Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Duobit

Duobit partió como el proyecto a dúo de Víctor Mahana y Daniela Jordán (María Perlita), quienes se asociaron por tres años de acuerdo a un esquema de total colaboración: programaciones y bases a cargo de Víctor; y letras y voz, bajo la responsabilidad de Jordán. El fruto de su trabajo quedó registrado en el disco Mis amigos (2008), que el dúo puso a disposición para descarga gratuita y definió de un modo peculiar: «Atari and Nintendo chipsounds, analog vintage drum machines, power bass y guitarras; grandes coros, voces claras y mucho sentido del humor». Negro sarcasmo, ambientaciones densas y versos dramáticos eran algunas de sus marcas. Un viaje de Daniela Jordán a Europa, en el 2008, dejó a Duobit con una nueva vocalista, María José Andrade (Mahose). Con esta nueva formación el dúo mantuvo presentaciones en vivo y la composición de canciones. En 2009, Víctor Mahana presentó un disco solista, El jardín escondido, parte de una exposición homónima de su trabajo como artista visual, y con el registro de tracks trabajados en proyectos previos como VicVeyond, RamadanZ y Vmproject.

Felicia Morales

Como chelista de extendido oficio, Felicia Morales ha acompañado en el escenario y estudio a figuras importantes de la cantautoría y el pop chileno de los años 2000 en adelante: Javiera Mena, Fakuta, Fernando Milagros, Protistas, Caravana, Emisario Greda y Prehistóricos, entre muchos. Con Gepe, ha colaborado hasta ahora en tres discos, y su presencia es frecuente en conciertos en vivo de bandas y solistas para pasajes puntuales que requieren de su talento como ejecutante.

Sebastián Santa María

«Uno sale… completamente irresponsable. Es una etapa de la vida… de locura, en la que uno te manejas solamente con sueños», recuerda Sebastián Santa María en un registro de archivo de una entrevista suya en el programa televisivo "Más Música". Se refiere así a su partida a Europa a los 17 años, motivado por la idea —incierta todavía— de que podría allí desarrollarse como músico. Se trató, en su caso, de una irresponsabilidad bendita, que al poco tiempo lo tenía trabajando en sus condiciones soñadas en cuanto a colaboraciones, lecciones y libertad creativa. Aunque Santa María está en la memoria masivo por un single pop de gran difusión radial en 1987, "Keep on singing", su trayectoria lo ubica como una figura de peso en terrenos de exploración jazz-rock, y exigente autoría y coordinación de equipos. Su formación musical sobre el piano no le impidió luego mostrarse también como cantante y productor. Fue valorado como tal entre figuras de relieve internacional, todas las cuales lamentaron públicamente su muerte temprana, a los 37 años de edad.

Toly Ramírez

Desde una posición de marcado silencio y perfil sobrio, Toly Ramírez se ubicó en el mapa de las estrellas de una escena musical moderna como el más brillante y prolífico orquestador chileno de música popular a partir de la década de 1970. Es parte de una generación de músicos que sobrevivió a la desaparición de los auditorios radiales y sus grandes orquestas mixtas y también al declive progresivo de la Nueva Ola.

Scottie Scott

Importantes composiciones del cancionero popular chileno llevan el nombre de Scottie Scott en sus créditos, pues fue desde el área silenciosa de la autoría que esta descendiente de escoceces aportó más constantemente a la música local. Temas suyos fueron intérpretados por gente como Gloria Simonetti, Los Ángeles Negros, Las Cuatro Brujas y Andrea Tessa; muchas veces en el marco de competencias de festivales. Antes de su prematuro fallecimiento, en 1996, Scottie Scott alcanzó también a coordinar las bandas sonoras de algunas de las más importantes teleseries chilenas, desde la famosa "La madrastra", en adelante.

Sónica

La electricidad de la guitarra y una voz de mujer fue una de las características del sonido de Sónica, banda de rock-pop que en la primera década de los 2000 mezcló sonidos entonces de moda, como el brit-pop y el grunge. Su trabajo quedó plasmado en tres discos, de certera vocación radial (con singles como "Sueños mutuos" y "Hoy me siento bien"). Entre sus colaboradores históricos en la producción se cuentan Claudio Narea y Marcelo Aldunate. El grupo recorrió en vivo varias ciudades del país (Temuco, Valdivia, Valparaíso) y hasta cruzó a Mendoza (Argentina) para un par de presentaciones, en febrero de 2006. En esa experiencia en vivo, Sónica se fue dando cuenta de que muchos fans privilegiaban su faceta más rockera. Por eso pusieron el acento en la fuerza de lo eléctrico para Yo soy yo (2007), que terminó siendo su despedida. Su última presentación fue en Blondie en junio de 2008, abriendo un concierto de Profetas y Frenéticos.

Pasaje

Un poderoso sentido dance aparece en la música del dúo Pasaje, formado por la cantante Vicenta Mendoza y el productor Nicolás Garín, conocido por su nombre de Nicorito. Ambos se conocieron estudiando Diseño en la universidad y luego complementaron esas sensibilidades para crear una música electropop en esencia revisionista, que incorpora líneas del synth pop de los '80 y el dance pop de los '90, una mixtura que ellos han denominado "emodance".

Vonerick

En medio de la moda del britpop, Vonerick levantó sus primeros acordes. Un único álbum (Eterno milagro, en 2003) y dos minidiscos (los EPs Selva y Quiero tener un amplificador con las perillas de una cocina), fueron el balance de su trayectoria. «El disco tiene canciones más rápidas, pegajosas a la primera. Lo que hemos creado después está más ligado al intimismo y la nostalgia», explicaron sobre su sonido. Después de recorrer varios locales santiaguinos, hicieron promoción en medios mexicanos como Rocksónico, pero Vonerick terminó por diluirse poco más tarde, sin plasmar más de esos nuevos sonidos nostálgicos.

Casanova

La unión del último vocalista de Los Santos Dumont y tres ex integrantes de la banda independiente Sintra dio forma a Casanova, el proyecto en el que al fin el cantante Julián Peña pudo lucirse como compositor. Sus álbumes han desarrollado el interés de sus integrantes por un pop bien facturado, con ganchos en los estribillos, texturas de guitarra eléctrica y versos de sorprendente cercanía al oyente. Aunque en 2007 se anunció su separación, Casanova volvió a ofrecer conciertos en el verano de 2014, tras lo cual comenzó la preparación de un nuevo disco, concretado cuatro años más tarde.

Guz

Más difundido por sus exitosos encargos que por sus propias grabaciones, Gustavo Pinochet es un solicitado compositor pop. Además de aportar canciones a numerosas teleseries, ha trabajado con una extensa lista de músicos —desde Coni Lewin a Daniel Guerrero—, de entre los cuales la sociedad más importante ha sido la que mantuvo durante cuatro años junto al grupo Kudai. Con ellos tuvo una sonada ruptura a principios del año 2006, tras la cual se ha ocupado en su banda Sum y en nuevas asesorías musicales en Chile y el extranjero.

Silvia Lobo

Desde los años '80, Silvia Lobo ha sido una de las voces más activas y con mayor experiencia internacional, indistintamente en los territorios de la bossa nova, la canción francesa y los standards de la era del swing, tres líneas que la definieron tempranamente como cultura de una genuina canción melódica. Su trabajo de recuperación del repertorio brasileño se adelantó veinte años a los tiempos de proliferación de intérpretes en este campo.

Loretto Canales

Loretto Canales es una de las más técnicas y poderosas voces de la década de 2000, categoría que quedó expuesta mucho antes de editar su debut, Loretto (2012). Fue en el lapso que va de 2002 a 2009, cuando apareció como corista en diversos proyectos: desde el pop latino y la balada romántica hasta la música tropical, pero sobre todo a partir de su llegada a una nueva partida de artistas de soul y R&B, con un caudal vocal propio de alto alcance y potencia.

Chicarica

Una aproximación desprejuiciada al pop y la electrónica ha definido la trayectoria de Chicarica, una de las muchas bandas nacidas a mediados de la década de 2010 en Santiago. Sus integrantes, además, se han caracterizado por desarrollar proyectos en paralelo y colaborar con otros grupos y solistas. 

Sebastián 'Tan' Levine

Pocos músicos chilenos pueden jactarse de haber pasado por más bandas durante los años ochenta que Sebastián Levine. Pinochet Boys, Electrodomésticos y Supersordo fueron algunos de los nombres que ocuparon a Levine durante algo así como una década, antes de que decidiera una partida del país que, con intermitencias, ya se extiende por más de dos décadas. La búsqueda de una vida creativa y nómade marca la biografía de este percusionista chileno, en los créditos de numerosos discos.

Javiera Abufhele

Cantante, cantautora y pianista Javiera Abufhele muestra diversas vías de llegada a la música, toda vez que fue criada en un ambiente musical, se formó en escuela de música y se proyectó como intérprete de repertorios y como autora de canciones propias. Como Javiera Abufhele ha sido cantante de jazz, compositora y profesora, mientras que con su identidad de Tinyay pasó a una cantautoría vinculada a la música latinoamericana y sus folclores. Su primer trabajo editado en disco es el EP Contradicha (2022).

Daniela Serey

Antes de cumplir los 20 años, Daniela Serey se presentaba en escenarios como carismática cantante pop, siendo integrante del dúo Disket, un proyecto electropop que mantuvo en la Quinta Región junto al junto al productor Galmier Vargas y con el que mostró su voz en el disco EP Avanzar (2016). La quilpueína, sin embargo, emprendió en paralelo un camino solista que tomaría mayor definición conforme transcurrieron los años, que desembocaría en el álbum Ilusión (2018), uno de los puntos altos del pop de esa temporada.

Los Días Contados

Tres músicos con composición y publicaciones en otras sociedades articulan una colaboración esporádica en esta banda, que en 2015 publicó su primer disco. Juan Pablo Abalo ha desarrollado hasta ahora un trabajo musical como cantautor solista y en colaboración como instrumentista y productor, Luis Felipe Saavedra integró por cuatro años el grupo The Ganjas (también fue parte de Mota), y Carlos Reinoso ha estado activo junto a los aplaudidos Mostro y en el trayecto electrónico de AyeAye.

Supernova

Desde Frecuencia Mod, en los años setenta, que no prosperaba en Chile un proyecto como el de Supernova, un trío de mujeres jóvenes asesoradas por un equipo de composición y producción que las ubicó en radios a través de muy bien facturadas canciones pop. Como suele suceder con la música trabajada por adolescentes, Supernova probó ser un proyecto exitoso pero fugaz, que, en su formación original, no alcanzó a durar más de un álbum. Su concepto buscó más tarde reformularse a través de otras integrantes, y periódicas reuniones de aniversario para giras puntuales, aunque sin nuevo repertorio (hasta un single presentado en 2020).

Mamma Soul

Mamma Soul marcó una época en la música moderna chilena en el cambio de mileno con su configuración de ensamble de mujeres pero sobre todo por una propuesta que integraba amplias influencias. El grupo tomó como propias las escuelas del soul clásico, el hip-hop, el reggae, el blues y la música latinoamericana, que a lo largo de una historia de casi 30 años, no exenta de altibajos y cambios en su formación original, se mantuvo como referencia entre el público. De su primera época destacó el círculo virtuoso creado entre sus integrantes y las canciones que acompañaron el disco Fe (2001), junto con la presencia de Moyenei Valdés como una de sus vocalistas principales. De la segunda época, con una renovada formación y jóvenes valores que provenían de diversos círculos musicales, se apuntan nuevas influencias musicales que desembocaron en el álbum Raza (2012). El verano de 2026, Mamma Soul anunció su separación definitiva como proyecto.