Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Sólo hasta 1998 esta cantante melódica mantuvo su nombre de Gisella Valenzuela en los escenarios de Curicó. Después de ganar ese año un festival de la canción en Curepto, tomó el pseudónimo de Almendra para dar pasos determinantes en los estudios de grabación, en las orquestas populares y en los micrófonos de apoyo de grandes nombres de la balada y el pop, incluido el venezolano José Luis Rodríguez. Esa ruta desembocó diez años después en su primer disco solista, De música y alma (2009).
Una propuesta pop electrónica de vida breve pero pistas señeras en el circuito local fue la de Redulce, primera sociedad juvenil para Ignacio Redard, quien luego iba a destacar en infinidad de proyectos en la misma línea, a solas y en bandas. El trabajo desarrollado primero junto a Pablo Andulce sobre secuencias y melodías cristalizó con la ayuda de Gabriel Vigliensoni, primero en dos canciones ("Tween boy/girl" y "Car song"), aportadas a los compilados Un paisaje electrónico e Epop esencial (2006), y luego en el álbum Five minute love (2008). Los tracks de ese disco —"todos muy arriba", según Redard— colaban colaboraciones como las de la cantante Sofía Oportot (en una versión en castellano para el antiguo hit estadounidense "When the rain begins to fall") además de varios invitados extranjeros: Cosaquitos en Globo, DKDent, Mr. Pauli y Riviera F.
Soprano clásica en una etapa de madurez musical, Esperanza Restucci había aparecido como una joven vibrafonista y cantante pop de la escena de los ’90 a la cabeza del grupo Masticables, razón por la que no es posible ubicarla en los mapas de la música chilena con precisión. Su historia la conduce por caminos alternativos unos de otros, sin mayores detenciones, y aunque su perfil ha estado de manera natural en un plano secundario, sigue siendo una de las figuras recordadas de esa generación. Restucci combinó su acción como percusionista melódica única en su tiempo, improvisadora, compositora, cantante pop y, final y definitivamente, intérprete de lírica de cámara con una serie de proyectos en este campo, estudios en Alemania y publicación de discos.
Abya Yala es un grupo que fusiona las raíces del reggae natural con influencias de la música latina y elementos contemporáneos del rock. Es un ensamble de grandes dimensiones, hasta doce integrantes, que se formó en 2005 alrededor del bajista Kai Markus, con miras a una música que transmitiera un mensaje global. Abya Yala era el nombre con la etnia prehispánica kuna llamaba al continente americano, y que significa "tierra de sangre vital". Con secciones de vientos, ritmos y voces, el grupo ha editado los discos Cambia (2011) y Día y noche (2014), que contó con la presencia del cantante mexicano Rubén Albarrán para una versión especial de "Arauco tiene una pena” (de Violeta Parra). Abya Yala se ha presentado en escenarios de Centroamérica y Estados Unidos, en el festival Reggae on the River, además de una gira por ciudades de la costa oeste como Los Angeles, San Francisco y San Diego. Hacia fines de la década de los 2000, una serie de músicos dejó la formación del grupo para iniciar otro proyecto, llamado Newen Afrobeat.
Música bailable, del funk a la cumbia, inspiraba a Tropiflaite, un combo que alcanzó a trabajar cerca de cuatro años planteando celebración y fiesta, y que se ocupó sobre todo en fiestas de matrimonios. Aunque la banda no tenía aspiración profesional, sí trabajó composiciones propias y albergó a músicos que más tarde destacarían de sobra en sus trayectorias solistas, como Jorge Delaselva, Yo Soy Pérez y PedroPiedra. Un disco llamado Grandes éxitos (2002) y un buen video para el single "Le voy a dar" figuran como su único legado de referencia.
Una cantautoría que no omite los atributos de la canción pop aunque sitúa sus atmósferas melancólicas siempre en ese universo poético personal, conduce la música de Francisca Quintero. Es parte de una generación de compositoras guitarra en mano y madura escritura de textos en la que se pueden encontrar los nombres de Martina Lluvias, Antonia Navarro, Catalina Navarro o Dulce y Agraz, entre otras creadoras. Sus colaboraciones con músicos como Benjamín Walker, en la canción "Silencio acelerado", y sobre todo el resultado de una ópera prima como La carta (2022), cruzada y definida por la pandemia, le valieron un espacio en la escena de los años '20.
Bajo melodías firmes y ritmos convocantes, las canciones de Jawar consiguen levantar persistentes críticas sociales y denuncias sobre nuestra convivencia actual. Así, la música de este proyecto nacido hacia 2016 en Talca —y que le da nombre artístico al cantautor y productor Javier Guerra, nacido en Santiago y criado en Concepción— ofrece un contenido poco usual entre los solistas de su generación. Desde 2016, van dos álbumes de interesante propuesta pop y una agenda en vivo ambiciosa, con trabajo promocional en vivo fuera de nuestras fronteras (con shows en varias ciudades de Latinoamérica y Europa), y acogida particularmente acogedora en México. Singles como "Estallido social" («cuánto extraño volver a las calles / y juntarnos como nunca lo pensé […] / Y sentirnos parte de algo tan grande que no fuera fútbol / Querer vivir en mi país por primera vez») y "Microplástico" («aunque nos droguemos de la pena / somos culpables de nuestra condena») son elocuentes de una sensibilidad que mira más allá de la experiencia individual, insertas, además, en un LP de completa autoría suya y título elocuente: Cuestiónalo todo (2021).
La cantante y autora chileno-brasileña Lua de Morais llegó al país con 19 años en 1999, pero su figura y voz se hicieron conocidas como concursante de “Rojo internacional” en 2005, la primera competencia de “Rojo, fama contrafama” que incluyó a solistas extranjeros (el cubano Sandier Ante, la venezolana Simoney Romero o el ganador de esa versión Orlando Oliva). Lua de Morais no obtuvo mayor figuración en ese apartado aunque así pudo comenzar una carrera en TV y luego publicar en Chile discos en los que reduciría finalmente su nombre artístico al de Lua.
El pseudónimo musical de Alicia Domínguez Sauvalle, la hija de la cantautora y violista de la Orquesta Sinfónica de Chile Paulina Sauvalle, se acopla a los requerimientos de un pop aguerrido, fundamentado en el soporte electrónico y ritmos desafiantes. Con el nombre de K'Ali, una suerte de personaje fantástico, Alicia Domínguez se inició como autora de canciones a los dieciocho años. Su single de adelanto del disco que será editado en 2012 con la producción de la dupla entre Felipe Yanzon y Javier Domínguez, se titula "Getting wild", y describe estas aspiraciones juveniles de apertura al mundo.
Pocos vocalistas de grupos chilenos asociados al pop-rock sacan la voz como lo hacía el cantante de Truman, un grupo que combinó su pop oscuro con el glamour de plumas y anteojos negros en vivo. La estética fue una preocupación traspasada también a sesiones de fotos y videoclips durante el tiempo de trabajo del trío liderado por el cantante y compositor Mauricio Riveros.
Chile no estaba para fiestas a fines de los años setenta, pero la música de Frecuencia Mod logró, incluso bajo el severo toque de queda impuesto por la dictadura, reproducir a escala local la fiebre disco además de imponer baladas-pop de avanzada producción e impecable factura. El grupo fue un trío vocal conformado por las hermanas Dolores, Patricia y Soledad García que ubicó en radios al menos tres temas de enorme popularidad: “Cállate (Ya no me mientas)”, “Duele, duele” y “Yo soy una dama”. Sus cuidadas armonías vocales y prolijos arreglos legaron un sonido que aún suena elegante, muy por encima de similares esfuerzos bailables de la época. En búsqueda de internacionalizar su carrera, las tres hermanas García Salas viajaron a Alemania, en una visita promocional que terminó siendo permanente. Las tres residen hoy en Europa, desde donde realizan muy esporádicas visitas a nuestro país y mantienen una vida alejada de sus recordados éxitos.
Actriz, cantante y autora, Emilia Borlone es un nombre de la música independiente con aspiraciones masivas surgidas en el turbulento período que acompañó al estallido de 2019 y la pandemia de 2020. Varias de sus canciones, como "Dragón de fuego" o "Qué voy a almorzar", responden a esas experiencias de contexto. Con una natural proximidad al pop radial, la bossa nova, el soul y el folk, pero también a una música que se acerca al folclor, Emilia Borlone se ha distinguido más que nada como cantautora, con un repertorio fundamentado en vivencias propias. Su primer disco resume todo ese período que comenzó a surgir ya en la adolescencia. Rota (2022) incluye colaboraciones de Pedropiedra, Charly Benavente y Celeste Shaw, y presenta canciones como "Petirrojo", que marcaron su primer rumbo tanto musical como de escritura de letra. Por ese tiempo radicada en México, Emilia Borlone pasó de sus presentaciones a solas o a dúo a una banda conformada solo por mujeres.
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Múltiple en sus direcciones musicales, Gissel Trujillo Roga ha alcanzado con una serie de álbumes de corta duración un relato concatenado alrededor de su alter-ego musical de Yih Capsule. Es su proyecto solista que inició tras un paso por Barcelona en 2014, donde se vinculó a la abundante escena del hip-hop catalán y que la encaminó a ser exponente de una música contemporánea de amplio mestizaje. En él, Yih Capsule considera elementos de ese primer hip-hop que cultivaba en las calles junto al grupo Arte Project Crew, pero también la asimilación de un fino R&B contemporáneo, junto al deep soul y la electrónica de medio tempo. Desde el EP Aurora (2015) en adelante, y con un intenso ritmo de publicaciones, Yih Capsule ha marcado una posición propia al interior de una escena underground, rodeada de productores, raperos, DJs y músicos de jazz.
La cantante y compositora Martina Valenzuela lleva por segundo apellido Lecaros, y fue de las últimas artistas en aparecer en la fotografía familiar de este conocido clan de músicos. Pero en los conciertos y apariciones en discos, ella es Martina Lecaros. Así quedó acreditado en su primer álbum solista, Sintiendo (2009), donde expuso un buen caudal de energía y ritmo en sus canciones de corte pop y soul. Más adelante, como compositora fue explorando los espacios de la música de raíz latinoamericana, que combinó con esa proximidad al R&B de su base, alternando creaciones en uno y otro lenguaje en su discografía. Martina Lecaros también impulsó el festival Poderosx, una instancia musical para promover el fin de la violencia de género, que incluso llegó a presentar en Estados Unidos en 2024.
De Chillán a Santiago, la banda Melvin Crema consiguió sumarse a la dinámica que, poco después del año 2000, activó el pop chileno con melodías pegajosas y ambición masiva. Durante sus tres años de existencia trabajaron un sonido cercano al punk-pop acelerado de Tronic o Glup!, que quedó registrado en un único disco para EMI-Chile y fue amplificado por la inclusión de su tema "Juego cruel" en la banda sonora de una teleserie ("Brujas"). A diferencia de otras bandas, su origen unía un proyecto profesional, y no de amistad entre sus miembros. Esa falta de cohesión interna hizo primero que el baterista Daniel Palma se marchara a Tronic, y que luego la conducción de la banda se hiciera cuesta arriba. Su última presentación fue en mayo del 2006, durante la toma del colegio Insuco 2, en plena «revolución pingüina». Según Fuentes, «lo que pasó con Melvin Crema fue el desgaste natural de tres tipos que no tenían nada en común. Además, nuestro disco fue el resultado de un proceso en el que mucha gente optaba y decidía por nosotros; y nosotros, pollos provincianos, sólo acatábamos».
No pudo existir una declaración de principios más directa que la juvenil expresión "¡viva la noche!" para una figura pop como lo fue Karen Paola (Karen Liecelotte Bejarano Flores). Su primer álbum llevó el título de Viva la noche (2004), y fue editado a través de Mega, la estación televisiva que contó con el popular rostro de una joven que catapultó al estrellato. Un disco de paso que vino a describir a la eufórica generación adolescente de los 2000 a través de baile, karaoke, búsqueda de la fama y muchas horas de televisión en tiempos anteriores a las redes sociales. Karen Paola fue definida por los medios como "la diva del pueblo".
Aunque es más famoso por su rol de comediante televisivo y por ser uno de los fundadores del programa humorístico de Televisión Nacional "Jappening con ja" en 1978, Jorge Pedreros tiene una vida previa como músico. Conjuntos juveniles de comienzos de los años '60 como los incipientes Lyons y los más populares Twisters tuvieron como integrante principal a este hombre, quien también compuso éxitos para los cantantes de rock y twist Peter Rock y Luis Dimas y el dúo melódico Los Red Juniors en la misma década, antes de subordinar la música al entretenimiento televisivo que fue su principal actividad a partir de los años '70.
Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.
Patricio Cáceres debutó como cantautor cuando se acercaba a los 30 años, luego de estudiar Pedagogía en Música y trabajar como arreglista y productor para otros músicos. Tras dos trabajos de escasa circulación, el 2013 lanzó su primer disco propiamente tal, Tigre... el otro tigre, cuyas canciones conformaron luego la banda sonora de la serie televisiva "Pulseras rojas". La difusión que le otorgó ese espacio, y la buena factura de sus canciones, lo han convertido en uno de los nombres más llamativos de su generación. Desde el 2019 adoptó el nombre artístico de Gael.