Una larga trayectoria en la música que se inició en la ciudad de Los Ángeles a mediados de los '90 vio la luz recién en Quilpué a fines de 2017, a través de su primer disco solista. Con melodías representativas de su cancionero —"Agua que corre en las montañas", "El amor es como un ave" o "Duendes del viento"—, el álbum Amarnos más fue la culminación de ese período, al tiempo que abrió una nueva etapa en su historia.
Iniciada hacia 2009 como banda de covers brasileños, Meridiano adquirió una fisonomía propia una vez que sus integrantes comenzaron a escribir canciones originales desde un enfoque pop y soul moderno, con un sonido calibrado y elegante, con la figura de la cantante Marcia González como punto central del proyecto.
Música bailable, del funk a la cumbia, inspiraba a Tropiflaite, un combo que alcanzó a trabajar cerca de cuatro años planteando celebración y fiesta, y que se ocupó sobre todo en fiestas de matrimonios. Aunque la banda no tenía aspiración profesional, sí trabajó composiciones propias y albergó a músicos que más tarde destacarían de sobra en sus trayectorias solistas, como Jorge Delaselva, Yo Soy Pérez y PedroPiedra. Un disco llamado Grandes éxitos (2002) y un buen video para el single "Le voy a dar" figuran como su único legado de referencia.
Francisco Gana, o Pancho Gana, es un cantautor independiente, cuya música toma elementos provenientes de la trova al igual que del pop y la música de raíz latinoamericana, para converger en una propuesta de cierto carácter mestizo. Con estudios de composición y arreglismo en la Escuela Moderna, ha canalizado una creación en diversas líneas en paralelo, a través de colaboraciones con las también cantautoras Delia Valdebenito y Karen Franjola, así como el trío Buena Memoria. En sus discos aborda temáticas que van de la pequeña historia propia a reflexiones mayores de las crisis sociales. Ellos son Seré (2016), y Ruido unido (2019), donde accedió a un tipo de pop próximo a los trabajos de Álex Anwandter, Pedropiedra o Max Zegers.
Conocida inicialmente como vocalista del grupo Nitra, que desde 2010 cultivó un rock autodenominado como "dark cabaret" y publicó en 2014 el disco Equilibro, Catalina Maler siguió desde 2016 pasos como nombre propio, concentrada alrededor del concepto de Maler y la propuesta de una música de densidades y oscuridades, que bordea el electro y el pop melodramático, además de una marcada estética visual, casi teatral. Con canciones como "Motivo", "Gris" y "La muerte", Maler dio su primer paso en 2018 con el álbum M, producido por Cristián Leyton, otro de los músicos de Nitra.
Periodista, actriz y cantante, Claudia Aspe se formó vocalmente en Projazz (escuela desde donde han salidos solistas pop como Loretto Canales, Constanza Despouy, Julia Grisenti y Catalina Cacho). Allí se hizo una versátil intérprete de estilos, aunque fue en el pop y el rock donde mejor se acomodó y hacia donde direccionó su propuesta como solista, que más tarde vería los primeros resultados en canciones como "Perfecto" y "Maldita oscuridad".
Entre el pop indie, el folk, el trap, la baja fidelidad y el electropop, las canciones de Clara Löffel se ramifican con libertad de pensamiento y creación. Es una cantautora surgida en tiempos de las olas feministas, el estallido social y la reclusión ocasionada por la pandemia. Esos acontecimientos fueron determinando su mirada, la escritura de letras, la composición y autoproducción de canciones con pocos recursos tecnológicos en su departamento en Santiago, a donde llegó para estudiar en la universidad después de su vida en sectores campestres de San Felipe. Consecuencias de la bomba nuclear (2016) es su primer disco, un trabajo ciento por ciento metropolitano, como resultado de esa experiencia de cambios tan rotundos y cuyo título se inspiró además en la letra de "Canción sin terminar", de Javier Barría.
Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.